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La innovación en Tejidos Royo se traduce en la creación de nuevos tejidos y su forma de fabricarlos

Hoy os vamos a acercar a la trayectoria empresarial de una empresa innovadora en la fabricación textil. La hemos elegido porque acaba de ganar hace unos días un galardón que reconoce su innovación dentro de la primera convocatoria de los Premios Empresariales 2018 de la Asociación de investigación de la Industria Textil (Aitex). Se trata de la compañía valenciana Tejidos Royo, fundada en 1903 en la localidad de Alcudia de Crespins, que en la actualidad es una de las mayores empresas de tejeduría de nuestro país y una de las pocas que aún queda dedicada a fabricar tejido denim (vaquero). Cuenta con una plantilla de trabajadores compuesta por un equipo de más de 350 personas y su apuesta por la innovación en la fabricación de nuevos tejidos le ha abierto las puertas al mercado exterior y en la actualidad exporta sus productos a más de 30 países.

A diferencia de otros productores textiles, Tejidos Royo ha mantenido toda su producción en dos localidades valencianas, Picassent y Alcudia de Crespins. En la actualidad esta empresa familiar esta regentada por un miembro de su cuarta generación, cuenta con cuatro factorías y se ha enfrentado al mercado del tejido low cost, apostando, en su más de un siglo de historia, por la innovación en los procesos productivos y el diseño que se ha concretado en la creación de nuevos tejidos más sostenibles con el medio ambiente.

El departamento de I+D de la compañía también ha centrado su trabajo en el desarrollo de nuevas técnicas de proceso industrial innovadoras. Muestra de ello es que desde 1990 es pionera a nivel europeo en el uso de materias primas de bajo impacto (reciclado pre-post consumer, Tencel y fibras de origen orgánico) para la creación de sus tejidos.

Imagen capturada de la web de Tejidos Royo

Premiado por el desarrollo de Dry Indigo

Tejidos Royo ha sido premiado por el último y más puntero de sus desarrollos; Dry Indigo, la aplicación del índigo mediante espuma, que ha supuesto más de diez años de investigación, en colaboración con Gastón Systems e Indigo Mill Designs, consiguiendo crear una tintura índigo sostenible, ya que según afirman con esta tecnología se ahorra también en procesos químicos y mecánicos en el lavado de la prenda, además de optimizar el conjunto de la producción.

Dry Índigo se basa en tintar tejido denim (vaquero) sin agua. Un método que ahorra entre un 70-80% de energía, un 100% de consumo de agua ya que no la utiliza, y además se consigue mucha más rapidez en el proceso, puesto que se pueden tintar muchos más metros con menos tiempo, según aseguran desde la compañía. Tejidos Royo tiene la exclusiva mundial de su uso hasta octubre de este año. Su próximo objetivo es eliminar el agua en todo el proceso de tejeduría.

La innovación en sus tejidos ha sido la llave que le ha abierto la puerta al mercado internacional. Hoy la firma trabaja con las principales marcas europeas de vaqueros entre las que se encuentran, por ejemplo, Diesel, Pepe Jeans o Hugo Boss. La empresa tiene registradas sus diferentes marcas y ha protegido sus innovaciones a través de patentes. Podéis visualizar alguna de ellas en la base de datos de Espacenet.

Señalar que es además uno de los casos de empresa innovadora que recoge el informe publicado por la Generalitat Valenciana “sobre la economía del diseño en la Comunitat Valenciana”; un proyecto de investigación para definir, identificar, dimensionar el diseño y evaluar su uso en los principales sectores económicos valencianos. Los datos que arroja el informe son reveladores e indican que el diseño contribuye con 3.762 millones de euros a la economía de la región.

Fuentes: www.tejidosroyo.com

http://adcv.com

https://www.aitex.es/

https://worldwide.espacenet.com

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David Martínez Martín, premio a la innovación 2018 de la fundación Elzaburu

“Conseguir desarrollar invenciones con el suficiente atractivo comercial para que una empresa las licencie, requiere muchas dosis de esfuerzo”

Hoy os relatamos la conversación sostenida con un joven investigador David Martínez Martín galardonado con el premio a la innovación 2018 de la fundación Elzaburu por el desarrollo de una nueva tecnología que permitirá explorar enfermedades que hoy son incurables. Martínez trabaja desde 2012 como investigador científico en la Universidad ETH Zúrich y es el inventor principal de la patente “Procedimiento de control de un microscopio de barrido” por la que se le otorgó el premio.

La imagen recoge el momento en que David Martínez Martín recibe el premio de manos de Alberto Elzaburu

Martínez considera que tiene mucha suerte por poder dedicarse a la investigación, algo que le apasiona, y confiesa “ este trabajo también tiene gran cantidad de momentos difíciles, pero la satisfacción de crear algo que puede mejorar la vida de los demás es insuperable”

La fundación Alberto Elzaburu le premió hace unos meses por ser el inventor principal de la patente llamada “Procedimiento de control de un microscopio de barrido”¿Qué ventajas y novedades presenta esta innovación y cuáles son los puntos claves de su patente?

Se trata de un sistema de control que puede ser implementado por ejemplo en microscopios de fuerza atómica. Estos microscopios de gran potencia son fundamentales en nanotecnología. No sólo permiten visualizar muestras, sino que también son capaces de manipularlas. Las muestras pueden ser muy variadas desde átomos y moléculas a células vivas y tejidos, y sus aplicaciones alcanzan campos muy distintos como la ciencia de materiales, química o biomedicina. Sin embargo, la utilización de estos microscopios requiere de personal muy entrenado, y en muchas ocasiones el funcionamiento de estos microscopios se vuelve inestable, limitando fuertemente su utilización. Gracias a esta patente se solucionan gran parte de estos problemas, y la utilización de estos microscopios se vuelve mucho más sencilla en todos los ambientes de trabajo (condiciones ambientales, de vacío o en líquidos).

Además de la invención previa, la fundación Alberto Elzaburu tuvo en cuenta otras invenciones que he realizado, por ejemplo, la regulación de la masa y tamaño de las células. Esta regulación es fundamental para la vida, ya que la fisiología celular está fuertemente ligada al tamaño y masa celular. Gracias a esos mecanismos de regulación, las células son capaces de crear organismos altamente complejos como los seres humanos, con una sofisticada arquitectura de tejidos y órganos. A día de hoy es conocido que el origen de muchas enfermedades (cáncer, hipertrofias, diabetes…) está relacionado con problemas en la regulación de la masa celular, por lo que descubrir el funcionamiento de estos mecanismos es prioritario. Sin embargo, aunque caracterizar los cambios de masa de sistemas mucho más grandes o más pequeños que las células se hace de manera rutinaria, no contábamos con tecnologías que nos permitieran este tipo de medidas a nivel celular con la resolución necesaria. Por lo que decidí acometer el desarrollo de nueva instrumentación que permitiera medir la evolución de la masa de una única célula (o también agregados celulares) con gran resolución y en tiempo real.

-¿Se puede calificar esta investigación científica como base que pueda dar lugar a la creación de nuevos productos? Si es así nos podía poner un ejemplo.

Efectivamente. Actualmente 4 de las 5 patentes que hemos solicitado como resultado de estas investigaciones, se encuentran licenciadas a empresas de alta tecnología. Estas empresas están incorporando estos nuevos desarrollos para mejorar productos existentes que ya tienen en el mercado, como por ejemplo microscopios de fuerza atómica, y para desarrollar otros nuevos como por ejemplo el monitor de cytomasa (https://www.nanosurf.com/en/products/cytomass). Este último será de gran utilidad en áreas como la fisiología celular, el desarrollo de nuevos fármacos, la investigación sobre el cáncer…

-El galardón reconoce también el esfuerzo de los investigadores e innovadores españoles menores de 40 años que hayan sabido explotar comercialmente sus invenciones. La fórmula que han elegido para rentabilizar su invenciones ha sido la concesión de licencias ¿en estos momentos qué beneficios les aportan dichas licencias?

Ciertamente, conseguir desarrollar invenciones con el suficiente atractivo comercial para que una empresa las licencie, requiere muchas dosis de esfuerzo. Con motivo de estas licencias, tengo una colaboración muy estrecha y directa con el mundo de la empresa, lo que me permite desarrollar otras muchas habilidades y conocimientos diferentes a los del entorno universitario, por lo que me supone un gran beneficio personal y profesional. Además, las licencias conllevan el pago de regalías (royalties) por parte de los licenciatarios, por lo que también me suponen un beneficio económico.

-¿La conexión entre inversión en ciencia y rentabilidad, en su opinión, es siempre posible?

Para conectar eficientemente la inversión en ciencia y rentabilidad, es necesario desarrollar un ecosistema de innovación muy robusto. La innovación es proceso complejo y requiere de la participación no sólo de científicos, sino también de emprendedores, inventores y creativos, empresarios, inversores, especialistas en Propiedad Intelectual e Industrial… Por lo tanto, es fundamental cuidar y fomentar el crecimiento sano de todos estos actores que intervienen en el proceso.

-Ser el inventor principal en un proyecto es difícil para un investigador joven ¿cómo lo ha conseguido?

El inventor principal debe ser aquel que ha realizado la contribución más importante en una invención, y eso ha sido lo que se ha valorado en mi caso. En las universidades en las que he trabajado, de manera previa a la solicitud de patente, los inventores declaran y firman el porcentaje de contribución que han tenido en la invención, aunque ciertamente esto puede ocasionar conflictos que hay que tratar de gestionar de la mejor manera posible.

Por otro lado, también he contado con el apoyo y colaboración de científicos con gran prestigio internacional y dilatada experiencia, como el Prof. Daniel Müller y el Prof. Christoph Gerber, quienes me han abierto sus puertas y acogido en sus laboratorios. Gracias a ellos, he podido solicitar también importante financiación para la ejecución de los proyectos, que de otra manera hubiera sido imposible, al no disponer de mi propio laboratorio.

-En estos momentos está trabajando como investigador científico en la Universidad ETH Zúrich ¿Cuáles fueron los motivos que le empujaron a irse a esa universidad? ¿Se puede decir que con ello engrosa la lista de las más de 12.000 investigadores que han abandonado España desde 2010 ante la falta de recursos?

La ciencia es una actividad global y no tiene fronteras, y a mí me gusta ser un ciudadano global. Cuando terminé mi doctorado, tuve la suerte de poder elegir dónde quería continuar mi carrera. Conseguí una beca del programa de excelencia internacional EMBO (European Molecular Biology Organization) y me trasladé a Suiza con el reto de diseñar un instrumento que nos permitiera seguir la evolución de la masa de las células con gran precisión.

El proyecto era muy arriesgado. Se necesitaba una financiación muy importante y había que construir el instrumento desde cero. Un proyecto de esta estas características no se puede realizar en cualquier lado, pero Suiza cuenta con un entorno muy favorable. El sistema científico del país es muy robusto y competitivo, y destaca en áreas como la biofísica y biotecnología. Además, la ETH Zurich es una universidad muy enfocada en la investigación, considerada entre las mejores del mundo. El departamento en el que trabajo se encuentra ubicado en Basilea, una atractiva ciudad con mucha innovación, sede de grandes farmacéuticas y que también aloja un gran número de empresas nuevas del sector de alta tecnología. Finalmente, el país dispone de una gran calidad de vida y una naturaleza espectacular. Así que me decidí a venir, y ciertamente estoy muy feliz.

-¿Cree que para un investigador joven es imprescindible salir del país y tener una buena productividad científica, para tener después alguna opción de volver a España?

Llevo más de 6 años viviendo en Suiza, y actualmente estoy preparando mi traslado a Australia, pues recientemente he aceptado una oferta de la Universidad de Sídney. Desde mi experiencia, estoy convencido de que marcharse al extranjero, al menos por un tiempo, es muy recomendable para todo el mundo, y en particular para los científicos. Te permite abrirte a otras culturas, conocer otras formas de trabajo, dominar otra lengua. Ayuda a eliminar muchos prejuicios y fomenta enormemente el desarrollo personal.

El mundo científico es muy competitivo, cada vez más, tanto en España como fuera. Existen muchas menos plazas en investigación que el número de doctores que se gradúan, por lo que para tener buenas posibilidades de estabilizarse, es importante desarrollar un CV de gran solidez.

-Por último nos gustaría saber los motivos que le llevaron a dedicarse a la investigación y qué es lo que le produce más satisfacción de su trabajo.

Desde niño quería ser inventor. Me encantaban los juegos con lo que podía construir motores, circuitos eléctricos, bombas de agua, etc. En el Instituto descubrí que las matemáticas y la física me encantaban, y que me daban el poder de explicar y predecir muchos fenómenos. Por lo que decidí estudiar Física en la Universidad.

Considero que tengo mucha suerte de poder dedicarme a algo que me apasiona, y el esfuerzo que requiere lo dedico con mucha ilusión. Este trabajo también tiene gran cantidad de momentos difíciles, pero la satisfacción de crear algo que puede mejorar la vida de los demás es insuperable.

Celia Sánchez Ramos, una firme defensora de la Propiedad Industrial para proteger la innovación

La proximidad al 11 de febrero en el que se celebra Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia ha hecho que hayamos elegido como temática de nuestro blog narrar la labor de una científica española, la doctora Celia Sánchez-Ramos, que es una firme defensora y ejemplo de la utilización del sistema de Propiedad Industrial para proteger la innovación de nuestro país.

La otra razón que nos impulsa a ello es que ha sido noticia porque la Comunidad de Madrid le concedió la semana pasada el premio Fermina Orduña a la innovación en I+D+i, que reconoce el mérito de personas cuya labor científica y tecnológica contribuyen a crear empleo y riqueza, un premio que compartió con la empresaria Paloma Frial. Estos nuevos premios llevan el nombre de la primera mujer que obtuvo una patente en España en 1865.

Esta profesora de la Universidad Complutense de Madrid forma parte de los científicos que usan las patentes como la mejor forma de dar a conocer los resultados de sus investigaciones. Cree que la falta de información relativa a las leyes que regulan la innovación es una de las mayores dificultades para poner en práctica nuevas ideas, y por desconocimiento pueden perderse derechos implícitos a los trabajos de investigación. Siempre ha considerado que es imprescindible concienciar a las empresas e instituciones de la necesidad de publicar en forma de patentes los resultados de los trabajos de investigación.

En su opinión, según podemos leer en una tribuna que publicaba en la revista Fundetec “Hoy día el secreto industrial no existe, la tecnología ofrece las herramientas para poder copiar y desvelar prácticamente cualquier cosa, y las patentes son el único instrumento legal que protege nuestro trabajo en innovación e investigación, al tiempo que pone nuestros conocimientos al servicio de la sociedad”.

Fue la fundadora del laboratorio de neuro-computación y neuro-robótica de la Universidad Complutense de Madrid del que ha sido su directora y cuyo trabajo investigador se ha visto plasmado en la concesión de 448 patentes, así como en la participación en diversos proyectos de investigación en neurociencia (aplicaciones electrónicas al sistema nervioso, estimulación neuroprotésica, recuperación tras daño cerebral) y otros proyectos centrados en la investigación y desarrollo de tecnología óptica (iluminación en vehículos).

Según consta en su biografía es inventora de 13 familias de patentes, con titularidad de la UCM, relacionadas con la neuroprotección retiniana a través de elementos y dispositivos ópticos. Patentes entre las que destacan lentes y filtros terapéuticos para ojos sanos, pseudoafáquicos y/o en proceso de neurodegeneración, con extensión a múltiples países.

En el año 2009, en la 37 Edición del Salón de Invenciones de Ginebra, su invención “Filtro óptico en lentes de contacto para proteger la visión contra la nociva acumulación cotidiana de luz” recibió el Premio de la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) y el de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) con Medalla de Oro y Felicitación Especial del Jurado, en 2010 obtuvo el “Gran Premio a la Mejor Invención Internacional” otorgado por la ONU.

Para lograr el desarrollo industrial de las investigaciones desde la Universidad Complutense de Madrid crearon la spin-off Alta Eficacia Tecnología una compañía de base tecnológica con la convicción de que el fin de todo el proceso de investigación es que el nuevo producto llegue al ciudadano y a la sociedad en su conjunto, que debe ser la beneficiaria última de todo el conocimiento.

Podéis encontrar información tanto de Fermina Orduña, que da nombre a estos nuevos premios de la Comunidad de Madrid, como de Celia Sánchez Ramos accediendo al museo virtual de la OEPM ambas formaron parte de la exposición “Mujeres Inventoras”, que realizó la OEPM el pasado 26 de abril.

Además, Celia Sánchez Ramos es la protagonista de uno de los casos de éxito de nuestra videoteca. Echarle un vistazo para conocerla mejor.

 

Europa reconoce los innovadores diseños de dos firmas españolas

Hoy os vamos a acercar a dos empresas españolas que fueron finalistas en la última edición de los Premios DesignEuropa, organizados por la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO), que reconocen la excelencia en el diseño y la gestión del mismo entre los titulares de dibujos y modelos comunitarios registrados (DMC). Se trata de Gandía Blasco, una empresa valenciana dedicada a la producción de mobiliario de exteriores que ha resultado finalista en la categoría de diseño industrial, y de Durbanis, ubicada en Girona, especializada en diseño urbano y que lo fue en la categoría de Empresas Pequeñas y Emergentes.

En el primero de los casos el finalista fue el diseño del mobiliario de exterior de Docks, propiedad de Gandía Blasco y creado por Romero Vallejo; en el segundo, el sistema de bloqueo de bicicletas Loclock, propiedad de Durbanis y diseñado por Alex Fernández Camps. Ambas empresas tienen en común su apuesta por la innovación y la alianza con prestigiosos diseñadores para llevarla a cabo, así como la prudencia de registrar sus diseños para protegerlos.

Cómo son los diseños

Docks es una colección de mobiliario de exterior modular, abierto y flexible. Diseñada por el estudio Romero Vallejo para Gandía Blasco, que lo fabrica y distribuye, está compuesta por varias piezas de mobiliario realizadas con una estructura de aluminio que permite apilarlas y transportarlas con facilidad. Esa versatilidad, permite también convertirlas en diversos y diferentes sofás, banquetas, camas u otros elementos. La posibilidad de crear nuevas configuraciones con un número pequeño de módulos es la característica que más destacó el jurado de los Premios DesignEuropa.

El producto lo fabrica la empresa española Gandía Blasco, con sede en Ontinyent (Valencia). Fundada en 1941 por José Gandía Blasco, en un principio se dedicó a la industria textil, concretamente a la fabricación de mantas, hasta que, a mediados de los noventa, reconvirtió su actividad para dedicarse al diseño de muebles y espacios de exterior. La decisión fue un acierto y hoy su mobiliario se distribuye en más de 90 países.

El segundo diseño de origen español destacado como finalista a escala europea ha sido Loclock, un sistema de bloqueo de bicicletas para espacios públicos. Según se afirma desde la empresa está construido en hormigón y polietileno a prueba de manipulaciones. Dispone además de un recubrimiento blando que reduce los daños a las bicicletas cerradas. Se presenta en seis colores diferentes, es fácil de instalar y pesa solo 15 kilogramos. Su creación es fruto de la alianza y colaboración entre Durbanis y el diseñador Alex Fernández Camps. En su caso el jurado de los Premios DesignEuropa alabó la simplicidad y la funcionalidad del diseño como pieza de mobiliario urbano moderno.

En cuanto a Durbanis, cabe señalar que es una pyme catalana creada en 2008 por Germán Rubio para el diseño y fabricación de mobiliario urbano. En 2010 dio un paso definitivo al iniciar su colaboración con varios diseñadores españoles y convertir la innovación en este ámbito en su principal fuente de valor. El objetivo de crecer como una marca diferenciada les invitó a dar ese paso. Hoy la empresa está presente en ocho países y exporta un 80% de su producción. Desde sus inicios han sido conscientes de la necesidad de proteger sus diseños. Cuando cuentan su historia en la página web corporativa recalcan el motivo principal que les impulsó a tomar esa decisión “el diseño inicialmente es algo intangible, por eso tenemos que tener especial cuidado en protegerlo. Nuestros productos están registrados, y nuestro equipo legal se encarga de controlar que lo intangible deje de serlo”.

El último informe de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) presentado en diciembre del pasado año estimaba que en 2017 se presentaron en todo el mundo 945.100 solicitudes de registro de diseños industriales que contenían 1.240.000 diseños. De entre ellas, la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europa (EUIPO) recibió 111.021 diseños. El aumento más rápido en el recuento de diseños industriales se produjo en el Reino Unido (+92,1%), España (+23,5%) y Suiza (+17,9%). Lo que convierte a nuestro país en el segundo de Europa que ha experimientado un mayor aumento de solicitudes de registro de diseños industriales.

PYME, si quieres saber más sobre cómo proteger tus diseños, cómo registrarlos, las ventajas que te aporta y los derechos que te da hacerlo, visita nuestra página web.

 

 

 

Sonia María Rodríguez Huerta, una inventora de tan sólo 17 años

Nueve fueron los inventores/as españoles que, bajo el auspicio del despacho profesional especializado en propiedad industrial Oficina García Cabrerizo, acudieron a la pasada edición del Salón Internacional de Invenciones de Ginebra, celebrado entre los días 11 y 15 del pasado mes de abril, para mostrar sus creaciones.

Algunas de ellas obtuvieron varios premios, hito del que dimos cuenta en esta entrada publicada hace unas semanas en el blog. Tras redactarla reparamos en el hecho de que una de las inventoras premiadas, Sonia María Rodríguez Huerta, ganadora de una medalla de oro y del reconocimiento especial del jurado por la creación de un dispositivo para la retirada aséptica de excrementos caninos, era una estudiante de tan sólo 17 años.

Actualmente, Sonia compagina sus estudios de segundo de Bachillerato Nacional de España con los de segundo de Bachillerato Internacional, en el que, según sus propias palabras, se ha matriculado por tener “otra metodología de estudio”. Además, Rodríguez Huerta nos aclara que también estudia danza en la Royal Academy of Dance, habiendo alcanzado ya el grado Intermediate.

Al preguntarle sobre cuáles son las materias de estudio que más le apasionan, la inventora nos aclara que, si bien le gustan todas las asignaturas, siente una especial predilección por la literatura, razón por la que ha dedicado a ésta su monografía del Bachillerato Internacional. Además, la joven inventora nos confiesa que también le fascina la rama biosanitaria. De hecho ha optado por orientar sus estudios de bachillerato hacia dicho campo de conocimiento. Dentro de ella, sus asignaturas favoritas, afirma, “son biología y química”.

Esta brillante alumna de bachillerato también ha obtenido galardones en diferentes facetas; ella misma destaca “la medalla de bronce en el concurso nacional de danza clásica del año pasado, así como premios en baile contemporáneo, inglés, narrativa, microrrelatos, poesía, en certámenes para jóvenes talentos creadores, etc. Además, ha sido finalista en la Olimpiada Asturiana de Matemáticas y hace poco más de un mes obtuvo el tercer premio en la Olimpiada Filosófica Asturiana.

Aunque es una persona muy polifacética, la joven nos comenta que tiene claro el enfoque de su carrera académica hacia el campo biosanitario: biología o biotecnología. También espera poder completar su formación cursando una segunda carrera en el ámbito de las letras.

Jugar a inventar en un entorno estimulante

Al preguntarle sobre el origen de su pasión por inventar cosas, Rodríguez Huerta nos aclara que siempre le ha gustado “idear cosas. Cuando era pequeña era una aficionada loca de los Playmobiles y me dedicaba a construirles cosas útiles sin ningún sentido aparente. Con bolígrafos, cositas, telas… inventaba modos para subir cosas, poleas, cuando no sabía ni lo que era una polea”.

Esa inquietud por aportar soluciones a problemas prácticos siempre ha sido bien recibida por su entorno. Con respecto a ello, Sonia afirma que “familia, profesores, compañeros y amigos han comprendido y apoyado siempre todas mis inquietudes y mis ideas. Quiero destacar a mis abuelos y a mi tío Eduardo, que es incondicional. Mi entorno siempre me ha apoyado y ha confiado en mí desde que era pequeña”.

Sonia María Rodríguez Huerta muestra el diploma obtenido en el Salón Internacional de Invenciones de Ginebra (2018)

Sobre el invento premiado en el Salón de Ginebra

Según nos explica su propia creadora, el invento por el que recibió la medalla de oro y el reconocimiento del jurado durante la última edición del Salón Internacional de Invenciones de Ginebra “es básicamente un recoge-cacas, hablando mal y pronto; lo que hace es recoger la caca de las mascotas sin que tú tengas que hacer el nudo ni tener que tocarla, de manera totalmente aséptica”. Los motivos que impulsaron a la joven inventora a buscar esta solución están relacionados con el hecho de que “quería tener un perro y existía en casa el problema de la higiene”.

Como les sucediera a otros muchos inventores/as a lo largo de la historia, la primera recepción del invento descrito, gracias al que Sonia obtuvo su premio en Ginebra, no fue buena. Ella misma nos cuenta que “el invento se me ocurrió con ocasión de un concurso para emprendedores que había en mi colegio, San Ignacio de Oviedo. Pero a ellos no les gustó nada, así que participamos con otra idea sobre algo biotecnológico, completamente diferente; gracias a esa idea llegamos a ganar un concurso nacional hace dos años”.

Su inquietud por la inventiva permitió a la joven inventora conocer la existencia del Salón de gracias a la Fundación García Cabrerizo; “me enviaron la invitación y después, hablándolo con mis amigos, mis profesores y mi familia, que me apoyaron en la aventura del viaje, decidí ir…en pleno curso”. Lo que a tenor de los resultados obtenidos fue todo un acierto.

Cuando preguntamos a la estudiante si se le ha ocurrido aprovechar el éxito cosechado para obtener algún tipo de beneficio económico comercializando su invento nos aclara que “en un principio no, pero parece ser que debo pensar en ello, o eso es a lo que me han incitado, por lo que sí tendré que hacerlo. Se han dirigido a mí muchas empresas. Tengo muchas hojas con firmantes y gente interesada en producirlo, comprarlo o en venderlo”. En caso de decidirse a comercializarlo, Rodríguez Huerta asegura tener claro “lo que son y también para qué sirven una patente o un modelo de utilidad”.

En cualquier caso, llegue o no a ver triunfar su recogedor de excrementos de mascota en el mercado, Rodríguez Huerta declara que piensa seguir inventando “sí, tengo en mente muchas cosas pero, por lo que he visto, aquí no se pueden contar datos hasta que el producto esté patentado o modelizado de utilidad, así que la respuesta es sí, y tanto sola como con otras personas, compañeros y amigos”.

“España tiene una fuerte capacidad emprendedora y excelentes institutos de investigación.”

Publicamos la entrevista que hemos mantenido con María Luisa Hernández Latorre, tercera de las mujeres españolas que optan este año a recibir el premio europeo a la mujer innovadora, galardón que se otorgará el próximo 22 de junio. Hernández Latorre es licenciada en Ingeniería Industrial (Universidad Politécnica de Valencia) que lleva más de una década al frente de Ingelia, compañía de base tecnológica radicada en la capital levantina que co-fundó en 2005 con el objetivo de desarrollar los recursos tecnológicos necesarios para poder utilizar el proceso de carbonización hidrotermal a escala industrial.

Ideado en 1913 pero relegado al olvido por el auge de la industria del petróleo, el citado proceso permite transformar los residuos orgánicos (biomasa) en materiales de carbono que pueden ser empleados en la bio-industria. En 2007, gracias a la colaboración científica con el Instituto de Tecnología Química (ITQ) de la Universidad Politécnica de Valencia, Ingelia consiguió su objetivo: fundar una avanzada planta industrial de Carbonización Hidrotérmica de biomasa (HTC) y conseguir convertirla en una de las más avanzadas de Europa.

 

Recientemente hemos sabido que usted está entre las tres mujeres españolas que han sido nominadas para la obtención del premio Europeo a la Mujer Innovadora ¿Cómo valora la noticia? ¿Qué beneficios considera puede traer su nominación al proyecto empresarial de Ingelia?

Se trata de un excelente reconocimiento a la labor de innovación realizada por Ingelia al más alto nivel europeo. Tengo el honor de liderar un gran equipo de profesionales y expertos internacionales y este reconocimiento es una recompensa también para ellos que reconoce nuestra labor en los últimos años.

¿Qué razones le impulsaron a co-fundar Ingelia en el año 2005?

El proyecto de desarrollo tecnológico de Ingelia inicia como una idea en el año 2007 y las razones que me impulsaron a llevar a cabo este proyecto fueron varias: la visión de una enorme oportunidad de negocio creada en el sector de valorización de materia orgánica húmeda, la responsabilidad de contribuir a la creación de valor en la sociedad y la inquietud de aprender y mejorar nuestra gestión de residuos desarrollando un proyecto de innovación industrial.

Su empresa produce a escala industrial y comercializa biocarbón y fertilizantes líquidos utilizando el procedimiento de carbonización hidrotermal, que tras ser desarrollado en 1913 prácticamente no se aplicó durante más de 90 años ¿A qué considera que se debe este olvido?

El proceso químico HTC fue descubierto en laboratorio en el año 1913 por el Premio Nobel de Química Friedrich Bergius y no fue desarrollado a nivel industrial debido a que en aquel tiempo se apostaba por otro tipo de combustibles como los derivados del petróleo. Fue en el año 2006 cuando el Instituto Max Planck en Potsdam (Berlín) retomó las investigaciones en HTC y organizó un workshop eligiendo a doce empresas europeas para establecer una colaboración. Ingelia participó en este workshop hasta el año 2009 a partir del cual inicia la colaboración científica con el Instituto de Tecnología Química (CSIC-UPV) donde trabaja con investigadores de reconocido prestigio como el Prof. Avelino Corma y el Dr. Michael Renz.

Ingelia se fundó a mediados de la primera década del siglo XXI y, con apenas tres años de vida, sobrevino la crisis económica ¿Cómo pudieron afrontar esos años y conseguir sacar adelante la empresa?

Ingelia ha cerrado tres ampliaciones de capital en 2009, 2012 y 2014, incorporando inversores a la compañía y aumentando su balance hasta casi 10 millones de € invertidos en el proyecto. En plena crisis económica, Ingelia crece gracias a la excelencia de su proyecto y al proceso de internacionalización que puso en marcha abriendo delegaciones inicialmente en UK, Italia y Bélgica y en general en otros países de la Unión Europea. El compromiso del equipo de Ingelia y la disposición de herramientas financieras de la Comisión Europea, Incentivos Regionales, Enisa y CDTi para financiación de la innovación, han facilitado el desarrollo del proyecto. La coordinación con los agentes de su entorno y la involucración de los mismos en el proyecto ha sido clave para el éxito del proyecto de Ingelia.

Su empresa comercializa productos de un valor añadido muy alto ¿Qué compañías compiten actualmente con Ingelia en el mercado internacional y qué lugar ocupa su empresa actualmente en él?

Ingelia construyó y puso en marcha en el año 2010 la primera planta industrial en el mundo que funciona con la tecnología HTC. Esta tecnología permite valorizar todos los residuos orgánicos, de cocinas, lodos de depuradora, industrias agroalimentarias y restos verdes agrícolas que representan el 50% de la cantidad de residuos generada, transformándolos en biomateriales. El proyecto se dirige a un mercado en pleno crecimiento que a día de hoy es de 150 millones de toneladas anuales en Europa.

Ingelia se sitúa como líder en su sector a nivel mundial con una ventaja competitiva de cinco años respecto a sus principales competidores. El sector HTC crece en número de empresas e institutos de investigación e Ingelia tras finalizar la fase de desarrollo tecnológico consolida su posición de liderazgo con dos plantas industriales en el mercado en Valencia e Immingham (UK) y acuerdos comerciales para la construcción de dos plantas adicionales en Italia y Escandinavia en 2018.

Hace poco supimos que una de las razones por las que la mayoría de start-ups no consigue estabilizarse en el mercado es la falta de protección de sus bienes intangibles ¿Cómo han afrontado dicha protección en Ingelia?

Ingelia mantiene una sólida estrategia de inversiones en I+D y ha desarrollado un plan de protección de su Propiedad Intelectual basada en el mantenimiento de la ventaja competitiva y su posición de liderazgo. Realiza inversiones continuas en I+D para el desarrollo de nuevas aplicaciones de la tecnología y productos HTC y protege sus resultados mediante patentes, realizando publicaciones y participando en conferencias de prestigio especializadas.

Desde su experiencia ¿Considera que los emprendedores en España tienen conciencia de la importancia que tiene proteger de forma adecuada los resultados de sus investigaciones (activos intangibles)?

Creo que España tiene una fuerte capacidad emprendedora y un excelente grupo de institutos de investigación. Hace falta mejorar la coordinación entre los mismos y salir de nuestra esfera de confort adquiriendo un compromiso por los proyectos de innovación. El emprendedor debe disponer de las herramientas financieras necesarias para proteger la innovación e invertir en su introducción en el mercado.

¿Cuántos de los procedimientos y productos innovadores que han desarrollado han decidido patentar? Sus patentes ¿Las han solicitado a escala Europea o mundial? ¿Han recibido asesoría legal para ello?

Ingelia dispone a día de hoy de catorce patentes internacionales a nombre de la empresa que forman parte de su valor estratégico. Las patentes han sido desarrolladas por nuestro director tecnológico Dpl. Ing. Martin Hitzl, socio de Ingelia que colabora con un despacho de asesoría específica internacional para la redacción de las patentes, protección de los derechos y vigilancia de la propiedad intelectual.

Según hemos podido conocer, Ingelia mantiene un acuerdo de colaboración científica con el Instituto de Tecnología Química (ITQ) de la Universidad Politécnica de Valencia. Dicho acuerdo ¿Regula los procesos de transferencia tecnológica entre la citada Universidad e Ingelia? ¿En qué términos beneficia a ambas partes?

Ingelia mantiene un acuerdo de colaboración con el ITQ para el desarrollo conjunto del proceso HTC y nuevas aplicaciones de los productos. Ingelia e ITQ disponen de patentes conjuntas y el acuerdo prevé beneficios en base a royalties por cada unidad de Ingelia que se instala en el mercado, según la capacidad de producción de biocarbón. Esta modalidad ha permitido a Ingelia disponer para su proyecto de un equipo de investigadores de primer nivel desde el inicio del proyecto y al ITQ le permite obtener ingresos a largo plazo que aumentan con la introducción de la tecnología en el mercado.

¿Qué opinión tiene de la forma de canalizar y organizar los procesos de transferencia tecnológica entre Universidad y Empresa? Teniendo en cuenta su experiencia ¿Cambiaría algo de ese proceso?

Hace falta mejorar la coordinación entre los grupos de investigación y los emprendedores, incluso incluyendo al equipo tecnológico en los órganos de toma de decisión o administración de la empresa. Es necesario dotar al emprendedor de medios específicos de financiación para proyectos de innovación incluyendo la colaboración para el desarrollo de standards y procedimientos administrativos de legalización para la puesta en el mercado de los proyectos de innovación.

¿Qué opina sobre quienes consideran que una excesiva relación entre empresa y universidad podría condicionar en exceso el enfoque de las investigaciones y la distribución de los fondos económicos entre disciplinas científicas? En el sentido de que se abandonarían aquellas disciplinas consideradas “menos rentables” para privilegiar las desarrolladas en campos de la ciencia cuyos resultados pudieran generar potenciales beneficios en un mercado.

La empresa que realiza innovación debe trabajar estrechamente con los institutos de investigación con el objetivo de llevar al mercado la innovación realizada. Los fondos disponibles se invierten con criterio de rentabilidades a más largo plazo que las inversiones tradicionales, teniendo en cuenta que una vez en el mercado el proyecto innovador dispone de posibilidades de crecimiento mucho mayores y por tanto es necesario definir una financiación específica para el proyecto. Ingelia trabaja con financiaciones en condiciones flexibles adaptadas al proyecto innovador.

¿Ha percibo la señalada “brecha de género” durante el desarrollo de su carrera profesional, sea en el ámbito científico o en el de los negocios al afrontar la creación de Ingelia? Desde su experiencia en ambos campos de actividad ¿Qué acciones considera sería oportuno llevar a cabo para terminar con dicha brecha?

Creo que la incorporación de la mujer en el mundo emprendedor y en los puestos directivos de las empresas es una necesidad, existe una gran cantidad de mujeres en Europa con nivel alto de formación que pueden representar una mejora indiscutible para nuestro tejido productivo aumentando el porcentaje de innovación exitosa en las empresas y por tanto su crecimiento.

Está demostrado que empresas que han incorporado mujeres en sus órganos de administración han experimentado una mejora de sus resultados, en mi opinión debido a un enriquecimiento en el proceso de toma de decisiones. Yo me he sentido siempre integrada y cómoda en el ámbito científico y de negocios, llevando a cabo una coordinación con todos los agentes indistintamente de su género, con el objetivo de sumar, aportar y crear valor.

Para terminar, os ofrecemos el vídeo que la organización ha grabado a María Luisa Hernández Latorre con objeto de presentar su nominación a los premios

“Se puede exportar tecnología a todo el mundo sin necesidad de estar en Silicon Valley”

La pasada semana publicamos la primera de las entrevistas que hemos mantenido con las mujeres españolas que optan este año a recibir el Premio Europeo a la Mujer Innovadora. En esta segunda y penúltima entrega de la serie, ya que tres son las nominadas, os acercamos las opiniones de Alicia Asín, ingeniera informática y co-fundadora y CEO de Libelium, compañía de base tecnológica que lleva más de una década diseñando y fabricando hardware y software para redes de sensores inalámbricos.

Durante estos años, Asín –y su socio David Gascón– han logrado convertir su firma en un proveedor de referencia a escala internacional para ingenieros, integradores de sistemas y consultores que facilitan soluciones de gestión basadas en el desarrollo del llamado “IoT” (Internet of Things) para los sectores de actividad más variados: desde la agricultura hasta la provisión de servicios en el ámbito urbano, pasando por la sanidad. Actualmente Libelium tiene 60 trabajadores, exporta sus sistemas a 120 países y continúa creciendo.

ALICIA ASIN ( CEO DE LIBELIUM ) / 01/03/2018 / FOTO : OLIVER DUCH

Recientemente hemos sabido que usted está entre las tres mujeres españolas que han sido nominadas para la obtención del premio Europeo a la Mujer Innovadora ¿Cómo valora la noticia? ¿Qué beneficios considera puede traer su nominación al proyecto empresarial Libelium?

Ser finalista de este premio ya es un triunfo porque supone estar entre las mujeres europeas más destacadas. Cualquier reconocimiento es positivo pero este es especial por proceder de la Comisión Europea y por la repercusión que genera. Todos los premios son positivos para Libelium, tanto si es la empresa quien los recibe como si nos los otorgan a cualquiera de los dos socios co-fundadores. Conllevan una gran visibilidad que nos permite dar a conocer nuestra tecnología en todo el mundo y, por tanto, facilitarnos nuevas oportunidades de negocio.

Una década en alas de la tecnología

¿Qué razones le impulsaron a co-fundar Libelium en el año 2006? Una empresa arriesgada teniendo en cuenta que, durante esos años, el “Internet Of Things” parecía más una tendenciaa futuro” que un mercado consolidado…

En 2006 nadie hablaba de IoT. David Gascón y yo estábamos terminando nuestros estudios de ingeniería informática y vimos una oportunidad en las redes de sensores inalámbricas, por lo que empezamos a construir nuestra plataforma tecnológica; hoy ha conseguido llegar a más de 120 países en todo el mundo.

Hemos podido leer que la voluntad por desarrollar su carrera profesional en el ámbito de las tecnologías sin tener que abandonar España fue uno de los motivos que le impulsaron a crear su propia empresa. Interpretamos por ello que marchar a otros países es una decisión mayoritaria entre los profesionales de su sector ¿Es tan acusada la fuga de cerebros de nuestro país? ¿Qué considera necesario cambiar en el ámbito académico y/o laboral para revertir esa tendencia?

Nosotros decidimos quedarnos en España por decisión personal y Libelium es la demostración de que se puede exportar tecnología a todo el mundo sin necesidad de estar en Silicon Valley. Pero lo cierto es que viajamos constantemente para participar en conferencias y eventos del sector. El mundo y los negocios cada vez son más globales y eso es algo que las nuevas generaciones lo tienen muy presente. Como país, deberíamos aspirar a que nuestros jóvenes creen empresas interesantes y competitivas, en lugar de que vean como el mayor logro entrar a trabajar en multinacionales tecnológicas extranjeras. Queda mucho por hacer, tanto en recursos como en mentalización.

Su empresa nació en 2006, actualmente tiene 60 trabajadores/as y exporta sus sistemas de sensorización a 120 países. Más de una década de actividad y crecimiento durante los años en los que el azote de la crisis económica ha sido más fuerte. La pregunta es casi obligada ¿Cómo pudieron afrontar los años más duros de la crisis económica teniendo en cuenta que ésta se desencadenó en 2008, cuando Libelium apenas tenía dos años de vida?

La empresa se constituyó en noviembre de 2006 por lo que la crisis llegó en nuestro primer año de vida. Siempre hemos tenido como objetivo la cuenta de resultados. No montamos la empresa apoyándonos en subvenciones ni en inversores externos y eso nos ha permitido ser realistas y buscar ingresos desde el minuto uno, mediante la venta on-line. La proyección internacional y la innovación constante de nuestras soluciones para ciudades inteligentes, agricultura de precisión y salud digital nos han llevado hasta donde estamos actualmente.

Su empresa comercializa productos de un valor añadido muy alto ¿Qué compañías compiten actualmente con Libelium en el mercado internacional y qué lugar ocupa su empresa actualmente en él? ¿Puede el IoT ayudar realmente a afrontar los retos más importantes que se presentan a la humanidad durante los próximos años?

La tecnología de Libelium es muy horizontal. Eso significa que nuestras soluciones tienen aplicación en muchos sectores: agricultura, smart cities, medio ambiente, gestión de agua, logística, retail…Por eso no tenemos un único competidor que se pueda comparar con nosotros. Otras compañías centran su “expertise” en una solución única pero la plataforma de sensores Libelium es inter-operable, lo que permite conectar cualquier sensor a cualquier “cloud” a través de cualquier protocolo de comunicación. Ese es el secreto del éxito: construir un gran ecosistema que involucre a todos los partners del IoT.

El IoT es una revolución como lo fueron en su día la invención del ferrocarril o la máquina de vapor. Nuestra tecnología no solo ayuda a mejorar la vida de las ciudades sino también de las personas y de las empresas. ¿Cómo? Si hacemos más productivos los cultivos agrícolas, conseguiremos mejorar la producción de alimentos tan necesaria para dar de comer a una población mundial en crecimiento continuo. Si mejoramos la calidad del aire que respiramos y del agua que bebemos, mejoramos la salud de las personas al mismo tiempo que hacemos que las ciudades sean más sostenibles. Si ayudamos a que la industria sea más competitiva mediante la optimización de costes o la mejora continua de la cadena productiva, estamos poniendo los cimientos para que la generación de riqueza cree más y mejor empleo.

Apuesta por la investigación, el desarrollo y la obtención de certificaciones 

Hace poco supimos que una de las razones por las que la mayoría de “start-ups” no consigue estabilizarse en el mercado es la falta de protección de sus bienes intangibles ¿Cómo han afrontado dicha protección en Libelium?

En Libelium hacemos i+d para la mejora continua de nuestros productos pero no creemos en el sistema de patentes para proteger nuestra innovación. Con los años hemos visto los elevados costes, no sólo de patentes sino de defensa y pleitos para hacerlas valer después, y hemos entendido que simplemente es un juego del que quedan fuera las empresas pequeñas. Además, hay que tener en cuenta la rápida obsolescencia tecnológica. En su lugar, preferimos utilizar esos recursos para innovar continuamente.

¿Cuántas de las innovaciones que han desarrollado como proveedores de sistemas desensorización para desarrollar el IoT han decidido patentar? Sus patentes ¿Las han solicitado a escala europea o mundial? ¿Han recibido asesoría legal para ello?

En Libelium son más importantes las certificaciones internacionales que las patentes. Contamos con asesoría legal para toda la labor de certificación internacional de nuestros productos, que hemos llevado a cabo con una considerable inversión. Contamos con las certificaciones CE, IC, FCC, PTRB, Anatel

Sobre la relación entre la universidad y la empresa

Según hemos podido conocer, en un primer momento Libelium fue una “Spin Off” vinculada a la Universidad de Zaragoza, donde Ud se formó en Ingeniería Informática ¿Qué opinión tiene sobre la forma de canalizar y organizar los procesos de transferencia tecnológica entre Universidad y Empresa? Teniendo en cuenta su experiencia ¿Cambiaría algo de ese proceso?

La transferencia tecnológica y la relación entre Universidad Pública y Empresa ha mejorado mucho en los últimos años pero sigue siendo insuficiente. Bajo mi punto de vista, las escuelas de negocio han sabido hacerlo mucho mejor atendiendo las demandas de las empresas para generar una oferta educativa y emprendedora adecuada a la realidad del mercado. Hace falta mucho cambio en las estructuras educativas públicas para renovar procesos y elevar el nivel de excelencia que sería exigible en todos los niveles de la administración.

Hemos podido leer que le sorprende negativamente la falta de inclusión de asignaturas relacionadas con los negocios y las finanzas en los programas de educación superior de nuestro país, cuando es algo ampliamente extendido en otras latitudes ¿Cree que la aplicación práctica de los resultados de una investigación científica o técnica, entendida esta como su transformación en bienes y servicios de potencial éxito en un mercado concreto, debería ser un baremo a considerar en los méritos curriculares a acumular por ingenieros y científicos para hacer carrera en la academia?

La relación entre la Universidad y el sector empresarial tiene que ser más fluida y más líquida. Existe una brecha real entre el talento que sale de las universidades actualmente y las habilidades y conocimientos que demandamos desde las empresas. Hay que fomentar los estudios de ingenierías entre las nuevas generaciones, pero orientados también al desarrollo de negocio, no sólo de productos y de i+d sino de comercialización de bienes y servicios para un mercado cada vez más global y cambiante.

¿Ha recibido la llamada de alguna universidad o instituto de formación para impartir clases mediante las transmitir los conocimientos que ha adquirido al frente de Libelium durante estos años?

Constantemente, pero mi actividad prioritaria es la dirección de Libelium. Colaboro de forma puntual con algunas instituciones educativas y con entidades que me invitan a diferentes jornadas pero muchas veces me es difícil cuadrar todos los compromisos que tengo en la agenda con los viajes y el seguimiento del negocio.

¿Qué opina sobre quienes consideran que una excesiva relación entre empresa y universidad podría condicionar en exceso el enfoque de las investigaciones y la distribución de los fondos económicos entre disciplinas científicas? En el sentido de que se abandonarían aquellas disciplinas consideradas “menos rentables” para privilegiar las desarrolladas en campos de la ciencia cuyos resultados pudieran generar potenciales beneficios en un mercado.

La Universidad tiene que estar al servicio del mercado laboral y de las empresas y no al revés. El objetivo de la educación tiene que ser la formación de personas para su empleabilidad y contribución al desarrollo de la riqueza del país. Y en materia de investigación sucede lo mismo. Con todo el respeto hacia los investigadores, mi opinión es que los recursos se tienen que destinar a proyectos que tengan utilidad en el mercado: para las empresas, para las personas y para el desarrollo en general. ¿En qué lugar deja esto a la investigación básica entonces? Considero que es imprescindible, pero aquí añadiría que se deberían asegurar las financiaciones para estos proyectos de forma que aseguremos que puedan concluirse.

Consideraciones de género basadas en la experiencia

Ha percibo la señalada “brecha de género” durante el desarrollo de su carrera profesional, sea en el ámbito científico o en el de los negocios al afrontar la creación de Libelium? Desde su experiencia en ambos campos de actividad ¿Qué acciones considera sería oportuno llevar a cabo para terminar con dicha brecha?

Fui de las pocas ingenieras informáticas de mi promoción y sigo siendo de las pocas mujeres que dirigen una empresa tecnológica. Aún hoy tengo que escuchar algunas voces que dicen que me dan determinados premios por ser mujer.

Nunca he sido partidaria de las cuotas ni de la discriminación positiva pero sí que creo firmemente que se debe promover la igualdad para que ninguna mujer tenga que renunciar a su carrera profesional por su familia. Y eso empieza por la co-responsabilidad de la gestión del hogar.

Las medidas de conciliación dentro de las empresas son necesarias pero resultan insuficientes si siempre somos las mujeres las que nos tenemos que ocupar de la gestión doméstica y no es una responsabilidad compartida. Por otra parte, hay que tomarse en serio el fomento de las ingenierías entre las jóvenes estudiantes de hoy para que puedan acceder a los puestos de dirección de las empresas en el futuro. Si no, la brecha salarial seguirá existiendo.

Os dejamos con el vídeo de presentación que los organizadores han realizado a nuestra entrevistada y con una nota del centro CEVIPYME

NOTA

Desde el centro CEVIPYME somos conscientes de las particularidades en la protección de invenciones del sector de las tecnologías de información como muestra la reciente publicación del folleto:Invenciones implementadas por ordenador y estamos de acuerdo en que el sistema de Patentes no debe ser la única solución para las empresas, todas las estrategias de protección son válidas siempre que resuelvan las necesidades de la pyme. Sin embargo, el cambio rápido de tecnología puede ser minimizado con la vía de concesión acelerada de patentes (CAP) por el que las patentes se conceden en 6 meses, los costes de la defensa pueden ser reducidos utilizando los procedimientos de mediación y el arbitraje como alternativa a resolución de conflictos y realmente la única herramienta de defensa frente a terceros de una PYME es disponer de un registro de propiedad industrial.

Análisis y comentarios sobre la última edición del Salón de Invenciones de Ginebra

Este año han proliferado los inventos centrados en el ámbito de la salud, la medicina, el cuidado del medio ambiente y la seguridad.

La pasada semana conocimos las cifras y resultados de la última edición del Salón de Invenciones, de Ginebra, evento de cuya celebración os informamos en la entrada publicada previamente en este blog y que tuvo lugar entre los días 11 y 15 de abril en la capital de Suiza.

Por repercusión y tamaño se trata de la convocatoria más importante del mundo en materia de invenciones, razón por la que acuden a ella creadores de todos los continentes con el fin de mostrar sus inventos a potenciales inversores. Este año el encuentro ha batido récords de participación. Según declaraciones de su fundador y presidente Jean-Luc Vincent, “ha cobrado una nueva dimensión manteniendo al tiempo su filosofía subyacente”.

Conscientes de la importancia del certamen celebrado en Ginebra, muchas organizaciones de inventores, oficinas de patentes, fundaciones y colegios profesionales de todo el mundo conceden galardones durante su transcurso, siendo la Oficina Española de Patentes y Marcas O.A. (OEPM) y la Fundación García Cabrerizo las dos entidades españolas que aprovechan su presencia en él para entregar sendos premios. Esta última entidad es además la encargada de canalizar la participación de los inventores/as españoles/as en el evento. A esta última edición han acudido nueve expositores españoles.

Éxito de la delegación española de inventores presentes en la exhibición

Según ha informado recientemente el despacho de abogados especializado en materia de Propiedad Industrial e Intelectual vinculado a la citada fundación, los inventos españoles han cosechado un éxito notable durante esta última edición del salón.

Dicho resultado ha quedado plasmado en la obtención de varias medallas: cuatro de oro, dos de ellas con felicitación del jurado incluida; dos de plata y tres de bronce. Entre otros ingenios, la delegación de inventores españoles ha presentado un motor gravitacional; un sistema de seguridad para ciclistas y una estructura deslizante para teléfonos inteligentes que hace posible el uso de aplicaciones innovadoras.

De entre todos los inventores españoles que han obtenido reconocimiento en esta edición del Salón de Ginebra destacan los nombres de Sergio Oliver Lagardera, quien recibió el premio de la OEPM por inventar una herramienta articulada especial para trabajar en espacios de difícil acceso, innovación que llevó al Salón Emilio Blasco Monter; y de Fernando Castro Rojas, que obtuvo el premio de la Fundación García Cabrerizo por la presentación de un implante dental de doble cuerpo que permanece estable incluso en caso de periimplantitis, proceso inflamatorio que afecta a los tejidos que rodean el implante dental y que ocasiona una pérdida del soporte óseo en el que se ha integrado.

 

Fotografía de la OEPM en la que aparece el premiado Emilio Blasco Monter junto a la representante de la OEPM en el salón.

También es de destacar que el Cercle des Dirigeants D´Entreprises de Ginebra otorgó a Blasco Monter el premio al Espíritu Emprendedor.

Una cuadragésimo sexta edición en la que han participado más inventores que nunca

Según las cifras definitivas facilitadas por la propia organización del Salón de Invenciones de Ginebra, a esta cuadragésimo sexta edición del salón han acudido finalmente 822 expositores de 40 países diferentes, cincuenta más que el total de asistentes registrados durante la edición de 2017, que han mostrado hasta mil invenciones.

La organización ha mostrado su satisfacción por tan brillantes resultados, haciendo hincapié en el hecho de que la gran mayoría de inventores/as han manifestado haber hecho buenos negocios y contactos de gran valor durante el transcurso de la exposición.

El nivel general de los inventos presentados crece todos los años, siendo esta una edición en la que, en palabras del propio Jean-Luc-Vincent, “han proliferado los centrados en el ámbito de la salud, la medicina, el cuidado del medio ambiente y la seguridad”.

Por otra parte el Gran Premio del Salón Internacional de Ginebra de este año ha ido a parar a Hong Kong, concretamente a manos de los inventores Carly Sy Lam y Chi Ho To, que lo han obtenido gracias a la creación de unas lentes para gafas provistas de unas micro-lentillas capaces de reducir drásticamente los efectos de la miopía, pudiendo ralentizar su progresión en un 60% en el caso de los niños.

Otros premios dignos de mención han sido el otorgado por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) al inventor malasio Mohd Edyazuan Azni por la creación de un panel de cimentación ligero fabricado con fibras de hoja de palma y aceite que reduce la transferencia de calor; y el entregado por la Asociación Europea de Inventores (AEI) a Franck Savard y Christian Gauthier por la creación de un sistema de seguridad para bicicletas.

El nombre de todos los inventores/as del mundo premiados durante el Salón ha sido publicado en un documento que facilita la organización y que os acercamos a través del este enlace.

Algunas recomendaciones basadas en la experiencia para quienes barajen asistir a futuras ediciones

A falta de poder conseguir una entrevista con los dos inventores españoles galardonados este año, cuyas impresiones sobre lo acontecido en Ginebra os prometemos ofrecer en una próxima entrada, hemos tenido la oportunidad de hablar con Yeray Suárez, inventor y emprendedor canario que obtuvo una medalla de oro y el Premio de la Fundación García Cabrerizo en 2015 gracias a la creación de un ingenioso sistema de puertas y bisagras de fácil colocación. Él mismo lo fabrica y comercializa bajo el nombre de “Milukadoors”.

Yeray Suárez nos comenta que cuando decidió acudir al Salón de Ginebra “no había una empresa montada alrededor del sistema (eran unos prototipos creados por mí totalmente funcionales) y asistió a la feria “con la única intención de tener la posibilidad de enseñar el sistema a IKEA, por su facilidad de montaje y por su packaging totalmente plano y optimizado, ellos eran los que a priori podían sacar más partido al invento”.

Suárez Invitó a IKEA a asistir al salón pero la firma de origen sueco declinó asistir a la feria comentando Suárez que no trabajaban con diseñadores externos.

Pero el revés inicial sufrido por el joven inventor español tuvo pronta compensación. Los premios fueron una de las mayores sorpresas del salón de Ginebra de aquel año. El sistema Milukadoors se llevó una medalla de oro, el reconocimiento del jurado y el premio García Cabrerizo. Suárez nos comenta que los galardones “validaban mi invento como un buen producto, a lo que se sumó la sorpresa de que el público asistente quisiera comprar las puertas que exponíamos”

Pese a ese éxito que, haciendo una analogía con el mundo del cine, podría considerarse de “crítica y público”, Suárez nos confiesa que recibir los premios tampoco le fue de gran utilidad para afianzar su negocio, principalmente por la falta de difusión mediática que tuvo en nuestro país la obtención de tan buenos resultados en el Salón de Ginebra.

El inventor del sistema Milukadoors nos aclara que “bien usados pueden ayudar, pero depende siempre del inventor dar a conocer lo que hace y mostrar lo que ha ganado; los premios dan credibilidad y cierto prestigio al invento pero, mirando las cosas con perspectiva, si hubiese dedicado el importe que emplee en ir a Ginebra a realizar una buena campaña de marketing y comunicación hubiera conseguido mejores resultados. Aún así Suárez destacó que su asistencia al acontecimiento le fue de gran utilidad “me sirvió mucho para aprender, para convivir e intercambiar impresiones con otros inventores españoles y para disfrutar del buen sabor de boca que deja el haber sido premiado a escala internacional”.

Además de facilitarnos sus impresiones personales, nuestro entrevistado quiso también brindar una serie de consejos prácticos para quienes estén pensando acudir a futuras ediciones del Salón de Invenciones de Ginebra o a acontecimientos similares. En concreto comentó “mi consejo a los inventores que quieran participar es que se lo preparen bien, que inviten a todos los posibles interesados en su invento (yo me equivoqué sólo invitando a Ikea), que tengan una web montada alrededor de él (aunque sólo sea una Landing Page, para captar correos de interesados) y que lleven prototipos funcionales”.

Como conclusión, Suárez afirmó que los inventores han de tener claro qué tipo de feria se ajusta mejor a lo que ofrece su invento, ya que no todas son ideales para captar posibles inversores. Con respecto a su caso aseveró que “hubiera sido mejor asistir a una feria de mobiliario internacional que a una feria de inventos”.

Comienza la feria de invenciones más importante del mundo

Nueve inventores/as españoles acudirán mañana al Salón Internacional de Inventos de Ginebra apoyados y asesorados por la Fundación García Cabrerizo

Mañana comenzará en Suiza la cuadragésimo sexta edición de el Salón Internacional de Inventos de Ginebra, una convocatoria que por tradición y dimensiones es considerada la más importante para  inventores e innovadores de todo el mundo. Organizada bajo el auspicio del Gobierno de Suiza, las autoridades locales de su ciudad sede y la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) congregará este año a 725 expositores procedentes de cuarenta países. El 80% de ellos serán empresas y centros de investigación universitarios y el 20% investigadores e inventores particulares. A lo largo de las cinco jornadas que durará el acontecimiento se presentarán en torno a 1.000 nuevas invenciones y se recibirán hasta a 30.000 visitantes procedentes de los cuatro puntos cardinales del globo.

Al igual que en pasadas ediciones, la  Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) acudirán al Ginebra con el fin de respaldar y reconocer públicamente el importante aporte de las innovaciones españolas al desarrollo económico y tecnológico del país. Para ello, al igual que otras muchas Oficinas Nacionales de Propiedad Industrial presentes en el evento, otorgará un premio especial durante su transcurso. El pasado año fue a parar a la firma Lumiartecnia, sobre la que escribimos un artículo en este mismo blog.

A la entrega del citado galardón se sumará la del concedido por la Fundación García Cabrerizo, entidad que desde su fundación ha sido delegación oficial en nuestro país del Salón Internacional de Invenciones. En virtud de ese papel se ha ocupado durante muchos años de asesorar a las entidades, instituciones, empresas e inventores españoles que han manifestado su interés en acudir al acontecimiento. Desde la propia fundación nos han concretado que llevan haciéndolo desde principios de la década de los setenta del siglo pasado, empleando para hacer su labor bases de datos públicas de la OEPM  así como de otros organismos oficiales dedicados al registro de invenciones.

Gracias a ellas la Fundación García Cabrerizo envía cada año publicidad oficial e información del Salón en español a todos aquellos inventores que han solicitado el registro de una patente de invención o modelo de utilidad durante el último ejercicio. A día de hoy es enviada a unos 2.500 destinatarios.

Información, asesoría y acompañamiento

Según nos han informado desde la propia fundación, en el primer correo postal reciben el folleto informativo oficial donde se explica cómo, por qué y quién puede ser expositor en el Salón Internacional de Invenciones de Ginebra. Asimismo se les informa de datos técnicos de acuerdo con las estadísticas facilitadas por la propia organización en cuanto a número de expositores, visitantes, periodistas, superficie de exposición, etc., significando también los diferentes premios y distinciones a los cuales se opta por ser expositor.

En el envío se incluye además el formulario de participación para poder inscribirse como participante del Salón y dar así a conocer su invento a una amplia audiencia internacional, con indicación de las tarifas a satisfacer para formalizar la inscripción.

Además de esto, la Delegación Oficial para España hace de puente entre los inventores y expositores españoles y la organización, traduciendo instrucciones e instancias, transcribiendo al inglés los diferentes formularios de participación y canalizándolos hasta la Secretaría del Salón.

Una vez formalizada la solicitud de participación, la Fundación García Cabrerizo facilita a los inscritos instrucciones relativas al envío del material para exponer en el Salón, ofertando la contratación de servicios complementarios que puedan ser necesarios o convenientes, y en general, facilitando recomendaciones útiles para que la exhibición de las invenciones desarrolladas por los inventores españoles tenga el mayor de los éxitos.

Por último, la oficina Garcia Cabrerizo culmina esta labor de asesoría y acompañamiento desplazándose hasta Ginebra. Los expositores cuentan con el apoyo personal de un delegado de la entidad, así como de una azafata políglota, quienes ayudan a todos los inventores/as en cuanto precisen, principalmente en sus relaciones con el Jurado Internacional y con los inversores interesados en sus invenciones, con el fin de procurar una relación fluida y fructífera.

Según nos comentan desde la delegación, una vez acabada su experiencia en Ginebra los expositores valoran muy positivamente su labor, y muchos de ellos consideran conseguidos los objetivos por los cuales se presentaron a la convocatoria, siendo el principal de ellos dar visibilidad internacional a sus inventos. Algunos logran apalabrar acuerdos de colaboración con inversores y muchos alcanzan al menos una primera toma de contacto para la comercialización de sus realizaciones.

La participación española en el Salón de Invenciones

Un Jurado Internacional constituido por cerca de 82 especialistas se encarga de examinar los méritos de cada una de las invenciones presentadas a fin de decidir los galardones a conceder. Desde la Fundación García Cabrerizo comentan con respecto a ellos que “la competencia del jurado permite asegurar que los premios recibidos constituyen para sus destinatarios un testimonio singular de la calidad de su invención, de gran importancia para el lanzamiento comercial de la misma”.

Junto con los premios concedidos por el Jurado Internacional, muchas instituciones públicas y privadas, entre ellas la OEPM, quieren mostrar anualmente su apoyo al Salón otorgando una pluralidad de distinciones especiales que destacan aspectos concretos de las invenciones agraciadas.

En todas las ediciones los inventores e inventoras españoles han conseguido diferentes premios y distinciones. Según la base de datos de la Fundación García Cabrerizo, a partir de la edición del año 2000 la media de participantes españoles fue de 30 hasta 2010. Cabe destacar que en ese último año de la década una inventora española, Celia Sánchez Ramos, recibió por primera vez el máximo galardón del Salón de Invenciones. A partir del momento en que comenzó a desatarse la crisis económica mundial, que dio sus primeros coletazos en España en el año 2008, la participación ha ido paulatinamente descendiendo. De hecho, muchos inventores han trasladado a la Delegación Española la imposibilidad de cumplir su deseo de estar presentes en el Salón por falta de fondos. No obstante, en el presente año concurrirán nueve expositores españoles, que exhibirán invenciones en los más variados campos de la técnica. En próximos artículos del blog os acercaremos a algunas de ellas. Si queréis estar informados/as sobre lo que acontecerá durante el Salón y qué entidades han resultado premiadas os recomendamos visitar la página web del evento y seguir su perfil en la red social Facebook. 

Tres españolas entre las finalistas al Premio Europeo a la Mujer Innovadora.

El pasado 8 de marzo, durante la celebración del Día Internacional de la Mujer, la Comisión Europea dio a conocer el nombre de las 12 finalistas que optarán a recibir este año el Premio Europeo a la Mujer Innovadora.

La ganadora se sabrá el próximo 26 de junio, fecha en la que recibirá un buen respaldo a su trabajo ya que el certamen, fundado bajo el marco de la iniciativa Horizonte2020, otorga cantidades que van desde los 20.000 € hasta los 100.000 € a proyectos desarrollados por mujeres innovadoras que hayan beneficiado el avance de las investigaciones europeas en su campo y/o que hayan fundado compañías de éxito en el mercado.

El pasado año hubo cuatro mujeres españolas entre las finalistas, hito del que dimos cuenta en esta entrada del blog, y este año seguimos de enhorabuena; de entre las mujeres que optan a recibir el premio principal tres son españolas, lo que representa un tercio del total.

En concreto hablamos de Alicia Asín Pérez, co-fundadora de la compañía Libelium de Zaragoza, responsable del desarrollo de una tecnología de sensores inteligentes útil para desplegar redes y aplicaciones para crear entornos IoT.

María-Pau Ginebra, fundadora de la compañía Mimetis en Barcelona, que diseña y manufactura nuevos materiales bio-sintéticos para la regeneración ósea y aplicaciones ortopédicas.

Y finalmente María Luisa Hernández Latorre, co-fundadora de la compañía Ingelia en Valencia, cuya actividad se centra en la aplicación de una novedosa tecnología industrial desarrollada para reciclar residuos biológicos en biomateriales

Las otras seis finalistas proceden de Francia (2), Italia, Austria, Reino Unido y Lituania. Podéis ver qué proyectos empresariales les ocupan visitando la web donde la Comisión Europea ofrece la lista completa de aspirantes a recibir el premio en esta su quinta entrega.

Criterios de selección y decisión muy claros

Las finalistas han sido seleccionadas por un jurado independiente compuesto por expertos del ámbito de los negocios, de entidades de capital riesgo, emprendedores y académicos. La Comisión recibió 122 solicitudes procedentes de todos los países de la UE alineados con los objetivos que marca el plan Horizonte2020. Las compañías creadas por las mujeres participantes se han levantado en torno a ideas innovadoras aplicadas a un amplio espectro de sectores de mercado, siendo el sanitario, el bio-tecnológico y el de innovación social los tres más prominentes. A la hora de escoger a las potenciales ganadoras el jurado ha seguido cuatro criterios básicos muy claros.

  • La originalidad y potencial comercial del producto o servicio provistos por la compañía de la participante (teniendo en cuenta para evaluarlos el número de patentes, co-patentes y marcas registradas por ella).
  • El impacto económico, medido por el número de países de la UE a los que haya sido exportado el producto y por el volumen de retorno de la inversión generado en 2015 y 2016.
  • El impacto social, medido por la cantidad de empleos que haya podido generar la llegada del producto innovador al mercado y en qué medida contribuye a combatir los retos que ha de afrontar la UE
  • El peso del papel que ha cumplido la mujer que opta a recibir el premio en el éxito cosechado por la compañía. Con arreglo a este último criterio, deberá explicar su grado de influencia en ese éxito y servir así como inspiración para que otras mujeres se conviertan en emprendedoras.

Una iniciativa encaminada a cerrar la brecha de género

Al igual que el resto de potencias económicas, Europa necesita seguir innovando para impulsar su crecimiento económico, mantener un buen nivel competitivo y afrontar con ciertas garantías de éxito los retos que se le presentan durante las próximas décadas (envejecimiento de la población, cambio climático, búsqueda de la eficiencia energética, conservación del medio ambiente…).

Se trata de un triple objetivo difícil de conseguir para el viejo continente en caso de no saber aprovechar como debe todos los recursos humanos de los que dispone, siendo inaceptable el desperdicio de las capacidades, conocimientos y destrezas atesorados por las mujeres a causa del insuficiente reconocimiento público de sus logros y su infra-representación en el ámbito empresarial.

Pese a que constituyen el 52% de la población europea, las mujeres tan sólo representan el 34,4% del total de personas que trabajan por cuenta propia en la UE, y el 30% de las que son dueñas de su empresa. A pesar de ser bastante mejorable, este último porcentaje está entre los más altos del mundo, si bien se sitúa aún por debajo de los registrados en EE.UU, donde de acuerdo con éste estudio especializado publicado en 2017 el 30,7% de las personas que son dueñas de sus propios negocios son mujeres; ó China, país en el que el número de mujeres propietarias de empresas llega a ser del 30,9% del total.

Siguiendo con el repaso de las cifras recogidas en el estudio de referencia citado, es interesante destacar que en él España aparece como el país europeo en el que hay más mujeres emprendedoras dueñas de sus negocios. El 30,8% del total de personas que son propietarias de una empresa en nuestro país son mujeres. Los países del viejo continente que se sitúan más cerca de esta cifra son Polonia (29,6%), Portugal (29,1%) y Bélgica (26,2%).

Con el fin de hacer menor esta brecha de género en el ámbito empresarial, la Comisión Europea está trabajando para alentar a más mujeres a sacar adelante sus propios negocios. La celebración de los Premios Europeos a la mujer innovadora es una de las iniciativas que se organizan persiguiendo ese objetivo. Según palabras del comisario europeo en materia de innovación, investigación y ciencia Carlos Moedas, por medio de estos galardones “se brinda reconocimiento público a mujeres emprendedoras excepcionales, lo que esperamos inspire a otras a seguir sus pasos”.

En la web historica de la Oficina Española de Patentes y Marcas hay un apartado dedicado a las mujeres inventoras que también os puede servir de inspiración e impulso.