Archivos Mensuales: julio 2019

El aire acondicionado, un invento que se ha hecho indispensable en muchas zonas del planeta

El hacer más refrescante el interior de las viviendas y edificios es algo que siempre han intentado los habitantes de zonas cálidas utilizando diferentes métodos. En este mismo blog os hablábamos del primer ventilador sin aspas del mundo  como un remedio para paliar el calor, lo que nos llevó a indagar sobre la historia de James Dyson, un inventor que se convirtió en empresario y fundador de la empresa Dyson, que es la creadora de ese ventilador. Pues bien, este tórrido mes de julio nos ha hecho pensar el gran invento que es el aire acondicionado para paliar las altas temperaturas y la conquista que supuso para hacer habitable muchas zonas del planeta. Así que nos ha parecido justo hablar de su inventor.

El invento de lo que hoy conocemos como aire acondicionado se debe al estadounidense Willis Havitad Carrier considerado el responsable del auge económico del sudoeste norteamericano, pues su invención significó que la gente pudiera moverse en las áreas previamente consideradas inhabitables en los meses del verano. ¿Existirían en la actualidad decenas de ciudades desérticas como las de Arabia Saudita? Seguramente no. El aire acondicionado ha hecho posible el crecimiento y desarrollo de las áreas tropicales, proporcionando los medios para hacerlas habitables.

Según cuenta su biografía, después de graduarse en ingeniería eléctrica comenzó su vida profesional en Buffalo Forge Company, compañía que fabricaba calentadores, sopladores y dispositivos de extracción y escape de aire. En 1902, a los 25 años de edad, ideó su primera invención importante, un sistema para controlar el calor y la humedad para un cliente, Sackett-Wilhelms, compañía litográfica y de publicaciones en Brooklyn, que tenía serias dificultades durante el proceso de impresión para fijar los colores debido a los efectos de calor y humedad en el papel y la tinta. Había nacido la primera unidad de climatización de la historia que sentaba las bases del aire acondicionado que patentó en 1906.

A partir de ahí su objetivo fue mejorar el desarrollo del proceso industrial a través de continuos cambios tecnológicos que permitieran el control de la temperatura y la humedad.  Eventualmente fue jefe de una parte de la empresa Buffalo Forge, denominada Carrier Air Conditioning Company en su honor, que desapareció años después debido al recorte de gastos a los que se vio forzada la firma al inicio de la Primera Guerra Mundial. 

De empleado inventor a empresario innovador

El éxito que tenía su producto animó a Carrier y seis amigos a lanzarse a la aventura empresarial . Reunieron 32.600$ y fundaron en 1915  La Compañía de Ingeniería Carrier ”, cuyo gran objetivo era garantizar al cliente el control de la temperatura y humedad a través de la innovación tecnológica. 

Sería ya en su propia compañía donde en 1922 desarrolló “La enfriadora centrífuga”. Este nuevo sistema de aire acondicionado hizo su debut en 1924 en los grandes almacenes J.L. Hudson de Detroit, Michigan, en los cuales se instalaron tres enfriadoras centrifugas para enfriar el sótano y posteriormente el resto de la tienda. Tal fue el éxito, que inmediatamente se instalaron este tipo de maquinas en hospitales, oficinas, aeropuertos, fábricas, hoteles y grandes almacenes. La compañía se convirtió así en pionera en diseño y fabricación de máquinas de refrigeración de espacios grandes. 

La enfriadora centrífuga. Una imagen extraída de la web de Carrier

Otro hito de la firma se produjo cuando en el año 1925 les encargan la climatización del cine “RIVOLI” de Nueva York. Se realiza una gran campaña de publicidad informando de la climatización. Los anuarios de la época subrayan que a los espectadores no les importaba la película que se proyectaba sino lo bien que se estaba en el cine con el aire acondicionado en los calurosos días de verano. Era la primera vez que el invento llegaba al gran público. Cinco años después alrededor de 300 cines tenían instalado ya aire acondicionado Carrier.

En 1928, fabricó un equipo de aire acondicionado residencial cuya principal aplicación era la domestica, pero otro hecho histórico,  la “Gran Depresión” en los Estados Unidos, puso punto y final al aire acondicionado en los hogares.

Años más tarde Carrier presentaría en la Feria Mundial de 1939 nuevos equipos, más potentes y mejor adaptados a las necesidades de los particulares. Sin embargo, no será hasta después de la II Guerra Mundial cuando las ventas de este tipo de equipos se consoliden. Hoy es un aparato habitual en muchos hogares de todo el mundo y su uso se ha vuelto casi imprescindible en oficinas, fábricas y hogares cuando llegan los tórridos días de verano. 

En la base de datos Espacenet hemos encontrado 123 referencias de patentes con su nombre.

Para saber más podéis visitar la web de Carrier donde encontraréis toda la historia completa y muchas curiosidades y anécdotas. 

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Así nació la vía de trazabilidad logística más utilizada en todo el mundo

Las vacaciones de verano, donde nos alejamos de la rutina del día a día de nuestra vida profesional, pueden dar pie a que demos con la clave de esa innovación a la que le damos vueltas en la cabeza. Eso fue lo que le sucedió a uno de los creadores del código de barras, quienes buscaban como adaptar el código morse para representar los datos que identificaran automáticamente los productos y que permitiese agilizar el cobro de los mismos en la línea de cajas. La petición que indujo a Bernard Silver y Joseph Woodland a desarrollarlo partió de un empresario propietario de una cadena de supermercados que acudió a la universidad a pedir ayuda.

Un empresario pregunta en la Universidad

La primera solicitud de patente del código de barras fue presentada en 1949 por Bernard Silver y Joseph Woodland. Ambos diseñaron este sistema de identificación automática de productos hoy extendido universalmente como respuesta a la demanda que hiciera, pocos años antes, en la Universidad de Drexler, el propietario de una cadena de supermercados. El empresario acudió a la alta institución educativa, donde Woodland impartía clases desde el final de la Segunda Gran Guerra, solicitando la ayuda de ingenieros para desarrollar un sistema que permitiese agilizar el cobro de los productos en la línea de cajas.

Bernard Solver, compañero de estudios de Woodland, propuso a éste asumir el reto de solventar el problema que el empresario quería resolver. Poco tiempo después, su empeño por hallar un sistema estandarizado que posibilitara el registro rápido, automático y barato de cualquier tipo de producto llevó a Woodland incluso a abandonar sus clases por un tiempo.

La bombilla se encendió en la playa

Retirado en casa de sus abuelos, situada en Miami, un buen día, sentado en la playa, mientras pensaba en adaptar el código morse, que conocía bien a causa de haber participado en la Segunda Guerra Mundial, para representar los datos que quisieran conocerse de los productos, Woodland hundió su mano en la arena. Al desplazarla hacia sí deslizándola, sus dedos dejaron cuatro surcos de diferente grosor sobre el terreno. Fue entonces cuando, según su propia confesión, pensó que podía crear un código análogo al morse pero empleando líneas de diverso grosor para codificar los datos de los productos en lugar de puntos y rayas. Ya con esa idea en la cabeza, trazó un círculo sobre la arena de la playa con los dedos de la mano…Al pensar que sería genial que el sistema pudiese, además, leerse en cualquier dirección.

Un primer intento de relativo éxito

Y así lo diseñó junto con Solver. La primera patente del código de barras que presentaron les fue reconocida en 1952, cuando Woodland ya llevaba un año trabajando para IBM. Dato que será relevante décadas después. La citada patente reconocida presentaba un un boceto de código de barras circular, poco parecido al sistema actual. Como suele ocurrir multitud de veces con los inventos, aquel primer código de barras no tuvo salida comercial. Al depender de un haz de luz demasiado potente como para poder fabricarse a gran escala, no resultaba útil para la logística de los negocios. Así las cosas, Silver y Woodland decidieron vender la patente de su código de barras a la empresa Philco, que a su vez hizo lo propio, terminando en poder de la firma RCA. Esta última compañía fue propietaria de la patente hasta 1969.

Más recursos y financiación llevaron al triunfo comercial

Poco después, gracias al apoyo de la Association of Food Chains, patronal de las empresas dedicadas a la distribución y comercialización de productos alimenticios, RCA montó un grupo de trabajo para que trabajara afanosamente en el desarrollo de un modelo de código de barras. Cuya fabricación a gran escala fuera posible. A él se sumaría, en 1971, la compañía IBM, donde Woodland, como ya sabemos, trabajaba desde 1951. Su protagonismo fue clave en el desarrollo del nuevo sistema, que finalmente recibió el nombre de UPC (Universal Product Code) y se estrenó en un supermercado de Ohio en 1974.

Una revolución para la logística a escala mundial

En la actualidad, 45 años después de su creación, el código de barras verticales con números en su parte inferior es la vía de trazabilidad logística más utilizada en todo el mundo. No sólo ofrece información sobre la procedencia, lote y fecha de caducidad de productos alimenticios. También brinda información sobre herramientas tecnológicas, medicamentos, servicios hospitalarios…Se estima que, diariamente, se escanea la información contenida en los códigos de barras de 5.000 millones de productos en todo el mundo.

Convocada la segunda edición de los premios Fermina Orduña

La Consejería de Educación e Investigación de la Comunidad de Madrid ha convocado la segunda edición de los premios “Fermina Orduña para reconocer aquellas trayectorias profesionales “que hayan logrado impulsar e implantar de forma significativa, o estén haciéndolo, la innovación tecnológica en el tejido productivo y empresarial”. Con una dotación de 42.000 euros para cada modalidad, los “Fermina Orduña” cuentan, además, con otra categoría, la de “Joven Innovador” que premia el rol de personas menores de 40 años que estén contribuyendo a la transferencia a la sociedad de herramientas innovadoras. Estos premios forman parte del sistema de incentivos de la Comunidad de Madrid a la Innovación Tecnológica y se suma a otros reconocimientos que otorga el ejecutivo regional como son los premios Miguel Catalán y Julián Marías a la labor investigadora.

Fermina Orduña”, un reconocimiento con el nombre de la primera mujer que registró una patente en España.

Retrato de Fermina Orduña realizado por Eulogia Merle. Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología.

Era abril de 1865 y Fermina Orduña se convertía en la primera mujer que en España registraba una patente, o privilegio de invención como entonces se denominaba. Se trataba de un carruaje capaz de transportar animales vivos que facilitaba la obtención in-situ de leche fresca de burra, vaca o cabra. En aquel tiempo, el consumo de este tipo de productos se realizaba en fresco ya que los procesos de pasteurización a la leche no se van a aplicar hasta 1907.

Su diseño venía a resolver en gran parte un problema de abastecimiento de leche fresca que se empezaba a plantear ante la dificultad de acceso de este tipo de animales a ciudades que enfrentaban incipientes procesos de urbanización. En el capítulo dedicado a Fermina Orduña en Mujeres emprendedoras entre los siglos XVI y XIX se analizan en profundidad las características del singular carruaje y se le compara a nivel internacional con otras patentes similares, concluyendo que se trata de una solución a un problema técnico específico que no estaba ni mucho menos resuelto y que se anticipa y mejora con mucho el referente más cercano. Fermina Orduña formó parte de la exposición “Mujeres Inventoras”, que realizó la OEPM

Imagen y texto extraído del libro 200 años de patentes de la OEPM

Reconocer el talento, apoyar la investigación.

En su primera edición dos mujeres compartieron el galardón que se concede a la trayectoria innovadora. Uno de ellos recayó en la empresaria Paloma Frial Suárez, con gran experiencia en el sector cárnico madrileño y a la que se le reconoce el apoyo a la investigación y a la innovación en el sector alimentario; la otra galardonada ex aequo fue la investigadora Celia Sánchez–Ramos Roda, promotora de varias empresas universitarias de base tecnológica dedicadas a la prevención de la salud ocular y cuya labor profesional ha sido reconocida en multitud de ocasiones, entre las que destaca el Honoris Causa por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo por su apoyo a la transferencia del conocimiento científico a la sociedad.

En la categoría Joven Innovador para menores de 40 años, la primera edición destacó el trabajo de Jaime Lauhlé, fundador de Geoblink, una de las 50 startups con más futuro según Bloomberg que combina análisis de bigdata aplicado al geomarketing para determinar la viabilidad de puntos de venta, su mejor emplazamiento, a la vez que maximiza la rentabilidad de inversiones comerciales e inmobiliarias.

La convocatoria de este año está abierta hasta el 31 de julio de 2019, y las candidaturas pueden presentarse a través del registro electrónico de la Comunidad de Madrid. Aún estáis a tiempo.

 

Margarita Salas reivindica el papel fundamental de la investigación básica en los “Premios Inventor Europeo 2019”

La bioquímica asturiana del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) Margarita Salas Falgueras, recibía el pasado 20 de junio en Viena dos de los seis galardones que componen los “Premios Inventor Europeo” que concede la Oficina Europea de Patentes (EPO.) El de “Logros de toda una vida” que supone un reconocimiento internacional al trabajo de investigación que ha venido desarrollando, a lo largo de toda su carrera profesional, en diferentes instituciones de reconocido prestigio, en el campo de la genética y la biología molecular y el “Premio Popular” que supone un reconocimiento del público. Estos dos galardones han servido para dar visibilidad y conocer a esta científica que a sus 80 años aún sigue investigando.

Margarita Salas Falgueras, winner of both the category “Lifetime achievement” and the Popular Prize at the European Inventor Award 2019, just after the award ceremony in Vienna on 20 June 2019

Su nombre aunque es muy conocido en el ámbito de la investigación no lo es tanto fuera de éste porque hoy en día la proyección pública y prestigio del que gozaban los inventores durante el siglo XIX y principios del XX, ha desaparecido. En la actualidad la invención se entiende como un proceso guiado por la demanda alejándolo así de la idea que pervive en el imaginario colectivo como fruto del genio de personas excepcionales capaces de revolucionar el mundo con sus descubrimientos.

Margarita Salas Falgueras entra de lleno en esta categoría de persona excepcional ya que ha sido capaz de revolucionar el mundo con su descubrimiento. Se trata, como señaló Antonio Campinos, presidente de la EPO, en la entrega del premio de “una pionera en el campo de la genética molecular y una referente para todas las mujeres en la ciencia. Su trabajo ha puesto la secuenciación de ADN al alcance de muchos más investigadores y científicos, y ha allanado el camino para nuevos avances en genética”.

La enzima ADN polimerasa

Salas publicó el descubrimiento de la enzima ADN polimerasa en un artículo esencial que anuncia su hallazgo y todo el ámbito de la biología se hace eco de su descubrimiento. En el libro Científicas, escrito por el periodista Jorge Bolívar, que recoge una entrevista con Salas, se señala que los primeros que desarrollaron una aplicación práctica fue un equipo de investigadores de Estados Unidos: en 1986 el biólogo molecular Kary Mullís, de la Universidad de Berkeley en California, patenta un sistema de duplicación “in vitro” de ADN llamado “Reacción en Cadena de la Polimerasa” (PCR,por sus siglas en inglés), al que concedieron el Premio Nobel de Química por ello en 1993, obviando que la mayor parte del mérito inicial era de Salas.

Será en 1989 cuando Salas cree su propio sistema de replicación que es patentado a nombre del CSIC en varíos países de Europa, Japón y Estados Unidos. Aunque el sistema llegó más tarde ha tenido más éxito porque su técnica es más amplia en resultados. La patente protege una proteína, la DNA polimerasa, resultado de infectar la bacteria Bacillues subtilis con el virus Phi 29. Gracias a esta proteína es posible amplificar ADN a partir de cantidades muy pequeñas. Desde su plena explotación que comenzó en 2003 hasta el 2009 en que caducaron sus derechos, la patente ha proporcionado al CSIC más de seis millones de euros y es la más rentable de su historia.

Años más tarde y fruto de su continua investigación patentaría un nuevo sistema de replicación llamado Quimera de la Polimerasa, de nombre comercial Qualiphi, que previsiones le otorgan un mercado de 250 millones de euros al año. Qualiphi consigue en un tiempo de reacción de sólo dos horas millones de copias de ADN a partir de concentraciones ínfimas de código genético, incluso con solo el que contiene una única cédula.

Además de ser de gran utilidad para los científicos, su descubrimiento es utilizado en los hospitales para hacer los primeros análisis genéticos de pacientes, por la policía para descubrir culpables mediante las famosas pruebas de ADN. Además posibilita el desarrollo de fármacos a la carta, de proteínas para aliviar la vejez, una verdadera revolución biotecnológica, que tendrá sus luces y sus sombras. Salas, en la entrevista publicada en el libro antes mencionado, concluye que se pueden hacer tantas cosas que habrá que poner límites a los experimentos.

Con su trabajo además ha demostrado la importancia de la investigación básica de la que es una firme defensora. España, ha comentado muchas veces, sigue estando ciega ante su importancia. Cuando recogió el premio puntualizó “Este premio es también un reconocimiento a la investigación básica que es la que luego permite desarrollar aplicaciones tecnológicas”

Salas, profesora honoraria del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa, ha sido la primera en presidir el Instituto de España, que congrega a todas las Reales Academias; la primera española en ingresar en la Academia de las Ciencias de EEUU y la primera científica en entrar en la Real Academia Española de la Lengua, entre una larga lista de otros muchos logros. Por ejemplo es doctora “honoris causa” en más de diez universidades distintas. “Cuando yo empecé, todo el mundo pensaba que las mujeres no podíamos, pero la mujer puede”.

Los otros galardonados

En la categoría de industria en la que también eran finalistas dos españoles, como comentamos en este blog, el ganador fue Klaus Feichtinger and Manfred Hackl de Austria, por su trabajo en reciclaje de plásticos; en la de investigación el premiado fue Jérôme Galon de Francia, por el desarrollo de una potente herramienta para el diagnóstico de cáncer colorrectal; el japonés Akira Yoshino, resultó ganador en la categoría de “Países no pertenecientes a la EPO”, por sus baterías de litio y en la categoría “PYME” , Rik Breur de Holanda se hizo con el galardón por el desarrollo de una envoltura de fibra que evita las incrustaciones en los cascos de los barcos.

En este enlace podréis ver la biografía de los garlardonados en todas las categorías.

Vídeo de la ceremonia de los premios.

Vídeo de Margarita Salas

Fuentes utilizadas:

https://www.epo.org/news-issues/news/2019/20190620_fr.html

https://www.csic.es/

Libro “Científicas” de Jorge Bolívar

Libro “200 años de patentes” de OEPM

La EUIPO hace un llamamiento a los políticos europeos para intensificar la luchar contra las falsificaciones

En esta nuestra primera entrada de verano os hemos querido hacer llegar el último informe de la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO) sobre las pérdidas que genera la venta de productos falsificados para que antes de adquirir uno de ellos seáis conscientes de sus consecuencias, que no sólo afectan a la economía del país sino que además como nos contaba en una entrevista publicada en este blog, Val Díez, directora general de la Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética “Stanpa” uno de los sectores con mayores pérdidas en su facturación por la falsificación de sus productos, su consumo pueden acarrear graves perjuicios para la salud y la higiene.

Coincidiendo con el Día Mundial Antifalsificación, la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO) ha publicado el Informe de Situación 2019 sobre la Vulneración de los Derechos de Propiedad Intelectual (DPI) realizado por el Observatorio Europeo de las Vulneraciones de los Derechos de Propiedad Intelectual. Con él pretenden generar datos contrastados sobre el aporte económico y comercial que suponen los derechos de Propiedad Industrial (DPI) así como sobre las oportunidades y amenazas que existen para el valor y la integridad de estos “innovadores activos” como son los DPI. Desde 2013 la EUIPO ha venido rastreando el coste económico que representa la falsificación en los sectores más vulnerables a la infracción de los DPI, y en junio de 2018 se publicaba el primer informe.

En esta segunda edición, el informe de 2019 indica que como consecuencia directa de la venta de productos falsificados en el mercado europeo conlleva unas pérdidas que ascienden a 55.982 millones de euros, lo que equivale al 7,4% de todas las ventas para los 11 sectores analizados: cosméticos y artículos para el cuidado personal; confección, calzado y accesorios; artículos deportivos; juguetes y juegos; joyería y relojería; bolsos de mano y maletas; música grabada; bebidas espirituosas y vinos; productos farmacéuticos; pesticidas; y teléfonos inteligentes. El análisis también estima que dada la menor producción original en estos sectores se estarían perdiendo hasta 468.000 puestos de trabajo en toda la UE. En relación a ello, Christian Archambeau, directivo ejecutivo de la EUIPO afirma:

“Europa depende de sectores industriales como los 11 analizados para su crecimiento y la creación de empleo. No obstante, según nuestros estudios, la falsificación y la piratería pueden poner en peligro dicho crecimiento y empleo. Llevamos a cabo este análisis, así como nuestro corpus de investigaciones más extenso, para ayudar a los responsables políticos a concebir soluciones a este problema y a los consumidores de la UE a ser conscientes de las consecuencias económicas de la falsificación y la piratería a un ámbito más amplio”

España alcanza el 10 por ciento de media

Para el caso español, estas pérdidas suponen un 10,6% de las ventas en los 11 sectores analizados, lo que equivalen a 6.766 millones de euros. Y es que se calcula que cada ciudadano español gasta una media de 146 euros anuales en falsificaciones, cuando la media europea se establece en 110 euros por ciudadano y año.

Sectorialmente, en nuestro país son las prendas de vestir, los medicamentos, los cosméticos, vinos/espirituosos y los smartphones, por este orden, los que mayores pérdidas representan, y en todos y cada uno de ellos se supera la media europea. Algo que no sucede por ejemplo con el caso francés, con quien compartimos cuatro de los cinco ítems y un similar posicionamiento de éstos, que por regla general se mantiene por debajo de la media europea.

En relación al estudio llevado a cabo en 2018, en 2019 las ventas perdidas se han reducido en la UE en todos los sectores estudiados, salvo en dos: confección, accesorios y calzado; y cosméticos y artículos para el cuidado personal. El sector de la confección, el calzado y los accesorios, es el mayor de los estudiados en relación a las ventas y al empleo y arroja unas pérdidas aproximadas de 28.400 millones de euros anuales, o lo que es lo mismo, el 9,7% de todas sus ventas para la Unión Europea y un 14,9% en España. Del mismo modo, las ventas perdidas para el sector de cosméticos y artículos para el cuidado personal suponen en España un 14,1% de todas las ventas del sector y un 10,6% (7.000 millones de euros) para el ámbito europeo.

El informe, que también analiza la demanda, señala tres aspectos como los principales atractivos que incentivan la adquisición y el consumo de este tipo de productos: su menor precio, su gran accesibilidad y el bajo nivel de estigmatización social.

DPI, motor de la economía de la UE

Otro estudio realizado en 2016 en colaboración con la Oficina Europea de Patentes (OEP), la EUIPO determinó que la contribución total de los sectores intensivos en DPI a la economía de la UE representa aproximadamente el 42% del PIB y el 28% del empleo. Estos sectores generan también un superávit comercial de unos 96.000 millones de euros en relación al comercio exterior a la Unión Europea y registra unos salarios superiores en un 46% a los de otros sectores.

La EUIPO también pone de manifiesto el atractivo que para el crimen organizado supone el negocio de las falsificaciones, entre otros destaca la elevada rentabilidad de las inversiones y la indulgencia en el dictamen de sentencias judiciales. De igual modo señala que la complejidad en su modo de actuación se relaciona con una cada vez mayor profesionalización de estas redes criminales, con el desarrollo tecnológico y con la ampliación de sus canales de distribución.

Internet, oportunidad y amenaza

Internet es, en este sentido, el medio por excelencia a la hora de facilitar la promoción, distribución y el consumo de contenidos ilegales digitales. La financiación de dichas webs suele proceder principalmente de publicidad de contenidos denominados de alto riesgo (contenidos para adultos, juegos online y software no confiable) o bien de la propia marca que con el objetivo de dar fiabilidad a la web provocan un doble perjuicio ya que además menoscaba su imagen de marca.

Estos y otros datos se pueden consultar en el Informe de Evaluación y Amenazas de EUROPOL y la EUIPO presentado en el Foro Internacional sobre la Observancia de los Derechos de PI (Paris 12 de junio de 2019).

INFOGRAFÍA ESPAÑA: https://euipo.europa.eu/tunnel-web/secure/webdav/guest/document_library/observatory/docs/2019_Status_Report_on_IPR_infringement/Infographics_Spain.pdf