“Destellos de genialidad” muestra la lucha legal sobre una invención

Si en algunas de las últimas entradas de nuestro blog os proponíamos la lectura de un par de libros para esta época de estío como el interesante libro “Heroes of Invention” de Christine MacLeod sobre la proyección pública y prestigio del que gozaban los inventores durante el siglo XIX y principios del XX, y COCOS: Copias y coincidencias en defensa de la innovación en el diseño” para que conocierais con detalle las problemáticas de la copia en el diseño y la creación, hoy os vamos a recomendar una película que refleja bien los conflictos legales que pueden derivarse de una invención y las patentes ligadas a ella. Se trata del film de 2008 titulado“Flash of Genius”(estrenado en España con el título “Destellos de Genialidad”).

La película cuenta el titánico enfrentamiento que libró el ingeniero Robert Kearns, inventor del limpiaparabrisas intermitente, con el gabinete de abogados al servicio de la poderosa empresa automovilística Ford. Un litigio que desencadenó la apertura de procesos judiciales millonarios durante más de dos décadas y llevó tanto a la citada firma como a Chrysler a pagar millones de dólares al ingeniero en concepto de indemnización por haber incorporado su invención en varios modelos de automóviles una vez Kearns les mostró en reuniones privadas su utilidad. Si bien ello no significó que las compañías implicadas en el conflicto reconociesen públicamente que habían robado a Kearns su invención. De hecho, el ingeniero falleció en 2005 a causa de un cáncer sin poder verlo.

Robert Kearns (interpretado magistralmente en la película por Greg Kinnea) era ingeniero de profesión y consideraba que el movimiento continuo del limpiaparabrisas con el que se equipaba a los automóviles podía llegar a despistar y obstaculizar la visión del conductor. Para evitar este efecto potencialmente peligroso ideó un sistema diseñado con componentes eléctrico capaz de regular el ritmo del limpiaparabrisas y detenerlo cada cierto tiempo durante un periodo de cuatro segundos. Kearns inventó el limpiaparabrisas intermitente en 1964 y obtuvo la patente estadounidense en 1967. Obtuvo varias patentes más sobre el mismo concepto inventivo, perfeccionando sobre todo el control del limpiaparabrisas.

Limpiaparabrisasinter

 

Una vez tuvo listo su sistema, su admiración por la empresa automovilística Ford le impulsó a solicitar una reunión con responsables de la empresa para mostrarles el invento. Tras celebrarse,  para sorpresa de Kearns la firma desestimó incorporar el sistema en sus vehículos al considerar el avance poco práctico y no muy diferente del limpiaparabrisas de movimiento continuo.

Pero la decepción que se llevó el ingeniero, criado en un barrio obrero de Detroit, fue aún más grande al observar con estupefacción como, en 1969, Ford lanzó su primer coche equipado con limpiaparabrisas intermitente.

Al enterarse de que su otrora admirada compañía no sólo le había ninguneado sino que además se había apropiado de su invento Kearns dedicó el resto de su vida a litigar con Ford para que la empresa reconociese que él había sido el inventor del limpiaparabrisas intermitente.

La lucha de Kearns contra Ford y otras grandes multinacionales del automóvil llevó al ingeniero a dedicar a ella gran parte de su vida. Inició los juicios contra Ford y Chrysler en 1978. La primera de las compañías citadas quiso resolver el conflicto fuera de los tribunales y ofreció al inventor un arreglo económico que ascendía a 30 millones de dólares. Kearns lo rechazó y en 1990 un jurado dictaminó que Ford y Chrysler habían violado involuntariamente las patentes registradas por Kearns asociadas a la invención del limpiaparabrisas intermitente. Por desgracia, la cantidad que se abonó al inventor en concepto de indemnización por los perjuicios causados fue menor que la que Ford le ofreció en primera instancia para que no acudiese a los tribunales. Chrysler fue otra de las empresas que actuó de manera ilegal perjudicando con ello los legítimos intereses de Kearns, por lo que también tuvo que pagar al ingeniero 19 millones de dólares más.

Robert Kearns falleció el 9 de febrero de 2005. La batalla contra las grandes firmas automovilísticas ocupó gran parte de su vida. Según sus propias declaraciones su lucha contra ellas no tenía como objetivo conseguir una gran suma, , sino “defender el sistema de patentes”. Para demostrarlo tardó años en recoger la indemnización que le tuvo que pagar Chrysler.

¿ Por qué y cómo se le ocurrió a Kearns la idea de diseñar un mecanismo que regulara la velocidad de las escobillas del limpiaparabrisas? Dicen que en su noche de bodas, el corcho de una botella de champán le lesionó un ojo de por vida. Eso motivó que, un día, tratando de atisbar la carretera a través del limpiaparabrisas que funcionaba a todo meter y le impedía ver con claridad la carretera, se le ocurriese la idea de diseñarlo.

Quien inventó el limpiaparabrisas fue una mujer. Mary Anderson cuya historia os contaremos en otra ocasión. Adelantaros que presentó la patente en 1903 y se publicó como “Dispositivo para limpiar ventanas”. Curiosamente tampoco interesó a ningún fabricante de automóviles.

anderson

 

 

Kearns pudo enfrentarse legalmente a gigantes empresariales porque había patentado previamente su invento. Conoce las ventajas que supone patentar en esta misma web.

Os dejamos con un trailer de la película.

 

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