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La OEPM, satisfecha con su segunda participación en la Feria del Libro de Madrid

La Oficina registró un aumento notable de las consultas atendidas en su caseta, llegando a triplicar las cifras de ventas láminas del archivo histórico.

El pasado año por estas mismas fechas escribimos una entrada en este mismo blog en la que os informamos sobre las razones que habían llevado a la OEPM a participar por vez primera en la Feria del Libro de Madrid. En ella desde la propia OEPM nos adelantaron que los buenos resultados obtenidos, tanto en lo que se refiere al número de visitas que recibió la caseta de la oficina como a la cantidad de libros y láminas del archivo histórico vendidas, hacían muy probable que se repitiese la experiencia en 2018 y así ha sido.

Aumento notable de visitas recibidas pese al mal tiempo

La OEPM estuvo presente en la pasada edición de la Feria del Libro de Madrid gracias a la colaboración voluntaria de 64 de sus trabajadores, que se encargaron de atender en turnos de mañana y tarde a los numerosos visitantes que se acercaron a la caseta de la oficina interesados por el material editado puesto a la venta. Al igual que en la pasada edición de esta popular feria madrileña consagrada al mundo de las letras, la OEPM presentó en su caseta 21 obras relacionadas con temáticas relativas a la Propiedad Industrial que conforman su patrimonio editorial. Entre ellas se pueden encontrar tesis doctorales, textos legales, informes estadísticos, estudios históricos y monografías que muestran la trayectoria y logros de algunos de los inventores más sobresalientes de nuestro país.

Según fuentes de la oficina, durante los 17 días que ha durado la Feria del Libro de Madrid se han acercado a la caseta cientos de personas, registrándose una media de 50 consultas al día, lo que hace un total de 850, cifra nada desdeñable y bastante mayor que la registrada durante la edición del pasado año, a lo largo de cuyo transcurso la media de consultas diarias atendidas fue de 30, lo que supuso llegar a 510 en total. Al igual que sucediera en 2017, el perfil de quienes se han acercado a la caseta de la OEPM ha sido muy variado. Desde la entidad nos han comentado que en ella han atendido a PYMES, familias, estudiantes, abogados interesados por saber algo más sobre Propiedad Industrial y, en general, a todas las personas que mostraron curiosidad por el material expuesto.

Las láminas de archivo histórico, un éxito de ventas

Si bien el número de libros vendidos este año por la OEPM ha sido menor, 41 frente a los 46 de 2017, el resultado puede interpretarse como bueno teniendo en cuenta que las cifras aportadas por los organizadores de la Feria han apuntado un descenso general del 7% en la venta de libros. En el caso de la oficina esta ligera disminución de las ventas ha sido compensada por el aumento de las mismas registrado en las coloridas láminas del archivo histórico, ilustradas con imágenes de patentes, marcas y pivilegios reales cuyas ventas se han triplicado este año.

Volviendo de nuevo la atención hacia los libros, desde la OEPM han señalado el éxito de ventas cosechado por las obras de contenido histórico, destacando de entre ellas la titulada “Las patentes de invención de Don Leonardo Torres Quevedo”, obra que documenta la historia de muchos de los ingenios creados por el sobresaliente inventor de origen cántabro, mundialmente conocido por construir, entre 1914 y 1916, el “Spanish Aerocar”, funicular aéreo que une Canadá y EE.UU. en las cataratas del Niágara.

El proyecto tuvo un antecedente menos conocido; el primer transbordador del mundo apto para el transporte público de personas. Ideado y diseñado por Torres Quevedo, fue instalado por la Sociedad de Estudios y Obras de Ingeniería de Bilbao en el monte Ulía de San Sebastián, hecho que comentamos en una entrada de este blog.

Si no pudisteis acercaros por la caseta de la OEPM durante la Feria del Libro de Madrid os invitamos a que veáis sus publicaciones y la tienda del archivo en su página web, desde la que se pueden comprar los artículos online.

http://www.oepm.es/es/sobre_oepm/tienda_archivo/

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Sonia María Rodríguez Huerta, una inventora de tan sólo 17 años

Nueve fueron los inventores/as españoles que, bajo el auspicio del despacho profesional especializado en propiedad industrial Oficina García Cabrerizo, acudieron a la pasada edición del Salón Internacional de Invenciones de Ginebra, celebrado entre los días 11 y 15 del pasado mes de abril, para mostrar sus creaciones.

Algunas de ellas obtuvieron varios premios, hito del que dimos cuenta en esta entrada publicada hace unas semanas en el blog. Tras redactarla reparamos en el hecho de que una de las inventoras premiadas, Sonia María Rodríguez Huerta, ganadora de una medalla de oro y del reconocimiento especial del jurado por la creación de un dispositivo para la retirada aséptica de excrementos caninos, era una estudiante de tan sólo 17 años.

Actualmente, Sonia compagina sus estudios de segundo de Bachillerato Nacional de España con los de segundo de Bachillerato Internacional, en el que, según sus propias palabras, se ha matriculado por tener “otra metodología de estudio”. Además, Rodríguez Huerta nos aclara que también estudia danza en la Royal Academy of Dance, habiendo alcanzado ya el grado Intermediate.

Al preguntarle sobre cuáles son las materias de estudio que más le apasionan, la inventora nos aclara que, si bien le gustan todas las asignaturas, siente una especial predilección por la literatura, razón por la que ha dedicado a ésta su monografía del Bachillerato Internacional. Además, la joven inventora nos confiesa que también le fascina la rama biosanitaria. De hecho ha optado por orientar sus estudios de bachillerato hacia dicho campo de conocimiento. Dentro de ella, sus asignaturas favoritas, afirma, “son biología y química”.

Esta brillante alumna de bachillerato también ha obtenido galardones en diferentes facetas; ella misma destaca “la medalla de bronce en el concurso nacional de danza clásica del año pasado, así como premios en baile contemporáneo, inglés, narrativa, microrrelatos, poesía, en certámenes para jóvenes talentos creadores, etc. Además, ha sido finalista en la Olimpiada Asturiana de Matemáticas y hace poco más de un mes obtuvo el tercer premio en la Olimpiada Filosófica Asturiana.

Aunque es una persona muy polifacética, la joven nos comenta que tiene claro el enfoque de su carrera académica hacia el campo biosanitario: biología o biotecnología. También espera poder completar su formación cursando una segunda carrera en el ámbito de las letras.

Jugar a inventar en un entorno estimulante

Al preguntarle sobre el origen de su pasión por inventar cosas, Rodríguez Huerta nos aclara que siempre le ha gustado “idear cosas. Cuando era pequeña era una aficionada loca de los Playmobiles y me dedicaba a construirles cosas útiles sin ningún sentido aparente. Con bolígrafos, cositas, telas… inventaba modos para subir cosas, poleas, cuando no sabía ni lo que era una polea”.

Esa inquietud por aportar soluciones a problemas prácticos siempre ha sido bien recibida por su entorno. Con respecto a ello, Sonia afirma que “familia, profesores, compañeros y amigos han comprendido y apoyado siempre todas mis inquietudes y mis ideas. Quiero destacar a mis abuelos y a mi tío Eduardo, que es incondicional. Mi entorno siempre me ha apoyado y ha confiado en mí desde que era pequeña”.

Sonia María Rodríguez Huerta muestra el diploma obtenido en el Salón Internacional de Invenciones de Ginebra (2018)

Sobre el invento premiado en el Salón de Ginebra

Según nos explica su propia creadora, el invento por el que recibió la medalla de oro y el reconocimiento del jurado durante la última edición del Salón Internacional de Invenciones de Ginebra “es básicamente un recoge-cacas, hablando mal y pronto; lo que hace es recoger la caca de las mascotas sin que tú tengas que hacer el nudo ni tener que tocarla, de manera totalmente aséptica”. Los motivos que impulsaron a la joven inventora a buscar esta solución están relacionados con el hecho de que “quería tener un perro y existía en casa el problema de la higiene”.

Como les sucediera a otros muchos inventores/as a lo largo de la historia, la primera recepción del invento descrito, gracias al que Sonia obtuvo su premio en Ginebra, no fue buena. Ella misma nos cuenta que “el invento se me ocurrió con ocasión de un concurso para emprendedores que había en mi colegio, San Ignacio de Oviedo. Pero a ellos no les gustó nada, así que participamos con otra idea sobre algo biotecnológico, completamente diferente; gracias a esa idea llegamos a ganar un concurso nacional hace dos años”.

Su inquietud por la inventiva permitió a la joven inventora conocer la existencia del Salón de gracias a la Fundación García Cabrerizo; “me enviaron la invitación y después, hablándolo con mis amigos, mis profesores y mi familia, que me apoyaron en la aventura del viaje, decidí ir…en pleno curso”. Lo que a tenor de los resultados obtenidos fue todo un acierto.

Cuando preguntamos a la estudiante si se le ha ocurrido aprovechar el éxito cosechado para obtener algún tipo de beneficio económico comercializando su invento nos aclara que “en un principio no, pero parece ser que debo pensar en ello, o eso es a lo que me han incitado, por lo que sí tendré que hacerlo. Se han dirigido a mí muchas empresas. Tengo muchas hojas con firmantes y gente interesada en producirlo, comprarlo o en venderlo”. En caso de decidirse a comercializarlo, Rodríguez Huerta asegura tener claro “lo que son y también para qué sirven una patente o un modelo de utilidad”.

En cualquier caso, llegue o no a ver triunfar su recogedor de excrementos de mascota en el mercado, Rodríguez Huerta declara que piensa seguir inventando “sí, tengo en mente muchas cosas pero, por lo que he visto, aquí no se pueden contar datos hasta que el producto esté patentado o modelizado de utilidad, así que la respuesta es sí, y tanto sola como con otras personas, compañeros y amigos”.

“Nuestra fajina hace más eficiente la recuperación de los terrenos afectados por incendios”

Entrevista con Francisco Antonio Corpas Iglesias, co-inventor de un material que mejora la recuperación de los terrenos afectados por el fuego

Hace un par de semanas escribimos una entrada en el blog donde informamos sobre la invención de un sistema para mejorar, acelerar y hacer más económica la recuperación de los terrenos afectados por el fuego. Dicho sistema está basado en el uso de un material sintético patentado por dos investigadores españoles: Francisco Antonio Corpas Iglesias, Jefe del Departamento de Materiales de la Universidad de Jaén; y Agustín Bermejo Fernández, fundador y Director Técnico Agroforestal en la firma Monte Vivo, S.L., empresa de servicios ambientales dedicada desde hace años a investigar en el desarrollo de prácticas sostenibles en el ámbito rural.

Hemos tenido la oportunidad de contactar con el primero de ellos, Francisco Antonio Corpas Iglesias, a quien hemos entrevistado para saber, entre otras cosas, cómo se financió la citada investigación, qué ventajas novedosas aporta al proceso de recuperación de terrenos y cuáles son las perspectivas comerciales que auguran a su invención.

Nuestro interlocutor es profesor titular en la Universidad de Jaén. Pertenece al Departamento de Ingeniería Química, Ambiental y de los Materiales, órgano encargado de organizar, desarrollar y coordinar la investigación y las enseñanzas en las áreas de Ingeniería Química, Tecnologías del Medio Ambiente y Ciencia de los Materiales e Ingeniería Metalúrgica. Desarrolla su actividad docente en la Escuela Politécnica Superior de Jaén, concretamente en el área de ciencia e ingeniería química.

En la imagen, Francisco Antonio Corpas. Fuente: Universidad de Jaen

¿Qué motivó a un equipo de investigadores/as de la Universidad de Jaén a trabajar en la creación de un material más eficiente para su uso como reparador de montes quemados?

El crecimiento en el número de grandes incendios forestales requiere contar con herramientas más eficientes para poder afrontar la restauración ambiental y recuperación ecológica de las zonas afectadas.

¿Durante cuánto tiempo han estado trabajando en la investigación gracias a la que han desarrollado este nuevo material? ¿Han dispuesto de algún tipo de ayuda económica procedente de fondos públicos para llevar a cabo su investigación?

El proyecto ha tenido una duración de 3 años y ha estado apoyado económicamente por la Agencia IDEA, que ha facilitado fondos para el mismo a través de su programa de incentivos para el fomento de la innovación y desarrollo empresarial en Andalucía (Orden de 9 de Diciembre de 2008 de incentivos para el fomento de la innovación y desarrollo empresarial de Andalucía).

¿Qué ventajas ofrece el sistema que han patentado con respecto a los empleados hasta el momento para regenerar la cubierta vegetal en terrenos de monte quemados?

El desarrollo de nuestra fajina trata de incrementar la eficiencia en el ámbito de los trabajos de restauración post – incendio, consiguiendo con respecto a los métodos tradicionales:

  • Ser más eficiente, reteniendo suelos forestales fértiles en las laderas de los montes incendiados. De acuerdo con Bochet (2015) las manchas/teselas de vegetación se consideran a menudo islas de fertilidad desde las que se favorece la regeneración vegetal y su posterior progresión, dadas las condiciones locales de suelo generadas.
  • Reducir el coste en torno a un 40%.
  • Minimizar los tiempos de instalación en campo; cada minuto que nos anticipemos estaremos reduciendo los riesgos de erosión por la lluvia. Desde que las barreras para control de erosión son instaladas, justo tras un incendio, se mejora la protección en los años inmediatamente posteriores, que es cuando la erosión suele ser mayor (Robichaud, 2009).
  • Reducir la contaminación de los lechos de ríos y las afecciones a infraestructuras urbanas, viales, etc., retrasar la colmatación de embalses y evitar la pérdida de calidad de aguas de consumo humano o uso agrícola.
  • Potenciar una mayor velocidad de regeneración de la cubierta vegetal y del ecosistema.
  • Nutrirse de materias primas no contaminantes y que actualmente son consideradas residuos industriales sin aplicación, que en consecuencia son depositadas en vertederos, lo cual es en sí un problema ambiental añadido. Ahora está muy de moda el concepto de “Economía Circular” y es eso precisamente lo que estamos fomentando.

Hemos sabido que han patentado este nuevo material junto con la empresa Agroforestal Monte Vivo. Dicha firma, ¿Fue constituida “ad hoc” para favorecer el proceso de transferencia tecnológica o se trata de una firma que existía con anterioridad?

Agroforestal Monte Vivo S.L. es una empresa que existía previamente, desde abril de 2006. Sus principales objetivos son la mejora de la calidad de vida de los habitantes en el medio rural, la mejora de la calidad de nuestros ecosistemas y el aprovechamiento de los recursos naturales de forma sostenible. Fue esta empresa la que, a través de la OTRI, acudió a la Universidad de Jaén con este proyecto, que finalmente ha llegado a materializarse.

¿Cómo se han cubierto los costes de la solicitud de patente? Ésta ¿Ha sido solicitada a escala estatal o también europea?

La patente es estatal de titularidad compartida entre la UJA y Agroforestal Monte Vivo S.L. Sus costes han sido sufragados por esta última, que cuenta con los derechos íntegros de explotación.

¿Qué perspectivas de éxito comercial le han augurado al sistema? ¿Tienen previsto exportarlo a mercados internacionales?

La potencialidad del producto es enorme ya que es aplicable en restauración de suelos degradados por incendios o por erosión generada por actividades humanas como sobrepastoreo, carboneo… Este hecho no es exclusivo de España, sino que es un fenómeno extensible a otros países, especialmente con clima mediterráneo.

Análisis y comentarios sobre la última edición del Salón de Invenciones de Ginebra

Este año han proliferado los inventos centrados en el ámbito de la salud, la medicina, el cuidado del medio ambiente y la seguridad.

La pasada semana conocimos las cifras y resultados de la última edición del Salón de Invenciones, de Ginebra, evento de cuya celebración os informamos en la entrada publicada previamente en este blog y que tuvo lugar entre los días 11 y 15 de abril en la capital de Suiza.

Por repercusión y tamaño se trata de la convocatoria más importante del mundo en materia de invenciones, razón por la que acuden a ella creadores de todos los continentes con el fin de mostrar sus inventos a potenciales inversores. Este año el encuentro ha batido récords de participación. Según declaraciones de su fundador y presidente Jean-Luc Vincent, “ha cobrado una nueva dimensión manteniendo al tiempo su filosofía subyacente”.

Conscientes de la importancia del certamen celebrado en Ginebra, muchas organizaciones de inventores, oficinas de patentes, fundaciones y colegios profesionales de todo el mundo conceden galardones durante su transcurso, siendo la Oficina Española de Patentes y Marcas O.A. (OEPM) y la Fundación García Cabrerizo las dos entidades españolas que aprovechan su presencia en él para entregar sendos premios. Esta última entidad es además la encargada de canalizar la participación de los inventores/as españoles/as en el evento. A esta última edición han acudido nueve expositores españoles.

Éxito de la delegación española de inventores presentes en la exhibición

Según ha informado recientemente el despacho de abogados especializado en materia de Propiedad Industrial e Intelectual vinculado a la citada fundación, los inventos españoles han cosechado un éxito notable durante esta última edición del salón.

Dicho resultado ha quedado plasmado en la obtención de varias medallas: cuatro de oro, dos de ellas con felicitación del jurado incluida; dos de plata y tres de bronce. Entre otros ingenios, la delegación de inventores españoles ha presentado un motor gravitacional; un sistema de seguridad para ciclistas y una estructura deslizante para teléfonos inteligentes que hace posible el uso de aplicaciones innovadoras.

De entre todos los inventores españoles que han obtenido reconocimiento en esta edición del Salón de Ginebra destacan los nombres de Sergio Oliver Lagardera, quien recibió el premio de la OEPM por inventar una herramienta articulada especial para trabajar en espacios de difícil acceso, innovación que llevó al Salón Emilio Blasco Monter; y de Fernando Castro Rojas, que obtuvo el premio de la Fundación García Cabrerizo por la presentación de un implante dental de doble cuerpo que permanece estable incluso en caso de periimplantitis, proceso inflamatorio que afecta a los tejidos que rodean el implante dental y que ocasiona una pérdida del soporte óseo en el que se ha integrado.

 

Fotografía de la OEPM en la que aparece el premiado Emilio Blasco Monter junto a la representante de la OEPM en el salón.

También es de destacar que el Cercle des Dirigeants D´Entreprises de Ginebra otorgó a Blasco Monter el premio al Espíritu Emprendedor.

Una cuadragésimo sexta edición en la que han participado más inventores que nunca

Según las cifras definitivas facilitadas por la propia organización del Salón de Invenciones de Ginebra, a esta cuadragésimo sexta edición del salón han acudido finalmente 822 expositores de 40 países diferentes, cincuenta más que el total de asistentes registrados durante la edición de 2017, que han mostrado hasta mil invenciones.

La organización ha mostrado su satisfacción por tan brillantes resultados, haciendo hincapié en el hecho de que la gran mayoría de inventores/as han manifestado haber hecho buenos negocios y contactos de gran valor durante el transcurso de la exposición.

El nivel general de los inventos presentados crece todos los años, siendo esta una edición en la que, en palabras del propio Jean-Luc-Vincent, “han proliferado los centrados en el ámbito de la salud, la medicina, el cuidado del medio ambiente y la seguridad”.

Por otra parte el Gran Premio del Salón Internacional de Ginebra de este año ha ido a parar a Hong Kong, concretamente a manos de los inventores Carly Sy Lam y Chi Ho To, que lo han obtenido gracias a la creación de unas lentes para gafas provistas de unas micro-lentillas capaces de reducir drásticamente los efectos de la miopía, pudiendo ralentizar su progresión en un 60% en el caso de los niños.

Otros premios dignos de mención han sido el otorgado por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) al inventor malasio Mohd Edyazuan Azni por la creación de un panel de cimentación ligero fabricado con fibras de hoja de palma y aceite que reduce la transferencia de calor; y el entregado por la Asociación Europea de Inventores (AEI) a Franck Savard y Christian Gauthier por la creación de un sistema de seguridad para bicicletas.

El nombre de todos los inventores/as del mundo premiados durante el Salón ha sido publicado en un documento que facilita la organización y que os acercamos a través del este enlace.

Algunas recomendaciones basadas en la experiencia para quienes barajen asistir a futuras ediciones

A falta de poder conseguir una entrevista con los dos inventores españoles galardonados este año, cuyas impresiones sobre lo acontecido en Ginebra os prometemos ofrecer en una próxima entrada, hemos tenido la oportunidad de hablar con Yeray Suárez, inventor y emprendedor canario que obtuvo una medalla de oro y el Premio de la Fundación García Cabrerizo en 2015 gracias a la creación de un ingenioso sistema de puertas y bisagras de fácil colocación. Él mismo lo fabrica y comercializa bajo el nombre de “Milukadoors”.

Yeray Suárez nos comenta que cuando decidió acudir al Salón de Ginebra “no había una empresa montada alrededor del sistema (eran unos prototipos creados por mí totalmente funcionales) y asistió a la feria “con la única intención de tener la posibilidad de enseñar el sistema a IKEA, por su facilidad de montaje y por su packaging totalmente plano y optimizado, ellos eran los que a priori podían sacar más partido al invento”.

Suárez Invitó a IKEA a asistir al salón pero la firma de origen sueco declinó asistir a la feria comentando Suárez que no trabajaban con diseñadores externos.

Pero el revés inicial sufrido por el joven inventor español tuvo pronta compensación. Los premios fueron una de las mayores sorpresas del salón de Ginebra de aquel año. El sistema Milukadoors se llevó una medalla de oro, el reconocimiento del jurado y el premio García Cabrerizo. Suárez nos comenta que los galardones “validaban mi invento como un buen producto, a lo que se sumó la sorpresa de que el público asistente quisiera comprar las puertas que exponíamos”

Pese a ese éxito que, haciendo una analogía con el mundo del cine, podría considerarse de “crítica y público”, Suárez nos confiesa que recibir los premios tampoco le fue de gran utilidad para afianzar su negocio, principalmente por la falta de difusión mediática que tuvo en nuestro país la obtención de tan buenos resultados en el Salón de Ginebra.

El inventor del sistema Milukadoors nos aclara que “bien usados pueden ayudar, pero depende siempre del inventor dar a conocer lo que hace y mostrar lo que ha ganado; los premios dan credibilidad y cierto prestigio al invento pero, mirando las cosas con perspectiva, si hubiese dedicado el importe que emplee en ir a Ginebra a realizar una buena campaña de marketing y comunicación hubiera conseguido mejores resultados. Aún así Suárez destacó que su asistencia al acontecimiento le fue de gran utilidad “me sirvió mucho para aprender, para convivir e intercambiar impresiones con otros inventores españoles y para disfrutar del buen sabor de boca que deja el haber sido premiado a escala internacional”.

Además de facilitarnos sus impresiones personales, nuestro entrevistado quiso también brindar una serie de consejos prácticos para quienes estén pensando acudir a futuras ediciones del Salón de Invenciones de Ginebra o a acontecimientos similares. En concreto comentó “mi consejo a los inventores que quieran participar es que se lo preparen bien, que inviten a todos los posibles interesados en su invento (yo me equivoqué sólo invitando a Ikea), que tengan una web montada alrededor de él (aunque sólo sea una Landing Page, para captar correos de interesados) y que lleven prototipos funcionales”.

Como conclusión, Suárez afirmó que los inventores han de tener claro qué tipo de feria se ajusta mejor a lo que ofrece su invento, ya que no todas son ideales para captar posibles inversores. Con respecto a su caso aseveró que “hubiera sido mejor asistir a una feria de mobiliario internacional que a una feria de inventos”.

Investigadores andaluces patentan un material que facilita la recuperación vegetal de los terrenos incendiados

Ha sido desarrollado por un equipo de investigadores de las áreas de Ciencias de Materiales e Ingeniería Metalúrgica de la Universidad de Jaén  junto con personal de la firma Agroforestal Monte Vivo y hace el proceso más ecológico, económico y eficiente.

Un año terrible en materia de incendios

Hace unos días el Ministerio de Agricultura y pesca, Alimentación y Medio Ambiente (Mapama) publicó el informe donde se recogen los datos relacionados con los incendios forestales que tuvieron lugar en España durante el año 2017. Elaborado por el equipo de estadísticas del Área de Defensa contra Incendios Forestales, en el citado documento se puede leer que durante el pasado año ardieron 178.000 hectáreas de monte, una cifra que triplica la registrada en 2016 y convierte el pasado ejercicio en el segundo peor de toda la década en materia de incendios. Los más devastadores de los últimos diez años se desencadenaron en 2012, llegando entonces a quemarse hasta 218.900 hectáreas de monte en España.

Los datos del informe publicado por el Mapama sobre el año referido muestran que las regiones del Noroeste del país fueron las más afectadas por el fuego. En Ourense se quemaron 30.000 hectáreas, en Asturias 27.000 y en León y Pontevedra la cifra subió hasta las 21.000. En relación a estos números cabe recordar que gran parte de los incendios más devastadores del pasado año se produjeron durante el fatídico mes de octubre, de infausto recuerdo en Galicia, Asturias y Cantabria. De hecho, más de la mitad de los grandes incendios forestales –los que afectan a más de 500 hectáreas– que se produjeron durante 2017 tuvieron lugar durante el citado mes de otoño. En el estudio se remarca que el pasado año se desencadenaron 56 de este tipo de siniestros provocados por el fuego, el mayor número en diez años.

Acelerar la recuperación vegetal en el monte quemado con materiales reciclados

A pesar de que el Mapama enumera en su página web todas las acciones y planes en materia de prevención de incendios que está llevando a cabo la Administración General del Estado junto con los gobiernos autonómicos para cumplir con lo establecido en el artículo 44 de la ley de Montes, si éstos resultan ser insuficientes tan sólo queda hacer todo lo posible para acelerar la recuperación del terreno quemado. Por fortuna, en nuestro país se ha estado investigando para conseguirlo.

A cientos de kilómetros de las zonas más afectadas por los incendios durante 2017, en la Universidad de Jaén, en el marco de un programa financiado por la Agencia de Innovación y Desarrollo de la Consejería de Empleo, Empresa y Comercio de la Junta de Andalucía, un equipo de investigadores de las áreas de Ciencias de Materiales e Ingeniería Metalúrgica ha patentado un material biodegradable más eficaz y barato que los productos utilizados hasta el momento para recuperar la vegetación arrasada por el fuego.

Está compuesto por desechos de las industrias papelera, cervecera y de biomasa quemada en termoeléctricas y se estructura en una serie de planchas denominadas fajinas. Gracias a los materiales enumerados que las integran, éstas portan una gran cantidad de micronutrientes que mejoran y aceleran la reconstitución de las tierras afectadas por incendios.

Además, varios ensayos prácticos han mostrado que las citadas fajinas tienen otras características muy útiles para afianzar la recuperación forestal: retienen mejor el agua, duran mucho tiempo en el campo y pueden llevar incorporadas semillas de vegetación y especies arbóreas autóctonas para favorecer la recuperación del monte quemado.

Más eficacia y también más eficiencia: ahorro de tiempo y costes

A todas estas propiedades bioactivas se suma que son más fáciles y baratas de trasladar y diseminar por el terreno. Expertos en materia de recuperación de terrenos incendiados han indicado que los restos que componen las fajinas patentadas en Jaén hace que éstas cuesten un 40% menos con respecto a las que se conforman con otros materiales reciclados. Además, durante los ensayos se ha demostrado que se pueden colocan en el monte con mayor rapidez, concretamente a un ritmo de casi una hectárea por persona y día, muy superior al montaje de otras estructuras.

Por todo esto, Francisco Antonio Corpas, investigador de la Universidad de Jaén titular de la patente junto con la empresa Agroforestal Montevivo, ha aseverado recientemente que el diseño de sus fajinas hace más eficientes las operaciones de regeneración de la cubierta vegetal en campos y montes quemados debido a que “se basa en principios de eficiencia bien definidos: tiempo, dinero, calidad técnica y respeto por el medio ambiente”

Próximamente publicaremos la entrevista que hemos mantenido con el propio Francisco Antonio Corpas.

Comienza la feria de invenciones más importante del mundo

Nueve inventores/as españoles acudirán mañana al Salón Internacional de Inventos de Ginebra apoyados y asesorados por la Fundación García Cabrerizo

Mañana comenzará en Suiza la cuadragésimo sexta edición de el Salón Internacional de Inventos de Ginebra, una convocatoria que por tradición y dimensiones es considerada la más importante para  inventores e innovadores de todo el mundo. Organizada bajo el auspicio del Gobierno de Suiza, las autoridades locales de su ciudad sede y la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) congregará este año a 725 expositores procedentes de cuarenta países. El 80% de ellos serán empresas y centros de investigación universitarios y el 20% investigadores e inventores particulares. A lo largo de las cinco jornadas que durará el acontecimiento se presentarán en torno a 1.000 nuevas invenciones y se recibirán hasta a 30.000 visitantes procedentes de los cuatro puntos cardinales del globo.

Al igual que en pasadas ediciones, la  Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) acudirán al Ginebra con el fin de respaldar y reconocer públicamente el importante aporte de las innovaciones españolas al desarrollo económico y tecnológico del país. Para ello, al igual que otras muchas Oficinas Nacionales de Propiedad Industrial presentes en el evento, otorgará un premio especial durante su transcurso. El pasado año fue a parar a la firma Lumiartecnia, sobre la que escribimos un artículo en este mismo blog.

A la entrega del citado galardón se sumará la del concedido por la Fundación García Cabrerizo, entidad que desde su fundación ha sido delegación oficial en nuestro país del Salón Internacional de Invenciones. En virtud de ese papel se ha ocupado durante muchos años de asesorar a las entidades, instituciones, empresas e inventores españoles que han manifestado su interés en acudir al acontecimiento. Desde la propia fundación nos han concretado que llevan haciéndolo desde principios de la década de los setenta del siglo pasado, empleando para hacer su labor bases de datos públicas de la OEPM  así como de otros organismos oficiales dedicados al registro de invenciones.

Gracias a ellas la Fundación García Cabrerizo envía cada año publicidad oficial e información del Salón en español a todos aquellos inventores que han solicitado el registro de una patente de invención o modelo de utilidad durante el último ejercicio. A día de hoy es enviada a unos 2.500 destinatarios.

Información, asesoría y acompañamiento

Según nos han informado desde la propia fundación, en el primer correo postal reciben el folleto informativo oficial donde se explica cómo, por qué y quién puede ser expositor en el Salón Internacional de Invenciones de Ginebra. Asimismo se les informa de datos técnicos de acuerdo con las estadísticas facilitadas por la propia organización en cuanto a número de expositores, visitantes, periodistas, superficie de exposición, etc., significando también los diferentes premios y distinciones a los cuales se opta por ser expositor.

En el envío se incluye además el formulario de participación para poder inscribirse como participante del Salón y dar así a conocer su invento a una amplia audiencia internacional, con indicación de las tarifas a satisfacer para formalizar la inscripción.

Además de esto, la Delegación Oficial para España hace de puente entre los inventores y expositores españoles y la organización, traduciendo instrucciones e instancias, transcribiendo al inglés los diferentes formularios de participación y canalizándolos hasta la Secretaría del Salón.

Una vez formalizada la solicitud de participación, la Fundación García Cabrerizo facilita a los inscritos instrucciones relativas al envío del material para exponer en el Salón, ofertando la contratación de servicios complementarios que puedan ser necesarios o convenientes, y en general, facilitando recomendaciones útiles para que la exhibición de las invenciones desarrolladas por los inventores españoles tenga el mayor de los éxitos.

Por último, la oficina Garcia Cabrerizo culmina esta labor de asesoría y acompañamiento desplazándose hasta Ginebra. Los expositores cuentan con el apoyo personal de un delegado de la entidad, así como de una azafata políglota, quienes ayudan a todos los inventores/as en cuanto precisen, principalmente en sus relaciones con el Jurado Internacional y con los inversores interesados en sus invenciones, con el fin de procurar una relación fluida y fructífera.

Según nos comentan desde la delegación, una vez acabada su experiencia en Ginebra los expositores valoran muy positivamente su labor, y muchos de ellos consideran conseguidos los objetivos por los cuales se presentaron a la convocatoria, siendo el principal de ellos dar visibilidad internacional a sus inventos. Algunos logran apalabrar acuerdos de colaboración con inversores y muchos alcanzan al menos una primera toma de contacto para la comercialización de sus realizaciones.

La participación española en el Salón de Invenciones

Un Jurado Internacional constituido por cerca de 82 especialistas se encarga de examinar los méritos de cada una de las invenciones presentadas a fin de decidir los galardones a conceder. Desde la Fundación García Cabrerizo comentan con respecto a ellos que “la competencia del jurado permite asegurar que los premios recibidos constituyen para sus destinatarios un testimonio singular de la calidad de su invención, de gran importancia para el lanzamiento comercial de la misma”.

Junto con los premios concedidos por el Jurado Internacional, muchas instituciones públicas y privadas, entre ellas la OEPM, quieren mostrar anualmente su apoyo al Salón otorgando una pluralidad de distinciones especiales que destacan aspectos concretos de las invenciones agraciadas.

En todas las ediciones los inventores e inventoras españoles han conseguido diferentes premios y distinciones. Según la base de datos de la Fundación García Cabrerizo, a partir de la edición del año 2000 la media de participantes españoles fue de 30 hasta 2010. Cabe destacar que en ese último año de la década una inventora española, Celia Sánchez Ramos, recibió por primera vez el máximo galardón del Salón de Invenciones. A partir del momento en que comenzó a desatarse la crisis económica mundial, que dio sus primeros coletazos en España en el año 2008, la participación ha ido paulatinamente descendiendo. De hecho, muchos inventores han trasladado a la Delegación Española la imposibilidad de cumplir su deseo de estar presentes en el Salón por falta de fondos. No obstante, en el presente año concurrirán nueve expositores españoles, que exhibirán invenciones en los más variados campos de la técnica. En próximos artículos del blog os acercaremos a algunas de ellas. Si queréis estar informados/as sobre lo que acontecerá durante el Salón y qué entidades han resultado premiadas os recomendamos visitar la página web del evento y seguir su perfil en la red social Facebook. 

Innovación española en la prevención de incendios ocasionados por fugas de gas

Aunque el número de personas que muere en España a consecuencia de las heridas sufridas durante un incendio es bajo en comparación con el de otros países europeos, desde 2010 se viene recogiendo un dato que preocupa a los bomberos: el porcentaje de fallecidos que son mayores de 65 años permanece estable, siendo en torno al 50% del total.

Disponer de sistemas que alerten a las personas de edad avanzada sobre la posibilidad de que se produzca un incendio en su domicilio puede proporcionarles un tiempo clave para escapar de sus letales efectos. Una empresa radicada en Sevilla ha patentado recientemente un sistema que no sólo alerta sobre la posibilidad de incendio a causa de una fuga de gas, también impide que éste se desencadene.

Los mayores de 65 años, especialmente vulnerables

Como viene siendo habitual desde 2010, a finales del pasado año la Asociación Profesional de Técnicos de Bomberos junto con la Fundación Mapfre publicó el estudio anual mediante el que da a conocer el número de personas fallecidas en España durante 2016 a consecuencia de las heridas o problemas sufridos como resultado del desencadenamiento de un incendio. Fueron 175, una cifra de víctimas mortales baja en comparación con las registradas en otros países de Europa como Italia, Países Bajos o Reino Unido pero que, desgraciadamente, representa un lamentable incremento del 22% con respecto al número de personas que murieron a consecuencia de un incendio en 2015.

Al consultar el apartado del informe donde se ofrecen las cifras sobre la edad de los fallecidos llama la atención comprobar que noventa de los 175, el 52% del total, son personas de más de 65 años. Como señalan desde la APTB ese porcentaje ofrece un triste reflejo de la sociedad en la que vivimos, “donde cada vez hay más personas mayores viviendo en soledad y que a menudo padecen además algún tipo de discapacidad que hace disminuir sus aptitudes para reaccionar adecuadamente durante un incendio”. Éste perfil es el más frecuente entre los fallecidos, manteniendo un porcentaje estable –por encima del 50% – desde 2012, lo que a juicio de la entidad responsable del estudio supone un estancamiento preocupante.

Según la propia APTB la instalación de sistemas de protección y vigilancia avanzados es una tarea prioritaria a abordar para conseguir disminuir el número de personas mayores que mueren a causa de un incendio; ya que, reiteran, “a partir de los 65 años las personas que viven solas y con limitaciones no pueden controlar determinadas situaciones que comportan riesgos” por lo que es imprescindible que dispongan de sistemas que reduzcan al mínimo su posible desencadenamiento.

Un eficaz sistema de alerta y prevención patentado en España

En España hay una empresa radicada en Sevilla que lleva años investigando en la manera de fabricar nuevos sistemas útiles para detener y prevenir el desencadenamiento de incendios. Se llama Safe Build y centra su trabajo en evitar los provocados a causa de explosiones debidas a fugas incontroladas de gases combustibles. La inquietud por innovar para conseguir ese objetivo está muy arraigada en la empresa, ya que uno de sus socios fundadores, Antonio Esteban Frades, fue precursor en 1972 de la sociedad “Estudios y Aplicaciones Electrónicas”.

Os hablamos de ella porque en 2014, gracias a la citada actividad investigadora registró la patente de Safe Gas, un sistema que además de detectar la fuga de gases combustibles desconecta, acto seguido y de forma automática, la corriente eléctrica, evitando así que cualquier chispa desencadene una explosión de consecuencias letales.

El diseño, desarrollo, fabricación y comercialización de este innovador sistema de prevención de incendios, del que ya se han instalado varios miles de unidades, no sólo ha servido a la compañía para obtener una ventaja competitiva dentro de su sector, también le ha llevado a obtener un premio a escala estatal en reconocimiento público a su actividad investigadora.

Desde Safe Build nos han aclarado que comenzaron a trabajar en el desarrollo de Safe Gas “con la idea inicial de crear un sistema capaz de prevenir las explosiones por fugas de gas, ya que por desgracia nos tocó sufrir en primera persona las terribles consecuencias que acarrean. Ahora bien, a pesar de que en un principio Safe Gas fue creado con ese objetivo, ahora tiene otras capacidades que no se deben pasar por alto, ya que es capaz de prevenir incendios de origen eléctrico e intoxicaciones por inhalación de monóxido de carbono”.

Según nos han explicado, para diseñar el prototipo tan sólo fue necesario el concurso de una persona de la plantilla, a quien se sumaron “dos ingenieros para el desarrollo de la placa que incorpora y una empresa fabricante especializada, encargada de hacer las primeras 300 unidades”.

La principal novedad que aporta Safe Gas con respecto a los sistemas existentes hasta el momento para neutralizar el riesgo de explosión a causa de un escape de gas es la posibilidad de eliminar uno de los tres componentes necesarios para que suceda la explosión: la chispa eléctrica.

El sistema corta la corriente al detectar el escape de gas y además, mediante la conexión de una alarma denominada Safe Life, avisa de lo sucedido a todas las personas que se encuentren en la casa. Dicha alarma es portátil, desenchufable y está provista de una luz que permite emplearla a modo de linterna, ya que a consecuencia del cierre de la corriente las personas deberán moverse a oscuras por el domicilio hasta llegar a una ventana para proceder a ventilar las estancias y dejar salir el gas acumulado.

El propio Antonio Esteban Frades, titular de la patente y socio fundador de Safe Build, explica cómo funciona Safe Gas en el siguiente vídeo

Tres propuestas para acertar con los regalos de Reyes

Pronto se acerca la fecha en la que ofreceremos regalos a nuestros seres queridos para conmemorar la llegada de los Reyes Magos al portal de Belén con varios obsequios para el Jesús recién nacido. Si bien no deja de ser una bonita celebración, la efeméride que cierra las fiestas navideñas supone con frecuencia un quebradero de cabeza para quienes no tenemos tan claro qué regalar como en su día lo tuvieron Melchor, Gaspar y Baltasar. Por esa razón, y como hiciéramos el pasado año, hemos decidido escribir una entrada para daros a conocer varios artículos relacionados con la innovación y la investigación que pueden convertirse en buenos regalos. Esperamos haga las veces de Estrella de Oriente y os sirva de guía.

Un vistazo al catálogo de la OEPM

Durante la pasada Feria del Libro de Madrid tuvimos ocasión de visitar el puesto de la Oficina Española de Patentes y Marcas. Descubrimos entonces que la entidad dispone de una tienda repleta de artículos de lo más diverso. Para diseñarlos se ha empleado la documentación gráfica disponible en los archivos de la entidad, por lo que en todos ellos se hace referencia a marcas históricas, inventos originales y patentes concedidas en España. Lo que en principio nos pareció una fuente de recursos extraña para conseguir resultados vistosos terminó por revelarse estéticamente útil. Al ver algunos de los artículos expuestos nos animamos a consultar el catálogo de la tienda, sorprendiéndonos la gran variedad de objetos disponibles a la venta y lo bonitos que son muchos de ellos. No dejéis de echarle un vistazo, ya que en él podéis encontrar desde posavasos estampados con las etiquetas de antiguas marcas de licores registradas en España hasta tazas de cerámica que lucen los planos de un molino harinero, pasando por fundas para la tablet, mochilas-saco, libretas de notas, neceseres para el baño y un largo etcétera de artículos que bien pueden convertirse en el regalo ideal. Para adquirir cualquiera de ellos de momento es imprescindible pasar por la tienda de la OEPM, ubicada en la sede que la entidad tiene en el Paseo de la Castellana número 75 de Madrid. Muy pronto no será necesario cumplir este requisito, ya que durante el primer trimestre del año está previsto que la tienda disponga de una página web por medio de la que se podrán comprar sus artículos telemáticamente.

Un libro sugerente sobre la “ciencia de la innovación”

Si entre vuestras lecturas habituales soléis incluir algún libro de ensayo hemos encontrado uno bastante interesante y sugestivo relacionado con la innovación que os puede llegar a entusiasmar.  Este mismo mes de diciembre, el investigador y laureado ensayista Javier Echeverría, doctorado en Filosofía y licenciado en Matemáticas por la Universidad Complutense de Madrid y doctorado en letras y ciencias humanas en la Universidad de París I, presentó su último libro, titulado El Arte de Innovar (PlazayValdés). En él, quien fuera ganador en 1995 del Premio Anagrama de Ensayo y en 2000 del Premio Nacional de Ensayo, se pregunta sobre la posibilidad de fundar una nueva disciplina del conocimiento que tuviera la innovación como principal materia de estudio. Consciente de que socializar y naturalizar el concepto es indispensable para llegar a responder a esa pregunta, Echeverría procede a dar en las páginas de “El Arte de Innovar”  los primeros pasos en ese sentido. Demostrando tener una amplia perspectiva sobre la innovación, que considera tanto constructiva como destructiva, el autor aborda su estudio con la intención de establecer unos estudios generales sobre la misma, a partir de los que se podría sustentar el desarrollo una futura ciencia de la innovación (innología) dedicada a investigar en profundidad la génesis y evolución del fenómeno en las historias natural y de la humanidad.

 

Conocer, inventar y patentar convertidos en juego

Si tenéis en vuestra familia hijos/as o sobrinos/as que hayan cumplido ya diez años y queréis darles a conocer el mundo de la ciencia y la innovación, os recomendamos echar un vistazo al juego de cartas “Inventores Legendarios”. Creado por Frédéric Henry y magníficamente ilustrado por Gaël Lannurien, el juego repasa la historia del progreso en las sociedades más avanzadas tecno-científicamente poniendo a cada jugador al mando de un equipo formado por cuatro inventores/as célebres. Su cometido será el coordinar la participación de éstos en diversos proyectos de investigación e innovación que sólo será posible culminar con éxito si todos comparten sus conocimientos en materias como la matemática, la física, la química y la mecánica.

Terminar cada proyecto procurará a cada equipo de científicos e inventores prestigio, fama y un aumento de conocimientos que les permitirá afrontar retos cada vez más difíciles. Es muy posible que en el camino los jugadores deban afrontar investigaciones y proyectos que les exijan cooperar con otros equipos de inventores; ahora bien, todos los jugadores habrán de tener presente que el equipo capaz de conseguir más reconocimiento obtendrá la victoria final, y que éste vendrá determinado por el número de patentes que haya registrado durante el transcurso de la partida.

En resumen, “Inventores Legendarios”(Asmodee) nos ha parecido un juego que puede ser interesante y útil para estimular el interés de los niños/as por la ciencia, la investigación y la invención, con la virtud añadida de introducir en sus mecánicas la necesidad de patentar lo descubierto como condición de victoria.

Investigadores de la Universidad de Jaén patentan un bastón de montaña que acumula energía eléctrica

Además de ser profesora e investigadora en el departamento de Ingeniería Gráfica, Diseño y Proyectos de la Escuela Politécnica Superior de la Universidad de Jaén, Cristina Martín es aficionada al senderismo. Hace algunos años, mientras disfrutaba recorriendo una ruta campestre en compañía de sus hijas, una de ellas sufrió un pequeño accidente. Cuando la docente se dispuso a utilizar su teléfono móvil para contactar con los servicios de urgencia se percató de que la batería del celular se había agotado.

A pesar de no poder establecer comunicación alguna, finalmente la situación se resolvió sin consecuencias graves para su hija. Pese a ello, a raíz de lo sucedido la investigadora comenzó a preguntarse cómo evitar a otros montañeros el padecer un problema de comunicación similar en caso de emergencia por encontrarse en un entorno alejado de cualquier fuente de suministro eléctrico.

Planteó la pregunta al grupo de Investigación y Desarrollo en Ingeniería Gráfica, Diseño Industrial y SIG de la UJAEN, cuyos miembros han conseguido solucionar la cuestión en colaboración con el grupo de Investigación y Desarrollo en Energía Solar, mediante el diseño de un bastón electrónico que permite generar y almacenar energía eléctrica de forma autónoma. El proyecto, nos ha comentado la propia Cristina Martín, les ha llevado dos años y medio de trabajo.

Un bastón eléctrico para senderistas

El bastón dispone de una hélice en la empuñadura que, al moverse impulsada por una corriente de aire o de agua, transmite energía mediante un eje al generador eléctrico y la batería ubicados en su interior. Como resultado, el cayado se convierte en una fuente de energía eléctrica a la que se puede conectar, mediante una entrada USB, cualquier dispositivo móvil cuando su recarga sea necesaria en un momento de emergencia.

El utensilio dispone además de un sistema de fijación que permite colocarlo en la entrada de una tienda de campaña mientras se acampa, pudiendo así acumular energía durante la noche en lugares ventosos. Según nos ha asegurado la doctora Martín, el diseño ha sido concebido pensando en la mejor forma de aprovechar las condiciones climatológicas que se dan en la montaña, un medio muy favorable para las corrientes de aire y en concreto para el flujo turbulento. De hecho, la geometría de la empuñadura del bastón conforma una hélice eólica de eje vertical que resulta ideal tanto para aprovechar el flujo de aire en la montaña como la energía generada por las corrientes de agua.

En resumidas cuentas, Cristina Martín y el resto de investigadores implicados en el proyecto –Catalina Rus, Miguel Ángel Rubio y Jorge Manuel Mercado– han sabido convertir una herramienta de uso cotidiano para todos los aficionados al deporte de montaña en un utensilio más eficiente, capaz de cumplir una nueva función que puede resultar clave en momentos de emergencia. Además, su talento para el diseño industrial les ha llevado a conseguirlo sin realizar grandes modificaciones externas que entorpezcan el uso original del bastón.

Para llegar a materializarlo han dispuesto de fondos de la propia universidad y echado mano de avanzadas herramientas informáticas, incluida una impresora en 3D. En lo que se refiere al uso de esta última, Martín ha aseverado que la mayor ventaja que ofrece es la posibilidad de validación del diseño mediante un prototipo físico. Así, una vez terminado el diseño de las aspas de la empuñadura y solucionadas las limitaciones de espacio impuestas por la forma tubular del bastón (donde debían ubicar eje, generador y batería) los investigadores pudieron probaron su eficacia en el túnel de viento de la propia Universidad de Jaén gracias a haber podido fabricar un prototipo en plástico.

Un diseño patentado en vistas a su comercialización

El bastón eléctrico para senderistas ya es una innovación patentada La propia doctora Martín nos ha aclarado que decidieron hacerlo tras realizar un estudio del estado de la técnica y comprobar que existía novedad y actividad inventiva, no encontrando ningún diseño de características similares. Además, las propiedades del diseño relacionadas con la ayuda al senderista para su localización en caso de accidente o pérdida también son innovadoras. Durante todo el proceso de solicitud de los derechos de Propiedad Industrial el equipo de investigación contó con la asesoría de la Oficina Transferencia de Resultados de Investigación (OTRI) de la Universidad de Jaén.

Una vez obtenida la patente, el equipo de la UJAEN trabaja para averiguar el mejor modo de abaratar los costes de producción del bastón con el fin de posibilitar su comercialización. Según nos ha comentado Martín, actualmente están en la etapa final de ajuste del producto, realizando pequeños cambios finales. Dado el gran impacto mediático que ha tenido y la aplicabilidad de su diseño, confían en poder ponerlo en manos de senderistas y montañeros de todo el mundo en poco tiempo. Podéis ver el resultado de su trabajo en este vídeo:

Crónica de la entrega del IV Premio a la Innovación de la Fundación Alberto Elzaburu

El investigador navarro Iván Arregui Padilla ganador por su patente de invención “Filtro paso-bajo para señales electromagnéticas”,

El pasado 26 de octubre, el auditorio de la Fundación Mapfre volvió a albergar la ceremonia de entrega del premio a la innovación concedido anualmente por la Fundación Alberto Elzaburu (FAE). En esta cuarta edición de la convocatoria el jurado decidió otorgar el galardón a Iván Arregui Padilla por su patente de invención “Filtro paso-bajo para señales electromagnéticas”, Además de Doctor Ingeniero de Telecomunicación por la Universidad Pública de Navarra, Padilla es cofundador de la spin-off española que licenció la patente premiada, que en recientes fechas ha pasado a ser adquirida por una de las empresas más importantes del sector aeroespacial a nivel mundial (TESAT Spacecom).

El evento, presentado por Manuel Desantes (ex Vicepresidente de la Oficina Europea de Patentes, miembro del consejo asesor de la FAE y miembro del Jurado del Premio a la Innovación) contó con la presencia del presidente de la Fundación, Alberto Elzaburu, al que también acompañaron la Directora General de la Oficina Española de Patentes y Marcas, Patricia García-Escudero; la Directora Ejecutiva de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea, Isabel Maestre y, finalmente, la actual Secretaria de Estado de Investigación, Desarrollo e Innovación, Carmen Vela, que se encargó de cerrar el evento.

Como en anteriores ediciones la convocatoria se abrió con la interpretación de una pieza musical. En este caso se trató de “Recuerdos de la Alhambra, de Francisco Tárrega, ejecutada con maestría por el guitarrista D. Joe Ott (Cuba). Acto seguido Manuel Desantes y Patricia García-Escudero procedieron a presentar el evento haciendo mención al currículo de todos los asistentes y agradeciéndoles su presencia. Además, recordaron cómo mediante la concesión de este premio a la innovación la FAE reconoce y recompensa el trabajo de jóvenes científicos e investigadores, prestando especial atención a quienes aplican sus conocimientos en el desarrollo de innovaciones útiles para la sociedad, consiguiendo con ello resolver algunos de los problemas y desafíos que se le presentan.

Innovación en el sector aeronáutico

Tras esta introducción tomó la palabra Isabel Maestro, Directora Ejecutiva de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea. Durante su intervención Maestro destacó la gran importancia económica del sector aeronáutico español y dio a conocer el trabajo que realiza la entidad que dirige.

Explicó que AESA lleva cerca de una década ordenando, supervisando e inspeccionando el cumplimiento de las normas de aviación civil en el espacio aéreo español, código que regula el tráfico aéreo para garantizar el mantenimiento de las condiciones que permiten su total fluidez, impidiendo que su densidad y frecuencia generen riesgo alguno para pasajeros y mercancías. A este cometido se suma la responsabilidad que tiene AESA de llevar a efecto y asegurar el cumplimiento de todos los protocolos de seguridad, tanto permanentes como extraordinarios, que puedan establecerse frente a posibles ataques terroristas.

En lo que se refiere a la innovación, la secretaria quiso destacar que en AESA se ocupan de conocer las nuevas herramientas y procedimientos que ayudan a hacer más efectiva la supervisión y salvaguarda del espacio aéreo. Una buena prueba de ello está en la capacidad que ha demostrado la agencia para adaptar la regulación a la progresiva importancia que van a tener los drones en el espacio aéreo, un fenómeno que supervisan, al que han prestado mucha atención y donde esperan surjan grandes innovaciones en el campo de la logística. En lo que se refiere a la política de I+D seguida por la entidad, Maestro se mostró orgullosa de haber logrado articular planes de formación e investigación que permiten a quienes se forman para entrar a trabajar en AESA hacerlo en las universidades norteamericanas más prestigiosas en la materia que les ocupa.

Presentación del investigador premiado y entrega del galardón

Tras su intervención tomó la palabra Patricia García Escudero, Directora General de la OEPM, que pasó a detallar el curriculum y biografía profesionales de Iván Arregui Padilla, ganador del premio que la FAE concede a la mejor innovación por su patente de invención “Filtro paso-bajo para señales electromagnéticas”.

Oriundo de Pamplona, Arrregui Padilla obtuvo el título de Ingeniero de Telecomunicación por la Universidad Pública de Navarra (UPNA), hito tras el cual decidió continuar con su carrera académica en la institución hasta llegar a ser nombrado Doctor Ingeniero de Telecomunicación en 2013, obteniendo la calificación Cum Laude. La tesis que le valió para alcanzar tal distinción versó sobre servicios satelitales, y además obtuvo el premio HISDESAT, concedido por el Colegio Oficial y la Asociación Española de Ingenieros de Telecomunicaciones (COIT/AEIT), a la mejor tesis doctoral en su campo.

Por aquel entonces Arregui ya llevaba desde 2006 desarrollando labores de docencia e investigación en el Departamento de Ingeniería Eléctrica y Electrónica de la UPNA, explicó García Escudero, una experiencia a la que se suma la adquirida gracias a sus estancias de investigación en el Laboratorio Europeo de Alta Potencia en Radiofrecuencia de la Agencia Espacial Europea (ESA) y el Val Space Consortium (VSC) así como en la Payloads y Technology Division (ESTEC/ESA).

En lo que se refiere a sus actividades de investigación con el Grupo de Investigación de Componentes de Microondas (MCG), García Escudero comentó que incluyen el diseño de estructuras periódicas para las bandas de microondas, milimétricas y del terahercio, técnicas numéricas para la síntesis de dispositivos mediante inverse scattering, así como el diseño de componentes pasivos para satélites de comunicaciones.

García-Escudero también quiso destacar la participación de Arregui en varios proyectos de investigación en los que colaboran empresas españolas y europeas de telecomunicaciones, así como su membresía en diversas asociaciones y su labor como revisor en algunas de las revistas internacionales más destacadas en el ámbito del saber que le compete. Terminó su intervención afirmando que gracias a la creación de patentes fuertes como la desarrollada por Arregui “se garantiza la mejora de la economía de las PYMES, lo que repercute directamente en la generación de valor, riqueza y empleo de calidad”.

Imágenes de las figuras de la Patente

 

 

Acto seguido Alberto Elzaburu entregó el premio al ganador, al que se cedió la palabra durante unos minutos. Aguirre aprovecho la oportunidad para agradecer la concesión del premio y hacer hincapié en la importancia de que existan este tipo de reconocimientos. En su opinión, dijo, para sobresalir en cualquier campo de la investigación científica se han de reunir bastantes condiciones (talento, ambición, ingenio, capacidad de sacrificio, de organización, etc.) pero de poco serviría tenerlas de no existir el elemento fundamental capaz de aglutinar todas ellas: la ilusión. Y eso es, precisamente, lo que le genera el recibir el premio de la fundación Alberto Elzaburu, ilusión por seguir trabajando en su campo.

Favorecer la transformación del conocimiento en innovación

La actual Secretaria de Estado de Investigación, Desarrollo e Innovación, Carmen Vela, cerró el evento animando a la FAE a continuar otorgando el galardón y ofreciendo algunas cifras que atestiguan la alta calidad de la investigación que se hace en España. A pesar de que el porcentaje de investigadores españoles es pequeño en el conjunto de la comunidad internacional (representa poco más del 1% del total) su capacidad para generar conocimiento valioso, por lo bien valorado en el seno de las comunidades científicas de los campos del saber en los que participan, es alto. Concretamente, hasta un 3,6% de las investigaciones y artículos más relevantes que se publican a escala internacional son fruto del trabajo de investigadores españoles.

Tras celebrar este hecho, Vela admitió que aún hay mucho por hacer para facilitar la conversión de ese conocimiento sobresaliente en innovaciones capaces de dar solución a problemas prácticos de todo tipo. En ese sentido, reconoció que desde las instituciones tienen que hacer lo posible por favorecer más la sinergia entre el desarrollo de la carrera académica de los investigadores y su colaboración con proyectos prácticos.

El evento se clausuró con la interpretación de otra pieza musical interpretada por el guitarrista cubano D.Joe Ott. En este caso fue “Malagueña” de Ernesto Lecuona.