Archivos Mensuales: agosto 2016

Una forma lúdica de conocer a los grandes inventores

Para terminar con la serie de post que hemos ido publicando durante este verano relacionados con el ámbito de los inventores hemos decidido acercarnos a una de las aficiones más antiguas de la humanidad: jugar a juegos de tablero.

Quienes nacierais en la década de los setenta y anteriores es muy posible que hayáis pasado un buen número de horas de vuestra infancia echando partidas al parchís, al tres en raya, a la oca o incluso ( una vez cumplidos los ocho o diez años) a clásicos más modernos como el Monopoly, el Risk, La Fuga de Colditz o el Cluedo. De no ser así, estamos seguros de que se trata de títulos que conoceréis aun no habiendo jugado nunca a ellos.

Ahora bien, otros títulos como Catan (1995) ó Carcassonne (2000) pueden resultar algo menos conocidos, siendo ambos dos de los exponentes de lo que podría llamarse “era moderna” de los juegos de mesa, caracterizada por la constante publicación de títulos de calidad, innovadores en cuanto a mecánicas de juego, variedad de tipologías (juegos de gestión de recursos, de control de áreas, de aventura, de deducción, etc.) y ambientados en todo tipo de temáticas.

Asentada en países como Francia, Alemania, EE.UU. ó Polonia, la afición a los juegos de mesa está creciendo también en nuestro país, gracias a la actividad de varias editoriales a las tiendas y a la pujanza de una comunidad de aficionados muy activa tanto a la hora de organizar eventos como de informar sobre nuevos lanzamientos en blogs y canales en youtube repletos de noticias, tutoriales y reseñas de los juegos más destacados.

Si queréis acercaros a esta afición os recomendamos visitar la red social www.labsk.net, una de las fuentes de información más nutridas y fiables a la hora de saber algo más sobre los juegos de mesa.

Jugando a ser inventores

Gracias precisamente a ella hemos podido conocer la existencia de dos juegos cuya temática está relacionada con el ámbito de la invención, los inventores y descubridores. Su existencia nos ha llamado la atención, ya que jugarlos puede ser una buena manera de dar a conocer a los más jóvenes los nombres e hitos protagonizados por algunos de los inventores e inventoras más notables de la historia contemporánea, así como los retos a los que se hubieron de enfrentar para dar a conocer sus invenciones, patentarlas y verlas aplicadas en distintos proyectos.

Se trata de los títulos “Legendary Inventors” , presentado recientemente en la feria internacional GenCon y aún no distribuido en España, y “Tesla vs Edison”, editado en 2015 y que sí puede adquirise vía web en varias tiendas.

Legendary Inventors

Legendary Inventors

En el primero de los juegos el objetivo de los jugadores consiste en liderar un equipo formado por varias de las mentes más lúcidas de la historia para crear inventos destinados a mejorar las condiciones de vida en el mundo. Los jugadores de “Legendary Inventors” competirán entre sí para, por un lado, ser los primeros en patentar inventos y por otro mejorar los conocimientos de los miembros de su equipo. Al final de la partida, el equipo que haya logrado patentar más inventos y/o que disponga en su equipo de los inventores más inteligentes será el ganador.

Tesla vs Edison: guerra de patentes

Tesla vs Edison es un juego ambientado alrededor del año1.880 en el que los jugadores asumirán el papel de grandes inventores de la época (como los propios Tesla o Edison) y otros como Brush, Maxim o Thompson. Todos competirán entre sí para ser los primeros en llevar la luz a varias grandes poblaciones de EE.UU. Para conseguirlo contarán con un equipo de profesionales expertos en inventos, ingeniería, finanzas y relaciones públicas.

A lo largo de la partida los jugadores tendrán que colocar a cada uno sabiamente sobre el tablero para, gracias a sus habilidades específicas, conseguir desarrollar tecnología, patentarla, comercializarla, influenciar a la opinión pública y asegurarse proyectos públicos de gran relieve en las ciudades.

Tesla vs Edison

Si queréis saber algo más sobre este juego os recomendamos visitar la web www.labsk.net, donde hay varias entradas dedicadas al mismo, incluyendo una reseña en la que varios aficionados intercambian impresiones sobre su experiencia de juego.

Tanto uno como otro son propicios para despertar el interés por inventar y conocer a grandes inventores . Reunirse alrededor de una mesa donde se compite en equipo, donde hay que desarrollar estrategias y aprender a innovar sirve además para adquirir una serie de habilidades muy útiles para emprender.

Recordaros además que la OEPM tiene un museo virtual con galerías biográficas de inventores  en su web histórica.

 

 

 

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“Destellos de genialidad” muestra la lucha legal sobre una invención

Si en algunas de las últimas entradas de nuestro blog os proponíamos la lectura de un par de libros para esta época de estío como el interesante libro “Heroes of Invention” de Christine MacLeod sobre la proyección pública y prestigio del que gozaban los inventores durante el siglo XIX y principios del XX, y COCOS: Copias y coincidencias en defensa de la innovación en el diseño” para que conocierais con detalle las problemáticas de la copia en el diseño y la creación, hoy os vamos a recomendar una película que refleja bien los conflictos legales que pueden derivarse de una invención y las patentes ligadas a ella. Se trata del film de 2008 titulado“Flash of Genius”(estrenado en España con el título “Destellos de Genialidad”).

La película cuenta el titánico enfrentamiento que libró el ingeniero Robert Kearns, inventor del limpiaparabrisas intermitente, con el gabinete de abogados al servicio de la poderosa empresa automovilística Ford. Un litigio que desencadenó la apertura de procesos judiciales millonarios durante más de dos décadas y llevó tanto a la citada firma como a Chrysler a pagar millones de dólares al ingeniero en concepto de indemnización por haber incorporado su invención en varios modelos de automóviles una vez Kearns les mostró en reuniones privadas su utilidad. Si bien ello no significó que las compañías implicadas en el conflicto reconociesen públicamente que habían robado a Kearns su invención. De hecho, el ingeniero falleció en 2005 a causa de un cáncer sin poder verlo.

Robert Kearns (interpretado magistralmente en la película por Greg Kinnea) era ingeniero de profesión y consideraba que el movimiento continuo del limpiaparabrisas con el que se equipaba a los automóviles podía llegar a despistar y obstaculizar la visión del conductor. Para evitar este efecto potencialmente peligroso ideó un sistema diseñado con componentes eléctrico capaz de regular el ritmo del limpiaparabrisas y detenerlo cada cierto tiempo durante un periodo de cuatro segundos. Kearns inventó el limpiaparabrisas intermitente en 1964 y obtuvo la patente estadounidense en 1967. Obtuvo varias patentes más sobre el mismo concepto inventivo, perfeccionando sobre todo el control del limpiaparabrisas.

Limpiaparabrisasinter

 

Una vez tuvo listo su sistema, su admiración por la empresa automovilística Ford le impulsó a solicitar una reunión con responsables de la empresa para mostrarles el invento. Tras celebrarse,  para sorpresa de Kearns la firma desestimó incorporar el sistema en sus vehículos al considerar el avance poco práctico y no muy diferente del limpiaparabrisas de movimiento continuo.

Pero la decepción que se llevó el ingeniero, criado en un barrio obrero de Detroit, fue aún más grande al observar con estupefacción como, en 1969, Ford lanzó su primer coche equipado con limpiaparabrisas intermitente.

Al enterarse de que su otrora admirada compañía no sólo le había ninguneado sino que además se había apropiado de su invento Kearns dedicó el resto de su vida a litigar con Ford para que la empresa reconociese que él había sido el inventor del limpiaparabrisas intermitente.

La lucha de Kearns contra Ford y otras grandes multinacionales del automóvil llevó al ingeniero a dedicar a ella gran parte de su vida. Inició los juicios contra Ford y Chrysler en 1978. La primera de las compañías citadas quiso resolver el conflicto fuera de los tribunales y ofreció al inventor un arreglo económico que ascendía a 30 millones de dólares. Kearns lo rechazó y en 1990 un jurado dictaminó que Ford y Chrysler habían violado involuntariamente las patentes registradas por Kearns asociadas a la invención del limpiaparabrisas intermitente. Por desgracia, la cantidad que se abonó al inventor en concepto de indemnización por los perjuicios causados fue menor que la que Ford le ofreció en primera instancia para que no acudiese a los tribunales. Chrysler fue otra de las empresas que actuó de manera ilegal perjudicando con ello los legítimos intereses de Kearns, por lo que también tuvo que pagar al ingeniero 19 millones de dólares más.

Robert Kearns falleció el 9 de febrero de 2005. La batalla contra las grandes firmas automovilísticas ocupó gran parte de su vida. Según sus propias declaraciones su lucha contra ellas no tenía como objetivo conseguir una gran suma, , sino “defender el sistema de patentes”. Para demostrarlo tardó años en recoger la indemnización que le tuvo que pagar Chrysler.

¿ Por qué y cómo se le ocurrió a Kearns la idea de diseñar un mecanismo que regulara la velocidad de las escobillas del limpiaparabrisas? Dicen que en su noche de bodas, el corcho de una botella de champán le lesionó un ojo de por vida. Eso motivó que, un día, tratando de atisbar la carretera a través del limpiaparabrisas que funcionaba a todo meter y le impedía ver con claridad la carretera, se le ocurriese la idea de diseñarlo.

Quien inventó el limpiaparabrisas fue una mujer. Mary Anderson cuya historia os contaremos en otra ocasión. Adelantaros que presentó la patente en 1903 y se publicó como “Dispositivo para limpiar ventanas”. Curiosamente tampoco interesó a ningún fabricante de automóviles.

anderson

 

 

Kearns pudo enfrentarse legalmente a gigantes empresariales porque había patentado previamente su invento. Conoce las ventajas que supone patentar en esta misma web.

Os dejamos con un trailer de la película.

 

El Año Torres Quevedo reivindica la obra del prodigioso ingeniero cántabro

Coincidiendo con el centenario del Transbordador del Niágara, que se cumplió el pasado 8 de agosto, en 2016 se celebra el año de su creador Año Torres Quevedo”. Una efeméride organizada por Amigos de la Cultura Científica, el Grupo Milvelas y la Real Sociedad Menéndez Pelayo de Santander” quienes así quieren revindicar la obra de este ingeniero español, definido por muchos como “el más prodigioso inventor de su tiempo”.

Nacido en Molledo (Cantabria) y residente en Bilbao, Leopoldo Torres Quevedo fue todo un pionero en su época. Así lo describe la placa en inglés que se encuentra en la entrada del Transbordador de Niágara que ha cumplido 100 años sin sufrir ningún accidente:

Leonardo Torres Quevedo (1852–1936) fue un ingenioso ingeniero español. Entre sus creaciones destacan máquinas algebraicas, mandos a distancia, dirigibles y la primera computadora del mundo. El coche aéreo español del Niágara fue diseñado por Leonardo Torres Quevedo y representa un nuevo tipo transporte por cable aéreo, que llamó «transbordador».

Como todo innovador tuvo que luchar para ver hecha realidad su patente. Cuentan que la presentó en el transcurso de un congreso en Suiza y tuvo que aguantar la ironía de los asistentes, a quienes su transbordador les pareció poco seguro para transportar personas, razón por la que rechazaron la idea de poner en marcha el artilugio. Pero Torres Quevedo creía en su viabilidad y vio materializado su invento gracias a la apuesta decidida que hicieron por él un grupo de ingenieros donostiarras y bilbaínos integrado por Machimbarrena, Otamendi, Rivera, Usabiaga y Elósegui, que le encargaron un transbordador como atracción turística para el parque de Ulía de San Sebastián. Según cuenta el historiador donostiarra Javier Sada, quien advertía en un artículo publicado en el Diario Vasco que había una segunda versión del transbordador, fue Canadá el primer país en encargar a Torres Quevedo la construcción de su innovador sistema de transporte, siendo el de Ulía un ensayo de lo que pretendía construirse allí .

El primer transbordador de personas del mundo fue el del monte Ulía de San Sebastián

Pero lo cierto es que a “ Donostia” le cabe el honor de ser la primera ciudad del mundo que tuvo un transbordado capaz de transportar personas y que esos ingenieros vascos, constituidos en la Sociedad Estudios y Obras de Ingeniería de Bilbao, fueron los encargados de construirlo en San Sebastián. El transbordador se inauguró el 30 de septiembre de 1907 a las 16:30 de una tarde lluviosa, según recoge la prensa de la época, que lo describía así :

En conjunto se trataba de seis cables amarrados por un extremo a una caseta en la que estaba instalado el motor, con fuerza de doce caballos, y por el otro de nuevos cables que hacían de contrapeso consiguiendo que la tensión fuera constante y similar en todo el cableado. En la barquilla airosa y de fuerte estructura entraban entre 16 y 18 personas por viaje y el coste era de una peseta. En caso de emergencia la parada era instantánea a través de una palanca colocada en la caseta y el sistema también servía para controlar las llegadas, evitando chocar con los topes finales”

El recorrido unía dos lomas del monte Ulía a 28 metros de altura y cubría 280 metros de distancia. Tardaba en realizar este recorrido alrededor de cuatro minutos y cuentan que durante el primer año de funcionamiento transportó a más de 13.000 personas sin sufrir ni una avería. En su día fue una de las mayores atracciones de la ciudad. Pocos donostiarras hemos tenido el privilegio de verlo funcionar, ya que el parque de atracciones de Ulía fue poco a poco perdiendo el interés del público ante la aparición del de Igeldo, que inauguró su funicular, todavía en funcionamiento, en 1912.

Después el cántabro Torres Quevedo crearía su ingenio en Chamonix, Río de Janeiro y en las cataratas del Niágara.

Si estáis en Cantabria disfrutando de vuestras vacaciones no os perdáis la exposición “Leonardo Torres Quevedo, Ingeniero e innovador I+D+I hace más de 100 años” que estará abierta hasta el 15 de noviembre en el Archivo Histórico Provincial de Cantabria, situado en la calle Ruiz de Alda 19 de Santander. También es un buen motivo para visitar la capital cántabra.

Añadir también que la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Caminos de la Politécnica de Madrid alberga en su seno una colección de máquinas e instrumentos pertenecientes al ingeniero.

 

 

niagara
Esta imagen y su texto pertenecen al catálogo “200 años de patentes de la OEPM” en el que se recoge información sobre la figura de este célebre inventor.

La antorcha olímpica de Rio2016 está fabricada en Cataluña.

antorchario

El viernes pasado se encendió el pebetero que inauguraba los Juegos XXXI Olímpicos en Rio de Janeiro . La antorcha que lo hizo ha sido diseñada por el estudio ‘Chelles and Hayashi Design’ de Sao Paulo. Cuenta con unas líneas onduladas o segmentos que representan la tierra, el mar y las montañas de Río de Janeiro y una última línea que simboliza el paseo marítimo de Copacabana. Una de sus principales innovaciones es el movimiento de esos segmentos, que se abrían y expandían cuando la llama olímpica pasaba de un portador a otro. La antorcha y su llama conmemoran el robo del fuego de los dioses por parte de Prometeo y su posterior entrega a la humanidad. Sus orígenes se remontan a la antigua Grecia, donde se mantenía un fuego ardiendo en las sedes de celebración de los Juegos Olímpicos Antiguos. El fuego fue reintroducido en los Juegos Olímpicos de Ámsterdam 1928 donde por primera vez se realizó el encendido del pebetero con la llama olímpica, que se mantuvo viva durante la realización de los Juegos y desde entonces ha sido parte fundamental de los Juegos Olímpicos Modernos”.

El diseño de cada antorcha varía en cada olimpiada atendiendo a criterios estéticos y simbólicos relacionados con el país organizador del evento. Lo que no varía son los criterios de construcción y los elementos que conforman este singular artefacto: un diseño seguro para el portador y realizado en materiales que hagan oscilar la antorcha entre los 1,4 y 1,8 kilos; un sistema de canalización del combustible que alimente la llama y la encienda en la parte superior y un depósito para ese combustible.

La de Rio2016 está hecha de aluminio reciclado y pesa un kilo y medio. En el momento de encenderse se alarga hasta los 69 centímetros y aparecen los colores de la bandera de Brasil. Se fabrica una antorcha para cada una de las personas que porta el fuego olímpico desde Atenas hasta la ciudad sede de los Juegos Olímpicos. Después de hacer el recorrido que le corresponda, cada portador puede adquirir la antorcha que utilizó.

Su fabricación y construcción tienen sello catalán. En concreto le fue adjudicada a un conglomerado de empresas catalanas, formado por Awa-Premis, Recam Làser, Kromschroeder y Taurus. En cuanto a la llama y la tecnología que hace que prenda contaron para su realización con la colaboración de un equipo de ingenieros de la Universitat Politécnica de Catalunya (UPC) de Terrassa, dirigido por el catedrático de Ingeniería Esteve Codina, que garantizó que se cumplieran requisitos como la longitud de la llama y que consiguió que no se apagara ni tan siquiera con vientos de 120 km/h, que fuera visible a una distancia de 200 metros y que se encendiera a una altura de 3.000 metros, soportando también la lluvia.

El alimento de la llama olímpica

Durante la historia de los juegos, la llama del fuego olímpico ha permanecido encendida gracias a diversos tipos de combustible utilizados en la antorcha: aceite de oliva, pólvora, naftalina con hexamina, magnesio y aluminio (lo que provocó daños a uno de los portadores en 1956…).

En la década de los 70 (Munich 1972) comenzaron a emplearse los combustibles líquidos, que se almacenan en ese estado bajo presión y se queman empleando gas a medida que se liberan. Desde el año1996 se han utilizado mezclas de diferentes gases como el propano, el butano o el propileno en diferentes proporciones. Como curiosidad, cabe comentar que el viaje submarino que realizó la antorcha en el año 2.000 a través de la Gran Barrera de Coral fue posible porque se introdujo en ella una bengala que mantenía la llama ardiendo bajo el agua.

El diseño de la antorcha, variado y polémico

En lo que se refiere al diseño de la antorcha, cabe señalar que muchos de los modelos contemporáneos se basan en el realizado por John Hench para los JJ.OO de invierno de 1960, aunque las diferencias en el aspecto externo hayan sido notables en cada modelo.

El primer año en el que se tuvo en cuenta la antorcha como objeto mediático fue en 1976, cuando su diseño incorporó una rejilla en la parte superior para facilitar que la llama fuera filmada. En 1980, además de la llama olímpica la antorcha encendió alguna que otra polémica por incluir una estrella roja y ser patentada por el Estado Soviético. Por contra, en 1996 su forma recibió algunas críticas al vincularse con la forma de los haces de varas o fascios. Durante los JJ.OO de invierno de Turín en 2006 la polémica se centró en su excesivo peso. Podéis ver una preciosa recopilación multimedia de todos los diseños de la antorcha en este enlace.

¿Sabes cómo proteger tus diseños? Entérate a través de esta misma web

El primer aspirador sin bolsa y el primer ventilador sin aspas, llevan el sello de Dyson

Impulsados por la necesidad de combatir la terrible ola de calor que asola Madrid en agosto, hace un par de semanas resolvimos hacernos con un ventilador para poder mitigar sus efectos.

Buscando un modelo por Internet nos topamos con el primer ventilador sin aspas del mundo. El aparato llamó nuestra atención así que, tras ver en el canal de Dyson (empresa que lo comercializa) un vídeo donde se explica al detalle su funcionamiento resolvimos averiguar algo más sobre la empresa y su fundador. Por fortuna hemos tenido una magnífica respuesta a nuestra solicitud de información, así que hemos decidido escribir sobre la firma.

Dyson: una historia paradigmática

Echar un vistazo a la historia de Dyson permite ver cómo evoluciona la forma de trabajar en ideas innovadoras para llegar a convertirlas en productos y servicios útiles para la sociedad.

La trayectoria de la compañía está ligada a la de su fundador y tiene su punto de inicio en el momento en que éste se propuso solucionar un problema práctico prototipando un nuevo ingenio. Resolverlo terminó por dar pié al comienzo de una exitosa carrera empresarial gracias a la fundación de una compañía propia que hoy organiza a escala industrial los procesos de innovación, investigación y desarrollo, contando para ello con un gran equipo de ingenieros y científicos.

Todo comenzó en el salón de una casa…

Como decimos, la historia de Dyson está ligada a la biografía de su fundador, James Dyson, que tiene cierto aire romántico que recuerda al de las historias de vida que se recogen sobre los inventores del siglo XIX y que aún conforman el ideario popular que se tiene sobre quienes se dedican “profesionalmente” a inventar.

El Sr. Dyson nació en Norfolk, Inglaterra el 2 de mayo de 1947. En principio interesado por las letras, terminó estudiando diseño en el Byam Shaw Art School de Londres, de donde pasó a matricularse en el Royal College of Art (1966-1970) para conseguir ganarse la vida con el diseño industrial, su verdadera vocación.

En 1979, harto de comprobar el mal funcionamiento de su aspiradora, decidió utilizar sus conocimientos para mejorarlo, encontrando una solución de forma inesperada durante su visita a un aserradero. Dyson se fijó en cómo allí utilizaban unos enormes ciclones industriales para recoger el serrín. Y se propuso aplicar ese modelo de utilidad a su aspiradora.

Desmontó el aparato y fabricó uno nuevo incorporando unos ciclones caseros que él mismo diseñó y fabricó con cartón y cinta adhesiva. Para su sorpresa el aspirador recogía más suciedad que antes. ¡Había inventado la primera aspiradora sin bolsa!

El inventor se convierte en empresario

El éxito obtenido no tuvo en principio repercusiones lucrativas para el Sr Dyson. Varias multinacionales fabricantes de electrodomésticos a las que ofreció la patente de su invento rechazaron la idea de fabricarlo a escala industrial por considerar que perjudicaría su negocio. Las compañías llegaron a la conclusión de que comercializar una aspiradora sin bolsa acabaría con la venta de éstas, que generaban para el sector unos 500 millones de dólares anuales.

Fue una compañía japonesa la que finalmente accedió a comprar la patente en 1986 y comenzar a vender la aspiradora por catálogo con el nombre de G-Force. En 1993, quince años y 5.127 prototipos después, Dyson abrió su primera fábrica y comenzó a comercializar el aparato bajo su propia marca. Llamó al modelo Dyson DC01.

En año y medio el electrodoméstico se convirtió en el más vendido de su categoría en todo el Reino Unido. Un éxito comercial a partir del que la empresa no ha hecho más que crecer durante sus 25 años de actividad. Actualmente da empleo a 6.000 personas en 72 países. Su llegada a España se produjo en 1999, desde entonces ha vendido 600.000 aspiradoras.

Del éxito puntual al liderazgo mundial vía inversión en I+D+i

Es interesante reseñar que el crecimiento experimentado por Dyson durante sus poco más de dos décadas de actividad está indisolublemente ligado a su continua y decidida inversión en I+D+i. Según cifras facilitadas por la propia firma, en su laboratorio de investigación, diseño y desarrollo trabajan actualmente 1.000 ingenieros y científicos. Su dimensión ha alcanzado tales proporciones gracias a que Dyson invierte semanalmente unos 3,7 millones de euros en I+D+i. Sólo en el desarrollo del ventilador sin aspas que encontramos por Internet, patentado por la empresa en 2009 bajo el nombre de “Air Multiplier”, la empresa invirtió 8,5 millones de libras en cuatro años.

Además de su laboratorio de investigación, diseño y desarrollo, Dyson cuenta con otro centro de estudios cuya existencia da una idea de la importancia que tienen la investigación y la innovación para las empresas que quieran situarse en la vanguardia de su sector de actividad. Dyson es la única empresa fabricante de electrodomésticos europea que cuenta con su propio laboratorio de microbiología. ¿Y para qué? Os preguntaréis. Pues para estudiar al enemigo al que se enfrenta cualquier aspiradora: el polvo. El laboratorio se creó en 2001 para estudiar el comportamiento de los ácaros y alérgenos domésticos para ayudar a los ingenieros a diseñar aspiradoras que pudieran combatirlos mejor.

En él los científicos de Dyson realizan sus propios cultivos de ácaros. De hecho el laboratorio es un auténtico balneario para ellos: los alimentan con levadura, germen de trigo y comida para perros y los mantienen en sus condiciones ambientales idóneas, esto es, a 25ºC de temperatura y a una humedad relativa del 75%. De esta forma, pueden estudiar de cerca su comportamiento y los alérgenos que producen, ayudando así a que los ingenieros puedan luego desarrollar productos para combatirlos eficazmente.

Os dejamos con el vídeo que suscitó nuestra curiosidad y dió lugar a que elaboráramos este reportaje y os invitamos a consultar las bases de datos INVENES y ESPACENET para ver las patentes de Dyson Technology Ltd. Si es la primera vez que las consultas en Cevipyme tenemos información (panorama general) y unas guías de utilización de ambas bases de datos.