Archivos Mensuales: marzo 2018

La importancia económica de la Semana Santa para varias ciudades españolas ha impulsado en ellas su registro como marca

Inmersos ya en la celebración de Semana Santa, periodo durante el que multitud de pequeñas localidades y capitales de provincia del Estado cobran un interés turístico inusitado con motivo de la celebración de eventos religiosos de honda tradición. Un ejemplo de las repercusiones de su efecto llamada lo pudimos conocer el pasado año, cuando supimos que Zamora recibió a 250.000 visitantes durante este periodo vacacional.

Además de la atracción que suscitan entre los creyentes, la salida en procesión de las imágenes de vírgenes, santos y otras celebraciones relacionados con la muerte y pasión de Cristo llaman la atención de muchas personas sin devoción alguna por la Iglesia Católica, a quienes atraen a causa de su interés cultural. Ello convierte la Semana Santa en una convocatoria señalada por haberse convertido en una fuente de ingresos importante que ayuntamientos, agrupaciones religiosas y empresas del sector servicios de las localidades donde se celebran eventos importantes tienen muy en cuenta.

La Semana Santa es ya una marca registrada reconocida en varias ciudades

En adición a los artículos publicados en prensa con respecto al indudable impacto económico de la Semana Santa, cabe comentar que éste ha quedado reflejado hasta en trabajos académicos, como es el caso del presentado por Emilio Javier Ramírez Roldan en la Universidad de Sevilla, concretamente en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales, titulado “Impacto de la Semana Santa de Sevilla en el comercio de la ciudad. Apuntes históricos y actualidad”. Precisamente por ser conscientes de la importancia social, cultural y económica del evento, las autoridades municipales de Sevilla registraron como marca su Semana Santa en 1992.

 

El cartel de la Semana Santa de Sevilla de 2018, obra de Pepillo Gutiérrez Aragón

Otra gran ciudad de la provincia sureña como es Córdoba ya había convertido esta festividad religiosa en un signo distintivo dos años antes, si bien en esta ocasión no fue el ayuntamiento de la ciudad el que procedió a realizar en la OEPM los trámites necesarios para ello, sino la Agrupación de Hermandades y Cofradías, y ciñendo los términos del registro a la clase 16, referida a artículos de papel, de papelería y productos de imprenta.

La decisión de los hermanos y cofrades cordobeses quizá se inspiró en la tomada por la Junta Mayor de Cofradías y Hermandades de Semana Santa de Orihuela, que registró la Semana Santa de la ciudad en 1998.  A estos casos se suman otros como los de la Semana Santa de Crevillente o el más reciente de la Semana Santa Marinera de Valencia, registrada en 2016. En la mayoría de los casos, además de otros apartados de la Clasificación de Niza, todos los registros incluyen el número 41, relativo a los servicios de organización de actos culturales, educaciones y recreativos propios de la Semana Santa.

El registro de marca y algunas modificaciones de la próxima reforma de la Ley de Marcas

Dando este paso, quienes asumen buena parte de las responsabilidades derivadas de la organización de las procesiones y eventos religiosos multitudinarios que tienen lugar durante la Semana Santa se aseguran que terceros no aprovechen la coyuntura para lucrarse con los signos y símbolos a ellas asociados. Como se aclara desde la OEPM, registrar una marca supone la concesión de un título que otorga el derecho exclusivo a la utilización de un signo para la identificación de un producto o un servicio en el mercado. Pueden ser Marcas las palabras o combinaciones de palabras, imágenes, figuras, símbolos, gráficos, letras, cifras, formas tridimensionales (envoltorios, envases, formas del producto o su representación), sonidos y, por extensión, cualquier combinación de los signos anteriormente mencionados.

El 14 de enero de 2019 está previsto que entre en vigor una reforma parcial de la ley de marcas que armonizará el sistema de registro español con el sistema de marcas de la Unión Europea. El ajuste supondrá una serie de cambios, de entre los cuales uno de los más significativo será quizá el que afecta al signo distintivo.

A partir de la entrada en vigor de la reforma para que un signo distintivo pueda ser solicitado ante la Oficina Española de Patentes y Marcas tan sólo se exigirá que sea susceptible de representación, sin necesidad de especificar el medio empleado, siempre y cuando tanto público como autoridades competentes en la materia puedan determinar con claridad cuál es el objeto de la protección.

Otro cambio relevante del anteproyecto determina la prohibición de registrar como marca para productos o servicios, un signo si con anterioridad se ha solicitado para el mismo otra clase de protecciones como las otorgadas por las denominaciones de origen o las indicaciones geográficas, y siempre y cuando la entidad o persona autorizada en virtud de la legislación aplicable para ejercer los derechos derivados de las mismas, tenga el derecho a prohibir la utilización de una marca posterior.

Si quieres conocer como obtener rentabilidad de éstos y otros bienes intangibles lee la entrada que publicamos en este mismo blog

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Tres españolas entre las finalistas al Premio Europeo a la Mujer Innovadora.

El pasado 8 de marzo, durante la celebración del Día Internacional de la Mujer, la Comisión Europea dio a conocer el nombre de las 12 finalistas que optarán a recibir este año el Premio Europeo a la Mujer Innovadora.

La ganadora se sabrá el próximo 26 de junio, fecha en la que recibirá un buen respaldo a su trabajo ya que el certamen, fundado bajo el marco de la iniciativa Horizonte2020, otorga cantidades que van desde los 20.000 € hasta los 100.000 € a proyectos desarrollados por mujeres innovadoras que hayan beneficiado el avance de las investigaciones europeas en su campo y/o que hayan fundado compañías de éxito en el mercado.

El pasado año hubo cuatro mujeres españolas entre las finalistas, hito del que dimos cuenta en esta entrada del blog, y este año seguimos de enhorabuena; de entre las mujeres que optan a recibir el premio principal tres son españolas, lo que representa un tercio del total.

En concreto hablamos de Alicia Asín Pérez, co-fundadora de la compañía Libelium de Zaragoza, responsable del desarrollo de una tecnología de sensores inteligentes útil para desplegar redes y aplicaciones para crear entornos IoT.

María-Pau Ginebra, fundadora de la compañía Mimetis en Barcelona, que diseña y manufactura nuevos materiales bio-sintéticos para la regeneración ósea y aplicaciones ortopédicas.

Y finalmente María Luisa Hernández Latorre, co-fundadora de la compañía Ingelia en Valencia, cuya actividad se centra en la aplicación de una novedosa tecnología industrial desarrollada para reciclar residuos biológicos en biomateriales

Las otras seis finalistas proceden de Francia (2), Italia, Austria, Reino Unido y Lituania. Podéis ver qué proyectos empresariales les ocupan visitando la web donde la Comisión Europea ofrece la lista completa de aspirantes a recibir el premio en esta su quinta entrega.

Criterios de selección y decisión muy claros

Las finalistas han sido seleccionadas por un jurado independiente compuesto por expertos del ámbito de los negocios, de entidades de capital riesgo, emprendedores y académicos. La Comisión recibió 122 solicitudes procedentes de todos los países de la UE alineados con los objetivos que marca el plan Horizonte2020. Las compañías creadas por las mujeres participantes se han levantado en torno a ideas innovadoras aplicadas a un amplio espectro de sectores de mercado, siendo el sanitario, el bio-tecnológico y el de innovación social los tres más prominentes. A la hora de escoger a las potenciales ganadoras el jurado ha seguido cuatro criterios básicos muy claros.

  • La originalidad y potencial comercial del producto o servicio provistos por la compañía de la participante (teniendo en cuenta para evaluarlos el número de patentes, co-patentes y marcas registradas por ella).
  • El impacto económico, medido por el número de países de la UE a los que haya sido exportado el producto y por el volumen de retorno de la inversión generado en 2015 y 2016.
  • El impacto social, medido por la cantidad de empleos que haya podido generar la llegada del producto innovador al mercado y en qué medida contribuye a combatir los retos que ha de afrontar la UE
  • El peso del papel que ha cumplido la mujer que opta a recibir el premio en el éxito cosechado por la compañía. Con arreglo a este último criterio, deberá explicar su grado de influencia en ese éxito y servir así como inspiración para que otras mujeres se conviertan en emprendedoras.

Una iniciativa encaminada a cerrar la brecha de género

Al igual que el resto de potencias económicas, Europa necesita seguir innovando para impulsar su crecimiento económico, mantener un buen nivel competitivo y afrontar con ciertas garantías de éxito los retos que se le presentan durante las próximas décadas (envejecimiento de la población, cambio climático, búsqueda de la eficiencia energética, conservación del medio ambiente…).

Se trata de un triple objetivo difícil de conseguir para el viejo continente en caso de no saber aprovechar como debe todos los recursos humanos de los que dispone, siendo inaceptable el desperdicio de las capacidades, conocimientos y destrezas atesorados por las mujeres a causa del insuficiente reconocimiento público de sus logros y su infra-representación en el ámbito empresarial.

Pese a que constituyen el 52% de la población europea, las mujeres tan sólo representan el 34,4% del total de personas que trabajan por cuenta propia en la UE, y el 30% de las que son dueñas de su empresa. A pesar de ser bastante mejorable, este último porcentaje está entre los más altos del mundo, si bien se sitúa aún por debajo de los registrados en EE.UU, donde de acuerdo con éste estudio especializado publicado en 2017 el 30,7% de las personas que son dueñas de sus propios negocios son mujeres; ó China, país en el que el número de mujeres propietarias de empresas llega a ser del 30,9% del total.

Siguiendo con el repaso de las cifras recogidas en el estudio de referencia citado, es interesante destacar que en él España aparece como el país europeo en el que hay más mujeres emprendedoras dueñas de sus negocios. El 30,8% del total de personas que son propietarias de una empresa en nuestro país son mujeres. Los países del viejo continente que se sitúan más cerca de esta cifra son Polonia (29,6%), Portugal (29,1%) y Bélgica (26,2%).

Con el fin de hacer menor esta brecha de género en el ámbito empresarial, la Comisión Europea está trabajando para alentar a más mujeres a sacar adelante sus propios negocios. La celebración de los Premios Europeos a la mujer innovadora es una de las iniciativas que se organizan persiguiendo ese objetivo. Según palabras del comisario europeo en materia de innovación, investigación y ciencia Carlos Moedas, por medio de estos galardones “se brinda reconocimiento público a mujeres emprendedoras excepcionales, lo que esperamos inspire a otras a seguir sus pasos”.

En la web historica de la Oficina Española de Patentes y Marcas hay un apartado dedicado a las mujeres inventoras que también os puede servir de inspiración e impulso.

Las cifras de la EPO demuestran la fortaleza de las innovaciones en Europa

La Oficina Europea de Patentes (EPO por sus siglas en inglés) dio a conocer la semana pasada las cifras anuales de solicitudes y concesiones de patentes europeas correspondientes a 2017. Un año que su presidente, Benoît Battistelli, ha calificado como muy positivo, afirmación que corroboran los datos del informe donde se apunta que la EPO recibió casi 166.000 solicitudes (“applications”), entendidas como la suma de solicitudes de patentes europeas directas y de solicitudes PCT que entran en fase regional en la EPO.

Esta cifra supone un incremento del 3,9% con respecto a la recogida el pasado año, lo que a su vez representa el porcentaje de crecimiento más alto alcanzado hasta la fecha en términos de solicitudes. Por otra parte, la EPO concedió un total de 106.000 patentes, un 10,1% más que las concedidas en 2016. No obstante, el porcentaje de solicitudes presentadas por PYME respecto al total de solicitudes disminuye hasta el 24% desde el 28% correspondientes a 2016.

Según declaraciones de Benoît Battistelli, el máximo responsable de la citada entidad “la demanda creciente de patentes europeas confirma el atractivo de la zona euro como un mercado de tecnología puntera”. El hecho de que las compañías europeas hayan registrado durante 2017 más patentes que nunca, evidencia tanto la fortaleza de su apuesta por la innovación como la confianza en los servicios que brinda la EPO.

En ese sentido, Battistelli quiso destacar cómo la EPO ha respondido con éxito a la demanda sostenida por empresas e innovadores “adoptando medidas eficientes que han llevado a la oficina a mejorar los índices de producción, productividad y puntualidad”. El esmero por mantener la calidad de los productos y servicios ofertados, junto con el esfuerzo y trabajo constantes del equipo humano de la EPO, no sólo ha permitido a la oficina reducir la acumulación de trabajo pendiente sino que ha hecho posible a la entidad obtener los mejores resultados de su historia.

Europa mantiene el ritmo innovador marcado por las potencias económicas mundiales

Empresas e inventores de todo el mundo han continuado engrosando las buenas cifras de patentes tramitadas por la EPO durante 2017. Las solicitudes procedentes de los 38 estados miembros firmantes del Convenio de Patente Europea crecieron el 2,8% y suponen el 47% del total de países que solicitan el registro de patentes ante la EPO. De todos los países a nivel mundial cinco estuvieron especialmente activos durante el pasado año en esta materia; fueron EE.UU., Alemania, Japón, Francia y China. El gigante asiático consiguió por primera vez colarse entre los cinco países con más solicitudes de registro a sus espaldas gracias a un incremento de dos dígitos (16,6%) que le permitió adelantar por primera vez a Suiza.

Japón, con un 3,5% más de solicitudes, creció por primera vez después de haber registrado cifras negativas durante varios años. La principal excepción a la tendencia alcista general protagonizada por los países donde se registra un mayor número de patentes ha estado en la República de Korea, que tras dos años de crecimiento consecutivos ha visto decrecer en el 8,2% su porcentaje de solicitud de patentes europeas.

Subidas y descensos de las solicitudes de patentes en el contexto europeo

En lo que se refiere al contexto europeo, en el marco de la tendencia alcista general Austria, Dinamarca, España y Suecia son los cuatro países en los que se ha recogido un mayor crecimiento del número de solicitudes de patentes.

Entre los países punteros en innovación del viejo continente destaca el lugar ocupado por Holanda, país en el que el número de solicitudes de patentes europeas ha subido el 2,7% tras registrar en 2016 una bajada del 4,1%. La EPO también ha destacado los ascensos de Italia, donde se han recogido el 4,3% más de solicitudes con respecto a 2016, y el Reino Unido, que también continúa creciendo, si bien a un ritmo interanual del 2,4%, un poco menor que el del país transalpino. El Estado que encabeza en Europa el índice de solicitudes de registro de patentes es Alemania, con 25.490 patentes europeas solicitadas durante 2017, lo que supuso un crecimiento del 1,9% con respecto al número de solicitudes contabilizado el pasado año.

En lo que se refiere a Francia, tras experimentar un parón en su actividad innovadora que quedó reflejado en un descenso del 2,4% durante 2016 en el registro de solicitudes de patentes europeas, el número de solicitudes volvió a crecer en 2017, si bien tan sólo un tímido 0,5%. De entre los países de economía más fuertes en Europa Bélgica ha sido el que ha registrado un descenso en el número de solicitudes de patentes europeas (-0,9%) con respecto a las cifras obtenidas en 2016, si bien es importante matizar que éstas fueron excepcionales aquel año, experimentando un crecimiento del 7% con respecto a las registradas en 2015.

Al revisar las cifras recogidas en los países donde usualmente se registra un menor número de solicitudes de patentes europeas, el informe de la EPO destaca su notable subida en Dinamarca (+13,1%), Austria (+8,2%), España (+7,4%) y Suecia (+4,9%). El tercer puesto que ocupa nuestro país en esta sub-clasificación es una buena noticia, ligada al hecho de que el ascenso porcentual del registro de solicitudes de patentes europeas de origen español está muy por encima de la media alcista europea, situada en el 2,2%.Ahora bien, si tenemos en cuenta el total de países que presentaron solicitudes de Patentes Europeas , España aún no se encuentra entre los 10 primeros; con el registro de 1.676solicitudes de patentes europeas en 2017 ocupa el decimosexto lugar en esa clasificación. (comentario: no son solicitudes de patentes presentadas ante la EPO ya que la OEPM puede ser oficina receptora de patentes europeas)

Balance positivo del flujo de patentes intercontinental

En lo concerniente al intercambio de patentes, el informe de la EPO recoge algunas conclusiones acerca del que se produce entre las regiones económicas más innovadoras –el “IP5” integrado por Europa, China, Japón, Korea del Sur y EE.UU–. Dentro de este grupo, Europa continúa manteniendo un balance favorable, lo que significa que aún exporta más patentes hacia el resto de naciones citadas de las que importa desde éstas, un hecho que muestra la fortaleza de sus innovaciones.

La importancia de divulgar los resultados de las innovaciones científico-técnicas

Entrevista con Óscar Menéndez, director ejecutivo de la Asociación Española de Comunicación Científica

Cuando los medios de comunicación que no disponen de secciones especializadas en la materia informan sobre algún avance científico-técnico y/o su aplicación por una empresa al desarrollo de un producto innovador, suelen incurrir en el error de confundir frecuentemente el registro de marca con el de patente. En este mismo blog escribimos una entrada sobre los equívocos habituales que se dan entre marca y patente en la prensa y en otros ámbitos.

Os lo comentamos porque hace poco más de quince días, concretamente entre el 14 y 15 de febrero, tuvo lugar la Primera Jornada de Comunicación Científica en el marco de la séptima edición de “Transfiere”, Foro Europeo para la Ciencia, Tecnología e Innovación, en el que se celebraron más de 5.500 reuniones de trabajo entre representantes del ámbito empresarial, académico y científico-investigador de más de 5.300 grupos y 1.700 entidades públicas y privadas. Entre ellas la OEPM, que además de formar parte del comité organizador del evento participó en él y moderó la mesa redonda organizada bajo el título “Financiación, licencias, y recursos para el desarrollo en el mercado de la I+D”.

Estas Primeras Jornadas de Comunicación Científica celebradas durante el transcurso de la pasada edición de Transfiere fueron coordinadas y conducidas por la Asociación Española de Comunicación Científica (AECC), que facilitó el contacto entre periodistas e investigadores y mostró a los asistentes algunas de las pautas a tener en cuenta cuando se informa sobre temas de actualidad científica.

Con objeto de conocer las conclusiones extraídas por la AECC tras su celebración, nos pusimos en contacto con Óscar Menéndez, que además de ser su responsable es el director ejecutivo de la entidad. Os acercamos sus respuestas agradeciéndole su disponibilidad.

 

¿Cómo valoran que un foro como Transfiere acoja por primera vez la celebración de una Jornada de Comunicación Científica?

Es algo muy positivo. Sabemos que lo que no se cuenta no existe y estamos encantados de que el Foro Transfiere se haya empapado de esta filosofía. Es muy importante innovar, pero es igualmente importante trasladar a la sociedad los resultados de estos avances. Además, cuando se comunica también se traslada el resultado de nuestro trabajo a otros ámbitos, como son nuestros inversores y jefes, y por supuesto a posibles inversores, además de la propia comunidad innovadora.

¿Consideran que la experiencia ha sido satisfactoria?

Completamente satisfactoria. Hemos disfrutado compartiendo nuestras habilidades de comunicación y viendo las de otras personas e instituciones. La respuesta de los asistentes ha sido excelente y tuvimos una jornada con mucha motivación y participación.

¿Cambiarán algún aspecto organizativo de cara a futuras convocatorias?

Claro, porque todo es mejorable. Estamos en ello, haciendo balance, intentando que las excelentes opiniones que hemos recibido no nos impidan hacer las cosas mejor.

¿Tienen previsto repetirla el año que viene y/o extenderla a otro tipo de foros?

Estamos hablando con el Foro Transfiere, aunque todavía queda mucho para la edición de 2019. Haremos, como hasta ahora, eventos en otros ámbitos, pero con una estructura diferente. Tenemos a la vista Ciencia en Redes 2018 y en breve anunciaremos también la continuidad de CerebroBoca.

¿Cuáles han sido las principales conclusiones que han extraído de esta Jornada de Comunicación Científica?

Creo que lo que hemos dicho antes, lo que no se cuenta no existe. Otra conclusión: las experiencias de los demás son el camino para aprender cosas nuevas y mejorar nuestras habilidades.

Como entidad dedicada durante más de 30 años a promover el periodismo y la comunicación científica en España, Europa e Iberoamérica. ¿Qué avances calificarían como más significativos y por qué?

El auge de las comunicaciones y de las redes sociales está permitiendo ampliar, como nunca, la colaboración entre personas e instituciones a las que antes considerábamos lejanas, por geografía o incluso por el tipo de actividad. Tenemos que aprovechar todas las herramientas para derribar esas barreras y conseguir que cada día se haga más y mejor comunicación.

¿Consideran adecuada la manera en que se divulgan las noticias referidas a la innovación y a los avances científicos y tecnológicos en España? ¿Qué medio o medios de comunicación destacarían por su buena labor de difusión?

Tenemos casi 400 personas asociadas. Hay, por lo tanto, centenares de ejemplos de los que podríamos hablar. No podríamos decir quién lo hace mejor porque la riqueza reside en que prácticamente cada uno de nosotros tenemos una forma diferente de comunicar. Y eso es lo que nos hace más grandes y mejores.

A su juicio, ¿Cuáles son los principales errores que cometen los periodistas y otros profesionales de la comunicación cuando difunden información y contenidos relacionados con los avances científicos y tecnológicos?

Los principales errores tienen su origen en general en la falta de especialización. La ciencia, el medio ambiente y la tecnología requiere de comunicadores expertos. Pero creemos que en general en España se hace muy buena comunicación científica.

Por otra parte ¿Creen que los científicos e investigadores están lo suficientemente implicados en esta labor de difusión?

Cada día lo están más. Y nuestra obligación es convencerles de la importancia de la comunicación y de que su papel es imprescindible es saber qué ciencia se hace en nuestro país.

¿Existe en España algún programa de formación sobre comunicación científica? ¿Creen que esa especialización es necesaria?

La especialización es imprescindible. Puede hacerse directamente en los medios, pero lo lógico es participar en algún curso. Tenemos cursos y máster de gran calidad en numerosos ámbitos, como en la Universitat Pompeu Fabra, la Universidad Carlos III o la Universidad Autónoma de Madrid, entre otras, además de numerosas jornadas y talleres.

Apuntar que en la página web de la OEPM existe un apartado sobre las preguntas más frecuentes que suscita la Propiedad Industrial que resuelve muchas dudas. Os recomendamos consultarla.

Además en nuestra web en el apartado protege tus derechos aclaramos, por ejemplo, que es Propiedad Intelectual y Propiedad Industrial, algo que en España se tiende a confundir.