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“España tiene una fuerte capacidad emprendedora y excelentes institutos de investigación.”

Publicamos la entrevista que hemos mantenido con María Luisa Hernández Latorre, tercera de las mujeres españolas que optan este año a recibir el premio europeo a la mujer innovadora, galardón que se otorgará el próximo 22 de junio. Hernández Latorre es licenciada en Ingeniería Industrial (Universidad Politécnica de Valencia) que lleva más de una década al frente de Ingelia, compañía de base tecnológica radicada en la capital levantina que co-fundó en 2005 con el objetivo de desarrollar los recursos tecnológicos necesarios para poder utilizar el proceso de carbonización hidrotermal a escala industrial.

Ideado en 1913 pero relegado al olvido por el auge de la industria del petróleo, el citado proceso permite transformar los residuos orgánicos (biomasa) en materiales de carbono que pueden ser empleados en la bio-industria. En 2007, gracias a la colaboración científica con el Instituto de Tecnología Química (ITQ) de la Universidad Politécnica de Valencia, Ingelia consiguió su objetivo: fundar una avanzada planta industrial de Carbonización Hidrotérmica de biomasa (HTC) y conseguir convertirla en una de las más avanzadas de Europa.

 

Recientemente hemos sabido que usted está entre las tres mujeres españolas que han sido nominadas para la obtención del premio Europeo a la Mujer Innovadora ¿Cómo valora la noticia? ¿Qué beneficios considera puede traer su nominación al proyecto empresarial de Ingelia?

Se trata de un excelente reconocimiento a la labor de innovación realizada por Ingelia al más alto nivel europeo. Tengo el honor de liderar un gran equipo de profesionales y expertos internacionales y este reconocimiento es una recompensa también para ellos que reconoce nuestra labor en los últimos años.

¿Qué razones le impulsaron a co-fundar Ingelia en el año 2005?

El proyecto de desarrollo tecnológico de Ingelia inicia como una idea en el año 2007 y las razones que me impulsaron a llevar a cabo este proyecto fueron varias: la visión de una enorme oportunidad de negocio creada en el sector de valorización de materia orgánica húmeda, la responsabilidad de contribuir a la creación de valor en la sociedad y la inquietud de aprender y mejorar nuestra gestión de residuos desarrollando un proyecto de innovación industrial.

Su empresa produce a escala industrial y comercializa biocarbón y fertilizantes líquidos utilizando el procedimiento de carbonización hidrotermal, que tras ser desarrollado en 1913 prácticamente no se aplicó durante más de 90 años ¿A qué considera que se debe este olvido?

El proceso químico HTC fue descubierto en laboratorio en el año 1913 por el Premio Nobel de Química Friedrich Bergius y no fue desarrollado a nivel industrial debido a que en aquel tiempo se apostaba por otro tipo de combustibles como los derivados del petróleo. Fue en el año 2006 cuando el Instituto Max Planck en Potsdam (Berlín) retomó las investigaciones en HTC y organizó un workshop eligiendo a doce empresas europeas para establecer una colaboración. Ingelia participó en este workshop hasta el año 2009 a partir del cual inicia la colaboración científica con el Instituto de Tecnología Química (CSIC-UPV) donde trabaja con investigadores de reconocido prestigio como el Prof. Avelino Corma y el Dr. Michael Renz.

Ingelia se fundó a mediados de la primera década del siglo XXI y, con apenas tres años de vida, sobrevino la crisis económica ¿Cómo pudieron afrontar esos años y conseguir sacar adelante la empresa?

Ingelia ha cerrado tres ampliaciones de capital en 2009, 2012 y 2014, incorporando inversores a la compañía y aumentando su balance hasta casi 10 millones de € invertidos en el proyecto. En plena crisis económica, Ingelia crece gracias a la excelencia de su proyecto y al proceso de internacionalización que puso en marcha abriendo delegaciones inicialmente en UK, Italia y Bélgica y en general en otros países de la Unión Europea. El compromiso del equipo de Ingelia y la disposición de herramientas financieras de la Comisión Europea, Incentivos Regionales, Enisa y CDTi para financiación de la innovación, han facilitado el desarrollo del proyecto. La coordinación con los agentes de su entorno y la involucración de los mismos en el proyecto ha sido clave para el éxito del proyecto de Ingelia.

Su empresa comercializa productos de un valor añadido muy alto ¿Qué compañías compiten actualmente con Ingelia en el mercado internacional y qué lugar ocupa su empresa actualmente en él?

Ingelia construyó y puso en marcha en el año 2010 la primera planta industrial en el mundo que funciona con la tecnología HTC. Esta tecnología permite valorizar todos los residuos orgánicos, de cocinas, lodos de depuradora, industrias agroalimentarias y restos verdes agrícolas que representan el 50% de la cantidad de residuos generada, transformándolos en biomateriales. El proyecto se dirige a un mercado en pleno crecimiento que a día de hoy es de 150 millones de toneladas anuales en Europa.

Ingelia se sitúa como líder en su sector a nivel mundial con una ventaja competitiva de cinco años respecto a sus principales competidores. El sector HTC crece en número de empresas e institutos de investigación e Ingelia tras finalizar la fase de desarrollo tecnológico consolida su posición de liderazgo con dos plantas industriales en el mercado en Valencia e Immingham (UK) y acuerdos comerciales para la construcción de dos plantas adicionales en Italia y Escandinavia en 2018.

Hace poco supimos que una de las razones por las que la mayoría de start-ups no consigue estabilizarse en el mercado es la falta de protección de sus bienes intangibles ¿Cómo han afrontado dicha protección en Ingelia?

Ingelia mantiene una sólida estrategia de inversiones en I+D y ha desarrollado un plan de protección de su Propiedad Intelectual basada en el mantenimiento de la ventaja competitiva y su posición de liderazgo. Realiza inversiones continuas en I+D para el desarrollo de nuevas aplicaciones de la tecnología y productos HTC y protege sus resultados mediante patentes, realizando publicaciones y participando en conferencias de prestigio especializadas.

Desde su experiencia ¿Considera que los emprendedores en España tienen conciencia de la importancia que tiene proteger de forma adecuada los resultados de sus investigaciones (activos intangibles)?

Creo que España tiene una fuerte capacidad emprendedora y un excelente grupo de institutos de investigación. Hace falta mejorar la coordinación entre los mismos y salir de nuestra esfera de confort adquiriendo un compromiso por los proyectos de innovación. El emprendedor debe disponer de las herramientas financieras necesarias para proteger la innovación e invertir en su introducción en el mercado.

¿Cuántos de los procedimientos y productos innovadores que han desarrollado han decidido patentar? Sus patentes ¿Las han solicitado a escala Europea o mundial? ¿Han recibido asesoría legal para ello?

Ingelia dispone a día de hoy de catorce patentes internacionales a nombre de la empresa que forman parte de su valor estratégico. Las patentes han sido desarrolladas por nuestro director tecnológico Dpl. Ing. Martin Hitzl, socio de Ingelia que colabora con un despacho de asesoría específica internacional para la redacción de las patentes, protección de los derechos y vigilancia de la propiedad intelectual.

Según hemos podido conocer, Ingelia mantiene un acuerdo de colaboración científica con el Instituto de Tecnología Química (ITQ) de la Universidad Politécnica de Valencia. Dicho acuerdo ¿Regula los procesos de transferencia tecnológica entre la citada Universidad e Ingelia? ¿En qué términos beneficia a ambas partes?

Ingelia mantiene un acuerdo de colaboración con el ITQ para el desarrollo conjunto del proceso HTC y nuevas aplicaciones de los productos. Ingelia e ITQ disponen de patentes conjuntas y el acuerdo prevé beneficios en base a royalties por cada unidad de Ingelia que se instala en el mercado, según la capacidad de producción de biocarbón. Esta modalidad ha permitido a Ingelia disponer para su proyecto de un equipo de investigadores de primer nivel desde el inicio del proyecto y al ITQ le permite obtener ingresos a largo plazo que aumentan con la introducción de la tecnología en el mercado.

¿Qué opinión tiene de la forma de canalizar y organizar los procesos de transferencia tecnológica entre Universidad y Empresa? Teniendo en cuenta su experiencia ¿Cambiaría algo de ese proceso?

Hace falta mejorar la coordinación entre los grupos de investigación y los emprendedores, incluso incluyendo al equipo tecnológico en los órganos de toma de decisión o administración de la empresa. Es necesario dotar al emprendedor de medios específicos de financiación para proyectos de innovación incluyendo la colaboración para el desarrollo de standards y procedimientos administrativos de legalización para la puesta en el mercado de los proyectos de innovación.

¿Qué opina sobre quienes consideran que una excesiva relación entre empresa y universidad podría condicionar en exceso el enfoque de las investigaciones y la distribución de los fondos económicos entre disciplinas científicas? En el sentido de que se abandonarían aquellas disciplinas consideradas “menos rentables” para privilegiar las desarrolladas en campos de la ciencia cuyos resultados pudieran generar potenciales beneficios en un mercado.

La empresa que realiza innovación debe trabajar estrechamente con los institutos de investigación con el objetivo de llevar al mercado la innovación realizada. Los fondos disponibles se invierten con criterio de rentabilidades a más largo plazo que las inversiones tradicionales, teniendo en cuenta que una vez en el mercado el proyecto innovador dispone de posibilidades de crecimiento mucho mayores y por tanto es necesario definir una financiación específica para el proyecto. Ingelia trabaja con financiaciones en condiciones flexibles adaptadas al proyecto innovador.

¿Ha percibo la señalada “brecha de género” durante el desarrollo de su carrera profesional, sea en el ámbito científico o en el de los negocios al afrontar la creación de Ingelia? Desde su experiencia en ambos campos de actividad ¿Qué acciones considera sería oportuno llevar a cabo para terminar con dicha brecha?

Creo que la incorporación de la mujer en el mundo emprendedor y en los puestos directivos de las empresas es una necesidad, existe una gran cantidad de mujeres en Europa con nivel alto de formación que pueden representar una mejora indiscutible para nuestro tejido productivo aumentando el porcentaje de innovación exitosa en las empresas y por tanto su crecimiento.

Está demostrado que empresas que han incorporado mujeres en sus órganos de administración han experimentado una mejora de sus resultados, en mi opinión debido a un enriquecimiento en el proceso de toma de decisiones. Yo me he sentido siempre integrada y cómoda en el ámbito científico y de negocios, llevando a cabo una coordinación con todos los agentes indistintamente de su género, con el objetivo de sumar, aportar y crear valor.

Para terminar, os ofrecemos el vídeo que la organización ha grabado a María Luisa Hernández Latorre con objeto de presentar su nominación a los premios

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“Se puede exportar tecnología a todo el mundo sin necesidad de estar en Silicon Valley”

La pasada semana publicamos la primera de las entrevistas que hemos mantenido con las mujeres españolas que optan este año a recibir el Premio Europeo a la Mujer Innovadora. En esta segunda y penúltima entrega de la serie, ya que tres son las nominadas, os acercamos las opiniones de Alicia Asín, ingeniera informática y co-fundadora y CEO de Libelium, compañía de base tecnológica que lleva más de una década diseñando y fabricando hardware y software para redes de sensores inalámbricos.

Durante estos años, Asín –y su socio David Gascón– han logrado convertir su firma en un proveedor de referencia a escala internacional para ingenieros, integradores de sistemas y consultores que facilitan soluciones de gestión basadas en el desarrollo del llamado “IoT” (Internet of Things) para los sectores de actividad más variados: desde la agricultura hasta la provisión de servicios en el ámbito urbano, pasando por la sanidad. Actualmente Libelium tiene 60 trabajadores, exporta sus sistemas a 120 países y continúa creciendo.

ALICIA ASIN ( CEO DE LIBELIUM ) / 01/03/2018 / FOTO : OLIVER DUCH

Recientemente hemos sabido que usted está entre las tres mujeres españolas que han sido nominadas para la obtención del premio Europeo a la Mujer Innovadora ¿Cómo valora la noticia? ¿Qué beneficios considera puede traer su nominación al proyecto empresarial Libelium?

Ser finalista de este premio ya es un triunfo porque supone estar entre las mujeres europeas más destacadas. Cualquier reconocimiento es positivo pero este es especial por proceder de la Comisión Europea y por la repercusión que genera. Todos los premios son positivos para Libelium, tanto si es la empresa quien los recibe como si nos los otorgan a cualquiera de los dos socios co-fundadores. Conllevan una gran visibilidad que nos permite dar a conocer nuestra tecnología en todo el mundo y, por tanto, facilitarnos nuevas oportunidades de negocio.

Una década en alas de la tecnología

¿Qué razones le impulsaron a co-fundar Libelium en el año 2006? Una empresa arriesgada teniendo en cuenta que, durante esos años, el “Internet Of Things” parecía más una tendenciaa futuro” que un mercado consolidado…

En 2006 nadie hablaba de IoT. David Gascón y yo estábamos terminando nuestros estudios de ingeniería informática y vimos una oportunidad en las redes de sensores inalámbricas, por lo que empezamos a construir nuestra plataforma tecnológica; hoy ha conseguido llegar a más de 120 países en todo el mundo.

Hemos podido leer que la voluntad por desarrollar su carrera profesional en el ámbito de las tecnologías sin tener que abandonar España fue uno de los motivos que le impulsaron a crear su propia empresa. Interpretamos por ello que marchar a otros países es una decisión mayoritaria entre los profesionales de su sector ¿Es tan acusada la fuga de cerebros de nuestro país? ¿Qué considera necesario cambiar en el ámbito académico y/o laboral para revertir esa tendencia?

Nosotros decidimos quedarnos en España por decisión personal y Libelium es la demostración de que se puede exportar tecnología a todo el mundo sin necesidad de estar en Silicon Valley. Pero lo cierto es que viajamos constantemente para participar en conferencias y eventos del sector. El mundo y los negocios cada vez son más globales y eso es algo que las nuevas generaciones lo tienen muy presente. Como país, deberíamos aspirar a que nuestros jóvenes creen empresas interesantes y competitivas, en lugar de que vean como el mayor logro entrar a trabajar en multinacionales tecnológicas extranjeras. Queda mucho por hacer, tanto en recursos como en mentalización.

Su empresa nació en 2006, actualmente tiene 60 trabajadores/as y exporta sus sistemas de sensorización a 120 países. Más de una década de actividad y crecimiento durante los años en los que el azote de la crisis económica ha sido más fuerte. La pregunta es casi obligada ¿Cómo pudieron afrontar los años más duros de la crisis económica teniendo en cuenta que ésta se desencadenó en 2008, cuando Libelium apenas tenía dos años de vida?

La empresa se constituyó en noviembre de 2006 por lo que la crisis llegó en nuestro primer año de vida. Siempre hemos tenido como objetivo la cuenta de resultados. No montamos la empresa apoyándonos en subvenciones ni en inversores externos y eso nos ha permitido ser realistas y buscar ingresos desde el minuto uno, mediante la venta on-line. La proyección internacional y la innovación constante de nuestras soluciones para ciudades inteligentes, agricultura de precisión y salud digital nos han llevado hasta donde estamos actualmente.

Su empresa comercializa productos de un valor añadido muy alto ¿Qué compañías compiten actualmente con Libelium en el mercado internacional y qué lugar ocupa su empresa actualmente en él? ¿Puede el IoT ayudar realmente a afrontar los retos más importantes que se presentan a la humanidad durante los próximos años?

La tecnología de Libelium es muy horizontal. Eso significa que nuestras soluciones tienen aplicación en muchos sectores: agricultura, smart cities, medio ambiente, gestión de agua, logística, retail…Por eso no tenemos un único competidor que se pueda comparar con nosotros. Otras compañías centran su “expertise” en una solución única pero la plataforma de sensores Libelium es inter-operable, lo que permite conectar cualquier sensor a cualquier “cloud” a través de cualquier protocolo de comunicación. Ese es el secreto del éxito: construir un gran ecosistema que involucre a todos los partners del IoT.

El IoT es una revolución como lo fueron en su día la invención del ferrocarril o la máquina de vapor. Nuestra tecnología no solo ayuda a mejorar la vida de las ciudades sino también de las personas y de las empresas. ¿Cómo? Si hacemos más productivos los cultivos agrícolas, conseguiremos mejorar la producción de alimentos tan necesaria para dar de comer a una población mundial en crecimiento continuo. Si mejoramos la calidad del aire que respiramos y del agua que bebemos, mejoramos la salud de las personas al mismo tiempo que hacemos que las ciudades sean más sostenibles. Si ayudamos a que la industria sea más competitiva mediante la optimización de costes o la mejora continua de la cadena productiva, estamos poniendo los cimientos para que la generación de riqueza cree más y mejor empleo.

Apuesta por la investigación, el desarrollo y la obtención de certificaciones 

Hace poco supimos que una de las razones por las que la mayoría de “start-ups” no consigue estabilizarse en el mercado es la falta de protección de sus bienes intangibles ¿Cómo han afrontado dicha protección en Libelium?

En Libelium hacemos i+d para la mejora continua de nuestros productos pero no creemos en el sistema de patentes para proteger nuestra innovación. Con los años hemos visto los elevados costes, no sólo de patentes sino de defensa y pleitos para hacerlas valer después, y hemos entendido que simplemente es un juego del que quedan fuera las empresas pequeñas. Además, hay que tener en cuenta la rápida obsolescencia tecnológica. En su lugar, preferimos utilizar esos recursos para innovar continuamente.

¿Cuántas de las innovaciones que han desarrollado como proveedores de sistemas desensorización para desarrollar el IoT han decidido patentar? Sus patentes ¿Las han solicitado a escala europea o mundial? ¿Han recibido asesoría legal para ello?

En Libelium son más importantes las certificaciones internacionales que las patentes. Contamos con asesoría legal para toda la labor de certificación internacional de nuestros productos, que hemos llevado a cabo con una considerable inversión. Contamos con las certificaciones CE, IC, FCC, PTRB, Anatel

Sobre la relación entre la universidad y la empresa

Según hemos podido conocer, en un primer momento Libelium fue una “Spin Off” vinculada a la Universidad de Zaragoza, donde Ud se formó en Ingeniería Informática ¿Qué opinión tiene sobre la forma de canalizar y organizar los procesos de transferencia tecnológica entre Universidad y Empresa? Teniendo en cuenta su experiencia ¿Cambiaría algo de ese proceso?

La transferencia tecnológica y la relación entre Universidad Pública y Empresa ha mejorado mucho en los últimos años pero sigue siendo insuficiente. Bajo mi punto de vista, las escuelas de negocio han sabido hacerlo mucho mejor atendiendo las demandas de las empresas para generar una oferta educativa y emprendedora adecuada a la realidad del mercado. Hace falta mucho cambio en las estructuras educativas públicas para renovar procesos y elevar el nivel de excelencia que sería exigible en todos los niveles de la administración.

Hemos podido leer que le sorprende negativamente la falta de inclusión de asignaturas relacionadas con los negocios y las finanzas en los programas de educación superior de nuestro país, cuando es algo ampliamente extendido en otras latitudes ¿Cree que la aplicación práctica de los resultados de una investigación científica o técnica, entendida esta como su transformación en bienes y servicios de potencial éxito en un mercado concreto, debería ser un baremo a considerar en los méritos curriculares a acumular por ingenieros y científicos para hacer carrera en la academia?

La relación entre la Universidad y el sector empresarial tiene que ser más fluida y más líquida. Existe una brecha real entre el talento que sale de las universidades actualmente y las habilidades y conocimientos que demandamos desde las empresas. Hay que fomentar los estudios de ingenierías entre las nuevas generaciones, pero orientados también al desarrollo de negocio, no sólo de productos y de i+d sino de comercialización de bienes y servicios para un mercado cada vez más global y cambiante.

¿Ha recibido la llamada de alguna universidad o instituto de formación para impartir clases mediante las transmitir los conocimientos que ha adquirido al frente de Libelium durante estos años?

Constantemente, pero mi actividad prioritaria es la dirección de Libelium. Colaboro de forma puntual con algunas instituciones educativas y con entidades que me invitan a diferentes jornadas pero muchas veces me es difícil cuadrar todos los compromisos que tengo en la agenda con los viajes y el seguimiento del negocio.

¿Qué opina sobre quienes consideran que una excesiva relación entre empresa y universidad podría condicionar en exceso el enfoque de las investigaciones y la distribución de los fondos económicos entre disciplinas científicas? En el sentido de que se abandonarían aquellas disciplinas consideradas “menos rentables” para privilegiar las desarrolladas en campos de la ciencia cuyos resultados pudieran generar potenciales beneficios en un mercado.

La Universidad tiene que estar al servicio del mercado laboral y de las empresas y no al revés. El objetivo de la educación tiene que ser la formación de personas para su empleabilidad y contribución al desarrollo de la riqueza del país. Y en materia de investigación sucede lo mismo. Con todo el respeto hacia los investigadores, mi opinión es que los recursos se tienen que destinar a proyectos que tengan utilidad en el mercado: para las empresas, para las personas y para el desarrollo en general. ¿En qué lugar deja esto a la investigación básica entonces? Considero que es imprescindible, pero aquí añadiría que se deberían asegurar las financiaciones para estos proyectos de forma que aseguremos que puedan concluirse.

Consideraciones de género basadas en la experiencia

Ha percibo la señalada “brecha de género” durante el desarrollo de su carrera profesional, sea en el ámbito científico o en el de los negocios al afrontar la creación de Libelium? Desde su experiencia en ambos campos de actividad ¿Qué acciones considera sería oportuno llevar a cabo para terminar con dicha brecha?

Fui de las pocas ingenieras informáticas de mi promoción y sigo siendo de las pocas mujeres que dirigen una empresa tecnológica. Aún hoy tengo que escuchar algunas voces que dicen que me dan determinados premios por ser mujer.

Nunca he sido partidaria de las cuotas ni de la discriminación positiva pero sí que creo firmemente que se debe promover la igualdad para que ninguna mujer tenga que renunciar a su carrera profesional por su familia. Y eso empieza por la co-responsabilidad de la gestión del hogar.

Las medidas de conciliación dentro de las empresas son necesarias pero resultan insuficientes si siempre somos las mujeres las que nos tenemos que ocupar de la gestión doméstica y no es una responsabilidad compartida. Por otra parte, hay que tomarse en serio el fomento de las ingenierías entre las jóvenes estudiantes de hoy para que puedan acceder a los puestos de dirección de las empresas en el futuro. Si no, la brecha salarial seguirá existiendo.

Os dejamos con el vídeo de presentación que los organizadores han realizado a nuestra entrevistada y con una nota del centro CEVIPYME

NOTA

Desde el centro CEVIPYME somos conscientes de las particularidades en la protección de invenciones del sector de las tecnologías de información como muestra la reciente publicación del folleto:Invenciones implementadas por ordenador y estamos de acuerdo en que el sistema de Patentes no debe ser la única solución para las empresas, todas las estrategias de protección son válidas siempre que resuelvan las necesidades de la pyme. Sin embargo, el cambio rápido de tecnología puede ser minimizado con la vía de concesión acelerada de patentes (CAP) por el que las patentes se conceden en 6 meses, los costes de la defensa pueden ser reducidos utilizando los procedimientos de mediación y el arbitraje como alternativa a resolución de conflictos y realmente la única herramienta de defensa frente a terceros de una PYME es disponer de un registro de propiedad industrial.

“Pensé que para liderar en primera persona la transferencia de la tecnología la mejor vía era crear una spin-off”

Entrevistamos a María Pau Ginebra, una de las tres mujeres españolas que optan este año a recibir el Premio Europeo a la Mujer Innovadora. En 2013 co-fundó una empresa de base tecnológica que fabrica bio-implantes óseos a partir de los hallazgos de varias investigaciones realizadas en la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC).

El pasado 20 de marzo difundimos en este mismo blog los nombres de las tres españolas que optan este año a recibir el Premio Europeo a la Mujer Innovadora, galardón mediante el que desde la Comisión Europea se brinda un merecido reconocimiento público a emprendedoras de todo el continente. En especial, se presta atención a quienes hayan demostrado su capacidad para levantar proyectos empresariales prósperos a partir de los resultados de investigaciones punteras, a ser posible realizadas en sectores productivos clave para la consecución de los objetivos que marca el plan Horizonte2020.

Como decimos, de las 12 finalistas nominadas para recibir este prestigioso premio tres son españolas: Maria Pau Ginebra, Alicia Asín y María Luisa Fernández Latorre. La cifra representa la cuarta parte del total. Con objeto de conocer algo más de cerca su trayectoria y logros profesionales decidimos entrevistar a cada una de ellas.

Hoy os acercamos el fruto de la mantenida con Maria Pau Ginebra, Catedrática del Departamento de Ciencia de los Materiales e Ingeniería Metalúrgica de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC) de Barcelona; Directora de la División de Biomateriales del Centro de Investigación en Ingeniería Biomédica de la UPC; Investigadora Asociada del Instituto de Bioingeniería de Catalunya; y co-fundadora, Presidenta y Asesora Científico-técnica de Mimetis, firma especializada en el diseño, fabricación y validación clínica de injertos óseos biomiméticos con varios avances patentados en dicho campo.

Entre los últimos hitos que ha conseguido la compañía está el haber sido seleccionada para participar en el proyecto europeo MaxiBone, concretamente en la fase de validación preclínica de biomateriales fabricados a medida mediante una técnica de bio-impresión tridimensional. El proyecto ha recibido una subvención de 320.000 €.

A continuación os acercamos las respuestas de la Doctora M.P. Ginebra a nuestras preguntas sobre aspectos relacionados con la transferencia tecnológica, la protección de los bienes intangibles o la relación universidad-empresa, entre otros temas. Esperamos que os resulte interesante.

“El mundo académico es como una “isla” de conocimiento, que está desconectado del “continente” de la realidad. Es necesario tender muchos puentes que unan estos dos mundos”

Recientemente hemos sabido que usted está entre las tres mujeres españolas nominadas para la obtención del premio Europeo a la Mujer Innovadora ¿Cómo valora la noticia? ¿Qué beneficios considera puede traer su nominación al proyecto empresarial “Mimetis”?

Es muy reconfortante recibir una noticia de este tipo. Haber llegado a ser finalista es ya de por sí un reconocimiento al trabajo realizado no sólo por mi sino por todo mi equipo. Aparte de la alegría de ver que estamos remando en la dirección adecuada, esta nominación conlleva un reconocimiento social y ayuda a dar a conocer nuestro proyecto, por el prestigio que tienen estos premios.

¿Qué le impulsó a co-fundar una empresa como Mimetis en el año 2013?

La motivación vino del deseo de transformar en un producto real la tecnología que habíamos desarrollado en mi grupo de investigación, el grupo de Biomateriales, Biomecánica e Ingeniería de Tejidos de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC), después de muchos años de trabajo.

Teníamos estudios científicos que mostraban las buenas propiedades de una nueva familia de materiales para regeneración ósea, y además de proteger la tecnología mediante patentes, pensé que para liderar en primera persona la transferencia de la tecnología la mejor vía era crear una spin-off de la UPC. El punto crítico fue contar con un equipo competente y con ilusión en el proyecto, formado por dos estudiantes de doctorado que conocían muy bien la tecnología, David Pastorino y Yassine Maazouz, y otro profesor de mi grupo de investigación, Javier Gil.

¿Cuáles son sus responsabilidades dentro de la empresa y cómo valora este primer lustro de actividad?

Actualmente soy la Presidenta y me encargo del asesoramiento científico y técnico. Estos casi cinco años han sido muy intensos y hemos abierto camino en muchos frentes. Sacar un producto al mercado en el campo de los dispositivos médicos no es nada fácil, hay un recorrido regulatorio largo y complejo. Mirando atrás realmente el balance es muy positivo; hemos avanzado bastante rápido y hemos aprendido mucho.

Su empresa comercializa productos de un valor añadido muy alto ¿Qué compañías compiten con Mimetis y qué lugar ocupa su empresa actualmente en el mercado internacional?

Hay grandes empresas que comercializan sustitutos óseos. Gran parte del mercado está ocupada por materiales de origen animal. El sector de los materiales sintéticos es más reducido pero está cobrando mucha fuerza en los últimos años y nuestro propósito es posicionarnos con un producto sintético pero diferenciado de los ya existentes. Nuestro producto representa un avance significativo porque está elaborado siguiendo un proceso más natural, más parecido al proceso fisiológico de remodelado del propio hueso. Mimetis está actualmente en el mercado nacional pero además tenemos un acuerdo de colaboración con opción de distribución con una compañía multinacional.

Sobre la protección de los resultados de las investigaciones

Hace poco supimos que una de las razones por las que la mayoría de start-ups no consigue estabilizarse en el mercado es la falta de protección de sus bienes intangibles ¿Cómo han afrontado dicha protección en Mimetis?

Como he mencionado Mimetis es una start‐up de la UPC. Al constituirse, la universidad acordó con la empresa cederle en exclusiva la licencia de diversas patentes presentadas por nuestro Grupo de Investigación. Actualmente estamos desarrollando nuevos productos y procesos que nos planteamos también proteger. Lo que está claro es que la presentación y el mantenimiento de patentes tiene un coste muy alto, que la empresa debe estar en condiciones de afrontar, y esto no es fácil.

¿Considera que la comunidad científica tiene conciencia de la importancia que tiene proteger de forma adecuada los resultados de sus investigaciones (activos intangibles)?

En el ámbito académico hay actualmente mucha presión por publicar. El sistema de evaluación al que están sometidos los investigadores hace que haya mucha competitividad y en muchos casos hay la tentación de buscar la rentabilidad a corto plazo, que se obtiene con los artículos publicados.

Patentar es un proceso complicado y largo, y además después de la patente es necesario hacer un seguimiento, y buscar como licenciarla al sector industrial. Todos estos mecanismos se escapan del ámbito académico y por esto muchas veces se descarta esta opción.

¿Cuántas de las innovaciones que han desarrollado en el campo de los bio-materiales han decidido patentar? Sus patentes ¿Las han solicitado a escala Europea o mundial? ¿Han recibido asesoría legal para ello?

Soy autora de 10 patentes, algunas de ellas a escala estatal y otras a escala europea. En la mayoría de ellas hemos recibido asesoramiento desde el Departamento de patentes de la UPC, y en algunos casos hemos recibido también asesoría por parte de agentes de patentes.

El difícil camino a emprender para transformar el avance científico en producto innovador

Teniendo en cuenta que usted ha desarrollado su carrera en el ámbito de la investigación científica dentro de la Universidad ¿Qué retos le resultó más difícil afrontar dentro del ámbito de los negocios? ¿Qué ha aprendido durante estos cinco años de actividad en Mimetis?

Hay dos aspectos que son especialmente complicados de afrontar para una persona que accede al mundo de las empresas de base tecnológica desde el entorno académico. Por una parte el tema regulatorio para productos del sector biomédico, que es muy complicado (aunque ciertamente menos que para el sector farmacéutico). Se deben cumplir muchos requisitos y el proceso para obtener la marca CE, que permite comercializar un producto,  es largo y costoso.

El segundo aspecto, que enlaza con el primero expuesto, es la necesidad de disponer de una cantidad sustancial de fondos para financiar todo el proceso. Este tipo de empresas tienen un periodo de latencia largo; hasta poder empezar a vender el producto y obtener ganancias gracias a ello puede pasar un tiempo considerable. En estos años me he dado cuenta de hasta qué punto el mundo académico, que es como una “isla” de conocimiento, está desconectado del “continente” de la realidad. Es necesario tender muchos puentes que unan estos dos mundos.

¿Qué opinión tiene de la forma de canalizar y organizar los procesos de transferencia tecnológica entre Universidad y Empresa? Teniendo en cuenta su experiencia de 5 años al frente de una firma de como Mimetis ¿Cambiaría algo de ese proceso?

Lo cierto es que se están haciendo esfuerzos para acelerar esta transferencia desde la Universidad a la empresa, y tender esos puentes de los que hablaba en la pregunta anterior. De hecho, mi universidad, la UPC, es puntera en este sentido, y tengo que decir que he disfrutado en primera persona del apoyo y asesoramiento que, con los medios limitados con los que cuenta, me han proporcionado el Programa Innova de apoyo a las spin-offs y el Departamento de patentes y licencias.

Creo que es indispensable que la Universidad cuente con más medios para articular programas de ayuda eficientes; y más aún ahora, cuando parece que ya no será posible que las Universidades presenten patentes a “coste cero”. Esto puede dificultar mucho la cultura de protección de la propiedad intelectual que se ha intentado impulsar en los últimos años.

Pros y contras del acercamiento entre el mundo académico y el empresarial

¿Qué opina sobre quienes afirman que la aplicación práctica de los resultados de una investigación científica, esto es, su transformación en bienes y servicios de potencial éxito en un mercado concreto, debería ser un baremo a considerar en los méritos curriculares de los científicos?

Estoy totalmente de acuerdo. Actualmente los méritos curriculares están muy restringidos a las publicaciones científicas, en parte porque es un criterio fácil de estandarizar y cómodo. Pero esto tiene un gran riesgo, el de frenar el espíritu emprendedor de los investigadores, que se adaptan al entorno y dejan de innovar porque les es más rentable, en términos de evaluación, publicar. Paradójicamente, con el ánimo de estimular la calidad de la investigación podemos estar matando la creatividad y la emprendeduría de los investigadores.

Por contra ¿Qué opina sobre quienes consideran que una excesiva relación entre empresa y universidad podría condicionar en exceso el enfoque de las investigaciones y la distribución de los fondos económicos entre disciplinas? En el sentido de que se abandonarían aquellas disciplinas consideradas “menos rentables” para privilegiar las desarrolladas en campos de la ciencia cuyos resultados pudieran generar potenciales beneficios.

De la misma manera que creo que se ha de valorar la transferencia de tecnología, también opino que es fundamental apoyar la ciencia básica. Muchos de los desarrollos tecnológicos de los que disfrutamos hoy no hubieran sido posibles sin los avances de la física o la química fundamentales.

La investigación básica y la investigación aplicada no son auto-excluyentes, hay que potenciar las dos, no tendría sentido potenciar una en detrimento de la otra. No es cierto que la investigación básica no sea rentable. Puede no serlo a corto plazo pero a largo plazo siempre lo es.

Algunas de las patentes registradas por la protagonista de nuestra entrevista las podéis ver aquí.

Una empresa alicantina vestirá con sus redes las porterías del próximo mundial de Fútbol

Aficionados al fútbol de todo el planeta rugirán durante el próximo mundial de fútbol al ver cómo el balón impacta en redes de la marca española “El León de Oro”

La empresa alicantina Tecnología Deportiva S.A., ubicada en Callosa de Segura, lleva tres décadas fabricando y distribuyendo redes de alta calidad para su uso en eventos deportivos. Gracias a una constante labor de investigación y desarrollo orientada a mejorar su resistencia, propiedades, modo de instalación y estética, la empresa española ha conseguido convertirse en un proveedor con excelentes referencias a escala internacional.

En la actualidad sus redes son utilizadas diariamente por clubes punteros en multitud de disciplinas (baloncesto, hockey, tenis, lanzamiento de peso, fútbol…) y solicitadas por quienes organizan eventos deportivos al más alto nivel profesional. De entre ellos, dada su gran repercusión mediática, los acontecimientos dedicados al deporte rey son los que más han ayudado a que la marca mediante la que Tecnología Deportiva comercializa sus productos, “El León de Oro”, goce de gran prestigio internacional.

Las redes de todas las porterías del próximo mundial de fútbol serán de procedencia española

Fotografía del catálogo del León de Oro

De hecho, si hoy escribimos sobre esta firma de origen levantino se debe a que todos los equipos participantes en la próxima edición del Mundial de Fútbol de la FIFA que se celebrará el próximo verano en Rusia intentarán saborear las mieles del éxito haciendo que el balón termine por besar una de las redes que fabrican.

En sentido figurado, todos los goles que marquen Messi, Cristiano Ronaldo, Neymar, Ozil, Isco, A.Sánchez y el resto de integrantes de los equipos nacionales clasificados para la fase final de esta tradicional competición futbolística terminarán por tener cierto acento español.

Lo más significativo de ello es que, según nos han informado desde la propia empresa, no será la primera vez que sucede: “cada cuatrienio recibimos gustosamente la confianza de los organizadores de tan prestigioso evento deportivo, en lo que ya parece ser casi un tradición”. Y es que las redes “Leon de Oro”ya vistieron las porterías utilizadas durante los mundiales de fútbol de Sudáfrica (2010) y Brasil (2014) y en otras competiciones internacionales de similar nivel, como la Copa deAmérica celebrada en Chile (2015) o la Eurocopa de selecciones que tuvo lugar en Francia (2016).

Desde Tecnología Deportiva afirman que la confianza demostrada por los organizadores de la cita futbolística hacia su empresa se debe a que fabrican un producto “de muy buena calidad y que ofrece un gran rendimiento. Nuestras redes son totalmente reciclables, no acumulan electricidad estática, ofrecen una gran resistencia a la abrasión, no producen bacterias y su manipulación no provoca alergias.

A esto se suma que repelen la suciedad, apenas acumulan agua y son más ligeras y más fáciles de instalar que las convencionales. La suma de todas estas virtudes ha hecho que la organización del Mundial de Fútbol se decante, una vez más, por la que ha demostrado ser la mejor opción”.

Calidad Europea apreciada a escala internacional

Además de por su incontestable éxito comercial, la calidad contrastada de las redes deportivas fabricadas en Alicante está avalada por el cumplimiento de todos los criterios establecidos por el Comité Europeo de Estandarización (CEN), CANELEC, ETSI y la Asociación Europea de Libre Comercio, organismos que la UE reconoce como responsables oficiales de establecer, a través de su comité técnico, los baremos más exigentes para las redes que se han de emplear tanto en campos de fútbol profesionales como en otras instalaciones deportivas. La garantía que da superar esos exámenes es apreciada en todo el mundo. De hecho, según aseveran portavoces de la empresa “desde hace varios años estamos muy enfocados al exterior, en la actualidad más del 70% de la facturación anual corresponde al mercado internacional”. Y a tenor de las cifras de ventas obtenidas por “Tecnología Deportiva” la decisión ha sido todo un acierto. El pasado año la empresa llegó a facturar 8,4 millones de euros y espera cerrar el ejercicio actual consiguiendo llegar a los 9,5 millones de euros. Para ello continuarán ampliando su capacidad exportadora “la empresa está en un momento de gran expansión en nuevos mercados, a la vez que nos diversificamos, apostamos por mercados emergentes”.

Una marca registrada hace más de 30 años que busca hacerse un hueco en EE.UU.

Según los datos que hemos podido consultar en la web donde la WIPO da cuenta del registro de marcas reconocidas, el último de esos mercados será el estadounidense; país para el que se ha solicitado protección sobre el uso de la marca “El León de Oro” en 2016 y que aún está pendiente de aprobación. La protección de la marca se inició en 1987, año en el que se concedió su uso en España. Diez años después ésta protección se amplió a escala Europea y en 2009 se extendió a Rusia, aumentando una expansión internacional que puede considerarse demostración de cómo apostar durante años por la I+D contribuye a afianzar una marca a escala internacional y, por extensión, a hacer “marca España”.

“Nuestra fajina hace más eficiente la recuperación de los terrenos afectados por incendios”

Entrevista con Francisco Antonio Corpas Iglesias, co-inventor de un material que mejora la recuperación de los terrenos afectados por el fuego

Hace un par de semanas escribimos una entrada en el blog donde informamos sobre la invención de un sistema para mejorar, acelerar y hacer más económica la recuperación de los terrenos afectados por el fuego. Dicho sistema está basado en el uso de un material sintético patentado por dos investigadores españoles: Francisco Antonio Corpas Iglesias, Jefe del Departamento de Materiales de la Universidad de Jaén; y Agustín Bermejo Fernández, fundador y Director Técnico Agroforestal en la firma Monte Vivo, S.L., empresa de servicios ambientales dedicada desde hace años a investigar en el desarrollo de prácticas sostenibles en el ámbito rural.

Hemos tenido la oportunidad de contactar con el primero de ellos, Francisco Antonio Corpas Iglesias, a quien hemos entrevistado para saber, entre otras cosas, cómo se financió la citada investigación, qué ventajas novedosas aporta al proceso de recuperación de terrenos y cuáles son las perspectivas comerciales que auguran a su invención.

Nuestro interlocutor es profesor titular en la Universidad de Jaén. Pertenece al Departamento de Ingeniería Química, Ambiental y de los Materiales, órgano encargado de organizar, desarrollar y coordinar la investigación y las enseñanzas en las áreas de Ingeniería Química, Tecnologías del Medio Ambiente y Ciencia de los Materiales e Ingeniería Metalúrgica. Desarrolla su actividad docente en la Escuela Politécnica Superior de Jaén, concretamente en el área de ciencia e ingeniería química.

En la imagen, Francisco Antonio Corpas. Fuente: Universidad de Jaen

¿Qué motivó a un equipo de investigadores/as de la Universidad de Jaén a trabajar en la creación de un material más eficiente para su uso como reparador de montes quemados?

El crecimiento en el número de grandes incendios forestales requiere contar con herramientas más eficientes para poder afrontar la restauración ambiental y recuperación ecológica de las zonas afectadas.

¿Durante cuánto tiempo han estado trabajando en la investigación gracias a la que han desarrollado este nuevo material? ¿Han dispuesto de algún tipo de ayuda económica procedente de fondos públicos para llevar a cabo su investigación?

El proyecto ha tenido una duración de 3 años y ha estado apoyado económicamente por la Agencia IDEA, que ha facilitado fondos para el mismo a través de su programa de incentivos para el fomento de la innovación y desarrollo empresarial en Andalucía (Orden de 9 de Diciembre de 2008 de incentivos para el fomento de la innovación y desarrollo empresarial de Andalucía).

¿Qué ventajas ofrece el sistema que han patentado con respecto a los empleados hasta el momento para regenerar la cubierta vegetal en terrenos de monte quemados?

El desarrollo de nuestra fajina trata de incrementar la eficiencia en el ámbito de los trabajos de restauración post – incendio, consiguiendo con respecto a los métodos tradicionales:

  • Ser más eficiente, reteniendo suelos forestales fértiles en las laderas de los montes incendiados. De acuerdo con Bochet (2015) las manchas/teselas de vegetación se consideran a menudo islas de fertilidad desde las que se favorece la regeneración vegetal y su posterior progresión, dadas las condiciones locales de suelo generadas.
  • Reducir el coste en torno a un 40%.
  • Minimizar los tiempos de instalación en campo; cada minuto que nos anticipemos estaremos reduciendo los riesgos de erosión por la lluvia. Desde que las barreras para control de erosión son instaladas, justo tras un incendio, se mejora la protección en los años inmediatamente posteriores, que es cuando la erosión suele ser mayor (Robichaud, 2009).
  • Reducir la contaminación de los lechos de ríos y las afecciones a infraestructuras urbanas, viales, etc., retrasar la colmatación de embalses y evitar la pérdida de calidad de aguas de consumo humano o uso agrícola.
  • Potenciar una mayor velocidad de regeneración de la cubierta vegetal y del ecosistema.
  • Nutrirse de materias primas no contaminantes y que actualmente son consideradas residuos industriales sin aplicación, que en consecuencia son depositadas en vertederos, lo cual es en sí un problema ambiental añadido. Ahora está muy de moda el concepto de “Economía Circular” y es eso precisamente lo que estamos fomentando.

Hemos sabido que han patentado este nuevo material junto con la empresa Agroforestal Monte Vivo. Dicha firma, ¿Fue constituida “ad hoc” para favorecer el proceso de transferencia tecnológica o se trata de una firma que existía con anterioridad?

Agroforestal Monte Vivo S.L. es una empresa que existía previamente, desde abril de 2006. Sus principales objetivos son la mejora de la calidad de vida de los habitantes en el medio rural, la mejora de la calidad de nuestros ecosistemas y el aprovechamiento de los recursos naturales de forma sostenible. Fue esta empresa la que, a través de la OTRI, acudió a la Universidad de Jaén con este proyecto, que finalmente ha llegado a materializarse.

¿Cómo se han cubierto los costes de la solicitud de patente? Ésta ¿Ha sido solicitada a escala estatal o también europea?

La patente es estatal de titularidad compartida entre la UJA y Agroforestal Monte Vivo S.L. Sus costes han sido sufragados por esta última, que cuenta con los derechos íntegros de explotación.

¿Qué perspectivas de éxito comercial le han augurado al sistema? ¿Tienen previsto exportarlo a mercados internacionales?

La potencialidad del producto es enorme ya que es aplicable en restauración de suelos degradados por incendios o por erosión generada por actividades humanas como sobrepastoreo, carboneo… Este hecho no es exclusivo de España, sino que es un fenómeno extensible a otros países, especialmente con clima mediterráneo.

Análisis y comentarios sobre la última edición del Salón de Invenciones de Ginebra

Este año han proliferado los inventos centrados en el ámbito de la salud, la medicina, el cuidado del medio ambiente y la seguridad.

La pasada semana conocimos las cifras y resultados de la última edición del Salón de Invenciones, de Ginebra, evento de cuya celebración os informamos en la entrada publicada previamente en este blog y que tuvo lugar entre los días 11 y 15 de abril en la capital de Suiza.

Por repercusión y tamaño se trata de la convocatoria más importante del mundo en materia de invenciones, razón por la que acuden a ella creadores de todos los continentes con el fin de mostrar sus inventos a potenciales inversores. Este año el encuentro ha batido récords de participación. Según declaraciones de su fundador y presidente Jean-Luc Vincent, “ha cobrado una nueva dimensión manteniendo al tiempo su filosofía subyacente”.

Conscientes de la importancia del certamen celebrado en Ginebra, muchas organizaciones de inventores, oficinas de patentes, fundaciones y colegios profesionales de todo el mundo conceden galardones durante su transcurso, siendo la Oficina Española de Patentes y Marcas O.A. (OEPM) y la Fundación García Cabrerizo las dos entidades españolas que aprovechan su presencia en él para entregar sendos premios. Esta última entidad es además la encargada de canalizar la participación de los inventores/as españoles/as en el evento. A esta última edición han acudido nueve expositores españoles.

Éxito de la delegación española de inventores presentes en la exhibición

Según ha informado recientemente el despacho de abogados especializado en materia de Propiedad Industrial e Intelectual vinculado a la citada fundación, los inventos españoles han cosechado un éxito notable durante esta última edición del salón.

Dicho resultado ha quedado plasmado en la obtención de varias medallas: cuatro de oro, dos de ellas con felicitación del jurado incluida; dos de plata y tres de bronce. Entre otros ingenios, la delegación de inventores españoles ha presentado un motor gravitacional; un sistema de seguridad para ciclistas y una estructura deslizante para teléfonos inteligentes que hace posible el uso de aplicaciones innovadoras.

De entre todos los inventores españoles que han obtenido reconocimiento en esta edición del Salón de Ginebra destacan los nombres de Sergio Oliver Lagardera, quien recibió el premio de la OEPM por inventar una herramienta articulada especial para trabajar en espacios de difícil acceso, innovación que llevó al Salón Emilio Blasco Monter; y de Fernando Castro Rojas, que obtuvo el premio de la Fundación García Cabrerizo por la presentación de un implante dental de doble cuerpo que permanece estable incluso en caso de periimplantitis, proceso inflamatorio que afecta a los tejidos que rodean el implante dental y que ocasiona una pérdida del soporte óseo en el que se ha integrado.

 

Fotografía de la OEPM en la que aparece el premiado Emilio Blasco Monter junto a la representante de la OEPM en el salón.

También es de destacar que el Cercle des Dirigeants D´Entreprises de Ginebra otorgó a Blasco Monter el premio al Espíritu Emprendedor.

Una cuadragésimo sexta edición en la que han participado más inventores que nunca

Según las cifras definitivas facilitadas por la propia organización del Salón de Invenciones de Ginebra, a esta cuadragésimo sexta edición del salón han acudido finalmente 822 expositores de 40 países diferentes, cincuenta más que el total de asistentes registrados durante la edición de 2017, que han mostrado hasta mil invenciones.

La organización ha mostrado su satisfacción por tan brillantes resultados, haciendo hincapié en el hecho de que la gran mayoría de inventores/as han manifestado haber hecho buenos negocios y contactos de gran valor durante el transcurso de la exposición.

El nivel general de los inventos presentados crece todos los años, siendo esta una edición en la que, en palabras del propio Jean-Luc-Vincent, “han proliferado los centrados en el ámbito de la salud, la medicina, el cuidado del medio ambiente y la seguridad”.

Por otra parte el Gran Premio del Salón Internacional de Ginebra de este año ha ido a parar a Hong Kong, concretamente a manos de los inventores Carly Sy Lam y Chi Ho To, que lo han obtenido gracias a la creación de unas lentes para gafas provistas de unas micro-lentillas capaces de reducir drásticamente los efectos de la miopía, pudiendo ralentizar su progresión en un 60% en el caso de los niños.

Otros premios dignos de mención han sido el otorgado por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) al inventor malasio Mohd Edyazuan Azni por la creación de un panel de cimentación ligero fabricado con fibras de hoja de palma y aceite que reduce la transferencia de calor; y el entregado por la Asociación Europea de Inventores (AEI) a Franck Savard y Christian Gauthier por la creación de un sistema de seguridad para bicicletas.

El nombre de todos los inventores/as del mundo premiados durante el Salón ha sido publicado en un documento que facilita la organización y que os acercamos a través del este enlace.

Algunas recomendaciones basadas en la experiencia para quienes barajen asistir a futuras ediciones

A falta de poder conseguir una entrevista con los dos inventores españoles galardonados este año, cuyas impresiones sobre lo acontecido en Ginebra os prometemos ofrecer en una próxima entrada, hemos tenido la oportunidad de hablar con Yeray Suárez, inventor y emprendedor canario que obtuvo una medalla de oro y el Premio de la Fundación García Cabrerizo en 2015 gracias a la creación de un ingenioso sistema de puertas y bisagras de fácil colocación. Él mismo lo fabrica y comercializa bajo el nombre de “Milukadoors”.

Yeray Suárez nos comenta que cuando decidió acudir al Salón de Ginebra “no había una empresa montada alrededor del sistema (eran unos prototipos creados por mí totalmente funcionales) y asistió a la feria “con la única intención de tener la posibilidad de enseñar el sistema a IKEA, por su facilidad de montaje y por su packaging totalmente plano y optimizado, ellos eran los que a priori podían sacar más partido al invento”.

Suárez Invitó a IKEA a asistir al salón pero la firma de origen sueco declinó asistir a la feria comentando Suárez que no trabajaban con diseñadores externos.

Pero el revés inicial sufrido por el joven inventor español tuvo pronta compensación. Los premios fueron una de las mayores sorpresas del salón de Ginebra de aquel año. El sistema Milukadoors se llevó una medalla de oro, el reconocimiento del jurado y el premio García Cabrerizo. Suárez nos comenta que los galardones “validaban mi invento como un buen producto, a lo que se sumó la sorpresa de que el público asistente quisiera comprar las puertas que exponíamos”

Pese a ese éxito que, haciendo una analogía con el mundo del cine, podría considerarse de “crítica y público”, Suárez nos confiesa que recibir los premios tampoco le fue de gran utilidad para afianzar su negocio, principalmente por la falta de difusión mediática que tuvo en nuestro país la obtención de tan buenos resultados en el Salón de Ginebra.

El inventor del sistema Milukadoors nos aclara que “bien usados pueden ayudar, pero depende siempre del inventor dar a conocer lo que hace y mostrar lo que ha ganado; los premios dan credibilidad y cierto prestigio al invento pero, mirando las cosas con perspectiva, si hubiese dedicado el importe que emplee en ir a Ginebra a realizar una buena campaña de marketing y comunicación hubiera conseguido mejores resultados. Aún así Suárez destacó que su asistencia al acontecimiento le fue de gran utilidad “me sirvió mucho para aprender, para convivir e intercambiar impresiones con otros inventores españoles y para disfrutar del buen sabor de boca que deja el haber sido premiado a escala internacional”.

Además de facilitarnos sus impresiones personales, nuestro entrevistado quiso también brindar una serie de consejos prácticos para quienes estén pensando acudir a futuras ediciones del Salón de Invenciones de Ginebra o a acontecimientos similares. En concreto comentó “mi consejo a los inventores que quieran participar es que se lo preparen bien, que inviten a todos los posibles interesados en su invento (yo me equivoqué sólo invitando a Ikea), que tengan una web montada alrededor de él (aunque sólo sea una Landing Page, para captar correos de interesados) y que lleven prototipos funcionales”.

Como conclusión, Suárez afirmó que los inventores han de tener claro qué tipo de feria se ajusta mejor a lo que ofrece su invento, ya que no todas son ideales para captar posibles inversores. Con respecto a su caso aseveró que “hubiera sido mejor asistir a una feria de mobiliario internacional que a una feria de inventos”.

Investigadores andaluces patentan un material que facilita la recuperación vegetal de los terrenos incendiados

Ha sido desarrollado por un equipo de investigadores de las áreas de Ciencias de Materiales e Ingeniería Metalúrgica de la Universidad de Jaén  junto con personal de la firma Agroforestal Monte Vivo y hace el proceso más ecológico, económico y eficiente.

Un año terrible en materia de incendios

Hace unos días el Ministerio de Agricultura y pesca, Alimentación y Medio Ambiente (Mapama) publicó el informe donde se recogen los datos relacionados con los incendios forestales que tuvieron lugar en España durante el año 2017. Elaborado por el equipo de estadísticas del Área de Defensa contra Incendios Forestales, en el citado documento se puede leer que durante el pasado año ardieron 178.000 hectáreas de monte, una cifra que triplica la registrada en 2016 y convierte el pasado ejercicio en el segundo peor de toda la década en materia de incendios. Los más devastadores de los últimos diez años se desencadenaron en 2012, llegando entonces a quemarse hasta 218.900 hectáreas de monte en España.

Los datos del informe publicado por el Mapama sobre el año referido muestran que las regiones del Noroeste del país fueron las más afectadas por el fuego. En Ourense se quemaron 30.000 hectáreas, en Asturias 27.000 y en León y Pontevedra la cifra subió hasta las 21.000. En relación a estos números cabe recordar que gran parte de los incendios más devastadores del pasado año se produjeron durante el fatídico mes de octubre, de infausto recuerdo en Galicia, Asturias y Cantabria. De hecho, más de la mitad de los grandes incendios forestales –los que afectan a más de 500 hectáreas– que se produjeron durante 2017 tuvieron lugar durante el citado mes de otoño. En el estudio se remarca que el pasado año se desencadenaron 56 de este tipo de siniestros provocados por el fuego, el mayor número en diez años.

Acelerar la recuperación vegetal en el monte quemado con materiales reciclados

A pesar de que el Mapama enumera en su página web todas las acciones y planes en materia de prevención de incendios que está llevando a cabo la Administración General del Estado junto con los gobiernos autonómicos para cumplir con lo establecido en el artículo 44 de la ley de Montes, si éstos resultan ser insuficientes tan sólo queda hacer todo lo posible para acelerar la recuperación del terreno quemado. Por fortuna, en nuestro país se ha estado investigando para conseguirlo.

A cientos de kilómetros de las zonas más afectadas por los incendios durante 2017, en la Universidad de Jaén, en el marco de un programa financiado por la Agencia de Innovación y Desarrollo de la Consejería de Empleo, Empresa y Comercio de la Junta de Andalucía, un equipo de investigadores de las áreas de Ciencias de Materiales e Ingeniería Metalúrgica ha patentado un material biodegradable más eficaz y barato que los productos utilizados hasta el momento para recuperar la vegetación arrasada por el fuego.

Está compuesto por desechos de las industrias papelera, cervecera y de biomasa quemada en termoeléctricas y se estructura en una serie de planchas denominadas fajinas. Gracias a los materiales enumerados que las integran, éstas portan una gran cantidad de micronutrientes que mejoran y aceleran la reconstitución de las tierras afectadas por incendios.

Además, varios ensayos prácticos han mostrado que las citadas fajinas tienen otras características muy útiles para afianzar la recuperación forestal: retienen mejor el agua, duran mucho tiempo en el campo y pueden llevar incorporadas semillas de vegetación y especies arbóreas autóctonas para favorecer la recuperación del monte quemado.

Más eficacia y también más eficiencia: ahorro de tiempo y costes

A todas estas propiedades bioactivas se suma que son más fáciles y baratas de trasladar y diseminar por el terreno. Expertos en materia de recuperación de terrenos incendiados han indicado que los restos que componen las fajinas patentadas en Jaén hace que éstas cuesten un 40% menos con respecto a las que se conforman con otros materiales reciclados. Además, durante los ensayos se ha demostrado que se pueden colocan en el monte con mayor rapidez, concretamente a un ritmo de casi una hectárea por persona y día, muy superior al montaje de otras estructuras.

Por todo esto, Francisco Antonio Corpas, investigador de la Universidad de Jaén titular de la patente junto con la empresa Agroforestal Montevivo, ha aseverado recientemente que el diseño de sus fajinas hace más eficientes las operaciones de regeneración de la cubierta vegetal en campos y montes quemados debido a que “se basa en principios de eficiencia bien definidos: tiempo, dinero, calidad técnica y respeto por el medio ambiente”

Próximamente publicaremos la entrevista que hemos mantenido con el propio Francisco Antonio Corpas.

Innovación española en la prevención de incendios ocasionados por fugas de gas

Aunque el número de personas que muere en España a consecuencia de las heridas sufridas durante un incendio es bajo en comparación con el de otros países europeos, desde 2010 se viene recogiendo un dato que preocupa a los bomberos: el porcentaje de fallecidos que son mayores de 65 años permanece estable, siendo en torno al 50% del total.

Disponer de sistemas que alerten a las personas de edad avanzada sobre la posibilidad de que se produzca un incendio en su domicilio puede proporcionarles un tiempo clave para escapar de sus letales efectos. Una empresa radicada en Sevilla ha patentado recientemente un sistema que no sólo alerta sobre la posibilidad de incendio a causa de una fuga de gas, también impide que éste se desencadene.

Los mayores de 65 años, especialmente vulnerables

Como viene siendo habitual desde 2010, a finales del pasado año la Asociación Profesional de Técnicos de Bomberos junto con la Fundación Mapfre publicó el estudio anual mediante el que da a conocer el número de personas fallecidas en España durante 2016 a consecuencia de las heridas o problemas sufridos como resultado del desencadenamiento de un incendio. Fueron 175, una cifra de víctimas mortales baja en comparación con las registradas en otros países de Europa como Italia, Países Bajos o Reino Unido pero que, desgraciadamente, representa un lamentable incremento del 22% con respecto al número de personas que murieron a consecuencia de un incendio en 2015.

Al consultar el apartado del informe donde se ofrecen las cifras sobre la edad de los fallecidos llama la atención comprobar que noventa de los 175, el 52% del total, son personas de más de 65 años. Como señalan desde la APTB ese porcentaje ofrece un triste reflejo de la sociedad en la que vivimos, “donde cada vez hay más personas mayores viviendo en soledad y que a menudo padecen además algún tipo de discapacidad que hace disminuir sus aptitudes para reaccionar adecuadamente durante un incendio”. Éste perfil es el más frecuente entre los fallecidos, manteniendo un porcentaje estable –por encima del 50% – desde 2012, lo que a juicio de la entidad responsable del estudio supone un estancamiento preocupante.

Según la propia APTB la instalación de sistemas de protección y vigilancia avanzados es una tarea prioritaria a abordar para conseguir disminuir el número de personas mayores que mueren a causa de un incendio; ya que, reiteran, “a partir de los 65 años las personas que viven solas y con limitaciones no pueden controlar determinadas situaciones que comportan riesgos” por lo que es imprescindible que dispongan de sistemas que reduzcan al mínimo su posible desencadenamiento.

Un eficaz sistema de alerta y prevención patentado en España

En España hay una empresa radicada en Sevilla que lleva años investigando en la manera de fabricar nuevos sistemas útiles para detener y prevenir el desencadenamiento de incendios. Se llama Safe Build y centra su trabajo en evitar los provocados a causa de explosiones debidas a fugas incontroladas de gases combustibles. La inquietud por innovar para conseguir ese objetivo está muy arraigada en la empresa, ya que uno de sus socios fundadores, Antonio Esteban Frades, fue precursor en 1972 de la sociedad “Estudios y Aplicaciones Electrónicas”.

Os hablamos de ella porque en 2014, gracias a la citada actividad investigadora registró la patente de Safe Gas, un sistema que además de detectar la fuga de gases combustibles desconecta, acto seguido y de forma automática, la corriente eléctrica, evitando así que cualquier chispa desencadene una explosión de consecuencias letales.

El diseño, desarrollo, fabricación y comercialización de este innovador sistema de prevención de incendios, del que ya se han instalado varios miles de unidades, no sólo ha servido a la compañía para obtener una ventaja competitiva dentro de su sector, también le ha llevado a obtener un premio a escala estatal en reconocimiento público a su actividad investigadora.

Desde Safe Build nos han aclarado que comenzaron a trabajar en el desarrollo de Safe Gas “con la idea inicial de crear un sistema capaz de prevenir las explosiones por fugas de gas, ya que por desgracia nos tocó sufrir en primera persona las terribles consecuencias que acarrean. Ahora bien, a pesar de que en un principio Safe Gas fue creado con ese objetivo, ahora tiene otras capacidades que no se deben pasar por alto, ya que es capaz de prevenir incendios de origen eléctrico e intoxicaciones por inhalación de monóxido de carbono”.

Según nos han explicado, para diseñar el prototipo tan sólo fue necesario el concurso de una persona de la plantilla, a quien se sumaron “dos ingenieros para el desarrollo de la placa que incorpora y una empresa fabricante especializada, encargada de hacer las primeras 300 unidades”.

La principal novedad que aporta Safe Gas con respecto a los sistemas existentes hasta el momento para neutralizar el riesgo de explosión a causa de un escape de gas es la posibilidad de eliminar uno de los tres componentes necesarios para que suceda la explosión: la chispa eléctrica.

El sistema corta la corriente al detectar el escape de gas y además, mediante la conexión de una alarma denominada Safe Life, avisa de lo sucedido a todas las personas que se encuentren en la casa. Dicha alarma es portátil, desenchufable y está provista de una luz que permite emplearla a modo de linterna, ya que a consecuencia del cierre de la corriente las personas deberán moverse a oscuras por el domicilio hasta llegar a una ventana para proceder a ventilar las estancias y dejar salir el gas acumulado.

El propio Antonio Esteban Frades, titular de la patente y socio fundador de Safe Build, explica cómo funciona Safe Gas en el siguiente vídeo

Tres españolas entre las finalistas al Premio Europeo a la Mujer Innovadora.

El pasado 8 de marzo, durante la celebración del Día Internacional de la Mujer, la Comisión Europea dio a conocer el nombre de las 12 finalistas que optarán a recibir este año el Premio Europeo a la Mujer Innovadora.

La ganadora se sabrá el próximo 26 de junio, fecha en la que recibirá un buen respaldo a su trabajo ya que el certamen, fundado bajo el marco de la iniciativa Horizonte2020, otorga cantidades que van desde los 20.000 € hasta los 100.000 € a proyectos desarrollados por mujeres innovadoras que hayan beneficiado el avance de las investigaciones europeas en su campo y/o que hayan fundado compañías de éxito en el mercado.

El pasado año hubo cuatro mujeres españolas entre las finalistas, hito del que dimos cuenta en esta entrada del blog, y este año seguimos de enhorabuena; de entre las mujeres que optan a recibir el premio principal tres son españolas, lo que representa un tercio del total.

En concreto hablamos de Alicia Asín Pérez, co-fundadora de la compañía Libelium de Zaragoza, responsable del desarrollo de una tecnología de sensores inteligentes útil para desplegar redes y aplicaciones para crear entornos IoT.

María-Pau Ginebra, fundadora de la compañía Mimetis en Barcelona, que diseña y manufactura nuevos materiales bio-sintéticos para la regeneración ósea y aplicaciones ortopédicas.

Y finalmente María Luisa Hernández Latorre, co-fundadora de la compañía Ingelia en Valencia, cuya actividad se centra en la aplicación de una novedosa tecnología industrial desarrollada para reciclar residuos biológicos en biomateriales

Las otras seis finalistas proceden de Francia (2), Italia, Austria, Reino Unido y Lituania. Podéis ver qué proyectos empresariales les ocupan visitando la web donde la Comisión Europea ofrece la lista completa de aspirantes a recibir el premio en esta su quinta entrega.

Criterios de selección y decisión muy claros

Las finalistas han sido seleccionadas por un jurado independiente compuesto por expertos del ámbito de los negocios, de entidades de capital riesgo, emprendedores y académicos. La Comisión recibió 122 solicitudes procedentes de todos los países de la UE alineados con los objetivos que marca el plan Horizonte2020. Las compañías creadas por las mujeres participantes se han levantado en torno a ideas innovadoras aplicadas a un amplio espectro de sectores de mercado, siendo el sanitario, el bio-tecnológico y el de innovación social los tres más prominentes. A la hora de escoger a las potenciales ganadoras el jurado ha seguido cuatro criterios básicos muy claros.

  • La originalidad y potencial comercial del producto o servicio provistos por la compañía de la participante (teniendo en cuenta para evaluarlos el número de patentes, co-patentes y marcas registradas por ella).
  • El impacto económico, medido por el número de países de la UE a los que haya sido exportado el producto y por el volumen de retorno de la inversión generado en 2015 y 2016.
  • El impacto social, medido por la cantidad de empleos que haya podido generar la llegada del producto innovador al mercado y en qué medida contribuye a combatir los retos que ha de afrontar la UE
  • El peso del papel que ha cumplido la mujer que opta a recibir el premio en el éxito cosechado por la compañía. Con arreglo a este último criterio, deberá explicar su grado de influencia en ese éxito y servir así como inspiración para que otras mujeres se conviertan en emprendedoras.

Una iniciativa encaminada a cerrar la brecha de género

Al igual que el resto de potencias económicas, Europa necesita seguir innovando para impulsar su crecimiento económico, mantener un buen nivel competitivo y afrontar con ciertas garantías de éxito los retos que se le presentan durante las próximas décadas (envejecimiento de la población, cambio climático, búsqueda de la eficiencia energética, conservación del medio ambiente…).

Se trata de un triple objetivo difícil de conseguir para el viejo continente en caso de no saber aprovechar como debe todos los recursos humanos de los que dispone, siendo inaceptable el desperdicio de las capacidades, conocimientos y destrezas atesorados por las mujeres a causa del insuficiente reconocimiento público de sus logros y su infra-representación en el ámbito empresarial.

Pese a que constituyen el 52% de la población europea, las mujeres tan sólo representan el 34,4% del total de personas que trabajan por cuenta propia en la UE, y el 30% de las que son dueñas de su empresa. A pesar de ser bastante mejorable, este último porcentaje está entre los más altos del mundo, si bien se sitúa aún por debajo de los registrados en EE.UU, donde de acuerdo con éste estudio especializado publicado en 2017 el 30,7% de las personas que son dueñas de sus propios negocios son mujeres; ó China, país en el que el número de mujeres propietarias de empresas llega a ser del 30,9% del total.

Siguiendo con el repaso de las cifras recogidas en el estudio de referencia citado, es interesante destacar que en él España aparece como el país europeo en el que hay más mujeres emprendedoras dueñas de sus negocios. El 30,8% del total de personas que son propietarias de una empresa en nuestro país son mujeres. Los países del viejo continente que se sitúan más cerca de esta cifra son Polonia (29,6%), Portugal (29,1%) y Bélgica (26,2%).

Con el fin de hacer menor esta brecha de género en el ámbito empresarial, la Comisión Europea está trabajando para alentar a más mujeres a sacar adelante sus propios negocios. La celebración de los Premios Europeos a la mujer innovadora es una de las iniciativas que se organizan persiguiendo ese objetivo. Según palabras del comisario europeo en materia de innovación, investigación y ciencia Carlos Moedas, por medio de estos galardones “se brinda reconocimiento público a mujeres emprendedoras excepcionales, lo que esperamos inspire a otras a seguir sus pasos”.

En la web historica de la Oficina Española de Patentes y Marcas hay un apartado dedicado a las mujeres inventoras que también os puede servir de inspiración e impulso.

Pese a la baja inversión, España mantiene el nivel de Europa en producción científica

Entrevista a J. Angel Menéndez Díaz, científico, divulgador y socio promotor de la empresa de Base Tecnológica Xerolutions S.L.

A finales del pasado mes de enero, en el último boletín de Vigilancia Tecnológica (VT) Biomasa Patentes –documento elaborado por Bioplat (Plataforma Tecnológica Española de la Biomasa)junto con el Ciemat (Centro de Investigaciones Energéticas Medioambientales y Tecnológicas) y la OEPM donde se recogen las solicitudes de patente presentadas sobre los últimos avances en tecnologías de conversión de la biomasa para la producción de energía– comprobamos que durante el último trimestre de 2017 se registraron cinco patentes procedentes de España.

Entre las citadas solicitudes de registro de patente está la vinculada a la creación de un proceso para producir gas de síntesis mediante calentamiento por microondas de sustratos orgánicos. Desarrollada por el Instituto Nacional del Carbón, la patente fue solicitada por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en el que está integrado.

En el equipo de investigadores responsables de dicha innovación encontramos a J.Ángel Menéndez Díaz, científico y divulgador de origen asturiano cuya participación en diversos proyectos de éxito le han llevado a conseguir el reconocimiento de once patentes desde 1996.

Decidimos contactar con él para conocer su opinión sobre el momento en que se encuentra la investigación científica en España y cómo percibe la traducción de sus logros en soluciones prácticas. Finalmente, también quisimos saber de primera mano cómo experimenta un científico como él la inmersión en el ámbito corporativo, ya que además de investigador Menéndez Díaz también es socio promotor de la Empresa de Base Tecnológica Xerolutions S.L., que comercializa varios productos y servicios que se valen de los resultados de sus investigaciones.

Desde su posición como científico integrado en el Departamento de Procesos Químicos en Energía y Medioambiente del INCAR-CSIC y ex miembro de la Junta Directiva del Grupo Español del Carbón ¿Qué posibilidades tiene la industria del carbón mineral, tan señalada por contaminante, de mantener su actividad económica a corto/medio plazo una vez su declive parece irreversible?

No soy especialista en el tema, no me dedico a investigar sobre el carbón mineral, así que mi opinión no es muy cualificada. No obstante, la lógica del progreso apunta a que paulatinamente el uso de energías fósiles será (ya está siendo) reemplazado por otras energías más limpias y renovables. El que esto se haga más o menos pronto atiende a criterios económico/sociales, que no siempre coinciden con los medioambientales.

En relación al cuidado del Medioambiente ¿Cuáles cree que son los avances más significativos que ha aportado el uso de procesos químicos para generar energía?

Mi investigación está enmarcada en la valorización energética de residuos orgánicos y en la producción de materiales de carbono para el almacenamiento de energía. En el primer caso existen varios procesos que hacen posible esta valorización. Sin embargo, el problema es que la gestión tradicional en vertederos (a veces en el mejor de los casos) sigue siendo la opción más barata. En cuanto al almacenamiento de energía, éste supone un reto, y un problema aún mayor que el de su producción limpia. A día de hoy existen varios sistemas, cada vez más competitivos, para almacenar energía en pequeñas cantidades (por ejemplo baterías, súpercondensadores, etc.). Pero cuando se trata de almacenar grandes cantidades de energía ya no resulta sencillo hacerlo de una forma eficiente y competitiva. Ejemplos de esto son el coche eléctrico (donde la autonomía y la velocidad de carga son claves) o la posibilidad de almacenar energía eléctrica de fuentes renovables cuando la producción supera la demanda.

¿Qué lugar ocupa España en el contexto internacional dentro de ese campo de investigación a escala europea?

Yo diría que en España somos buenos en cuanto a investigación en estos temas, máxime cuando comparamos la producción científica y el conocimiento generado frente a la inversión en investigación. Los datos, tanto de producción científica como de captación de fondos europeos, nos sitúan a nivel de los mejores países Europeos -Lo que resulta casi un milagro, habida cuenta de que la inversión en ciencia en España es de las más bajas de Europa- Sin embargo, donde fallamos bastante es en la implementación del conocimiento para generar una realidad industrial. En no pocos casos este conocimiento generado en España es aprovechado por compañías de otros países; porque aquí, asumir el riesgo que conlleva el destinar los medios necesarios para transferir el conocimiento no suele concebirse como una inversión. Es, en cierto modo, similar a lo que está sucediendo con la gran cantidad de científicos formados en España (en muchos casos con dinero público) que están trabajando, y siendo muy rentables, para otros países; porque aquí no destinamos los medios necesarios para incorporarlos a la investigación nacional.

Según hemos podido saber, durante su trayectoria como investigador ha participado en estudios y trabajos que le han llevado a registrar, junto con otros colegas de profesión, hasta once patentes desde el año 1996. Más de la mitad se concedieron en 2016. Teniendo en cuenta estos datos y desde su experiencia como científico…

¿Considera que los investigadores valoran adecuadamente la importancia que tiene proteger sus invenciones e innovaciones mediante el uso de los sistemas de registro de Propiedad Industrial e Intelectual?

Creo que, en general, sí. Sin embargo, la cuestión no es tan sencilla. Desde mi punto de vista, y aunque pueda sonar raro, patentar solo tiene sentido si hay una intención clara y una posibilidad real de explotar la patente en el corto/medio plazo; si no existe esto, no tiene mucho sentido y puede ser hasta ser perjudicial para una posible transferencia o explotación a largo plazo. Las patentes por curriculum o por estadísticas, que se hacen en algunas ocasiones, no tienen mucho sentido. El problema, tal y como yo lo veo, es que, por razones diversas, los mecanismos para la transferencia del ámbito académico al industrial en España son muy pocos y no están funcionado salvo en contadas excepciones.

Hemos observado que más de la mitad de las patentes que le han sido concedidas a lo largo de su trayectoria como investigador lo fueron en 2016. Esta aceleración y concentración en el tiempo…¿Es consecuencia de un cambio o evolución importante o tan sólo un hecho anecdótico?

Es consecuencia de un proceso de maduración en las líneas de investigación que desarrollamos en el grupo de investigación y que fueron, en su momento, bastante disruptivas. Primero hubo que estudiar los procesos desde un punto de vista fundamental, demostrar que el concepto era viable, etc. y, posiblemente, ahora es el momento de usarlas en algunas nuevas aplicaciones y productos susceptibles de ser patentados. También hay otros aspectos coyunturales ligados a los medios con los que contamos que fluctúan bastante según la época.

Además de investigador usted es socio Promotor de la Empresa de Base Tecnológica (EBT) Xerolutions S.L. ¿Qué productos y/o servicios ofrecen y a quién van dirigidos?

La empresa produce un carbón sintético (o un material de carbono, si se prefiere) denominado Xerogel de carbono. Es un material de carbono de alta pureza y nanoporoso, en el que los poros se pueden hacer “a medida” de la aplicación. Este material (o familia de materiales) tiene múltiples aplicaciones posibles, aunque la empresa se centra en su comercialización para la fabricación de electrodos de súper condensadores, dado que es ahí donde se han detectado las mejores posibilidades de negocio.

La innovación de nuestra empresa no consiste tanto en el material en sí (que ya existía) si no en el proceso de fabricación, basado en el calentamiento con microondas, que hizo posible su producción industrial de una forma económicamente viable; dado que los procesos existentes o eran muy complejos o muy caros o ambas cosas, lo que solo permitía una producción a muy pequeña escala y en los laboratorios.

La idea de fundar esta compañía ¿Surgió a partir de un proceso de transferencia tecnológica mediante el que se desarrolló alguna nueva solución que llevar al mercado?

Efectivamente, todo comenzó con una patente del proceso mencionado. A raíz de la publicación de ésta, nos contactó el grupo BeAble Capital, que gestiona varios fondos de inversión tipo capital semilla, que era lo que necesitábamos en aquel momento para iniciar el proyecto empresarial. Con ellos hicimos un primer plan de negocio y comenzamos a dar forma a lo que hoy es Xerolutions SL.

Una vez fundada la compañía e iniciada la actividad ¿Qué ventajas les proporcionó el disponer de la concesión de una patente?

En estos momentos Xerolutions tiene varias patentes que protegen tanto el proceso como algunos productos, de forma que los competidores no puedan usar el mismo proceso o fabricar el mismo producto durante el tiempo de concesión de la patente. Obviamente esto da una ventaja competitiva.

Desde su perspectiva como miembro responsable de la parte técnica y de desarrollo de una firma como Xerolutions ¿Qué obstáculos son los más difíciles de superar para una persona que viene de la ciencia al entrar en el mundo de los negocios?

Quizá el mayor obstáculo es el cambio de mentalidad que, en muchos casos y en muchos aspectos, hay que tener. El mundo científico y el mundo de los negocios se suelen mover, en no pocas ocasiones, por objetivos bastante diferentes y no es siempre sencillo para un científico que, normalmente, carece de una formación empresarial aprender y adaptarse a la forma en que funcionan las cosas en este ámbito empresarial. Por ejemplo: la investigación científica muchas veces persigue “lo mejor”, mientras que en la industria se busca “lo mejor económicamente rentable”; ambas cosas no necesariamente tienen que coincidir. Hay también otras dificultades debidas al desconocimiento, por parte del científico, de muchos aspectos técnicos, económicos, legales, comunicativos, etc. que se manejan habitualmente en el ámbito empresarial. Pero esas son, en mi opinión, más fáciles de soslayar; ya que es una cuestión de aprender y, por lo general, la capacidad de aprender nuevas cosas suele ser algo inherente al científico.

Conocer el ámbito de los negocios ¿Ha influido de alguna forma en la definición de los objetivos de sus investigaciones o no ha cambiado en absoluto?

Los objetivos de mi investigación no han cambiado mucho porque siempre me interesó hacer una investigación que diese solución a problemas reales y que pudiese ser transferida de una forma, más o menos, sencilla. Lo que sí ha cambiado, como consecuencia de lo aprendido durante la etapa de creación de Xerolutions es, quizá, la manera de comunicar los resultados de la investigación o el planteamiento de nuevos proyectos en ámbitos diferentes al académico y quizá incluso también en el académico.

En Europa, en líneas generales, para hacer carrera en la academia y alcanzar prestigio intelectual dentro de una rama del saber, el peso de la producción teórica es determinante. A su juicio y desde su experiencia ¿Cree que este hecho influye en los niveles de transferencia tecnológica o no tiene incidencia alguna? Se lo preguntamos porque es posible que un investigador deje de dedicar tiempo a descubrir las posibles aplicaciones prácticas de sus desarrollos teóricos debido al escaso impacto que puede tener en su carrera académica conseguirlas.

Es posible, aunque evidentemente desconozco las motivaciones de otros investigadores. Sin embargo pienso que no se trata tanto de dejar o no de descubrir aplicaciones prácticas, que creo que eso lo hacen la mayoría de los investigadores; si no de estar dispuesto a dedicar el tiempo y esfuerzo necesario para transferir esa aplicación práctica a una realidad industrial. El tiempo y esfuerzo que requiere no es pequeño y eso es algo que raramente se reconoce (a veces ni siquiera se conoce) en los ámbitos académicos. Además, el tiempo que se dedica a esto es tiempo que se deja de emplear en otras cosas que dan más reconocimiento académico (por ejemplo publicar). Paradójicamente es casi imposible que una EBT salga adelante si, al menos durante los primeros años, los científicos promotores no le dedican todo ese tiempo y trabajo.

Como contrapartida está todo lo que se puede aprender en esta aventura de emprender; la satisfacción personal que representa el contribuir (por ejemplo creando puestos de trabajo) a mejorar el entorno social, aunque sea en pequeña medida y, por qué no decirlo, en el 10% de los casos que suelen culminar con éxito, las posibles ganancias que puedas obtener (siempre y cuando hayas negociado un buen pacto de socios con los inversores)… a fin de cuentas, si el científico/emprendedor no está convencido de la rentabilidad de su proyecto difícilmente va a poder convencer a nadie de ello.

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