Archivos Mensuales: noviembre 2016

Crónica de un premio de innovación de utilidad social con patente

Jesús Muñoz fue el ganador del premio a la innovación otorgado por la Fundación Alberto Elzaburu en su tercera edición.

La semana pasada acudimos al auditorio de la Fundación Mapfre, invitados por la Fundación Alberto Elzaburu (FAE) para asistir a la ceremonia de entrega de los premios a la innovación que concede la entidad desde hace ya tres años.

El evento, presentado por Manuel Desantes (ex Vicepresidente de la Oficina Europea de Patentes, miembro del consejo asesor de la FAE y miembro del Jurado del Premio a la Innovación) contó con la presencia del propio Alberto Elzaburu, presidente de la FAE, al que también acompañaron el Catedrático de la Universidad Complutense, Pedro García Barreno; la Directora General de la OEPM, Patricia García-Escudero y la científica e investigadora galardonada con el Gran Premio Internacional de Invenciones de Ginebra en 2013, Celia Sánchez-Ramos.

Durante la presentación de los premios, oficiada por Patricia García-Escudero y Manuel Desantes, se hizo mención al currículo de todos los asistentes y se agradeció su presencia en el evento. Además, se celebró la continuidad que la FAE ha decidido dar a este certamen, concebido para reconocer y recompensar el trabajo de quienes consiguen resolver problemas, sean de mayor o menor grado, mediante la creación de inventos de utilidad social.

Tras esta introducción tomó la palabra Pedro García Barrero, Catedrático Emérito de la Universidad Complutense con una amplia y reconocida trayectoria docente, ejecutiva y como investigador, quién pronunció una conferencia en la que destacó la importancia capital que tienen la innovación, el avance de los conocimientos científicos y su aplicación a la solución de problemas para el desarrollo económico de Estados y regiones, señalando algunos de los que ocupan los puestos más destacados en virtud de su apuesta por impulsar y basar la economía en los conocimientos.

Jesús Muñoz fue el ganador por su “Modelo Articulado del Cuerpo Humano”20161122088rAlberto Elzaburu entregando el premio al ganador

Celia Sánchez-Ramos, científica e investigadora galardonada con el Gran Premio Internacional de Invenciones de Ginebra en 2013, fue quien se ocupó de presentar a continuación a Jesús Muñoz Jiménez, ganador de esta tercera edición del premio a la innovación convocado por la fundación, por su patente española de invención (con examen previo con número de publicación 2409535) y título “Modelo articulado del cuerpo humano”.

Sánchez Ramos quiso destacar del joven inventor menor de cuarenta años que su patente “Modelo articulado del cuerpo humano”, no sólo mejora tanto la enseñanza de la anatomía como del entrenamiento deportivo, sino que además es objeto de una licencia de uso de explotación comercial.

Durante el repaso de su extenso currículum, Sánchez-Ramos señaló los méritos de J. Muñoz como docente en la Universidad de Extremadura; investigador y miembro del grupo de optimización del rendimiento en el deporte y socio fundador junto con el Doctor Kiko León Guzmán de la spin off Sliz Emotions, creada en 2015 para comercializar productos y servicios asociados a patentes salidas de la Universidad de Extremadura. Para finalizar su intervención, Celia Sánchez también quiso mencionar a la investigadora Doña Lidia Bares López, ausente en el evento por motivos personales pero a quien el jurado había otorgado una mención especial por su patente española con examen previo titulada “elemento accesorio de distribución y re-dirección del caudal de aire acondicionado para unidades interiores tipo estándar”.

Jesús Muñoz Jiménez recibió de manos del propio Alberto Elzaburu la estatua diseñada por Ignacio Vicens con la que se reconoce la concesión del premio, así como la dotación de 5.000 € con la que viene acompañado. Elzaburu aprovechó el momento para dar las gracias a Carolina García de La Rosilla, responsable de organización del evento. Acto seguido tomó el galardonado tomo la palabra.

Formación de una spin-off para dar salida comercial a sus patentes.

Inició su intervención en la ceremonia de premios agradeciendo a la FAE la concesión del premio a la innovación, apuntando que “es muy gratificante cuando alguien realmente reconoce tu trabajo, ya que estamos en un contexto en el que no suele pasar” A continuación comentó que en el entorno universitario tanto él como su compañero el Dr. León Guzmán eran “ extraños.” En el momento en que empezamos a dedicarnos al mundo de la innovación y de las patentes, nuestros compañeros nos comentaban ¿Y qué pasa con los JCR, con los artículos.?. Nosotros investigamos también pero lo hacemos para transferir el conocimiento. Que la FAE reconozca este tipo de labor nos parece muy importante”.

Muñoz pasó a agradecer a sus familiares, amigos y compañeros el afecto y apoyo recibidos durante todos estos años, así como a la Universidad de Extremadura la oportunidad que les ha brindado de formar una spin-off para dar salida comercial a sus patentes. Con respeto a ellas comentó que la premiada es una más “de las doce que tenemos registradas actualmente, más seis que están en proceso y seis nuevas aún por inscribir.

Puntualizó a continuación que empezó “en 2007 con este trabajo, y no es fácil. Cuando el fruto de tus investigaciones y de tu know how te permiten patentar soluciones novedosas que pueden resultar útiles siempre se ha de pasar un examen bastante riguroso, no siempre se concede” .

Además, Muñoz mencionó lo laborioso que resulta afrontar la responsabilidad de dar salida comercial a las patentes mediante la creación de una spin-off “somos científicos e introducirnos en el mundo empresarial nos está costando”.

Cerró el evento Patricia García-Escudero dando la enhorabuena a Jesús Muñoz y reseñando la importancia de que un premio como el otorgado por la FAE tenga continuidad. También se dirigió al Catedrático Pedro García Barrero para agradecerle su rica intervención afirmando “los que somos de ciencia siempre agradecemos que nos hablen en nuestro idioma y de innovación, que es lo que ha hecho en un momento tan importante como es la entrega de este premio”.

Por último, García-Escudero informó a los asistentes de que la OEPM, entidad que preside, seguirá ayudando a las grandes empresas, pymes e inventores a proteger sus patentes; contribuyendo con ello a que obtengan los beneficios que merecen sus esfuerzos por dar solución útil a problemas sociales de toda índole.

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Los equívocos entre marca y patente en prensa y fútbol

La amplia cobertura que dan los medios de comunicación a los partidos de fútbol y a todo lo que acontece en torno a la práctica de este deporte lo han convertido en una industria para el entretenimiento de masas. Conscientes de los beneficios económicos que pueden obtener gracias a ello, muchos jugadores y entrenadores protagonizan campañas de publicidad u optan por crear sus propias marcas para lanzar todo tipo de productos al mercado.

Uno de los ejemplos más claros lo tenemos en el caso que protagonizó Gareth Bale hace tres años, al acudir en 2013 a la Oficina del Registro de la Propiedad Intelectual del Reino Unido para registrar como marca el gesto con el que celebra cada gol anotado formando la silueta de un corazón con ambas manos. En el documento, del que adjuntamos una foto, se puede leer la lista de tipos de bienes materiales en los que Bale puede estampar su marca registrada o reclamar regalías a terceros en caso de que quieran hacerlo. Lo curioso es que el jugador intentó en primera instancia “patentar” el gesto, un equívoco debido al cual no obtuvo respuesta de la Oficina de Patentes del Reino Unido, ya que el lenguaje, incluido el corporal, no se puede patentar.

En España este tipo de confusiones también es frecuente debido a que por error se suelen emplear indistintamente términos que se refieren a tipos de reconocimiento de la

Propiedad intelectual - Propiedad industrial

“Propiedad Industrial” muy concretos. A veces incluso se usan para hablar de cuestiones que nada tienen que ver con la Propiedad Industrial” sino con la Intelectual. Como ya aclaramos en esta misma web, hablar de Propiedad Industrial es hacerlo sobre patentes, modelos de utilidad, marcas, nombres comerciales y diseños industriales. Sin embargo, el reconocimiento de la Propiedad Intelectual hace referencia al de los Derecho de Autor y los derechos conexos relativos a cualquier obra literaria, artística o científica.

Os contamos esto porque hemos podido leer algunos artículos donde se afirma que Diego Pablo Simeone había “patentado” algunas de las frases que utiliza para referirse al fútbol y/o motivar a sus jugadores. Nos gustaría matizar que el uso del término “patentar” no es correcto en este caso, ya que el lenguaje, reiteramos, no se puede patentar.

En la web de la OEPM se especifica que una marca es un título que concede “el derecho exclusivo a la utilización de un signo para la identificación de un producto o un servicio en el mercado”. Además, se añade que pueden ser marcas “las palabras y las combinaciones de palabras, imágenes, figuras, símbolos, gráficos, letras, cifras e incluso las formas tridimensionales (envoltorios, envases, formas del producto o su representación).”

Teniendo en cuenta lo expuesto, parece oportuno aclarar que la solicitud remitida a la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) por el actual entrenador del Atlético de Madrid ha de haberse referido al registro de varias de sus frases como marca.

Rizando el rizo en torno a estas cuestiones, sabiendo que hay empresas multinacionales que han querido registrar algunos gestos relacionados con el uso de sus productos, y sin abandonar el fútbol como marco de referencia nos hemos planteado varias preguntas. Un jugador avispado ¿Podría llegar a patentar la forma de ejecutar una jugada a balón parado? Por poner un ejemplo concreto ¿Podría haber patentado Panenka la forma en que ejecutó la pena máxima que dio a Checoslovaquia la Eurocopa de Naciones en 1976 y haber reclamado el pago de derechos de autoría a todos los jugadores que han repetido su gesto durante los últimos cuarenta años?

Para obtener respuesta a esta pregunta nos hemos puesto en contacto con Pons, firma de abogados con más de setenta años de experiencia en el registro y defensa de los de derechos de propiedad intelectual e industrial que ofrece sus servicios en España, Europa y América Latina.

Leticia Rodríguez, que ha tenido la deferencia de atendernos y a quien agradecemos su amabilidad y su tiempo, considera que “lo más probable sería obtener una respuesta negativa a la solicitud de registro”. En primer lugar Panenka habría de demostrar que fue la primera persona que ejecutó un penalty de esa manera, la originalidad de su gesto. Pero incluso si lo hiciera (y en el mundo del fútbol parece unánime el reconocimiento a su sorprendente ocurrencia) la jugada podría interpretarse como un método o una estrategia. En este caso para engañar al portero. Y en nuestro país, según ha aseverado Leticia Rodríguez, “los métodos y las estrategias no son registrables”.

Además, tendría que haber solicitado su patente antes de ejecutar públicamente el penalty, ya que en ese momento estaría destruyendo la novedad de una posible solicitud.

En lo que se refiere al registro de movimientos, nuestra interlocutora nos ha comentado que “lo más cercano a la ejecución de una jugada podría ser la ejecución de una coreografía”. Aunque en este caso, matiza, “se trata de movimientos mucho más pautados, concebidos para reproducirse de forma exacta en sucesivas representaciones”.

En este sentido, este verano con ocasión de los Juegos Olímpicos, algunos medios indicaron que la gimnasta Simone Biles había patentado su ejercicio de suelo, lo cual no es cierto.

Para terminar, en el contexto de la conversación que hemos mantenido sobre este tema, L.Rodríguez nos ha informado de que el nuevo reglamento “va a admitir el registro de marcas en movimiento”. A su juicio, “demostrar la originalidad de un gesto o conseguir gracias a él que un consumidor identifique inmediatamente una marca, que es el objetivo final para el que se crea, son objetivos bastante complicados de conseguir.”

Una muestra del ingenio español

Con el fin de homenajear a nuestros inventores con motivo de la celebración, el pasado miércoles 9 de noviembre, de su día internacional, os vamos a informar sobre la existencia de dos inventos creados por españoles que solucionan problemas prácticos de la vida cotidiana y han dado lugar al registro de modelos de utilidad y patentes.

El primer invento es un retrovisor denominado TRSI. Ideado y diseñado para colocarse fácilmente en los pilares interiores de la carrocería del automóvil, su cometido es evitar los accidentes que se producen en el ámbito urbano cuando el pasajero de un coche se dispone a salir del vehículo, y abre la puerta trasera del mismo sin haberse podido cerciorar de la llegada de otro utilitario, motocicleta, bici, etc.

Luis Ros Santasusana, inventor de este sencillo sistema de seguridad, nos ha comentado que la idea le surgió debido a un accidente de tráfico sufrido por él mismo. “Afortunadamente no tuvo consecuencias graves para nadie. Iba en mi motocicleta y el pasajero de un taxi abrió la puerta sin que tuviera tiempo de maniobrar para esquivarla, lo que me hizo caer con la moto”. Tras investigar en profundidad sobre la casuística de este tipo de siniestros y comprobar la gran cantidad de personas (sobre todo peatones, ciclistas y motoristas) que los sufren tanto en España como en Europa, Ros decidió sacar adelante su proyecto.

Al preguntarle sobre el tiempo transcurrido desde el momento en que tuvo la idea de cómo evitar estos accidentes hasta ver fabricados los primeros retrovisores TRSI, Ros nos ha aclarado que se han de asumir dos clases de plazos “los relativos al registro de la patente del invento y los vinculados al proceso de fabricación”. En el primer caso, el joven inventor catalán relata que “desde que presenté el registro de la invención ante la Oficina Española de Patentes y Marcas hasta que me fue concedida la patente a escala estatal transcurrió un año. En lo que se refiere al reconocimiento de la patente europea esperé cinco años”.

Con respecto al procedimiento que siguió para solicitarla, Ros aclara que “para un inventor independiente como yo es fundamental acudir a un ingeniero. La redacción de la solicitud ha de hacerse empleando términos muy técnicos, no hay que olvidar de que se trata de un texto jurídico. Es importante ser preciso y pertinente si quieres aspirar a que la patente te sea reconocida”. Ros no sólo patentó el retrovisor TRSI como accesorio para el automóvil, también un sistema electrónico digital provisto de una pantalla capaz de detectar la proximidad de un vehículo y emitir una señal de alerta a los pasajeros antes de que abran la puerta para abandonar el automóvil.

Pese a tratarse de un invento útil, sencillo y barato capaz de facilitar la solución preventiva a un problema vial que ocasiona muchos muertos al año, Ros nos ha comentado que tras años de inversión, trabajo y esfuerzos ha dejado aparcado el proyecto. Fundamentalmente debido a la falta real de un compromiso por parte de la industria del automóvil y las instituciones por contribuir a que este tipo de retrovisores se incorporen de serie en los vehículos.

Ros nos ha comentado que, en un principio, tuvo esperanzas fundadas de conseguirlo “ya que recibí el respaldo del Servei Catalá de Transit para dar a conocer mi invento e incluso se aprobó una Proposición No De Ley del grupo parlamentario socialista (28-09-2010) que instaba específicamente a emplear el retrovisor de seguridad integrado TRSI para acabar con los accidentes de tráfico ocasionados por la falta de visibilidad de los pasajeros al salir de los vehículos. En ese momento, tras viajar a varios países en busca de proveedores para fabricar el producto y enseñarlo a las grandes marcas, él mismo vendió 20.000 retrovisores TRSI para el Institut Metropolitá del Taxi en Catalunya. En el marco de una campaña de seguridad vial organizada por el Servei Catalá de Transit.

Además de esto, Ros acudió a varios eventos internacionales sobre seguridad vial para dar a conocer su retrovisor y lo presentó a concurso en algunos certámenes, obteniendo muy buenos resultados. Por ejemplo, ganó la medalla de oro en la Feria Internacional de Invenciones de Ginebra en 2010; fue finalista en los Premios Delta que otorga la la Asociación de Diseño Industrial ADI-FAD al mejor diseño de producto y, finalmente, obtuvo en 2013 la medalla de oro en INPEX, la mayor feria de inventos de EE.UU. En uno de los certámenes citados Ros nos ha comentado que compitió y ganó a todo un dinosaurio de la industria como es la firma Volvo “presentaba a concurso un modelo de coche autoconducido. Pues el jurado consideró mi invento digno del más alto reconocimiento que se concedía en el certamen”.

Tras reunirse con fabricantes y representantes de instituciones tanto locales como estatales; viajar por todo el mundo en busca de proveedores y financiación e incluso endeudarse personalmente Ros ha podido comprobar las dificultades con las que se encuentran los inventores individuales para comercializar sus creaciones. No hay que olvidar que, según aclaraba recientemente en RNE María Ángeles Moreno, jefa de servicio de Información y Atención al ciudadano en la OEPM, tan sólo un 3% de las patentes llega a comercializarse.

Hoy en día es el propio Ros quien se ocupa de comercializar el retrovisor TRSI. Puede adquirirse vía web y encontrarse en algunas grandes superficies, talleres de automoción y tiendas de accesorios para el automóvil. Entre sus clientes hay desde organismos oficiales como el Ayuntamiento de Barcelona o la Consejería de Educación y Cultura hasta la Dirección General de Trafico o la RACC.

El cuchillo Frozencut

El segundo invento del que os vamos a hablar se comercializará a partir del próximo mes de marzo a un precio de unos treinta euros. Se trata de un cuchillo especial que facilita el corte de alimentos grasos, congelados o duros sin necesidad de esperar a que se reblandezcan o hacer esfuerzos extra. Patentado por Francisco Javier Esteban, este cuchillo, denominado Frozencut incorpora una batería en su empuñadura que suministra corriente eléctrica a la resistencia interior de la hoja posibilitando que esta se caliente con tan solo pulsar un botón. Es inalámbrico y se carga igual que un teléfono móvil.

 

Un buen diseño da valor añadido al contenido y a la marca

Cuando hablamos de innovación tendemos a pensar en pulcros laboratorios donde se investigan y crean nuevos y sofisticados productos pero el concepto es mucho más amplio. Innovar es algo tan sencillo, y a la vez tan complejo, como cambiar el modo de hacer las cosas para poder ofrecer gracias a ello productos distintos y cada vez mejores. En este sentido no importa si nuestra empresa es una mega corporación dedicada a la biotecnología o, como en el caso que nos ocupa hoy, se trata de una PYME fabricante de envases de vidrio llamada Bruni Glass Vidremar.

En los últimos años muchas #PYMEs dedicadas a fabricar envases de vidrio han concentrado su actividad en el sector de los productos gourmet, para los que hacen moldes de diseño exclusivo. La razón es que se trata de un mercado distinto y estable que no se ha visto afectado por la aparición de los envases alternativos. De hecho, según fuentes de la Asociación Española de Envases de Vídrio, ANFEVI, en nuestro país es el envase preferido por los consumidores.

Algunos expertos en marketing han señalado que en la actualidad el envase ha pasado de ser considerado el mero contenedor del producto a convertirse en objeto de estudio. Ello se debe a que por su forma y tamaño puede transmitir sensaciones inmediatas al consumidor, sensaciones que le llegan incluso antes que la lectura de la marca o la etiqueta del producto y pueden transmitirle calidad, exclusividad y refinamiento. Los productores de aceite y de vino, por ejemplo, son cada vez más conscientes de ello.

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Botellas diseñadas por Bruni Glass

Alianza para seguir creciendo

Bruni Glass Vidremar es una sociedad anónima creada en septiembre del año pasado a partir de la fusión de dos compañías que, tras colaborar en el mercado español desde hace 25 años, han decidido aunar sus fuerzas para seguir creciendo. Con sede operativa en Montaverner (Valencia) la sociedad fabrica y distribuye una amplia gama de modelos de botellas de vino, cerveza, licor, aceites, vinagres y zumos, así como de tarros para todo tipo de productos. A esto se suma que también elabora tapas, tapones y trabaja la decoración pintado y serigrafiado del vidrio.

La sociedad espera consolidar y ampliar su presencia en el mercado español e ibérico de fabricación y distribución de envases de vidrio gracias a la amplitud de su oferta de modelos. Según fuentes de la compañía en la actualidad tienen alrededor de casi 3.200 moldes propios y cuentan con más de 221 diseños comunitarios registrados desde diferentes países.

El caso de Bruni Glass Vidremar evidencia una vez más lo imprescindible que resulta para empresas de cualquier tamaño y sector apostar por la innovación y acompañar esta de una estrategia adecuada para proteger los resultados de su esfuerzo. En el caso de esta PYME centrada en la protección de sus diseños, una medida de salvaguarda de cuyos pasos os informamos detalladamente en nuestra web.

Si Bruni Glass Vidremar ha conseguido unos resultados excelentes es debido en gran parte a su apuesta por la innovación. Sus técnicos son capaces de ofrecer al cliente un servicio completo que va desde el diseño de la idea inicial del envase hasta la fabricación del prototipo final. El proyecto empieza bocetándose a mano para pasar a diseñarse por ordenador en 3D. Una vez la creación del prototipo presentado recibe la aprobación del cliente, se pasa a fabricar una muestra del envase en vidrio para que éste pueda ver el resultado, procediéndose en una última fase a su decoración. El proceso permite diseñar envases exclusivos capaces de transmitir de forma única la esencia del producto que contienen para diferenciarlo de la competencia. En la web de Bruni Glass Vidremar podéis ver algunos ejemplos de lo que la empresa es capaz de hacer.

Fiora Bath Collections un ejemplo de la apuesta por la innovación de las empresas riojanas

El pasado once de octubre la Fundación Riojana para la Innovación presentó públicamente los resultados del Innobarómetro 2016 , estudio bianual que sirve para tomar el pulso al ritmo de innovación que mantienen las empresas radicadas en la citada comunidad autónoma. Además, también resulta ser un buen documento para conocer qué percepción tienen las empresas riojanas sobre la innovación y en qué áreas de negocio la consideran más relevante para mejorar y hacer crecer sus negocios.

En esta ocasión el informe se ha elaborado a partir de los resultados obtenidos mediante la participación en una encuesta de 407 empresas riojanas con asalariados (10.769 firmas en total, según el Directorio Central de Empresas 2015 –DIRCE).

Las cifras de 2016 han mostrado que cerca del 80% de las firmas encuestadas innova en su sector de actividad; y que además esperan obtener gracias a ello un ratio de beneficios 12,6 veces superior al obtenido por las empresas que no tienen la innovación como uno de los pilares de su estrategia de negocio.

En líneas generales, las empresas con asalariados de La Rioja consideran que innovar es fundamental para mejorar los procesos de producción y modelos de gestión, pero sobre todo para desarrollar nuevos productos y servicios capaces de aportar un valor añadido que les ayude a mantener y/o mejorar su posición en el mercado. De hecho, esta última área de actividad es donde perciben que hay más posibilidades de innovar (así lo afirma el 27,5% de las compañías encuestadas).

Tras la mejora de la calidad, los productos y servicios, la innovación en tecnología e I+D es el campo donde las empresas riojanas consideran más importante innovar. De hecho el 23,8% de sus respuestas así lo refleja. En este caso es interesante reseñar que el porcentaje ha aumentado cuatro puntos con respecto a los resultados del Innobarómetro de 2014.

Finalmente, el 19,2% de las firmas encuestadas considera vital para la salud de la empresa innovar en modelos de gestión. El guarismo supone un aumento de seis puntos porcentuales con respecto al registrado en 2014, lo que refleja el afianzamiento de la cultura innovadora en La Rioja.

Además de ofreceros una perspectiva general de cuánto innovan las empresas de La Rioja con asalariados y por qué lo ven necesario según el Innobarómetro 2016; ilustramos un caso concreto de especial relevancia.

Fiora Bath, paradigma de innovación y una buena gestión de su innovación

Fiora Bath Collections es una empresa riojana con sede en Nájera que tiene su origen en Fiora S.L., firma fundada en 1989. Se dedica desde 2007 a la fabricación de mobiliario de baño y platos de ducha de alta calidad. Es una compañía relativamente pequeña (en ella trabajan 80 personas y dispone de unas instalaciones que ocupan 20.000 metros cuadrados) que ha podido resistir los envites de la crisis gracias al apoyo de la Agencia de Desarrollo Económico de La Rioja. (ADER).

Desde 1.999 la citada entidad ha concedido a Fiora Bath Collections ayudas por importe de 1,1 millones de € para financiar varios proyectos, que han resultado exitosos gracias a la capacidad de la empresa para innovar tanto en el uso y creación de materiales como en el diseño.

Sin duda alguna, los mayores logros obtenidos por esta compañía riojana a consecuencia de su decidida apuesta por el I+D+i han sido el incremento de su productividad y rentabilidad en más del 60% en los últimos tres años y su internacionalización. Hoy en día Fiora Bath Collections exporta sus productos a Francia, Bélgica, Italia, Andorra, Luxemburgo, Alemania y Holanda y factura 21 millones de €.

Investigación y desarrollo de nuevos productos, materiales y procesos

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Para averiguar cuál es su estrategia de innovación a corto medio plazo y cómo gestionan el registro de patentes en Fiora Bath Collections nos hemos puesto en contacto con Mario Rueda, del departamento técnico de la empresa, quién nos explicó que en la actualidad destinan el 4% de su facturación al I+D +i y la intención es aumentar esta partida en los próximos años. Nos señala que cuentan con un departamento propio de investigación en la empresa que lo integran dos personas “ nos dedicamos a la investigación y desarrollo de nuevos productos, materiales y procesos”.

La inquietud constante por innovar e investigar para desarrollar nuevos materiales y productos y mejorar los procesos de producción ha llevado Fiora Bath Collections a registrar los derechos de su autoría a través de distintas modalidades de Propiedad Industrial . Rueda puntualiza que utilizan también distintas vías de registro según la estrategia de lanzamiento de producto. En el registro figura como inventor Jacinto Anguiano Martínez, uno de los socios de la empresa.

Entre sus registros encontramos los de un sistema de fabricación de frentes de muebles mediante el uso del poliuretano como materia prima; el primer plato de ducha flexible y elástico; un soporte extensible y regulable en altura para la instalación de platos de ducha o la de la invención del material silexpol. La qué más beneficios ha aportado a la compañía, según confiesa Rueda es “la relacionada con el desarrollo del nuevo material que nos ha permitido crear nuevas líneas de producto en la empresa”.

En el desarrollo de silexpol emplearon tres años, aunque matiza “seguimos evolucionándolo y mejorándolo”. Las principales características del material son sus buenas propiedades mecánicas y su aptitud para el moldeado, que permite fabricar casi cualquier elemento moldeable y matiza que “a diferencia de otros existentes en el mercado es más ligero, menos contaminante y más estable una vez moldeado”.

Dispositivo para transformar un plato de ducha extraplano de cualquier medida en un plato de ducha enmarcado.

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