HISTORIA DE TRES INVENTOS NAVIDEÑOS

Hemos querido aprovechar la llegada de las fiestas navideñas para contaros la historia de tres invenciones relacionadas con su celebración que es probable desconozcáis. Una de ellas, y nos atrevemos a decir que la más práctica de todas, es además de origen español.

Las bolas de nieve, un invento accidental

Seguro que al salir a dar un paseo por la ciudad en la que residís para hacer algunas de las compras habituales en estas fechas habéis visto más de un escaparate o tienda decorado con unas semiesferas de cristal. Suelen encerrar muñecos de nieve, árboles o dioramas de monumentos emblemáticos. Volcándolas podemos remover la nieve artificial que acumulan en su base para conseguir que ésta caiga lentamente sobre la escena, creando una bonita estampa navideña.

Si no conocéis estas bolas de nieve navideñas o no recordáis cómo son os animamos a echar un vistazo a la escena inicial de la famosa película “Ciudadano Kane”, en la que se muestra una de ellas

Pues bien, estas bolas decorativas fueron inventadas hace poco más de un siglo por un mecánico de instrumentos quirúrgicos austriaco llamado Erwin Perzy. Actualmente su familia continúa fabricándolas y exportándolas a todo el mundo.

Perzy desencadenó de forma accidental el característico efecto de nevada que hace estas esferas un objeto decorativo típicamente navideño. Buscando cómo hacer más brillante la entonces recién inventada ampolleta eléctrica, Perzy buscó imitar la técnica empleada por los zapateros de la época para hacer más intensa la luz de las velas.

Éstos colocaban una esfera de cristal llena de agua delante de la llama para, gracias al efecto de refracción, agrandar el foco de luz. Intentando hacer lo mismo el mecánico austriaco terminó por volcar accidentalmente un puñado de sémola dentro de un globo de cristal lleno de agua. El polvo blanco, al empaparse, flotó lentamente hasta caer en la base del globo.

Fascinado por el efecto, el propio Perzy incorporó el diorama de una Iglesia en la base de la esfera de cristal para crear así este decorativo invento. Durante muchos años fue el único ornamento incluido en las bolas de nieve. Hasta que uno de sus sucesores introdujo muñecos de nieve y árboles de navidad en los globos.

Actualmente hasta se pueden personalizar, suponiendo este tipo de encargos el 20% de las ventas totales de la empresa de los herederos de Perzy. Hace cuatro años, la BBC se acercó a su fábrica, donde pudo hablar con el nieto del inventor del este ornamento tan típico de estas fechas.

 

Como anécdota curiosa cabe comentar que las bolas de nieve de Perzy no se mandan a lugares en los que haga mucho frío y el agua que contienen se pueda congelar. Como aún tienen la cubierta hecha de cristal, al pasar de estado líquido a sólido el aumento de volumen del agua puede resquebrajarlas.

El matasuegras, un arma realmente mortífera

La historia del siguiente invento es mucho menos entrañable pero bastante más insólita. Según cuenta la leyenda, cuya veracidad no nos atrevemos a asegurar, el inofensivo matasuegras que tanto se utiliza durante estas fechas en todos los cotillones de nochevieja fue concebido como un arma mortífera de corto alcance. Se trataría de la solución que encontró el inventor ruso Sergei Alvarov para responder a la petición de crear un arma fácil de camuflar para que los agentes de la KGB pudieran emplearla en el marco de cualquier celebración. Entre sus características debía incluir el ser fácil de disparar en estado de ebriedad.

Después de varios intentos fallidos, y al borde de la desesperación al intuir que sería duramente castigado por Stalin por no poder cumplir con el encargo, cuenta la historia que Alvarov preparaba ya la escritura de su testamento cuando el pergamino enrollado en el que iba a hacerlo se le cerró de súbito. Inspirado por aquel fenómeno, Alvarov diseñó el arma solicitada creando el hoy conocido utensilio, incorporando en el de los agentes un dardo venenoso en la punta que podía dispararse con tan sólo desplegar la lengüeta de papel en dirección al objetivo al soplar por la boquilla del invento.

Descorchar el champán con total seguridad

El último invento es de origen español y se trata de una solución práctica para acabar con cualquier potencial incidente derivado del descorche de botellas de cava o champán. Se trata de un sacacorchos específicamente diseñado para este menester que evita que el corcho salga disparado por los aires y reduce a cero cualquier riesgo. El invento se llama Descorjet, al igual que la empresa fundada por dos españoles para comercializarlo. El ingenio ha sido patentado en más de 25 países y ha sido galardonado en varios certámenes internacionales como el Salón Internacional de la Invención de Ginebra, en la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual.

 

 

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Sus inventores aseguran que con él abrir botellas de champán o cava no requiere ningún esfuerzo, es cómodo y rápido. Para muestra, un botón:

¡Felices fiestas y próspero año nuevo a todos!

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