Archivos Mensuales: mayo 2019

Etapas clave para convertir una invención en un producto comercial

Muchos de los inventores que hemos tenido ocasión de entrevistar se quejan de la dificultades y del arduo camino que hay que recorrer hasta que su idea se convierte en producto y éste llegue al mercado. Pues bien. Aunque sabemos que es difícil llevar la teoría a la práctica hemos indagado para ver si existía una guía orientativa sobre los pasos que debería dar un inventor para lograrlo y nos hemos topado con el Manual del Inventor publicada por la  Oficina Europea de Patentes, que luego a sido traducida al castellano por la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM).

Estos son sus apartados:

En ella se subraya que las invenciones a menudo fracasan por razones que no tienen nada que ver con la PI. Por ejemplo: puede no servir de mucho, señala, solicitar una patente si la demanda de mercado de la invención es probable que sea baja, o si su diseño no es práctico, o si no puede producirse a un precio realista. 

La guía pretende ayudar al inventor a evitar muchos de los errores que a menudo se cometen en relación con una invención, y no sólo los errores relacionados con la PI. Así repasa las etapas clave para convertir una invención en un producto comercial y da unas orientaciones básicas para superarlas con éxito. En uno de sus apartados aporta consejos en lo referente a búsqueda de financiación, la necesidad de un plan de negocio,  o cómo abordar y tratar a las empresas a las que se les va a vender el producto.

Subraya, que una de las reglas de oro que tendrá que cumplir el inventor para que su posible inversor crea en el producto es demostrarle que ha hecho todo lo posible para reducir el riesgo de la inversión y que tiene controlados los costes, aunque es por todos sabido, que toda nueva aventura empresarial conlleva un riesgo adicional, ya que por mucho que se haya hecho un estudio del mercado al que va dirigido el producto, así como de la posible demanda, como bien señala la guía es imposible predecir el comportamiento que tendrá un producto desconocido, que aún no se ha probado en el mercado. Esto hace que muchas empresas e inversores sean reticentes a la hora de invertir en un nuevo producto.

 En la guía se comenta que no hay que desesperarse, aunque en la búsqueda de financiación, muchos a los que se visiten piensen que siempre hay formas más seguras de invertir el dinero y puntualiza que “se debe considerar la reducción del riesgo como esencial para mejorar las posibilidades de éxito de la invención, quizá incluso más esencial que conseguir unos sólidos derechos de PI”.

Se advierte que encontrar a la empresa adecuada no es tan fácil como parece y es esencial abordarlas de forma adecuada y en el momento adecuado. Su consejo es que a la hora de visitarles el inventor debería de tener preparado:

  • Un conocimiento detallado del mercado para su idea. 
  • Un prototipo terminado. 
  • Pruebas de que su idea tiene ventajas comerciales (no técnicas). 
  • Una presentación bien ensayada que le permita aprovechar cualquier oportunidad de presentar dichas pruebas. 

Quizá lo primero que se le ocurra a un inventor es intentar que les reciba una gran empresa del mercado al que va dirigido el producto. Un error según la guía, ya que muy pocas, comenta, están realmente dispuestas a acoger ideas externas (aunque esto en sectores como el tecnológico parece que ha cambiado algo). De hecho señala varias razones por las que no conviene abordar a las empresas grandes en absoluto, entre ellas están en que la mayoría reciben muchas ideas sin haberlas solicitado; casi nunca consideran dichas ideas como una prioridad, y por ello las suelen rechazar automáticamente; suelen estar satisfechas con los métodos de que ya disponen para adquirir nuevas ideas o que cuanto más grande sea la empresa, a más largo plazo tiene que planificar y por tanto puede resultarles imposible hacer nada incluso con una buena invención durante varios años. En definitiva, que en las empresas grandes las cosas pueden tardar mucho en ocurrir, a menudo demasiado. 

La guía puntualiza que una buena estrategia puede ser empezar a dialogar con una empresa más pequeña. Las empresas pequeñas, indica, suelen tener más capacidad para cambiar e innovarse con rapidez, y por lo general resulta más fácil acceder a las personas que toman las decisiones. Quizá no dispongan de financiación para el desarrollo de su invento pero una solución puede ser asociarse con ella. Por ejemplo, con una fábrica que cuente con las tecnología necesaria para producir su producto.  Otra solución es acudir a empresas asesoras que se dedican a la intermediación entre negocios (de alguna de ellas hemos hablado en nuestro blog). Otro de los apartados de los que trata la guía y nos ha parecido muy interesante es el cómo persuadir a las empresas para que se fijen en su producto. Os aconsejamos su lectura.  

Fuente: www.oepm.es

Descárgate el manual en castellano https://www.oepm.es/es/invenciones/herramientas/manual_del_inventor/

Manuel Borges lucha para que su premiada camilla mecánica llegue al mercado

LaOficina Española de Patentes y Marcas,(OEPM) que al igual que en pasadas ediciones acudió al Salón Internacional de Invenciones de Ginebra concedió su premio a la mejor invención española a maycoby por su camilla para personas con movilidad reducida patentada por Manuel Borges  que también consiguió una medalla de oro otorgada por el Jurado Internacional del salón. Para saber cómo y por qué Manuel Borges ideó esta camilla mecánica nos pusimos en contacto con él. En esta entrada resumimos la conversación que mantuvo con cevipyme.

Realizar el prototipo de la camilla por la que ha recibido dos medallas de oro en el último Salón Internacional de Invenciones de Ginebra, le ha costado mucho esfuerzo y trabajo a este diseñador de máquinas canario. Pese a la eficacia demostrada y con el firme convencimiento de que tendría una gran acogida en el mercado (porque según datos que nos facilita hay en el mundo alrededor de 400 millones de personas que se podría beneficiar de su uso) no encuentra a una empresa que esté interesada en producirla en serie, algo que abarataría los costes de su fabricación. Crear el prototipo le ha costado alrededor de 10.000€.

Como informamos en una entrada anterior, se trata de una camilla mecánica electrónica destinada a pacientes con movilidad reducida y, en particular, a personas tetrapléjicas y parapléjicas, que se puede ajustar en altura y puede cambiar entre una posición horizontal, como una cama para acomodar al paciente cuando está acostado, y un escalón posición como silla. La camilla incorpora esteras de transporte (12) para apoyar al paciente, que se mueven en una dirección transversal: hacia el exterior de la camilla para mover al paciente desde la camilla a una cama o a una silla de ruedas, y hacia el interior de la camilla, para acomodar al paciente sobre la misma. La orientación longitudinal o transversal de la camilla, se puede cambiar, lo que permite al paciente poder realizar sus necesidades fisiológicas de evacuación mediante la camilla en posición sentada.

Mi camilla”, dice, “hace algo tan sencillo y tan difícil como mover de manera fácil a una persona encamada por una enfermedad. Se puede convertir de camilla a silla, dar la vuelta al enfermo en la propia camilla y también cuenta con un inodoro con secado y desinfección automática creado para la propia camilla que también tengo patentado”

El origen de la idea

La idea de crearla le surgió al ver a su padre encamado en un hospital y la dependencia que tenía para moverse. Primero decidió averiguar si existía algún tipo de camilla mecánica. Se desplazó a Estados Unidos a la clínica Mayo para preguntarlo. Visitó también hospitales de Montreal donde comprobó cómo las personas que llevaban mucho tiempo encamadas tenía el “trasero en carne viva”.Por último, en su periplo por encontrar algo para aliviar el estado de su padre, decidió enviar una carta al Centro de Investigaciones Científicas de Madrid donde le confirmaron que no había nada. Así que se puso a idearla. “La pena”, comenta, “es que mi padre falleció antes de la creación del prototipo”. Así que la arrinconó en el desván y se olvidó del asunto.

Pero el accidente sufrido por un amigo le llevó a ver de nuevo a una persona inmovilizada por las consecuencias del mismo en el hospital. Era el presidente del cabildo de Tenerife. Al ver como entre tres personas le cambiaban de postura le comentó “yo tengo una máquina que mueve a los encamados. Incrédulo de lo que le decía, le enseñé en otra visita fotografías de la camilla. Fue él el que me animó a patentarla”.

Como el proceso y los requisitos para conseguir una patente son complejos para alguien que no es erudito en el tema acudió a los servicios de unos profesionales. En concreto, en todo el proceso de la presentación de la patente fue de la mano de Pons,a quien alaba por el cumplimiento de los plazos y su trabajo. “Han sido, dice, muchos años de trabajo ¿ayudas? ninguna” señala.

Reconocimientos

Está muy satisfecho con los reconocimientos que ha tenido en Ginebra donde su invento ha conseguido dos medallas de oro. Espera que los premios le den visibilidad y alguien se interese por fabricarla en serie. De momento ha tocado muchas puertas como la de la ONCE o el Hospital de Paraplégicos de Toledo donde la calificaron como algo extraordinario “ Perfecta para no hacer daño a la llave (fisioterapeuta), le dijeron” pero sin resultados. Aún y todo no arroja la toalla. Tiene un plan de negocio en donde demuestra que a los seis meses se obtendría el retorno de la inversión. “Tenemos la garantía de tener vendidas las 2.000 primeras máquinas.” comenta.

Él y su socio lo tienen todo pensado y reflexiona: “Para que un producto triunfe en el mercado tiene que ser único (la camilla maycoby lo es) y tener demanda en el mercado ¿no es demanda los 400 millones de personas que podrían utilizarla a las que además les alivias del sufrimiento de su extrema dependencia tanto a ellos como a su familia? Y se pregunta ¿no es una pena que nuestro país ignore algo tan vital como puede ser un invento?

Están estudiando intentar fabricarla en China o India y para que el coste de transporte sea menor la ensamblarían en España. “Mientras que en un contenedor sólo entrarían entre 20 o 25 máquinas-camillas montadas, ensambladas podría transportar 150”, puntualiza. Mientras siguen buscando inversores, en su Canarias natal tienen ya planificado un acto en donde homenajearle por sus últimos galardones.

Tres españoles entre los finalistas al Premio Inventor Europeo 2019 de la OEP

El Premio Inventor Europeo 2019 cuenta este año con tres españoles entre los finalistas: la bioquímica Margarita Salas, que opta al premio en la categoría “Logros a lo largo de una vida”, por su trabajo en genética y biología molecular, y los ingenieros Antonio Corredor Molguero y Carlos Fermín Menéndez Díaz, en la categoría de Industria, por crear un molde de bloques de hormigón exclusivo para proteger puertos y costas.

 

La semana pasada la Oficina Europea de Patentes daba a conocer el nombre de los 15 finalistas que este año optan al premio Inventor Europeo 2019 en su 14ª edición Un premio que reconoce el ingenio y la creatividad de los inventores y sus equipos por sus contribuciones al progreso científico y tecnológico, su papel en la generación del crecimiento económico, y su impacto en la vida diaria.

En la presentación de los nominados, António Campinos, presidente de la OEP, declaraba“estos inventores ofrecen soluciones a algunos de los problemas más importantes de nuestra sociedad. “Desde la lucha contra el cáncer hasta la reducción de los desechos plásticos, su contribución abre el camino hacia un futuro mejor”, añadiendo que “el sistema europeo de patentes no sólo beneficia a los inventores como nuestros finalistas, sino que también es beneficioso para la sociedad en general”. “En la Unión Europea, los sectores más activos en materia de patentes, marcas y diseños emplean a unos 60 millones de personas y representan más del 90% del comercio exterior” puntualizó.

Así son los finalistas españoles

Quince finalistas de una docena de países optan este año a las categorías de “Industria”, “Investigación”, “Países no miembros de la OEP”, “PYME” y “Logros a lo largo de la vida” Además, en una votación online abierta al público, los finalistas podrán conseguir el “Premio “Popular”. La votación para este galardón estará abierta hasta el próximo 16 de junio. Los ganadores los conoceremos en una ceremonia que se celebrará el día 20 de ese mismo mes.  Desde aquí les deseamos suerte a los tres finalistas españoles:

Margarita Salas, nominada en la categoría «Logros a lo largo de una vida», es profesora honoraria del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de Madrid y una de las investigadoras más premiadas de España.

Según consta en la página web de la organización la OEP ha nominado a Salas por desarrollar la técnica que amplifica las muestras más pequeñas de ADN en cantidades lo suficientemente grandes como para realizar un análisis genómico completo, una invención que se ha convertido «en un pilar de la genética moderna» con aplicaciones en una amplia gama de campos.

Su descubrimiento, desarrollado en forma de kits de secuenciación de ADN fáciles de usar, consiguió la patente en Estados Unidos en 1991 y la europea en 1997, y solo entre 2003 y 2009 (cuando expiró) generó más de seis millones de euros de beneficios para el CSIC.

Hoy en día, esta técnica se utiliza en múltiples aplicaciones, como estudiar microbios, analizar el desarrollo embrionario, profundizar en el conocimiento de los tumores, e incluso para catalogar fósiles (arqueología) o encontrar sospechosos de un crimen (forenses).

Para Salas, sin embargo, su trabajo es la prueba de que «la investigación básica puede dar lugar a aplicaciones que nunca podrían haberse previsto y que pueden beneficiar realmente a la sociedad».

Junto a Margarita Salas están nominados en esta categoría, Maximilian Haider (Austria) por su trabajo sobre microscopía electrónica y Marta Karczewicz (Polonia) por sus avances en la compresión de video.

Por su parte, Antonio Corredor Molguero y Carlos Fermín Menéndez han sido nominados al premio en la categoría de Industria, por encontrar una aplicación industrial a los «cubipods», unos bloques de hormigón de forma irregular que fueron originalmente ideados y patentados por los investigadores españoles, Josep Ramón Medina y Esther Gómez Martín, de la Universidad Politécnica de Valencia.

La forma especial de sus bloques diseñados para proteger los puertos puede reducir los costes de construcción de los rompeolas entre un 15 y un 45% a la vez que protege mejor las áreas costeras. Aunque era más eficaz que los bloques de superficie plana tradicionales, para ser comercialmente viable, era esencial que los Cubípods (que pesan entre 3.000 y 45.000 kg cada uno) pudieran fabricarse de manera eficiente y rentable.

Así que estos investigadores universitarios acudieron a la industria para llevar su producto al mercado y encontraron la ayuda de la empresa de construcción naval en la que trabajan Antonio Corredor Molguero y Carlos Fermin Menéndez, que han desarrollado un molde para Cubípod, que es diferente de los moldes tradicionales, ya que se abre verticalmente. Por lo tanto, requiere menos espacio que otros moldes que se abren lateralmente, lo que es ideal para hacer bloques en el lugar que se van a instalar.

Debido a su tamaño compacto, se pueden usar varios moldes juntos, cada uno de ellos produce hasta tres Cubípods por día. La producción en el mismo lugar es una gran ventaja porque un rompeolas generalmente consiste en varios miles de bloques que son muy costosos de transportar si se fabrican en otros lugares.

Los otros nominados en la categoría de Industria son: Klaus Feichtinger y Manfred Hackl (Austria) por sus innovaciones en el reciclaje de plásticos; Alexander van der Lely y Karel van den Berg (Países Bajos) por crear robots para ordeñar vacas.

Os queremos recordar que en la edición de 2017, como contábamos en una entrada de este blog, un español, José Ángel Ávila, formaba parte del equipo desarrollador de Galileo, el sistema de navegación por satélite europeo, que ganó el premio en la categoría de investigación, Era la segunda vez en la historia de los premios que un español lo ganaba en alguna de sus categorías. El anterior fue en 2013 cuando un ingeniero burgalés, José Luis López Gómez, recibió el galardón en la categoría “Premio Popular”

 

La Fábrica de los Inventos pone su propia experiencia al servicio del innovador

Los datos que facilitó Francisco Moreno en su blog donde revelaba la autoría de los mayores solicitantes particulares de patentes de nuestro país nos ha llevado a contactar con La Fábrica de los Inventos, que tanto en el año 2017 como en 2018 aparece como segundo en el ranking de presentación de solicitudes de modelos de utilidad en España. Si la hemos elegido es para intentar responder al interrogante que se hace en su blog Moreno quien señala que “parece ser que el soporte que da a los clientes incluye últimamente participar en la propiedad de los modelos de utilidad que generan los particulares y llevar la tramitación de la solicitud”.

Pues bien, puestos en contacto con La Fábrica de los Inventos la socia de la firma Patricia García a la que preguntamos sobre esta cuestión nos señaló que muchos de los modelos de utilidad son propios, aunque también existen algunos en los que participan como coautores con el emprendedor. Es decir, sí incluye esa posibilidad, pero la propia García nos confiesa que en ocasiones el inventor la suele rechazar aunque le sirva de ayuda para poner su producto en el mercado.

Cómo es y qué hace

La Fábrica de los Inventos S.L nace en 2012 de la mano de Guillermo Alonso y Roberto López. Posteriormente se incorporaron a la empresa como socios Patricia García y Juan Úbeda. La idea de crearla partió de la propia experiencia de Alonso cuando después de registrar su primera innovación se preguntó ¿por qué no crear una metodología para ayudar a los emprendedores a que su idea salga adelante? Y del dicho al hecho. La metodología que han puesto en marcha comprende una serie de servicios que esbozan paso a paso las etapas que hay que abordar para llegar a la meta con éxito.

Hoy la empresa, con oficinas en Burgos y Valladolid, presta asesoramiento tanto a particulares como a empresas que quieran desarrollar una nueva idea, ya sea tanto de un nuevo producto como de una aplicación móvil o maquinaria industrial. Su objetivo es conseguir que salga al mercado. En la actualidad, según nos comentó Patricia García, el 80% de sus clientes son particulares.

Servicios que prestan

La realización de estudios de mercado del sector al que pertenece la innovación para poder analizar la viabilidad tanto técnica como comercial del producto (volumen de mercado), así como la comprobación de que no esté patentado.

El registro de la patente “Cuando llega esta fase algunos insisten en que quieren registrar su innovación a nivel internacional. Nuestra labor aquí es aconsejarles, según el producto que sea, si merece la pena o no abordar el mercado internacional o registrarlo sólo a nivel nacional. A un particular generalmente no se lo solemos aconsejar, ya que es más costoso, sobre todo de mantener, otro caso es el de una empresa que tenga ya presencia en el mercado exterior” matiza Patricia García.

Su laborar también pasa por indicarles qué protección es la más adecuada para su producto. “En el caso de particulares y pequeñas empresas les aconsejamos la solicitud del registro como modelo de utilidad, menos complejo y menos costoso”.

Etapa del desarrollo de la idea

Ofrecen orientación en la etapa de desarrollo de la idea donde se le ayuda al cliente a definir cómo será el producto tanto estéticamente como industrialmente para en una fase posterior desarrollar la primera unidad física del producto. Es decir, el prototipo. “Muchos clientes nos plantean su idea y traen un esbozo de su innovación y nosotros les ofrecemos la posibilidad de prestarles ayuda en la materialización del producto y hasta realizar un primer prototipo”. Este servicio es uno de los que más demanda tiene, nos aseguró García. También cuentan con un departamento de búsqueda de financiación que lo aplican a proyectos que presentan buena viabilidad comercial pero que necesitan inversión para acabar su desarrollo.

Comercialización

Otro de los servicios más demandados es el de comercialización, según nos comentó Juan Úbeda otro de los socios de la firma. Muchos innovadores acuden a ellos ya con su producto patentado y lo que necesitan es orientación en cómo comercializarlo. Para ello su equipo comercial contacta con empresas de diferentes sectores con la finalidad de poder llegar a acuerdos de venta o de cesión bajo licencia de la innovación pero si el emprendedor quiere comercializar el mismo el producto lo que hacen es asesorarle sobre la mejor manera de conseguirlo. A todo ello se añade su servicio de desarrollo de APPs y páginas web además de la creación de la marca.

Si queréis saber más de la empresa os aconsejamos visitar su canal en youtube. En uno de los vídeos su fundador explica de forma clara los servicios que prestan.