Archivo de la categoría: eventos

Más de un millar de visitantes se pasó por el stand de la OEPM en la Feria del Libro de Madrid

Por tercer año consecutivo la Oficina Española de Patentes y Marcas ha acudido a la Feria del Libro de Madrid. Los buenos resultados obtenidos en las anteriores ediciones animaron a la OEPM a repetir su presencia en la feria y siguiendo la tónica general de la muestra, que este año ha visto como las ventas se incrementaban un 14% y la asistencia de público llegaba a los 2,3 millones de personas, ha batido en esta ocasión sus cifras en ventas de láminas, así como de visitantes que se acercaron al stand, aunque ese, según nos aseguraron fuentes de la OEPM, no fue el principal motivo que les motivó a tener presencia en la feria.

En un primer momento la asistencia a la feria de Libro tuvo como principal objetivo la difusión de la actividad de la OEPM y mostrar al público, el patrimonio editorial que han ido acumulando en los últimos años, siempre dentro del ámbito de la Propiedad Industrial. Un fondo editorial compuesto por tesis doctorales, textos legales, informes estadísticos y tomos que versan sobre acontecimientos destacables en el marco de la historia de la Propiedad Industrial en España, o sobre algunos de sus más notables inventores.

Las publicaciones contemplan diferentes aspectos, tanto desde el punto de vista legal, histórico y técnico, como desde el punto de vista conmemorativo de fechas y personajes destacados en el mundo de la Propiedad Industrial. Las patentes del prolífico inventor Leonardo Torres Quevedo y las patentes españolas en el Siglo de Oro son algunos ejemplos de lo que uno se podía encontrar si se acercaba al stand. Además, también se podían adquirir láminas, en distintos formatos, con privilegios, marcas y patentes antiguas procedentes de su Archivo Histórico.

La caseta estuvo atendida como en las pasadas ediciones por más de medio centenar de personal voluntario de la OEPM, que se encargaron de atender en turnos de mañana y tarde a los numerosos visitantes que se acercaron a la caseta de la oficina interesados por el material editado puesto a la venta. A ello hay que añadir el personal que desde su sede les dio soporte para la preparación de todo el material y la logística.

Continua el éxito de ventas de las láminas de archivo histórico

El número de libros vendidos este año por la OEPM ha sido menor, que en las ediciones anteriores, 33 frente a los 41 de 2018 y los 46 de 2017, pero lo que si ha triplicado sus ventas han sido las coloridas láminas del archivo histórico, ilustradas con imágenes de patentes, marcas y privilegios reales. En total se vendieron 1018 láminas de 30 modelos distintos.

Volviendo de nuevo la atención hacia los libros señalan que en el stand se pusieron a la venta 20 publicaciones y nos indican el éxito de ventas cosechado por las obras de contenido histórico, destacando de entre ellas como en la anterior edición la titulada “Las patentes de invención de Don LeonTorres Quevedo”, obra que documenta la historia de muchos de los ingenios creados por el sobresaliente inventor de origen cántabro, mundialmente conocido por construir, entre 1914 y 1916, el “Spanish Aerocar”, funicular aéreo que une Canadá y EE.UU. en las cataratas del Niágara.

A Torres Quevedo dedicamos una entrada en nuestro blog coincidiendo con el centenario de su inauguración, el 8 de agosto de 2016. Año en el que además se celebró “Año Torres Quevedo”. Una efeméride organizada por Amigos de la Cultura Científica, el Grupo Milvelas y la Real Sociedad Menéndez Pelayo de Santander” quienes así quisieron revindicar la obra de este ingeniero español, definido por muchos como “el más prodigioso inventor de su tiempo”.

Otra de las publicaciones que cosechó más ventas fue 200 años de Patentes, que hace un recorrido por diferentes temáticas y periodos de la historia de las patentes.

Si no pudisteis acercaros por la caseta de la OEPM durante la Feria del Libro de Madrid os invitamos a que veáis sus publicaciones y la tienda del archivo en su página web, desde la que se pueden comprar los artículos online y adquirir éstas y otras obras de su catálogo.

http://www.oepm.es/es/sobre_oepm/tienda_archivo/

Anuncios

Concepción Alicia Monje Micharet, premio Ada Byron 2019 a la mujer tecnóloga

Hoy os vamos a hablar de Concepción Alicia Monje Micharet, investigadora en robótica y profesora titular de la Universidad Carlos III de Madrid, a la que la Universidad de Deusto ha otorgado el premio Ada Byron 2019 a la Mujer Tecnóloga, con la que nos pusimos en contacto para conocer su trabajo.

Los premios Ada Byron a la Mujer Tecnóloga nacieron en 2014 con el objetivo de reconocer las trayectorias de mujeres que destacan en el ámbito tecnológico. Mujeres que, como Ada Byron, son referentes mundiales aunque desconocidas para el gran público. Más de cien mujeres han sido propuestas en esta edición.

Para la organización que otorga el galardón es importante evidenciar el trabajo de mujeres en el campo de la tecnología, generando de este modo referentes para las generaciones más jóvenes y facilitando futuras vocaciones. Un valor fundamental para la sociedad del futuro y de importancia significativa en el plano económico.

La lista de premiadas hasta la fecha es impresionante. En 2014 inauguró el premio la experta en inteligencia artificial y traducción automática Montserrat Meya Llopart; en 2015, Asunción Gómez-Pérez, investigadora en ontologías web; en 2016, Nuria Oliver, doctora por el Medialab del MIT, IEEE y ACM fellow; en 2017, Regina Llopis Rivas, doctora en Matemáticas Aplicadas a la Inteligencia Artificial por la Universidad de California Berkeley (Estados Unidos); y en 2018, María Ángeles Martín Prats, profesora titular de la Universidad de Sevilla en el departamento de Ingeniería Electrónica.

Monje Micharet se doctoró por la Universidad de Extremadura en 2006 con Premio Extraordinario de Doctorado y Mención de Doctorado Europeo. Su labor de investigadora se realiza en el grupo RoboticsLab de la Universidad Carlos III de Madrid, donde dirige varios proyectos nacionales y europeos centrados en el desarrollo de robots asistenciales. Además, colabora activamente con centros de investigación internacionales de Estados Unidos, Francia y Alemania

Divulgación científica

Destaca también en Monje Michelet su faceta como divulgadora científica que desarrolla siempre que puede y de la que podemos disfrutar en el TEDxVitoriaGasteiz celebrado con motivo del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, y donde nos cuenta de forma sencilla qué son los fractales. También colabora en la sección de ciencia del programa dirigido por Julia Otero en Onda Cero Julia en la Onda, y ha sido asesora científica en la película Autómata.

Cree que en estos últimos años el interés por la divulgación científica y la visibilización del trabajo de las mujeres en la ciencia ha crecido exponencialmente con espacios y eventos que propician el encuentro. Monje recibe una media de al menos dos invitaciones por semana para escribir artículos de sensibilización o participar en charlas en todo el Estado, fundamentalmente en capitales de provincia. En este sentido, la organización del Premio Ada Byron señalaba que un 85% de las candidatas de este año desarrollan su actividad profesional en este tipo de ciudades, aunque un 35% del total lo hacen en Madrid o Barcelona.

Preguntada por la investigación científica aplicada al ámbito rural, Monje destaca las investigaciones y aplicaciones que se están realizando con drones que controlan el ganado o el riego en plantaciones, que permiten controlar detalladamente el proceso de floración, las plagas o la recogida de frutas en su momento idóneo. Un avance en un ámbito tiene rápida aplicación en otros, y así asegura que “si le pedimos a un robot asistencial que detecte una arruga también lo podemos utilizar para reconocer una fisura en el traje de protección que llevan el personal médico que trata el ébola”.

Aunque su trabajo a veces puede asemejarse al estereotipo de una “friqui solitaria de laboratorio”, también destaca que en muchas ocasiones prima el trabajo colaborativo del grupo de investigación al que pertenece y sabe de la importancia de la labor divulgativa que realiza, fundamental para romper la cuarta pared que supone la relación entre ciencia y sociedad. “Aunque estamos mal con respecto a otros países, lo estamos revirtiendo y últimamente se programan encuentros incluso en bares, aunque eso sí, falta un poco de relación con los medios generalistas”, explica Monje. Tampoco orilla la autocrítica, ya que cree que “habría que mejorar y tener mayor comunicación con el despacho, el departamento o la facultad vecina. Muchas veces estamos trabajando en cosas comunes y nos enteramos por casualidad”, concluye. Por ello las actividades divulgativas tienen un gran impacto entre la comunidad científica ya que permiten a unos equipos de investigación conocer el trabajo de otros posibilitando sinergias entre ambos.

TEO y RoboCom++, robots asistenciales

TEO es un robot bípedo del tamaño de un humano, característica fundamental en un robot asistencial, del que llama la atención su capacidad para mantener el equilibrio y cuyo objetivo es mejorar la calidad de vida de las personas. TEO ha cosechado un gran reconocimiento en el ámbito científico, habiendo recibido, entre otros, el Premio de Excelencia a la Investigación de la Universidad Carlos III de Madrid (2018); el Premio Mujer y Tecnología de la Fundación Orange (2018); y el Premio a Mejor Científica Contemporánea – Selección Española de Ciencia (2017), otorgado por la revista de divulgación científica QUO en colaboración con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC.

Por otra parte, Monje Micharet trabaja en RoboCom++, iniciativa europea que cuenta con más de una veintena de socios y además, lidera el proyecto HumaSoft que desarrolla extremidades no rígidas para robots asistenciales y exoesqueletos, utilizados sobre todo en la rehabilitación de miembros afectados por accidentes cerebrovasculares, y en cuyo proyecto invertirá la cuantía del premio.

Premio Ada Byron Joven

Además, Ana Freire ha sido galardonada con el Premio Ada Byron Joven 2019 que pretende destacar otros perfiles con menos experiencia pero con una prometedora carrera. Esta ingeniera y Doctora en Informática, Investigadora y docente en la Escuela de Ingeniería de la Universitat Pompeu Fabra (Barcelona) atesora varias patentes, más de 40 publicaciones científicas y el reconocimiento de los premios Google Anita Borg Scholarship, Big Data Talent Award y Artificial Intelligence Woman Challenge.

Estíbaliz Hernáez Laviña, Viceconsejera de Tecnología, Innovación y Competitividad del Gobierno Vasco, entre Concepción Alicia Monje Micharet y Ana Freire, las dos ganadoras de esta edición 2019.

Este es el vídeo de la ceremonia del premio.

En busca del mejor invento del mundo

La mayor muestra de invenciones del mundo, el Salón Internacional de Invenciones de Ginebra organizada bajo el auspicio del Gobierno de Suiza, las autoridades locales de su ciudad sede y la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI)) ha cerrado su 47 edición con un nuevo récord de expositores. En concreto 825 provenientes de 42 países y un número de visitantes (30.850) similar al de su edición anterior pero con un aumento muy significativo, según los organizadores, del visitante profesional a la búsqueda de una invención en la que invertir o comercializar bajo licencia. Según declaraciones de Jean-Luc Vincent, presidente y fundador del salón, éste ha adquirido una nueva dimensión manteniendo su filosofía. “El nivel general de inventos presentados es cada año más alto” aseguró.

Durante los cinco días que duró el evento los visitantes pudieron descubrir más de mil innovaciones, la mayoría de ellas relacionadas con la salud, la medicina, el medio ambiente y la seguridad. Prueba de ello es que un invento ecológico es el que ha ganado este año el Gran Premio del Salón. Se trata de una nueva batería desarrollada por la firma hongkonesa GRST. La principal innovación de ésta es el uso de agua en lugar de ácidos en la producción, lo cual beneficia tanto al proceso de fabricación, notablemente menos contaminante, como al reciclaje de estos aparatos, también menos peligroso para el medio ambiente y más sencillo.

Presencia española

Además de este gran premio existen 50 premios especiales, algunos de ellos otorgados por las Oficinas Nacionales de Propiedad Industrial, como es el caso de la Oficina Española de Patentes y Marcas, (OEPM) que al igual que en pasadas ediciones, acudió a Ginebra con el fin de respaldar y reconocer públicamente el importante aporte de las innovaciones españolas al desarrollo económico y tecnológico del país. Este año su premio a la mejor invención española en el salón ha sido para maycoby por su camilla para personas con movilidad reducida patentada por Manuel Borges. que también consiguió una medalla de oro otorgada por el Jurado Internacional del salón.

 

Se trata de una camilla mecánica electrónica destinada a pacientes con movilidad reducida y, en particular, a personas tetrapléjicas y parapléjicas, que se puede ajustar en altura y puede cambiar entre una posición horizontal como una cama para acomodar al paciente cuando está acostado, y un escalón posición como silla. La cama incorpora esteras de transporte (12) para apoyar al paciente, que se mueven en una dirección transversal: hacia el exterior de la cama, para mover al paciente desde el cama a una cama o una silla de ruedas, y hacia el interior de la cama, para acomodar al paciente sobre la misma. La orientación longitudinal o transversal de la cama se puede cambiar, lo que permite al paciente poder realizar sus necesidades fisiológicas de evacuación mediante la camilla en posición sentada.

La lista de premiados españoles en esta edición se completa con Sinforiano José Posadas , que recibió el premio García Cabrerizo, y medalla de oro, por su diluyente para pinturas en automoción. Además, el Jurado Internacional, compuesto por más de 70 personalidades de la ciencia y de la tecnología, concedió, entre otras distinciones, además de la ya mencionada de oro de Manuel Borges y Sinfoniano José Posadas, medallas a las siguientes invenciones españolas:

Medalla de Plata a Magnetar Plus, que llevó a la muestra el desarrollo de un motor universal coaxial revolucionario, mucho más eficiente y con múltiples aplicaciones en el mundo de la movilidad incluyendo la aeronáutica.

Dos medallas de plata a sendos inventos a Leopoldo Diez Cantó de MarmolFino: Un novedoso dispositivo para suspensión de piezas y un procedimiento mejorado para el tratamiento de piedras ornamentales.

Medalla de bronce: a Capenergy que expuso una técnica innovadora en el ámbito de la salud (un equipo que trata la disfunción eréctil)

El premio que concede el público fue para el francés Nicolas Carlessi por su robot electrónico recolector de residuos flotantes en el agua. El concedido por la OMPI recayó en la Universidad Northeastern de China por su proceso innovador que incorpora tecnología de encolado por laminación con el proceso de espumado de pulvimetalurgia. El listado completo de los premios os los podéis descargar aquí.

Libros para conocer y acercarnos a la ciencia

Hoy se celebra el Día Internacional del Libro conmemoración que tiene como finalidad fomentar el hábito de la la lectura, la industria editorial y la protección de la propiedad intelectual por medio del derecho de autor(Copyright). Para conmemorarlo os vamos a proponer la lectura de varios libros. Varias obras de uno de los mayores divulgadores científicos Carl Sagan  y un curioso libro sobre científicas, que no sólo nos habla de sus logros y descubre a muchas olvidadas por la historia, sino que analiza el contexto sociocultural que las rodeaba, escrito por el filólogo José Manuel Lechado.

Acercar y divulgar la ciencia de una forma amena, no es una tarea fácil y Sagan lo hizo con un gran éxito. Todos los expertos coinciden en que fue uno de los de los divulgadores de la ciencia más carismáticos e influyentes, gracias a su capacidad de transmitir las ideas científicas y los aspectos culturales al público no especializado con sencillez y a la vez rigor.

Este estadounidense, nacido en Nueva York, estudió en la Universidad de Chicago, donde se doctoró en astronomía y astrofísica en 1960. Ejerció como profesor en la Universidad de Berkeley, en la de Harvard y, a partir de 1968, en la Cornell . En esta última universidad Carl Sagan fue el primer científico en ocupar la Cátedra David Duncan de Astronomía y Ciencias del Espacio, creada en 1976, y fue director del Laboratorio de Estudios Planetarios. Colaborador habitual de la NASA, fue quien ideó las placas enviadas por las sondas Pioneer 10 y 11 al espacio exterior con un mensaje que informaría a una posible civilización extraterrestre que llegara a interceptar las sondas sobre el ser humano y su lugar de procedencia.

Cosmos 

Aunque publicó numerosos libros de divulgación científica, Sagan logró una gran popularidad gracias a la serie documental de TV Cosmos, basada en uno de ellos, Cosmos,de cuya estructura en 13 capítulos surgió la célebre serie televisiva, protagonizada por él mismo, que llevó la divulgación de la ciencia al ámbito familiar. La llegada de la divulgación científica a la televisión la introdujo en los hogares. Se trata de un libro sobre el conocimiento, las ciencias, el universo y la vida en general, que los narra de manera amena y de fácil lectura y comprensión.

 

Los dragones del Edén

En 1978 ganó el Premio Pulitzer de Literatura General de No Ficción por su libro “Los dragones del Edén: Especulaciones sobre la evolución de la inteligencia humana es uno de sus primeros libros de divulgación del conocimiento científico. En él Sagan combina los campos de la evolución biológica, la antropología, la genética y las neurociencias para ofrecer una perspectiva de cómo evolucionó la inteligencia humana.

El mundo y sus demonios

En este libro, Sagan trata de acercar el método científico a todas las personas mediante la aplicación del pensamiento crítico . Para que el lector pueda desarrollar sus propias capacidades críticas y científicas, Carl Sagan propone usar una serie de herramientas para el escéptico, que se deben aplicar a fenómenos como los OVNI, las afirmaciones paranormales y la magia, entendida como poder sobrenatural y no como engaño. La detallada visión de las historias sobre hadas, brujería y extraterrestres ayuda al lector a comprender lo fácil que es, para los seres humanos, perder la noción de lo que es real y cómo el método científico nos ayuda a comprender lo que parecía incomprensible.

Científicas: Una historia, muchas injusticias

José Manuel Lechado es licenciado en filología y autor de varios libros de ensayos históricos y políticos. Publicó este libro el año pasado en ediciones Silex.Su interés por esta temática lo corrobora su autoría, una vez al mes, de un artículo sobre científicas en la revista online “El Octavo Sabio”.

Últimamente han aparecido en el mercado varios libros divulgativos sobre científicas e inventoras pero éste nos llamó la atención porque no sólo nos habla de sus logros sino del contexto social y cultural que les rodeaba para entender así mejor el esfuerzo que tuvieron que hacer para perseverar en su idea y vocación de investigar. Uno de los capítulos del libro recoge además el testimonio de profesionales españolas, que hablan y dan su opinión de lo que significa, hoy en día, ser científica.

Os invitamos también a leer la entrevista que hicimos a Alejandro Polanco, autor de “Made In Spain: cuando inventábamos nosotros” un libro de especial interés para quienes deseéis conocer la historia de la innovación científico-técnica en España, y en especial la de sus intrépidos pioneros, muchos hoy injustamente olvidados.

Fuente principal:https://es.wikipedia.org

Europa reconoce los innovadores diseños de dos firmas españolas

Hoy os vamos a acercar a dos empresas españolas que fueron finalistas en la última edición de los Premios DesignEuropa, organizados por la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO), que reconocen la excelencia en el diseño y la gestión del mismo entre los titulares de dibujos y modelos comunitarios registrados (DMC). Se trata de Gandía Blasco, una empresa valenciana dedicada a la producción de mobiliario de exteriores que ha resultado finalista en la categoría de diseño industrial, y de Durbanis, ubicada en Girona, especializada en diseño urbano y que lo fue en la categoría de Empresas Pequeñas y Emergentes.

En el primero de los casos el finalista fue el diseño del mobiliario de exterior de Docks, propiedad de Gandía Blasco y creado por Romero Vallejo; en el segundo, el sistema de bloqueo de bicicletas Loclock, propiedad de Durbanis y diseñado por Alex Fernández Camps. Ambas empresas tienen en común su apuesta por la innovación y la alianza con prestigiosos diseñadores para llevarla a cabo, así como la prudencia de registrar sus diseños para protegerlos.

Cómo son los diseños

Docks es una colección de mobiliario de exterior modular, abierto y flexible. Diseñada por el estudio Romero Vallejo para Gandía Blasco, que lo fabrica y distribuye, está compuesta por varias piezas de mobiliario realizadas con una estructura de aluminio que permite apilarlas y transportarlas con facilidad. Esa versatilidad, permite también convertirlas en diversos y diferentes sofás, banquetas, camas u otros elementos. La posibilidad de crear nuevas configuraciones con un número pequeño de módulos es la característica que más destacó el jurado de los Premios DesignEuropa.

El producto lo fabrica la empresa española Gandía Blasco, con sede en Ontinyent (Valencia). Fundada en 1941 por José Gandía Blasco, en un principio se dedicó a la industria textil, concretamente a la fabricación de mantas, hasta que, a mediados de los noventa, reconvirtió su actividad para dedicarse al diseño de muebles y espacios de exterior. La decisión fue un acierto y hoy su mobiliario se distribuye en más de 90 países.

El segundo diseño de origen español destacado como finalista a escala europea ha sido Loclock, un sistema de bloqueo de bicicletas para espacios públicos. Según se afirma desde la empresa está construido en hormigón y polietileno a prueba de manipulaciones. Dispone además de un recubrimiento blando que reduce los daños a las bicicletas cerradas. Se presenta en seis colores diferentes, es fácil de instalar y pesa solo 15 kilogramos. Su creación es fruto de la alianza y colaboración entre Durbanis y el diseñador Alex Fernández Camps. En su caso el jurado de los Premios DesignEuropa alabó la simplicidad y la funcionalidad del diseño como pieza de mobiliario urbano moderno.

En cuanto a Durbanis, cabe señalar que es una pyme catalana creada en 2008 por Germán Rubio para el diseño y fabricación de mobiliario urbano. En 2010 dio un paso definitivo al iniciar su colaboración con varios diseñadores españoles y convertir la innovación en este ámbito en su principal fuente de valor. El objetivo de crecer como una marca diferenciada les invitó a dar ese paso. Hoy la empresa está presente en ocho países y exporta un 80% de su producción. Desde sus inicios han sido conscientes de la necesidad de proteger sus diseños. Cuando cuentan su historia en la página web corporativa recalcan el motivo principal que les impulsó a tomar esa decisión “el diseño inicialmente es algo intangible, por eso tenemos que tener especial cuidado en protegerlo. Nuestros productos están registrados, y nuestro equipo legal se encarga de controlar que lo intangible deje de serlo”.

El último informe de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) presentado en diciembre del pasado año estimaba que en 2017 se presentaron en todo el mundo 945.100 solicitudes de registro de diseños industriales que contenían 1.240.000 diseños. De entre ellas, la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europa (EUIPO) recibió 111.021 diseños. El aumento más rápido en el recuento de diseños industriales se produjo en el Reino Unido (+92,1%), España (+23,5%) y Suiza (+17,9%). Lo que convierte a nuestro país en el segundo de Europa que ha experimientado un mayor aumento de solicitudes de registro de diseños industriales.

PYME, si quieres saber más sobre cómo proteger tus diseños, cómo registrarlos, las ventajas que te aporta y los derechos que te da hacerlo, visita nuestra página web.

 

 

 

La OEPM, satisfecha con su segunda participación en la Feria del Libro de Madrid

La Oficina registró un aumento notable de las consultas atendidas en su caseta, llegando a triplicar las cifras de ventas láminas del archivo histórico.

El pasado año por estas mismas fechas escribimos una entrada en este mismo blog en la que os informamos sobre las razones que habían llevado a la OEPM a participar por vez primera en la Feria del Libro de Madrid. En ella desde la propia OEPM nos adelantaron que los buenos resultados obtenidos, tanto en lo que se refiere al número de visitas que recibió la caseta de la oficina como a la cantidad de libros y láminas del archivo histórico vendidas, hacían muy probable que se repitiese la experiencia en 2018 y así ha sido.

Aumento notable de visitas recibidas pese al mal tiempo

La OEPM estuvo presente en la pasada edición de la Feria del Libro de Madrid gracias a la colaboración voluntaria de 64 de sus trabajadores, que se encargaron de atender en turnos de mañana y tarde a los numerosos visitantes que se acercaron a la caseta de la oficina interesados por el material editado puesto a la venta. Al igual que en la pasada edición de esta popular feria madrileña consagrada al mundo de las letras, la OEPM presentó en su caseta 21 obras relacionadas con temáticas relativas a la Propiedad Industrial que conforman su patrimonio editorial. Entre ellas se pueden encontrar tesis doctorales, textos legales, informes estadísticos, estudios históricos y monografías que muestran la trayectoria y logros de algunos de los inventores más sobresalientes de nuestro país.

Según fuentes de la oficina, durante los 17 días que ha durado la Feria del Libro de Madrid se han acercado a la caseta cientos de personas, registrándose una media de 50 consultas al día, lo que hace un total de 850, cifra nada desdeñable y bastante mayor que la registrada durante la edición del pasado año, a lo largo de cuyo transcurso la media de consultas diarias atendidas fue de 30, lo que supuso llegar a 510 en total. Al igual que sucediera en 2017, el perfil de quienes se han acercado a la caseta de la OEPM ha sido muy variado. Desde la entidad nos han comentado que en ella han atendido a PYMES, familias, estudiantes, abogados interesados por saber algo más sobre Propiedad Industrial y, en general, a todas las personas que mostraron curiosidad por el material expuesto.

Las láminas de archivo histórico, un éxito de ventas

Si bien el número de libros vendidos este año por la OEPM ha sido menor, 41 frente a los 46 de 2017, el resultado puede interpretarse como bueno teniendo en cuenta que las cifras aportadas por los organizadores de la Feria han apuntado un descenso general del 7% en la venta de libros. En el caso de la oficina esta ligera disminución de las ventas ha sido compensada por el aumento de las mismas registrado en las coloridas láminas del archivo histórico, ilustradas con imágenes de patentes, marcas y pivilegios reales cuyas ventas se han triplicado este año.

Volviendo de nuevo la atención hacia los libros, desde la OEPM han señalado el éxito de ventas cosechado por las obras de contenido histórico, destacando de entre ellas la titulada “Las patentes de invención de Don Leonardo Torres Quevedo”, obra que documenta la historia de muchos de los ingenios creados por el sobresaliente inventor de origen cántabro, mundialmente conocido por construir, entre 1914 y 1916, el “Spanish Aerocar”, funicular aéreo que une Canadá y EE.UU. en las cataratas del Niágara.

El proyecto tuvo un antecedente menos conocido; el primer transbordador del mundo apto para el transporte público de personas. Ideado y diseñado por Torres Quevedo, fue instalado por la Sociedad de Estudios y Obras de Ingeniería de Bilbao en el monte Ulía de San Sebastián, hecho que comentamos en una entrada de este blog.

Si no pudisteis acercaros por la caseta de la OEPM durante la Feria del Libro de Madrid os invitamos a que veáis sus publicaciones y la tienda del archivo en su página web, desde la que se pueden comprar los artículos online.

http://www.oepm.es/es/sobre_oepm/tienda_archivo/

Sonia María Rodríguez Huerta, una inventora de tan sólo 17 años

Nueve fueron los inventores/as españoles que, bajo el auspicio del despacho profesional especializado en propiedad industrial Oficina García Cabrerizo, acudieron a la pasada edición del Salón Internacional de Invenciones de Ginebra, celebrado entre los días 11 y 15 del pasado mes de abril, para mostrar sus creaciones.

Algunas de ellas obtuvieron varios premios, hito del que dimos cuenta en esta entrada publicada hace unas semanas en el blog. Tras redactarla reparamos en el hecho de que una de las inventoras premiadas, Sonia María Rodríguez Huerta, ganadora de una medalla de oro y del reconocimiento especial del jurado por la creación de un dispositivo para la retirada aséptica de excrementos caninos, era una estudiante de tan sólo 17 años.

Actualmente, Sonia compagina sus estudios de segundo de Bachillerato Nacional de España con los de segundo de Bachillerato Internacional, en el que, según sus propias palabras, se ha matriculado por tener “otra metodología de estudio”. Además, Rodríguez Huerta nos aclara que también estudia danza en la Royal Academy of Dance, habiendo alcanzado ya el grado Intermediate.

Al preguntarle sobre cuáles son las materias de estudio que más le apasionan, la inventora nos aclara que, si bien le gustan todas las asignaturas, siente una especial predilección por la literatura, razón por la que ha dedicado a ésta su monografía del Bachillerato Internacional. Además, la joven inventora nos confiesa que también le fascina la rama biosanitaria. De hecho ha optado por orientar sus estudios de bachillerato hacia dicho campo de conocimiento. Dentro de ella, sus asignaturas favoritas, afirma, “son biología y química”.

Esta brillante alumna de bachillerato también ha obtenido galardones en diferentes facetas; ella misma destaca “la medalla de bronce en el concurso nacional de danza clásica del año pasado, así como premios en baile contemporáneo, inglés, narrativa, microrrelatos, poesía, en certámenes para jóvenes talentos creadores, etc. Además, ha sido finalista en la Olimpiada Asturiana de Matemáticas y hace poco más de un mes obtuvo el tercer premio en la Olimpiada Filosófica Asturiana.

Aunque es una persona muy polifacética, la joven nos comenta que tiene claro el enfoque de su carrera académica hacia el campo biosanitario: biología o biotecnología. También espera poder completar su formación cursando una segunda carrera en el ámbito de las letras.

Jugar a inventar en un entorno estimulante

Al preguntarle sobre el origen de su pasión por inventar cosas, Rodríguez Huerta nos aclara que siempre le ha gustado “idear cosas. Cuando era pequeña era una aficionada loca de los Playmobiles y me dedicaba a construirles cosas útiles sin ningún sentido aparente. Con bolígrafos, cositas, telas… inventaba modos para subir cosas, poleas, cuando no sabía ni lo que era una polea”.

Esa inquietud por aportar soluciones a problemas prácticos siempre ha sido bien recibida por su entorno. Con respecto a ello, Sonia afirma que “familia, profesores, compañeros y amigos han comprendido y apoyado siempre todas mis inquietudes y mis ideas. Quiero destacar a mis abuelos y a mi tío Eduardo, que es incondicional. Mi entorno siempre me ha apoyado y ha confiado en mí desde que era pequeña”.

Sonia María Rodríguez Huerta muestra el diploma obtenido en el Salón Internacional de Invenciones de Ginebra (2018)

Sobre el invento premiado en el Salón de Ginebra

Según nos explica su propia creadora, el invento por el que recibió la medalla de oro y el reconocimiento del jurado durante la última edición del Salón Internacional de Invenciones de Ginebra “es básicamente un recoge-cacas, hablando mal y pronto; lo que hace es recoger la caca de las mascotas sin que tú tengas que hacer el nudo ni tener que tocarla, de manera totalmente aséptica”. Los motivos que impulsaron a la joven inventora a buscar esta solución están relacionados con el hecho de que “quería tener un perro y existía en casa el problema de la higiene”.

Como les sucediera a otros muchos inventores/as a lo largo de la historia, la primera recepción del invento descrito, gracias al que Sonia obtuvo su premio en Ginebra, no fue buena. Ella misma nos cuenta que “el invento se me ocurrió con ocasión de un concurso para emprendedores que había en mi colegio, San Ignacio de Oviedo. Pero a ellos no les gustó nada, así que participamos con otra idea sobre algo biotecnológico, completamente diferente; gracias a esa idea llegamos a ganar un concurso nacional hace dos años”.

Su inquietud por la inventiva permitió a la joven inventora conocer la existencia del Salón de gracias a la Fundación García Cabrerizo; “me enviaron la invitación y después, hablándolo con mis amigos, mis profesores y mi familia, que me apoyaron en la aventura del viaje, decidí ir…en pleno curso”. Lo que a tenor de los resultados obtenidos fue todo un acierto.

Cuando preguntamos a la estudiante si se le ha ocurrido aprovechar el éxito cosechado para obtener algún tipo de beneficio económico comercializando su invento nos aclara que “en un principio no, pero parece ser que debo pensar en ello, o eso es a lo que me han incitado, por lo que sí tendré que hacerlo. Se han dirigido a mí muchas empresas. Tengo muchas hojas con firmantes y gente interesada en producirlo, comprarlo o en venderlo”. En caso de decidirse a comercializarlo, Rodríguez Huerta asegura tener claro “lo que son y también para qué sirven una patente o un modelo de utilidad”.

En cualquier caso, llegue o no a ver triunfar su recogedor de excrementos de mascota en el mercado, Rodríguez Huerta declara que piensa seguir inventando “sí, tengo en mente muchas cosas pero, por lo que he visto, aquí no se pueden contar datos hasta que el producto esté patentado o modelizado de utilidad, así que la respuesta es sí, y tanto sola como con otras personas, compañeros y amigos”.

Análisis y comentarios sobre la última edición del Salón de Invenciones de Ginebra

Este año han proliferado los inventos centrados en el ámbito de la salud, la medicina, el cuidado del medio ambiente y la seguridad.

La pasada semana conocimos las cifras y resultados de la última edición del Salón de Invenciones, de Ginebra, evento de cuya celebración os informamos en la entrada publicada previamente en este blog y que tuvo lugar entre los días 11 y 15 de abril en la capital de Suiza.

Por repercusión y tamaño se trata de la convocatoria más importante del mundo en materia de invenciones, razón por la que acuden a ella creadores de todos los continentes con el fin de mostrar sus inventos a potenciales inversores. Este año el encuentro ha batido récords de participación. Según declaraciones de su fundador y presidente Jean-Luc Vincent, “ha cobrado una nueva dimensión manteniendo al tiempo su filosofía subyacente”.

Conscientes de la importancia del certamen celebrado en Ginebra, muchas organizaciones de inventores, oficinas de patentes, fundaciones y colegios profesionales de todo el mundo conceden galardones durante su transcurso, siendo la Oficina Española de Patentes y Marcas O.A. (OEPM) y la Fundación García Cabrerizo las dos entidades españolas que aprovechan su presencia en él para entregar sendos premios. Esta última entidad es además la encargada de canalizar la participación de los inventores/as españoles/as en el evento. A esta última edición han acudido nueve expositores españoles.

Éxito de la delegación española de inventores presentes en la exhibición

Según ha informado recientemente el despacho de abogados especializado en materia de Propiedad Industrial e Intelectual vinculado a la citada fundación, los inventos españoles han cosechado un éxito notable durante esta última edición del salón.

Dicho resultado ha quedado plasmado en la obtención de varias medallas: cuatro de oro, dos de ellas con felicitación del jurado incluida; dos de plata y tres de bronce. Entre otros ingenios, la delegación de inventores españoles ha presentado un motor gravitacional; un sistema de seguridad para ciclistas y una estructura deslizante para teléfonos inteligentes que hace posible el uso de aplicaciones innovadoras.

De entre todos los inventores españoles que han obtenido reconocimiento en esta edición del Salón de Ginebra destacan los nombres de Sergio Oliver Lagardera, quien recibió el premio de la OEPM por inventar una herramienta articulada especial para trabajar en espacios de difícil acceso, innovación que llevó al Salón Emilio Blasco Monter; y de Fernando Castro Rojas, que obtuvo el premio de la Fundación García Cabrerizo por la presentación de un implante dental de doble cuerpo que permanece estable incluso en caso de periimplantitis, proceso inflamatorio que afecta a los tejidos que rodean el implante dental y que ocasiona una pérdida del soporte óseo en el que se ha integrado.

 

Fotografía de la OEPM en la que aparece el premiado Emilio Blasco Monter junto a la representante de la OEPM en el salón.

También es de destacar que el Cercle des Dirigeants D´Entreprises de Ginebra otorgó a Blasco Monter el premio al Espíritu Emprendedor.

Una cuadragésimo sexta edición en la que han participado más inventores que nunca

Según las cifras definitivas facilitadas por la propia organización del Salón de Invenciones de Ginebra, a esta cuadragésimo sexta edición del salón han acudido finalmente 822 expositores de 40 países diferentes, cincuenta más que el total de asistentes registrados durante la edición de 2017, que han mostrado hasta mil invenciones.

La organización ha mostrado su satisfacción por tan brillantes resultados, haciendo hincapié en el hecho de que la gran mayoría de inventores/as han manifestado haber hecho buenos negocios y contactos de gran valor durante el transcurso de la exposición.

El nivel general de los inventos presentados crece todos los años, siendo esta una edición en la que, en palabras del propio Jean-Luc-Vincent, “han proliferado los centrados en el ámbito de la salud, la medicina, el cuidado del medio ambiente y la seguridad”.

Por otra parte el Gran Premio del Salón Internacional de Ginebra de este año ha ido a parar a Hong Kong, concretamente a manos de los inventores Carly Sy Lam y Chi Ho To, que lo han obtenido gracias a la creación de unas lentes para gafas provistas de unas micro-lentillas capaces de reducir drásticamente los efectos de la miopía, pudiendo ralentizar su progresión en un 60% en el caso de los niños.

Otros premios dignos de mención han sido el otorgado por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) al inventor malasio Mohd Edyazuan Azni por la creación de un panel de cimentación ligero fabricado con fibras de hoja de palma y aceite que reduce la transferencia de calor; y el entregado por la Asociación Europea de Inventores (AEI) a Franck Savard y Christian Gauthier por la creación de un sistema de seguridad para bicicletas.

El nombre de todos los inventores/as del mundo premiados durante el Salón ha sido publicado en un documento que facilita la organización y que os acercamos a través del este enlace.

Algunas recomendaciones basadas en la experiencia para quienes barajen asistir a futuras ediciones

A falta de poder conseguir una entrevista con los dos inventores españoles galardonados este año, cuyas impresiones sobre lo acontecido en Ginebra os prometemos ofrecer en una próxima entrada, hemos tenido la oportunidad de hablar con Yeray Suárez, inventor y emprendedor canario que obtuvo una medalla de oro y el Premio de la Fundación García Cabrerizo en 2015 gracias a la creación de un ingenioso sistema de puertas y bisagras de fácil colocación. Él mismo lo fabrica y comercializa bajo el nombre de “Milukadoors”.

Yeray Suárez nos comenta que cuando decidió acudir al Salón de Ginebra “no había una empresa montada alrededor del sistema (eran unos prototipos creados por mí totalmente funcionales) y asistió a la feria “con la única intención de tener la posibilidad de enseñar el sistema a IKEA, por su facilidad de montaje y por su packaging totalmente plano y optimizado, ellos eran los que a priori podían sacar más partido al invento”.

Suárez Invitó a IKEA a asistir al salón pero la firma de origen sueco declinó asistir a la feria comentando Suárez que no trabajaban con diseñadores externos.

Pero el revés inicial sufrido por el joven inventor español tuvo pronta compensación. Los premios fueron una de las mayores sorpresas del salón de Ginebra de aquel año. El sistema Milukadoors se llevó una medalla de oro, el reconocimiento del jurado y el premio García Cabrerizo. Suárez nos comenta que los galardones “validaban mi invento como un buen producto, a lo que se sumó la sorpresa de que el público asistente quisiera comprar las puertas que exponíamos”

Pese a ese éxito que, haciendo una analogía con el mundo del cine, podría considerarse de “crítica y público”, Suárez nos confiesa que recibir los premios tampoco le fue de gran utilidad para afianzar su negocio, principalmente por la falta de difusión mediática que tuvo en nuestro país la obtención de tan buenos resultados en el Salón de Ginebra.

El inventor del sistema Milukadoors nos aclara que “bien usados pueden ayudar, pero depende siempre del inventor dar a conocer lo que hace y mostrar lo que ha ganado; los premios dan credibilidad y cierto prestigio al invento pero, mirando las cosas con perspectiva, si hubiese dedicado el importe que emplee en ir a Ginebra a realizar una buena campaña de marketing y comunicación hubiera conseguido mejores resultados. Aún así Suárez destacó que su asistencia al acontecimiento le fue de gran utilidad “me sirvió mucho para aprender, para convivir e intercambiar impresiones con otros inventores españoles y para disfrutar del buen sabor de boca que deja el haber sido premiado a escala internacional”.

Además de facilitarnos sus impresiones personales, nuestro entrevistado quiso también brindar una serie de consejos prácticos para quienes estén pensando acudir a futuras ediciones del Salón de Invenciones de Ginebra o a acontecimientos similares. En concreto comentó “mi consejo a los inventores que quieran participar es que se lo preparen bien, que inviten a todos los posibles interesados en su invento (yo me equivoqué sólo invitando a Ikea), que tengan una web montada alrededor de él (aunque sólo sea una Landing Page, para captar correos de interesados) y que lleven prototipos funcionales”.

Como conclusión, Suárez afirmó que los inventores han de tener claro qué tipo de feria se ajusta mejor a lo que ofrece su invento, ya que no todas son ideales para captar posibles inversores. Con respecto a su caso aseveró que “hubiera sido mejor asistir a una feria de mobiliario internacional que a una feria de inventos”.

Comienza la feria de invenciones más importante del mundo

Nueve inventores/as españoles acudirán mañana al Salón Internacional de Inventos de Ginebra apoyados y asesorados por la Fundación García Cabrerizo

Mañana comenzará en Suiza la cuadragésimo sexta edición de el Salón Internacional de Inventos de Ginebra, una convocatoria que por tradición y dimensiones es considerada la más importante para  inventores e innovadores de todo el mundo. Organizada bajo el auspicio del Gobierno de Suiza, las autoridades locales de su ciudad sede y la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) congregará este año a 725 expositores procedentes de cuarenta países. El 80% de ellos serán empresas y centros de investigación universitarios y el 20% investigadores e inventores particulares. A lo largo de las cinco jornadas que durará el acontecimiento se presentarán en torno a 1.000 nuevas invenciones y se recibirán hasta a 30.000 visitantes procedentes de los cuatro puntos cardinales del globo.

Al igual que en pasadas ediciones, la  Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) acudirán al Ginebra con el fin de respaldar y reconocer públicamente el importante aporte de las innovaciones españolas al desarrollo económico y tecnológico del país. Para ello, al igual que otras muchas Oficinas Nacionales de Propiedad Industrial presentes en el evento, otorgará un premio especial durante su transcurso. El pasado año fue a parar a la firma Lumiartecnia, sobre la que escribimos un artículo en este mismo blog.

A la entrega del citado galardón se sumará la del concedido por la Fundación García Cabrerizo, entidad que desde su fundación ha sido delegación oficial en nuestro país del Salón Internacional de Invenciones. En virtud de ese papel se ha ocupado durante muchos años de asesorar a las entidades, instituciones, empresas e inventores españoles que han manifestado su interés en acudir al acontecimiento. Desde la propia fundación nos han concretado que llevan haciéndolo desde principios de la década de los setenta del siglo pasado, empleando para hacer su labor bases de datos públicas de la OEPM  así como de otros organismos oficiales dedicados al registro de invenciones.

Gracias a ellas la Fundación García Cabrerizo envía cada año publicidad oficial e información del Salón en español a todos aquellos inventores que han solicitado el registro de una patente de invención o modelo de utilidad durante el último ejercicio. A día de hoy es enviada a unos 2.500 destinatarios.

Información, asesoría y acompañamiento

Según nos han informado desde la propia fundación, en el primer correo postal reciben el folleto informativo oficial donde se explica cómo, por qué y quién puede ser expositor en el Salón Internacional de Invenciones de Ginebra. Asimismo se les informa de datos técnicos de acuerdo con las estadísticas facilitadas por la propia organización en cuanto a número de expositores, visitantes, periodistas, superficie de exposición, etc., significando también los diferentes premios y distinciones a los cuales se opta por ser expositor.

En el envío se incluye además el formulario de participación para poder inscribirse como participante del Salón y dar así a conocer su invento a una amplia audiencia internacional, con indicación de las tarifas a satisfacer para formalizar la inscripción.

Además de esto, la Delegación Oficial para España hace de puente entre los inventores y expositores españoles y la organización, traduciendo instrucciones e instancias, transcribiendo al inglés los diferentes formularios de participación y canalizándolos hasta la Secretaría del Salón.

Una vez formalizada la solicitud de participación, la Fundación García Cabrerizo facilita a los inscritos instrucciones relativas al envío del material para exponer en el Salón, ofertando la contratación de servicios complementarios que puedan ser necesarios o convenientes, y en general, facilitando recomendaciones útiles para que la exhibición de las invenciones desarrolladas por los inventores españoles tenga el mayor de los éxitos.

Por último, la oficina Garcia Cabrerizo culmina esta labor de asesoría y acompañamiento desplazándose hasta Ginebra. Los expositores cuentan con el apoyo personal de un delegado de la entidad, así como de una azafata políglota, quienes ayudan a todos los inventores/as en cuanto precisen, principalmente en sus relaciones con el Jurado Internacional y con los inversores interesados en sus invenciones, con el fin de procurar una relación fluida y fructífera.

Según nos comentan desde la delegación, una vez acabada su experiencia en Ginebra los expositores valoran muy positivamente su labor, y muchos de ellos consideran conseguidos los objetivos por los cuales se presentaron a la convocatoria, siendo el principal de ellos dar visibilidad internacional a sus inventos. Algunos logran apalabrar acuerdos de colaboración con inversores y muchos alcanzan al menos una primera toma de contacto para la comercialización de sus realizaciones.

La participación española en el Salón de Invenciones

Un Jurado Internacional constituido por cerca de 82 especialistas se encarga de examinar los méritos de cada una de las invenciones presentadas a fin de decidir los galardones a conceder. Desde la Fundación García Cabrerizo comentan con respecto a ellos que “la competencia del jurado permite asegurar que los premios recibidos constituyen para sus destinatarios un testimonio singular de la calidad de su invención, de gran importancia para el lanzamiento comercial de la misma”.

Junto con los premios concedidos por el Jurado Internacional, muchas instituciones públicas y privadas, entre ellas la OEPM, quieren mostrar anualmente su apoyo al Salón otorgando una pluralidad de distinciones especiales que destacan aspectos concretos de las invenciones agraciadas.

En todas las ediciones los inventores e inventoras españoles han conseguido diferentes premios y distinciones. Según la base de datos de la Fundación García Cabrerizo, a partir de la edición del año 2000 la media de participantes españoles fue de 30 hasta 2010. Cabe destacar que en ese último año de la década una inventora española, Celia Sánchez Ramos, recibió por primera vez el máximo galardón del Salón de Invenciones. A partir del momento en que comenzó a desatarse la crisis económica mundial, que dio sus primeros coletazos en España en el año 2008, la participación ha ido paulatinamente descendiendo. De hecho, muchos inventores han trasladado a la Delegación Española la imposibilidad de cumplir su deseo de estar presentes en el Salón por falta de fondos. No obstante, en el presente año concurrirán nueve expositores españoles, que exhibirán invenciones en los más variados campos de la técnica. En próximos artículos del blog os acercaremos a algunas de ellas. Si queréis estar informados/as sobre lo que acontecerá durante el Salón y qué entidades han resultado premiadas os recomendamos visitar la página web del evento y seguir su perfil en la red social Facebook. 

La importancia económica de la Semana Santa para varias ciudades españolas ha impulsado en ellas su registro como marca

Inmersos ya en la celebración de Semana Santa, periodo durante el que multitud de pequeñas localidades y capitales de provincia del Estado cobran un interés turístico inusitado con motivo de la celebración de eventos religiosos de honda tradición. Un ejemplo de las repercusiones de su efecto llamada lo pudimos conocer el pasado año, cuando supimos que Zamora recibió a 250.000 visitantes durante este periodo vacacional.

Además de la atracción que suscitan entre los creyentes, la salida en procesión de las imágenes de vírgenes, santos y otras celebraciones relacionados con la muerte y pasión de Cristo llaman la atención de muchas personas sin devoción alguna por la Iglesia Católica, a quienes atraen a causa de su interés cultural. Ello convierte la Semana Santa en una convocatoria señalada por haberse convertido en una fuente de ingresos importante que ayuntamientos, agrupaciones religiosas y empresas del sector servicios de las localidades donde se celebran eventos importantes tienen muy en cuenta.

La Semana Santa es ya una marca registrada reconocida en varias ciudades

En adición a los artículos publicados en prensa con respecto al indudable impacto económico de la Semana Santa, cabe comentar que éste ha quedado reflejado hasta en trabajos académicos, como es el caso del presentado por Emilio Javier Ramírez Roldan en la Universidad de Sevilla, concretamente en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales, titulado “Impacto de la Semana Santa de Sevilla en el comercio de la ciudad. Apuntes históricos y actualidad”. Precisamente por ser conscientes de la importancia social, cultural y económica del evento, las autoridades municipales de Sevilla registraron como marca su Semana Santa en 1992.

 

El cartel de la Semana Santa de Sevilla de 2018, obra de Pepillo Gutiérrez Aragón

Otra gran ciudad de la provincia sureña como es Córdoba ya había convertido esta festividad religiosa en un signo distintivo dos años antes, si bien en esta ocasión no fue el ayuntamiento de la ciudad el que procedió a realizar en la OEPM los trámites necesarios para ello, sino la Agrupación de Hermandades y Cofradías, y ciñendo los términos del registro a la clase 16, referida a artículos de papel, de papelería y productos de imprenta.

La decisión de los hermanos y cofrades cordobeses quizá se inspiró en la tomada por la Junta Mayor de Cofradías y Hermandades de Semana Santa de Orihuela, que registró la Semana Santa de la ciudad en 1998.  A estos casos se suman otros como los de la Semana Santa de Crevillente o el más reciente de la Semana Santa Marinera de Valencia, registrada en 2016. En la mayoría de los casos, además de otros apartados de la Clasificación de Niza, todos los registros incluyen el número 41, relativo a los servicios de organización de actos culturales, educaciones y recreativos propios de la Semana Santa.

El registro de marca y algunas modificaciones de la próxima reforma de la Ley de Marcas

Dando este paso, quienes asumen buena parte de las responsabilidades derivadas de la organización de las procesiones y eventos religiosos multitudinarios que tienen lugar durante la Semana Santa se aseguran que terceros no aprovechen la coyuntura para lucrarse con los signos y símbolos a ellas asociados. Como se aclara desde la OEPM, registrar una marca supone la concesión de un título que otorga el derecho exclusivo a la utilización de un signo para la identificación de un producto o un servicio en el mercado. Pueden ser Marcas las palabras o combinaciones de palabras, imágenes, figuras, símbolos, gráficos, letras, cifras, formas tridimensionales (envoltorios, envases, formas del producto o su representación), sonidos y, por extensión, cualquier combinación de los signos anteriormente mencionados.

El 14 de enero de 2019 está previsto que entre en vigor una reforma parcial de la ley de marcas que armonizará el sistema de registro español con el sistema de marcas de la Unión Europea. El ajuste supondrá una serie de cambios, de entre los cuales uno de los más significativo será quizá el que afecta al signo distintivo.

A partir de la entrada en vigor de la reforma para que un signo distintivo pueda ser solicitado ante la Oficina Española de Patentes y Marcas tan sólo se exigirá que sea susceptible de representación, sin necesidad de especificar el medio empleado, siempre y cuando tanto público como autoridades competentes en la materia puedan determinar con claridad cuál es el objeto de la protección.

Otro cambio relevante del anteproyecto determina la prohibición de registrar como marca para productos o servicios, un signo si con anterioridad se ha solicitado para el mismo otra clase de protecciones como las otorgadas por las denominaciones de origen o las indicaciones geográficas, y siempre y cuando la entidad o persona autorizada en virtud de la legislación aplicable para ejercer los derechos derivados de las mismas, tenga el derecho a prohibir la utilización de una marca posterior.

Si quieres conocer como obtener rentabilidad de éstos y otros bienes intangibles lee la entrada que publicamos en este mismo blog