Archivos Mensuales: mayo 2018

“España tiene una fuerte capacidad emprendedora y excelentes institutos de investigación.”

Publicamos la entrevista que hemos mantenido con María Luisa Hernández Latorre, tercera de las mujeres españolas que optan este año a recibir el premio europeo a la mujer innovadora, galardón que se otorgará el próximo 22 de junio. Hernández Latorre es licenciada en Ingeniería Industrial (Universidad Politécnica de Valencia) que lleva más de una década al frente de Ingelia, compañía de base tecnológica radicada en la capital levantina que co-fundó en 2005 con el objetivo de desarrollar los recursos tecnológicos necesarios para poder utilizar el proceso de carbonización hidrotermal a escala industrial.

Ideado en 1913 pero relegado al olvido por el auge de la industria del petróleo, el citado proceso permite transformar los residuos orgánicos (biomasa) en materiales de carbono que pueden ser empleados en la bio-industria. En 2007, gracias a la colaboración científica con el Instituto de Tecnología Química (ITQ) de la Universidad Politécnica de Valencia, Ingelia consiguió su objetivo: fundar una avanzada planta industrial de Carbonización Hidrotérmica de biomasa (HTC) y conseguir convertirla en una de las más avanzadas de Europa.

 

Recientemente hemos sabido que usted está entre las tres mujeres españolas que han sido nominadas para la obtención del premio Europeo a la Mujer Innovadora ¿Cómo valora la noticia? ¿Qué beneficios considera puede traer su nominación al proyecto empresarial de Ingelia?

Se trata de un excelente reconocimiento a la labor de innovación realizada por Ingelia al más alto nivel europeo. Tengo el honor de liderar un gran equipo de profesionales y expertos internacionales y este reconocimiento es una recompensa también para ellos que reconoce nuestra labor en los últimos años.

¿Qué razones le impulsaron a co-fundar Ingelia en el año 2005?

El proyecto de desarrollo tecnológico de Ingelia inicia como una idea en el año 2007 y las razones que me impulsaron a llevar a cabo este proyecto fueron varias: la visión de una enorme oportunidad de negocio creada en el sector de valorización de materia orgánica húmeda, la responsabilidad de contribuir a la creación de valor en la sociedad y la inquietud de aprender y mejorar nuestra gestión de residuos desarrollando un proyecto de innovación industrial.

Su empresa produce a escala industrial y comercializa biocarbón y fertilizantes líquidos utilizando el procedimiento de carbonización hidrotermal, que tras ser desarrollado en 1913 prácticamente no se aplicó durante más de 90 años ¿A qué considera que se debe este olvido?

El proceso químico HTC fue descubierto en laboratorio en el año 1913 por el Premio Nobel de Química Friedrich Bergius y no fue desarrollado a nivel industrial debido a que en aquel tiempo se apostaba por otro tipo de combustibles como los derivados del petróleo. Fue en el año 2006 cuando el Instituto Max Planck en Potsdam (Berlín) retomó las investigaciones en HTC y organizó un workshop eligiendo a doce empresas europeas para establecer una colaboración. Ingelia participó en este workshop hasta el año 2009 a partir del cual inicia la colaboración científica con el Instituto de Tecnología Química (CSIC-UPV) donde trabaja con investigadores de reconocido prestigio como el Prof. Avelino Corma y el Dr. Michael Renz.

Ingelia se fundó a mediados de la primera década del siglo XXI y, con apenas tres años de vida, sobrevino la crisis económica ¿Cómo pudieron afrontar esos años y conseguir sacar adelante la empresa?

Ingelia ha cerrado tres ampliaciones de capital en 2009, 2012 y 2014, incorporando inversores a la compañía y aumentando su balance hasta casi 10 millones de € invertidos en el proyecto. En plena crisis económica, Ingelia crece gracias a la excelencia de su proyecto y al proceso de internacionalización que puso en marcha abriendo delegaciones inicialmente en UK, Italia y Bélgica y en general en otros países de la Unión Europea. El compromiso del equipo de Ingelia y la disposición de herramientas financieras de la Comisión Europea, Incentivos Regionales, Enisa y CDTi para financiación de la innovación, han facilitado el desarrollo del proyecto. La coordinación con los agentes de su entorno y la involucración de los mismos en el proyecto ha sido clave para el éxito del proyecto de Ingelia.

Su empresa comercializa productos de un valor añadido muy alto ¿Qué compañías compiten actualmente con Ingelia en el mercado internacional y qué lugar ocupa su empresa actualmente en él?

Ingelia construyó y puso en marcha en el año 2010 la primera planta industrial en el mundo que funciona con la tecnología HTC. Esta tecnología permite valorizar todos los residuos orgánicos, de cocinas, lodos de depuradora, industrias agroalimentarias y restos verdes agrícolas que representan el 50% de la cantidad de residuos generada, transformándolos en biomateriales. El proyecto se dirige a un mercado en pleno crecimiento que a día de hoy es de 150 millones de toneladas anuales en Europa.

Ingelia se sitúa como líder en su sector a nivel mundial con una ventaja competitiva de cinco años respecto a sus principales competidores. El sector HTC crece en número de empresas e institutos de investigación e Ingelia tras finalizar la fase de desarrollo tecnológico consolida su posición de liderazgo con dos plantas industriales en el mercado en Valencia e Immingham (UK) y acuerdos comerciales para la construcción de dos plantas adicionales en Italia y Escandinavia en 2018.

Hace poco supimos que una de las razones por las que la mayoría de start-ups no consigue estabilizarse en el mercado es la falta de protección de sus bienes intangibles ¿Cómo han afrontado dicha protección en Ingelia?

Ingelia mantiene una sólida estrategia de inversiones en I+D y ha desarrollado un plan de protección de su Propiedad Intelectual basada en el mantenimiento de la ventaja competitiva y su posición de liderazgo. Realiza inversiones continuas en I+D para el desarrollo de nuevas aplicaciones de la tecnología y productos HTC y protege sus resultados mediante patentes, realizando publicaciones y participando en conferencias de prestigio especializadas.

Desde su experiencia ¿Considera que los emprendedores en España tienen conciencia de la importancia que tiene proteger de forma adecuada los resultados de sus investigaciones (activos intangibles)?

Creo que España tiene una fuerte capacidad emprendedora y un excelente grupo de institutos de investigación. Hace falta mejorar la coordinación entre los mismos y salir de nuestra esfera de confort adquiriendo un compromiso por los proyectos de innovación. El emprendedor debe disponer de las herramientas financieras necesarias para proteger la innovación e invertir en su introducción en el mercado.

¿Cuántos de los procedimientos y productos innovadores que han desarrollado han decidido patentar? Sus patentes ¿Las han solicitado a escala Europea o mundial? ¿Han recibido asesoría legal para ello?

Ingelia dispone a día de hoy de catorce patentes internacionales a nombre de la empresa que forman parte de su valor estratégico. Las patentes han sido desarrolladas por nuestro director tecnológico Dpl. Ing. Martin Hitzl, socio de Ingelia que colabora con un despacho de asesoría específica internacional para la redacción de las patentes, protección de los derechos y vigilancia de la propiedad intelectual.

Según hemos podido conocer, Ingelia mantiene un acuerdo de colaboración científica con el Instituto de Tecnología Química (ITQ) de la Universidad Politécnica de Valencia. Dicho acuerdo ¿Regula los procesos de transferencia tecnológica entre la citada Universidad e Ingelia? ¿En qué términos beneficia a ambas partes?

Ingelia mantiene un acuerdo de colaboración con el ITQ para el desarrollo conjunto del proceso HTC y nuevas aplicaciones de los productos. Ingelia e ITQ disponen de patentes conjuntas y el acuerdo prevé beneficios en base a royalties por cada unidad de Ingelia que se instala en el mercado, según la capacidad de producción de biocarbón. Esta modalidad ha permitido a Ingelia disponer para su proyecto de un equipo de investigadores de primer nivel desde el inicio del proyecto y al ITQ le permite obtener ingresos a largo plazo que aumentan con la introducción de la tecnología en el mercado.

¿Qué opinión tiene de la forma de canalizar y organizar los procesos de transferencia tecnológica entre Universidad y Empresa? Teniendo en cuenta su experiencia ¿Cambiaría algo de ese proceso?

Hace falta mejorar la coordinación entre los grupos de investigación y los emprendedores, incluso incluyendo al equipo tecnológico en los órganos de toma de decisión o administración de la empresa. Es necesario dotar al emprendedor de medios específicos de financiación para proyectos de innovación incluyendo la colaboración para el desarrollo de standards y procedimientos administrativos de legalización para la puesta en el mercado de los proyectos de innovación.

¿Qué opina sobre quienes consideran que una excesiva relación entre empresa y universidad podría condicionar en exceso el enfoque de las investigaciones y la distribución de los fondos económicos entre disciplinas científicas? En el sentido de que se abandonarían aquellas disciplinas consideradas “menos rentables” para privilegiar las desarrolladas en campos de la ciencia cuyos resultados pudieran generar potenciales beneficios en un mercado.

La empresa que realiza innovación debe trabajar estrechamente con los institutos de investigación con el objetivo de llevar al mercado la innovación realizada. Los fondos disponibles se invierten con criterio de rentabilidades a más largo plazo que las inversiones tradicionales, teniendo en cuenta que una vez en el mercado el proyecto innovador dispone de posibilidades de crecimiento mucho mayores y por tanto es necesario definir una financiación específica para el proyecto. Ingelia trabaja con financiaciones en condiciones flexibles adaptadas al proyecto innovador.

¿Ha percibo la señalada “brecha de género” durante el desarrollo de su carrera profesional, sea en el ámbito científico o en el de los negocios al afrontar la creación de Ingelia? Desde su experiencia en ambos campos de actividad ¿Qué acciones considera sería oportuno llevar a cabo para terminar con dicha brecha?

Creo que la incorporación de la mujer en el mundo emprendedor y en los puestos directivos de las empresas es una necesidad, existe una gran cantidad de mujeres en Europa con nivel alto de formación que pueden representar una mejora indiscutible para nuestro tejido productivo aumentando el porcentaje de innovación exitosa en las empresas y por tanto su crecimiento.

Está demostrado que empresas que han incorporado mujeres en sus órganos de administración han experimentado una mejora de sus resultados, en mi opinión debido a un enriquecimiento en el proceso de toma de decisiones. Yo me he sentido siempre integrada y cómoda en el ámbito científico y de negocios, llevando a cabo una coordinación con todos los agentes indistintamente de su género, con el objetivo de sumar, aportar y crear valor.

Para terminar, os ofrecemos el vídeo que la organización ha grabado a María Luisa Hernández Latorre con objeto de presentar su nominación a los premios

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“Se puede exportar tecnología a todo el mundo sin necesidad de estar en Silicon Valley”

La pasada semana publicamos la primera de las entrevistas que hemos mantenido con las mujeres españolas que optan este año a recibir el Premio Europeo a la Mujer Innovadora. En esta segunda y penúltima entrega de la serie, ya que tres son las nominadas, os acercamos las opiniones de Alicia Asín, ingeniera informática y co-fundadora y CEO de Libelium, compañía de base tecnológica que lleva más de una década diseñando y fabricando hardware y software para redes de sensores inalámbricos.

Durante estos años, Asín –y su socio David Gascón– han logrado convertir su firma en un proveedor de referencia a escala internacional para ingenieros, integradores de sistemas y consultores que facilitan soluciones de gestión basadas en el desarrollo del llamado “IoT” (Internet of Things) para los sectores de actividad más variados: desde la agricultura hasta la provisión de servicios en el ámbito urbano, pasando por la sanidad. Actualmente Libelium tiene 60 trabajadores, exporta sus sistemas a 120 países y continúa creciendo.

ALICIA ASIN ( CEO DE LIBELIUM ) / 01/03/2018 / FOTO : OLIVER DUCH

Recientemente hemos sabido que usted está entre las tres mujeres españolas que han sido nominadas para la obtención del premio Europeo a la Mujer Innovadora ¿Cómo valora la noticia? ¿Qué beneficios considera puede traer su nominación al proyecto empresarial Libelium?

Ser finalista de este premio ya es un triunfo porque supone estar entre las mujeres europeas más destacadas. Cualquier reconocimiento es positivo pero este es especial por proceder de la Comisión Europea y por la repercusión que genera. Todos los premios son positivos para Libelium, tanto si es la empresa quien los recibe como si nos los otorgan a cualquiera de los dos socios co-fundadores. Conllevan una gran visibilidad que nos permite dar a conocer nuestra tecnología en todo el mundo y, por tanto, facilitarnos nuevas oportunidades de negocio.

Una década en alas de la tecnología

¿Qué razones le impulsaron a co-fundar Libelium en el año 2006? Una empresa arriesgada teniendo en cuenta que, durante esos años, el “Internet Of Things” parecía más una tendenciaa futuro” que un mercado consolidado…

En 2006 nadie hablaba de IoT. David Gascón y yo estábamos terminando nuestros estudios de ingeniería informática y vimos una oportunidad en las redes de sensores inalámbricas, por lo que empezamos a construir nuestra plataforma tecnológica; hoy ha conseguido llegar a más de 120 países en todo el mundo.

Hemos podido leer que la voluntad por desarrollar su carrera profesional en el ámbito de las tecnologías sin tener que abandonar España fue uno de los motivos que le impulsaron a crear su propia empresa. Interpretamos por ello que marchar a otros países es una decisión mayoritaria entre los profesionales de su sector ¿Es tan acusada la fuga de cerebros de nuestro país? ¿Qué considera necesario cambiar en el ámbito académico y/o laboral para revertir esa tendencia?

Nosotros decidimos quedarnos en España por decisión personal y Libelium es la demostración de que se puede exportar tecnología a todo el mundo sin necesidad de estar en Silicon Valley. Pero lo cierto es que viajamos constantemente para participar en conferencias y eventos del sector. El mundo y los negocios cada vez son más globales y eso es algo que las nuevas generaciones lo tienen muy presente. Como país, deberíamos aspirar a que nuestros jóvenes creen empresas interesantes y competitivas, en lugar de que vean como el mayor logro entrar a trabajar en multinacionales tecnológicas extranjeras. Queda mucho por hacer, tanto en recursos como en mentalización.

Su empresa nació en 2006, actualmente tiene 60 trabajadores/as y exporta sus sistemas de sensorización a 120 países. Más de una década de actividad y crecimiento durante los años en los que el azote de la crisis económica ha sido más fuerte. La pregunta es casi obligada ¿Cómo pudieron afrontar los años más duros de la crisis económica teniendo en cuenta que ésta se desencadenó en 2008, cuando Libelium apenas tenía dos años de vida?

La empresa se constituyó en noviembre de 2006 por lo que la crisis llegó en nuestro primer año de vida. Siempre hemos tenido como objetivo la cuenta de resultados. No montamos la empresa apoyándonos en subvenciones ni en inversores externos y eso nos ha permitido ser realistas y buscar ingresos desde el minuto uno, mediante la venta on-line. La proyección internacional y la innovación constante de nuestras soluciones para ciudades inteligentes, agricultura de precisión y salud digital nos han llevado hasta donde estamos actualmente.

Su empresa comercializa productos de un valor añadido muy alto ¿Qué compañías compiten actualmente con Libelium en el mercado internacional y qué lugar ocupa su empresa actualmente en él? ¿Puede el IoT ayudar realmente a afrontar los retos más importantes que se presentan a la humanidad durante los próximos años?

La tecnología de Libelium es muy horizontal. Eso significa que nuestras soluciones tienen aplicación en muchos sectores: agricultura, smart cities, medio ambiente, gestión de agua, logística, retail…Por eso no tenemos un único competidor que se pueda comparar con nosotros. Otras compañías centran su “expertise” en una solución única pero la plataforma de sensores Libelium es inter-operable, lo que permite conectar cualquier sensor a cualquier “cloud” a través de cualquier protocolo de comunicación. Ese es el secreto del éxito: construir un gran ecosistema que involucre a todos los partners del IoT.

El IoT es una revolución como lo fueron en su día la invención del ferrocarril o la máquina de vapor. Nuestra tecnología no solo ayuda a mejorar la vida de las ciudades sino también de las personas y de las empresas. ¿Cómo? Si hacemos más productivos los cultivos agrícolas, conseguiremos mejorar la producción de alimentos tan necesaria para dar de comer a una población mundial en crecimiento continuo. Si mejoramos la calidad del aire que respiramos y del agua que bebemos, mejoramos la salud de las personas al mismo tiempo que hacemos que las ciudades sean más sostenibles. Si ayudamos a que la industria sea más competitiva mediante la optimización de costes o la mejora continua de la cadena productiva, estamos poniendo los cimientos para que la generación de riqueza cree más y mejor empleo.

Apuesta por la investigación, el desarrollo y la obtención de certificaciones 

Hace poco supimos que una de las razones por las que la mayoría de “start-ups” no consigue estabilizarse en el mercado es la falta de protección de sus bienes intangibles ¿Cómo han afrontado dicha protección en Libelium?

En Libelium hacemos i+d para la mejora continua de nuestros productos pero no creemos en el sistema de patentes para proteger nuestra innovación. Con los años hemos visto los elevados costes, no sólo de patentes sino de defensa y pleitos para hacerlas valer después, y hemos entendido que simplemente es un juego del que quedan fuera las empresas pequeñas. Además, hay que tener en cuenta la rápida obsolescencia tecnológica. En su lugar, preferimos utilizar esos recursos para innovar continuamente.

¿Cuántas de las innovaciones que han desarrollado como proveedores de sistemas desensorización para desarrollar el IoT han decidido patentar? Sus patentes ¿Las han solicitado a escala europea o mundial? ¿Han recibido asesoría legal para ello?

En Libelium son más importantes las certificaciones internacionales que las patentes. Contamos con asesoría legal para toda la labor de certificación internacional de nuestros productos, que hemos llevado a cabo con una considerable inversión. Contamos con las certificaciones CE, IC, FCC, PTRB, Anatel

Sobre la relación entre la universidad y la empresa

Según hemos podido conocer, en un primer momento Libelium fue una “Spin Off” vinculada a la Universidad de Zaragoza, donde Ud se formó en Ingeniería Informática ¿Qué opinión tiene sobre la forma de canalizar y organizar los procesos de transferencia tecnológica entre Universidad y Empresa? Teniendo en cuenta su experiencia ¿Cambiaría algo de ese proceso?

La transferencia tecnológica y la relación entre Universidad Pública y Empresa ha mejorado mucho en los últimos años pero sigue siendo insuficiente. Bajo mi punto de vista, las escuelas de negocio han sabido hacerlo mucho mejor atendiendo las demandas de las empresas para generar una oferta educativa y emprendedora adecuada a la realidad del mercado. Hace falta mucho cambio en las estructuras educativas públicas para renovar procesos y elevar el nivel de excelencia que sería exigible en todos los niveles de la administración.

Hemos podido leer que le sorprende negativamente la falta de inclusión de asignaturas relacionadas con los negocios y las finanzas en los programas de educación superior de nuestro país, cuando es algo ampliamente extendido en otras latitudes ¿Cree que la aplicación práctica de los resultados de una investigación científica o técnica, entendida esta como su transformación en bienes y servicios de potencial éxito en un mercado concreto, debería ser un baremo a considerar en los méritos curriculares a acumular por ingenieros y científicos para hacer carrera en la academia?

La relación entre la Universidad y el sector empresarial tiene que ser más fluida y más líquida. Existe una brecha real entre el talento que sale de las universidades actualmente y las habilidades y conocimientos que demandamos desde las empresas. Hay que fomentar los estudios de ingenierías entre las nuevas generaciones, pero orientados también al desarrollo de negocio, no sólo de productos y de i+d sino de comercialización de bienes y servicios para un mercado cada vez más global y cambiante.

¿Ha recibido la llamada de alguna universidad o instituto de formación para impartir clases mediante las transmitir los conocimientos que ha adquirido al frente de Libelium durante estos años?

Constantemente, pero mi actividad prioritaria es la dirección de Libelium. Colaboro de forma puntual con algunas instituciones educativas y con entidades que me invitan a diferentes jornadas pero muchas veces me es difícil cuadrar todos los compromisos que tengo en la agenda con los viajes y el seguimiento del negocio.

¿Qué opina sobre quienes consideran que una excesiva relación entre empresa y universidad podría condicionar en exceso el enfoque de las investigaciones y la distribución de los fondos económicos entre disciplinas científicas? En el sentido de que se abandonarían aquellas disciplinas consideradas “menos rentables” para privilegiar las desarrolladas en campos de la ciencia cuyos resultados pudieran generar potenciales beneficios en un mercado.

La Universidad tiene que estar al servicio del mercado laboral y de las empresas y no al revés. El objetivo de la educación tiene que ser la formación de personas para su empleabilidad y contribución al desarrollo de la riqueza del país. Y en materia de investigación sucede lo mismo. Con todo el respeto hacia los investigadores, mi opinión es que los recursos se tienen que destinar a proyectos que tengan utilidad en el mercado: para las empresas, para las personas y para el desarrollo en general. ¿En qué lugar deja esto a la investigación básica entonces? Considero que es imprescindible, pero aquí añadiría que se deberían asegurar las financiaciones para estos proyectos de forma que aseguremos que puedan concluirse.

Consideraciones de género basadas en la experiencia

Ha percibo la señalada “brecha de género” durante el desarrollo de su carrera profesional, sea en el ámbito científico o en el de los negocios al afrontar la creación de Libelium? Desde su experiencia en ambos campos de actividad ¿Qué acciones considera sería oportuno llevar a cabo para terminar con dicha brecha?

Fui de las pocas ingenieras informáticas de mi promoción y sigo siendo de las pocas mujeres que dirigen una empresa tecnológica. Aún hoy tengo que escuchar algunas voces que dicen que me dan determinados premios por ser mujer.

Nunca he sido partidaria de las cuotas ni de la discriminación positiva pero sí que creo firmemente que se debe promover la igualdad para que ninguna mujer tenga que renunciar a su carrera profesional por su familia. Y eso empieza por la co-responsabilidad de la gestión del hogar.

Las medidas de conciliación dentro de las empresas son necesarias pero resultan insuficientes si siempre somos las mujeres las que nos tenemos que ocupar de la gestión doméstica y no es una responsabilidad compartida. Por otra parte, hay que tomarse en serio el fomento de las ingenierías entre las jóvenes estudiantes de hoy para que puedan acceder a los puestos de dirección de las empresas en el futuro. Si no, la brecha salarial seguirá existiendo.

Os dejamos con el vídeo de presentación que los organizadores han realizado a nuestra entrevistada y con una nota del centro CEVIPYME

NOTA

Desde el centro CEVIPYME somos conscientes de las particularidades en la protección de invenciones del sector de las tecnologías de información como muestra la reciente publicación del folleto:Invenciones implementadas por ordenador y estamos de acuerdo en que el sistema de Patentes no debe ser la única solución para las empresas, todas las estrategias de protección son válidas siempre que resuelvan las necesidades de la pyme. Sin embargo, el cambio rápido de tecnología puede ser minimizado con la vía de concesión acelerada de patentes (CAP) por el que las patentes se conceden en 6 meses, los costes de la defensa pueden ser reducidos utilizando los procedimientos de mediación y el arbitraje como alternativa a resolución de conflictos y realmente la única herramienta de defensa frente a terceros de una PYME es disponer de un registro de propiedad industrial.

“Pensé que para liderar en primera persona la transferencia de la tecnología la mejor vía era crear una spin-off”

Entrevistamos a María Pau Ginebra, una de las tres mujeres españolas que optan este año a recibir el Premio Europeo a la Mujer Innovadora. En 2013 co-fundó una empresa de base tecnológica que fabrica bio-implantes óseos a partir de los hallazgos de varias investigaciones realizadas en la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC).

El pasado 20 de marzo difundimos en este mismo blog los nombres de las tres españolas que optan este año a recibir el Premio Europeo a la Mujer Innovadora, galardón mediante el que desde la Comisión Europea se brinda un merecido reconocimiento público a emprendedoras de todo el continente. En especial, se presta atención a quienes hayan demostrado su capacidad para levantar proyectos empresariales prósperos a partir de los resultados de investigaciones punteras, a ser posible realizadas en sectores productivos clave para la consecución de los objetivos que marca el plan Horizonte2020.

Como decimos, de las 12 finalistas nominadas para recibir este prestigioso premio tres son españolas: Maria Pau Ginebra, Alicia Asín y María Luisa Fernández Latorre. La cifra representa la cuarta parte del total. Con objeto de conocer algo más de cerca su trayectoria y logros profesionales decidimos entrevistar a cada una de ellas.

Hoy os acercamos el fruto de la mantenida con Maria Pau Ginebra, Catedrática del Departamento de Ciencia de los Materiales e Ingeniería Metalúrgica de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC) de Barcelona; Directora de la División de Biomateriales del Centro de Investigación en Ingeniería Biomédica de la UPC; Investigadora Asociada del Instituto de Bioingeniería de Catalunya; y co-fundadora, Presidenta y Asesora Científico-técnica de Mimetis, firma especializada en el diseño, fabricación y validación clínica de injertos óseos biomiméticos con varios avances patentados en dicho campo.

Entre los últimos hitos que ha conseguido la compañía está el haber sido seleccionada para participar en el proyecto europeo MaxiBone, concretamente en la fase de validación preclínica de biomateriales fabricados a medida mediante una técnica de bio-impresión tridimensional. El proyecto ha recibido una subvención de 320.000 €.

A continuación os acercamos las respuestas de la Doctora M.P. Ginebra a nuestras preguntas sobre aspectos relacionados con la transferencia tecnológica, la protección de los bienes intangibles o la relación universidad-empresa, entre otros temas. Esperamos que os resulte interesante.

“El mundo académico es como una “isla” de conocimiento, que está desconectado del “continente” de la realidad. Es necesario tender muchos puentes que unan estos dos mundos”

Recientemente hemos sabido que usted está entre las tres mujeres españolas nominadas para la obtención del premio Europeo a la Mujer Innovadora ¿Cómo valora la noticia? ¿Qué beneficios considera puede traer su nominación al proyecto empresarial “Mimetis”?

Es muy reconfortante recibir una noticia de este tipo. Haber llegado a ser finalista es ya de por sí un reconocimiento al trabajo realizado no sólo por mi sino por todo mi equipo. Aparte de la alegría de ver que estamos remando en la dirección adecuada, esta nominación conlleva un reconocimiento social y ayuda a dar a conocer nuestro proyecto, por el prestigio que tienen estos premios.

¿Qué le impulsó a co-fundar una empresa como Mimetis en el año 2013?

La motivación vino del deseo de transformar en un producto real la tecnología que habíamos desarrollado en mi grupo de investigación, el grupo de Biomateriales, Biomecánica e Ingeniería de Tejidos de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC), después de muchos años de trabajo.

Teníamos estudios científicos que mostraban las buenas propiedades de una nueva familia de materiales para regeneración ósea, y además de proteger la tecnología mediante patentes, pensé que para liderar en primera persona la transferencia de la tecnología la mejor vía era crear una spin-off de la UPC. El punto crítico fue contar con un equipo competente y con ilusión en el proyecto, formado por dos estudiantes de doctorado que conocían muy bien la tecnología, David Pastorino y Yassine Maazouz, y otro profesor de mi grupo de investigación, Javier Gil.

¿Cuáles son sus responsabilidades dentro de la empresa y cómo valora este primer lustro de actividad?

Actualmente soy la Presidenta y me encargo del asesoramiento científico y técnico. Estos casi cinco años han sido muy intensos y hemos abierto camino en muchos frentes. Sacar un producto al mercado en el campo de los dispositivos médicos no es nada fácil, hay un recorrido regulatorio largo y complejo. Mirando atrás realmente el balance es muy positivo; hemos avanzado bastante rápido y hemos aprendido mucho.

Su empresa comercializa productos de un valor añadido muy alto ¿Qué compañías compiten con Mimetis y qué lugar ocupa su empresa actualmente en el mercado internacional?

Hay grandes empresas que comercializan sustitutos óseos. Gran parte del mercado está ocupada por materiales de origen animal. El sector de los materiales sintéticos es más reducido pero está cobrando mucha fuerza en los últimos años y nuestro propósito es posicionarnos con un producto sintético pero diferenciado de los ya existentes. Nuestro producto representa un avance significativo porque está elaborado siguiendo un proceso más natural, más parecido al proceso fisiológico de remodelado del propio hueso. Mimetis está actualmente en el mercado nacional pero además tenemos un acuerdo de colaboración con opción de distribución con una compañía multinacional.

Sobre la protección de los resultados de las investigaciones

Hace poco supimos que una de las razones por las que la mayoría de start-ups no consigue estabilizarse en el mercado es la falta de protección de sus bienes intangibles ¿Cómo han afrontado dicha protección en Mimetis?

Como he mencionado Mimetis es una start‐up de la UPC. Al constituirse, la universidad acordó con la empresa cederle en exclusiva la licencia de diversas patentes presentadas por nuestro Grupo de Investigación. Actualmente estamos desarrollando nuevos productos y procesos que nos planteamos también proteger. Lo que está claro es que la presentación y el mantenimiento de patentes tiene un coste muy alto, que la empresa debe estar en condiciones de afrontar, y esto no es fácil.

¿Considera que la comunidad científica tiene conciencia de la importancia que tiene proteger de forma adecuada los resultados de sus investigaciones (activos intangibles)?

En el ámbito académico hay actualmente mucha presión por publicar. El sistema de evaluación al que están sometidos los investigadores hace que haya mucha competitividad y en muchos casos hay la tentación de buscar la rentabilidad a corto plazo, que se obtiene con los artículos publicados.

Patentar es un proceso complicado y largo, y además después de la patente es necesario hacer un seguimiento, y buscar como licenciarla al sector industrial. Todos estos mecanismos se escapan del ámbito académico y por esto muchas veces se descarta esta opción.

¿Cuántas de las innovaciones que han desarrollado en el campo de los bio-materiales han decidido patentar? Sus patentes ¿Las han solicitado a escala Europea o mundial? ¿Han recibido asesoría legal para ello?

Soy autora de 10 patentes, algunas de ellas a escala estatal y otras a escala europea. En la mayoría de ellas hemos recibido asesoramiento desde el Departamento de patentes de la UPC, y en algunos casos hemos recibido también asesoría por parte de agentes de patentes.

El difícil camino a emprender para transformar el avance científico en producto innovador

Teniendo en cuenta que usted ha desarrollado su carrera en el ámbito de la investigación científica dentro de la Universidad ¿Qué retos le resultó más difícil afrontar dentro del ámbito de los negocios? ¿Qué ha aprendido durante estos cinco años de actividad en Mimetis?

Hay dos aspectos que son especialmente complicados de afrontar para una persona que accede al mundo de las empresas de base tecnológica desde el entorno académico. Por una parte el tema regulatorio para productos del sector biomédico, que es muy complicado (aunque ciertamente menos que para el sector farmacéutico). Se deben cumplir muchos requisitos y el proceso para obtener la marca CE, que permite comercializar un producto,  es largo y costoso.

El segundo aspecto, que enlaza con el primero expuesto, es la necesidad de disponer de una cantidad sustancial de fondos para financiar todo el proceso. Este tipo de empresas tienen un periodo de latencia largo; hasta poder empezar a vender el producto y obtener ganancias gracias a ello puede pasar un tiempo considerable. En estos años me he dado cuenta de hasta qué punto el mundo académico, que es como una “isla” de conocimiento, está desconectado del “continente” de la realidad. Es necesario tender muchos puentes que unan estos dos mundos.

¿Qué opinión tiene de la forma de canalizar y organizar los procesos de transferencia tecnológica entre Universidad y Empresa? Teniendo en cuenta su experiencia de 5 años al frente de una firma de como Mimetis ¿Cambiaría algo de ese proceso?

Lo cierto es que se están haciendo esfuerzos para acelerar esta transferencia desde la Universidad a la empresa, y tender esos puentes de los que hablaba en la pregunta anterior. De hecho, mi universidad, la UPC, es puntera en este sentido, y tengo que decir que he disfrutado en primera persona del apoyo y asesoramiento que, con los medios limitados con los que cuenta, me han proporcionado el Programa Innova de apoyo a las spin-offs y el Departamento de patentes y licencias.

Creo que es indispensable que la Universidad cuente con más medios para articular programas de ayuda eficientes; y más aún ahora, cuando parece que ya no será posible que las Universidades presenten patentes a “coste cero”. Esto puede dificultar mucho la cultura de protección de la propiedad intelectual que se ha intentado impulsar en los últimos años.

Pros y contras del acercamiento entre el mundo académico y el empresarial

¿Qué opina sobre quienes afirman que la aplicación práctica de los resultados de una investigación científica, esto es, su transformación en bienes y servicios de potencial éxito en un mercado concreto, debería ser un baremo a considerar en los méritos curriculares de los científicos?

Estoy totalmente de acuerdo. Actualmente los méritos curriculares están muy restringidos a las publicaciones científicas, en parte porque es un criterio fácil de estandarizar y cómodo. Pero esto tiene un gran riesgo, el de frenar el espíritu emprendedor de los investigadores, que se adaptan al entorno y dejan de innovar porque les es más rentable, en términos de evaluación, publicar. Paradójicamente, con el ánimo de estimular la calidad de la investigación podemos estar matando la creatividad y la emprendeduría de los investigadores.

Por contra ¿Qué opina sobre quienes consideran que una excesiva relación entre empresa y universidad podría condicionar en exceso el enfoque de las investigaciones y la distribución de los fondos económicos entre disciplinas? En el sentido de que se abandonarían aquellas disciplinas consideradas “menos rentables” para privilegiar las desarrolladas en campos de la ciencia cuyos resultados pudieran generar potenciales beneficios.

De la misma manera que creo que se ha de valorar la transferencia de tecnología, también opino que es fundamental apoyar la ciencia básica. Muchos de los desarrollos tecnológicos de los que disfrutamos hoy no hubieran sido posibles sin los avances de la física o la química fundamentales.

La investigación básica y la investigación aplicada no son auto-excluyentes, hay que potenciar las dos, no tendría sentido potenciar una en detrimento de la otra. No es cierto que la investigación básica no sea rentable. Puede no serlo a corto plazo pero a largo plazo siempre lo es.

Algunas de las patentes registradas por la protagonista de nuestra entrevista las podéis ver aquí.

Una empresa alicantina vestirá con sus redes las porterías del próximo mundial de Fútbol

Aficionados al fútbol de todo el planeta rugirán durante el próximo mundial de fútbol al ver cómo el balón impacta en redes de la marca española “El León de Oro”

La empresa alicantina Tecnología Deportiva S.A., ubicada en Callosa de Segura, lleva tres décadas fabricando y distribuyendo redes de alta calidad para su uso en eventos deportivos. Gracias a una constante labor de investigación y desarrollo orientada a mejorar su resistencia, propiedades, modo de instalación y estética, la empresa española ha conseguido convertirse en un proveedor con excelentes referencias a escala internacional.

En la actualidad sus redes son utilizadas diariamente por clubes punteros en multitud de disciplinas (baloncesto, hockey, tenis, lanzamiento de peso, fútbol…) y solicitadas por quienes organizan eventos deportivos al más alto nivel profesional. De entre ellos, dada su gran repercusión mediática, los acontecimientos dedicados al deporte rey son los que más han ayudado a que la marca mediante la que Tecnología Deportiva comercializa sus productos, “El León de Oro”, goce de gran prestigio internacional.

Las redes de todas las porterías del próximo mundial de fútbol serán de procedencia española

Fotografía del catálogo del León de Oro

De hecho, si hoy escribimos sobre esta firma de origen levantino se debe a que todos los equipos participantes en la próxima edición del Mundial de Fútbol de la FIFA que se celebrará el próximo verano en Rusia intentarán saborear las mieles del éxito haciendo que el balón termine por besar una de las redes que fabrican.

En sentido figurado, todos los goles que marquen Messi, Cristiano Ronaldo, Neymar, Ozil, Isco, A.Sánchez y el resto de integrantes de los equipos nacionales clasificados para la fase final de esta tradicional competición futbolística terminarán por tener cierto acento español.

Lo más significativo de ello es que, según nos han informado desde la propia empresa, no será la primera vez que sucede: “cada cuatrienio recibimos gustosamente la confianza de los organizadores de tan prestigioso evento deportivo, en lo que ya parece ser casi un tradición”. Y es que las redes “Leon de Oro”ya vistieron las porterías utilizadas durante los mundiales de fútbol de Sudáfrica (2010) y Brasil (2014) y en otras competiciones internacionales de similar nivel, como la Copa deAmérica celebrada en Chile (2015) o la Eurocopa de selecciones que tuvo lugar en Francia (2016).

Desde Tecnología Deportiva afirman que la confianza demostrada por los organizadores de la cita futbolística hacia su empresa se debe a que fabrican un producto “de muy buena calidad y que ofrece un gran rendimiento. Nuestras redes son totalmente reciclables, no acumulan electricidad estática, ofrecen una gran resistencia a la abrasión, no producen bacterias y su manipulación no provoca alergias.

A esto se suma que repelen la suciedad, apenas acumulan agua y son más ligeras y más fáciles de instalar que las convencionales. La suma de todas estas virtudes ha hecho que la organización del Mundial de Fútbol se decante, una vez más, por la que ha demostrado ser la mejor opción”.

Calidad Europea apreciada a escala internacional

Además de por su incontestable éxito comercial, la calidad contrastada de las redes deportivas fabricadas en Alicante está avalada por el cumplimiento de todos los criterios establecidos por el Comité Europeo de Estandarización (CEN), CANELEC, ETSI y la Asociación Europea de Libre Comercio, organismos que la UE reconoce como responsables oficiales de establecer, a través de su comité técnico, los baremos más exigentes para las redes que se han de emplear tanto en campos de fútbol profesionales como en otras instalaciones deportivas. La garantía que da superar esos exámenes es apreciada en todo el mundo. De hecho, según aseveran portavoces de la empresa “desde hace varios años estamos muy enfocados al exterior, en la actualidad más del 70% de la facturación anual corresponde al mercado internacional”. Y a tenor de las cifras de ventas obtenidas por “Tecnología Deportiva” la decisión ha sido todo un acierto. El pasado año la empresa llegó a facturar 8,4 millones de euros y espera cerrar el ejercicio actual consiguiendo llegar a los 9,5 millones de euros. Para ello continuarán ampliando su capacidad exportadora “la empresa está en un momento de gran expansión en nuevos mercados, a la vez que nos diversificamos, apostamos por mercados emergentes”.

Una marca registrada hace más de 30 años que busca hacerse un hueco en EE.UU.

Según los datos que hemos podido consultar en la web donde la WIPO da cuenta del registro de marcas reconocidas, el último de esos mercados será el estadounidense; país para el que se ha solicitado protección sobre el uso de la marca “El León de Oro” en 2016 y que aún está pendiente de aprobación. La protección de la marca se inició en 1987, año en el que se concedió su uso en España. Diez años después ésta protección se amplió a escala Europea y en 2009 se extendió a Rusia, aumentando una expansión internacional que puede considerarse demostración de cómo apostar durante años por la I+D contribuye a afianzar una marca a escala internacional y, por extensión, a hacer “marca España”.

“Nuestra fajina hace más eficiente la recuperación de los terrenos afectados por incendios”

Entrevista con Francisco Antonio Corpas Iglesias, co-inventor de un material que mejora la recuperación de los terrenos afectados por el fuego

Hace un par de semanas escribimos una entrada en el blog donde informamos sobre la invención de un sistema para mejorar, acelerar y hacer más económica la recuperación de los terrenos afectados por el fuego. Dicho sistema está basado en el uso de un material sintético patentado por dos investigadores españoles: Francisco Antonio Corpas Iglesias, Jefe del Departamento de Materiales de la Universidad de Jaén; y Agustín Bermejo Fernández, fundador y Director Técnico Agroforestal en la firma Monte Vivo, S.L., empresa de servicios ambientales dedicada desde hace años a investigar en el desarrollo de prácticas sostenibles en el ámbito rural.

Hemos tenido la oportunidad de contactar con el primero de ellos, Francisco Antonio Corpas Iglesias, a quien hemos entrevistado para saber, entre otras cosas, cómo se financió la citada investigación, qué ventajas novedosas aporta al proceso de recuperación de terrenos y cuáles son las perspectivas comerciales que auguran a su invención.

Nuestro interlocutor es profesor titular en la Universidad de Jaén. Pertenece al Departamento de Ingeniería Química, Ambiental y de los Materiales, órgano encargado de organizar, desarrollar y coordinar la investigación y las enseñanzas en las áreas de Ingeniería Química, Tecnologías del Medio Ambiente y Ciencia de los Materiales e Ingeniería Metalúrgica. Desarrolla su actividad docente en la Escuela Politécnica Superior de Jaén, concretamente en el área de ciencia e ingeniería química.

En la imagen, Francisco Antonio Corpas. Fuente: Universidad de Jaen

¿Qué motivó a un equipo de investigadores/as de la Universidad de Jaén a trabajar en la creación de un material más eficiente para su uso como reparador de montes quemados?

El crecimiento en el número de grandes incendios forestales requiere contar con herramientas más eficientes para poder afrontar la restauración ambiental y recuperación ecológica de las zonas afectadas.

¿Durante cuánto tiempo han estado trabajando en la investigación gracias a la que han desarrollado este nuevo material? ¿Han dispuesto de algún tipo de ayuda económica procedente de fondos públicos para llevar a cabo su investigación?

El proyecto ha tenido una duración de 3 años y ha estado apoyado económicamente por la Agencia IDEA, que ha facilitado fondos para el mismo a través de su programa de incentivos para el fomento de la innovación y desarrollo empresarial en Andalucía (Orden de 9 de Diciembre de 2008 de incentivos para el fomento de la innovación y desarrollo empresarial de Andalucía).

¿Qué ventajas ofrece el sistema que han patentado con respecto a los empleados hasta el momento para regenerar la cubierta vegetal en terrenos de monte quemados?

El desarrollo de nuestra fajina trata de incrementar la eficiencia en el ámbito de los trabajos de restauración post – incendio, consiguiendo con respecto a los métodos tradicionales:

  • Ser más eficiente, reteniendo suelos forestales fértiles en las laderas de los montes incendiados. De acuerdo con Bochet (2015) las manchas/teselas de vegetación se consideran a menudo islas de fertilidad desde las que se favorece la regeneración vegetal y su posterior progresión, dadas las condiciones locales de suelo generadas.
  • Reducir el coste en torno a un 40%.
  • Minimizar los tiempos de instalación en campo; cada minuto que nos anticipemos estaremos reduciendo los riesgos de erosión por la lluvia. Desde que las barreras para control de erosión son instaladas, justo tras un incendio, se mejora la protección en los años inmediatamente posteriores, que es cuando la erosión suele ser mayor (Robichaud, 2009).
  • Reducir la contaminación de los lechos de ríos y las afecciones a infraestructuras urbanas, viales, etc., retrasar la colmatación de embalses y evitar la pérdida de calidad de aguas de consumo humano o uso agrícola.
  • Potenciar una mayor velocidad de regeneración de la cubierta vegetal y del ecosistema.
  • Nutrirse de materias primas no contaminantes y que actualmente son consideradas residuos industriales sin aplicación, que en consecuencia son depositadas en vertederos, lo cual es en sí un problema ambiental añadido. Ahora está muy de moda el concepto de “Economía Circular” y es eso precisamente lo que estamos fomentando.

Hemos sabido que han patentado este nuevo material junto con la empresa Agroforestal Monte Vivo. Dicha firma, ¿Fue constituida “ad hoc” para favorecer el proceso de transferencia tecnológica o se trata de una firma que existía con anterioridad?

Agroforestal Monte Vivo S.L. es una empresa que existía previamente, desde abril de 2006. Sus principales objetivos son la mejora de la calidad de vida de los habitantes en el medio rural, la mejora de la calidad de nuestros ecosistemas y el aprovechamiento de los recursos naturales de forma sostenible. Fue esta empresa la que, a través de la OTRI, acudió a la Universidad de Jaén con este proyecto, que finalmente ha llegado a materializarse.

¿Cómo se han cubierto los costes de la solicitud de patente? Ésta ¿Ha sido solicitada a escala estatal o también europea?

La patente es estatal de titularidad compartida entre la UJA y Agroforestal Monte Vivo S.L. Sus costes han sido sufragados por esta última, que cuenta con los derechos íntegros de explotación.

¿Qué perspectivas de éxito comercial le han augurado al sistema? ¿Tienen previsto exportarlo a mercados internacionales?

La potencialidad del producto es enorme ya que es aplicable en restauración de suelos degradados por incendios o por erosión generada por actividades humanas como sobrepastoreo, carboneo… Este hecho no es exclusivo de España, sino que es un fenómeno extensible a otros países, especialmente con clima mediterráneo.