Comienza la feria de invenciones más importante del mundo

Nueve inventores/as españoles acudirán mañana al Salón Internacional de Inventos de Ginebra apoyados y asesorados por la Fundación García Cabrerizo

Mañana comenzará en Suiza la cuadragésimo sexta edición de el Salón Internacional de Inventos de Ginebra, una convocatoria que por tradición y dimensiones es considerada la más importante para  inventores e innovadores de todo el mundo. Organizada bajo el auspicio del Gobierno de Suiza, las autoridades locales de su ciudad sede y la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) congregará este año a 725 expositores procedentes de cuarenta países. El 80% de ellos serán empresas y centros de investigación universitarios y el 20% investigadores e inventores particulares. A lo largo de las cinco jornadas que durará el acontecimiento se presentarán en torno a 1.000 nuevas invenciones y se recibirán hasta a 30.000 visitantes procedentes de los cuatro puntos cardinales del globo.

Al igual que en pasadas ediciones, la  Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) acudirán al Ginebra con el fin de respaldar y reconocer públicamente el importante aporte de las innovaciones españolas al desarrollo económico y tecnológico del país. Para ello, al igual que otras muchas Oficinas Nacionales de Propiedad Industrial presentes en el evento, otorgará un premio especial durante su transcurso. El pasado año fue a parar a la firma Lumiartecnia, sobre la que escribimos un artículo en este mismo blog.

A la entrega del citado galardón se sumará la del concedido por la Fundación García Cabrerizo, entidad que desde su fundación ha sido delegación oficial en nuestro país del Salón Internacional de Invenciones. En virtud de ese papel se ha ocupado durante muchos años de asesorar a las entidades, instituciones, empresas e inventores españoles que han manifestado su interés en acudir al acontecimiento. Desde la propia fundación nos han concretado que llevan haciéndolo desde principios de la década de los setenta del siglo pasado, empleando para hacer su labor bases de datos públicas de la OEPM  así como de otros organismos oficiales dedicados al registro de invenciones.

Gracias a ellas la Fundación García Cabrerizo envía cada año publicidad oficial e información del Salón en español a todos aquellos inventores que han solicitado el registro de una patente de invención o modelo de utilidad durante el último ejercicio. A día de hoy es enviada a unos 2.500 destinatarios.

Información, asesoría y acompañamiento

Según nos han informado desde la propia fundación, en el primer correo postal reciben el folleto informativo oficial donde se explica cómo, por qué y quién puede ser expositor en el Salón Internacional de Invenciones de Ginebra. Asimismo se les informa de datos técnicos de acuerdo con las estadísticas facilitadas por la propia organización en cuanto a número de expositores, visitantes, periodistas, superficie de exposición, etc., significando también los diferentes premios y distinciones a los cuales se opta por ser expositor.

En el envío se incluye además el formulario de participación para poder inscribirse como participante del Salón y dar así a conocer su invento a una amplia audiencia internacional, con indicación de las tarifas a satisfacer para formalizar la inscripción.

Además de esto, la Delegación Oficial para España hace de puente entre los inventores y expositores españoles y la organización, traduciendo instrucciones e instancias, transcribiendo al inglés los diferentes formularios de participación y canalizándolos hasta la Secretaría del Salón.

Una vez formalizada la solicitud de participación, la Fundación García Cabrerizo facilita a los inscritos instrucciones relativas al envío del material para exponer en el Salón, ofertando la contratación de servicios complementarios que puedan ser necesarios o convenientes, y en general, facilitando recomendaciones útiles para que la exhibición de las invenciones desarrolladas por los inventores españoles tenga el mayor de los éxitos.

Por último, la oficina Garcia Cabrerizo culmina esta labor de asesoría y acompañamiento desplazándose hasta Ginebra. Los expositores cuentan con el apoyo personal de un delegado de la entidad, así como de una azafata políglota, quienes ayudan a todos los inventores/as en cuanto precisen, principalmente en sus relaciones con el Jurado Internacional y con los inversores interesados en sus invenciones, con el fin de procurar una relación fluida y fructífera.

Según nos comentan desde la delegación, una vez acabada su experiencia en Ginebra los expositores valoran muy positivamente su labor, y muchos de ellos consideran conseguidos los objetivos por los cuales se presentaron a la convocatoria, siendo el principal de ellos dar visibilidad internacional a sus inventos. Algunos logran apalabrar acuerdos de colaboración con inversores y muchos alcanzan al menos una primera toma de contacto para la comercialización de sus realizaciones.

La participación española en el Salón de Invenciones

Un Jurado Internacional constituido por cerca de 82 especialistas se encarga de examinar los méritos de cada una de las invenciones presentadas a fin de decidir los galardones a conceder. Desde la Fundación García Cabrerizo comentan con respecto a ellos que “la competencia del jurado permite asegurar que los premios recibidos constituyen para sus destinatarios un testimonio singular de la calidad de su invención, de gran importancia para el lanzamiento comercial de la misma”.

Junto con los premios concedidos por el Jurado Internacional, muchas instituciones públicas y privadas, entre ellas la OEPM, quieren mostrar anualmente su apoyo al Salón otorgando una pluralidad de distinciones especiales que destacan aspectos concretos de las invenciones agraciadas.

En todas las ediciones los inventores e inventoras españoles han conseguido diferentes premios y distinciones. Según la base de datos de la Fundación García Cabrerizo, a partir de la edición del año 2000 la media de participantes españoles fue de 30 hasta 2010. Cabe destacar que en ese último año de la década una inventora española, Celia Sánchez Ramos, recibió por primera vez el máximo galardón del Salón de Invenciones. A partir del momento en que comenzó a desatarse la crisis económica mundial, que dio sus primeros coletazos en España en el año 2008, la participación ha ido paulatinamente descendiendo. De hecho, muchos inventores han trasladado a la Delegación Española la imposibilidad de cumplir su deseo de estar presentes en el Salón por falta de fondos. No obstante, en el presente año concurrirán nueve expositores españoles, que exhibirán invenciones en los más variados campos de la técnica. En próximos artículos del blog os acercaremos a algunas de ellas. Si queréis estar informados/as sobre lo que acontecerá durante el Salón y qué entidades han resultado premiadas os recomendamos visitar la página web del evento y seguir su perfil en la red social Facebook. 

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Innovación española en la prevención de incendios ocasionados por fugas de gas

Aunque el número de personas que muere en España a consecuencia de las heridas sufridas durante un incendio es bajo en comparación con el de otros países europeos, desde 2010 se viene recogiendo un dato que preocupa a los bomberos: el porcentaje de fallecidos que son mayores de 65 años permanece estable, siendo en torno al 50% del total.

Disponer de sistemas que alerten a las personas de edad avanzada sobre la posibilidad de que se produzca un incendio en su domicilio puede proporcionarles un tiempo clave para escapar de sus letales efectos. Una empresa radicada en Sevilla ha patentado recientemente un sistema que no sólo alerta sobre la posibilidad de incendio a causa de una fuga de gas, también impide que éste se desencadene.

Los mayores de 65 años, especialmente vulnerables

Como viene siendo habitual desde 2010, a finales del pasado año la Asociación Profesional de Técnicos de Bomberos junto con la Fundación Mapfre publicó el estudio anual mediante el que da a conocer el número de personas fallecidas en España durante 2016 a consecuencia de las heridas o problemas sufridos como resultado del desencadenamiento de un incendio. Fueron 175, una cifra de víctimas mortales baja en comparación con las registradas en otros países de Europa como Italia, Países Bajos o Reino Unido pero que, desgraciadamente, representa un lamentable incremento del 22% con respecto al número de personas que murieron a consecuencia de un incendio en 2015.

Al consultar el apartado del informe donde se ofrecen las cifras sobre la edad de los fallecidos llama la atención comprobar que noventa de los 175, el 52% del total, son personas de más de 65 años. Como señalan desde la APTB ese porcentaje ofrece un triste reflejo de la sociedad en la que vivimos, “donde cada vez hay más personas mayores viviendo en soledad y que a menudo padecen además algún tipo de discapacidad que hace disminuir sus aptitudes para reaccionar adecuadamente durante un incendio”. Éste perfil es el más frecuente entre los fallecidos, manteniendo un porcentaje estable –por encima del 50% – desde 2012, lo que a juicio de la entidad responsable del estudio supone un estancamiento preocupante.

Según la propia APTB la instalación de sistemas de protección y vigilancia avanzados es una tarea prioritaria a abordar para conseguir disminuir el número de personas mayores que mueren a causa de un incendio; ya que, reiteran, “a partir de los 65 años las personas que viven solas y con limitaciones no pueden controlar determinadas situaciones que comportan riesgos” por lo que es imprescindible que dispongan de sistemas que reduzcan al mínimo su posible desencadenamiento.

Un eficaz sistema de alerta y prevención patentado en España

En España hay una empresa radicada en Sevilla que lleva años investigando en la manera de fabricar nuevos sistemas útiles para detener y prevenir el desencadenamiento de incendios. Se llama Safe Build y centra su trabajo en evitar los provocados a causa de explosiones debidas a fugas incontroladas de gases combustibles. La inquietud por innovar para conseguir ese objetivo está muy arraigada en la empresa, ya que uno de sus socios fundadores, Antonio Esteban Frades, fue precursor en 1972 de la sociedad “Estudios y Aplicaciones Electrónicas”.

Os hablamos de ella porque en 2014, gracias a la citada actividad investigadora registró la patente de Safe Gas, un sistema que además de detectar la fuga de gases combustibles desconecta, acto seguido y de forma automática, la corriente eléctrica, evitando así que cualquier chispa desencadene una explosión de consecuencias letales.

El diseño, desarrollo, fabricación y comercialización de este innovador sistema de prevención de incendios, del que ya se han instalado varios miles de unidades, no sólo ha servido a la compañía para obtener una ventaja competitiva dentro de su sector, también le ha llevado a obtener un premio a escala estatal en reconocimiento público a su actividad investigadora.

Desde Safe Build nos han aclarado que comenzaron a trabajar en el desarrollo de Safe Gas “con la idea inicial de crear un sistema capaz de prevenir las explosiones por fugas de gas, ya que por desgracia nos tocó sufrir en primera persona las terribles consecuencias que acarrean. Ahora bien, a pesar de que en un principio Safe Gas fue creado con ese objetivo, ahora tiene otras capacidades que no se deben pasar por alto, ya que es capaz de prevenir incendios de origen eléctrico e intoxicaciones por inhalación de monóxido de carbono”.

Según nos han explicado, para diseñar el prototipo tan sólo fue necesario el concurso de una persona de la plantilla, a quien se sumaron “dos ingenieros para el desarrollo de la placa que incorpora y una empresa fabricante especializada, encargada de hacer las primeras 300 unidades”.

La principal novedad que aporta Safe Gas con respecto a los sistemas existentes hasta el momento para neutralizar el riesgo de explosión a causa de un escape de gas es la posibilidad de eliminar uno de los tres componentes necesarios para que suceda la explosión: la chispa eléctrica.

El sistema corta la corriente al detectar el escape de gas y además, mediante la conexión de una alarma denominada Safe Life, avisa de lo sucedido a todas las personas que se encuentren en la casa. Dicha alarma es portátil, desenchufable y está provista de una luz que permite emplearla a modo de linterna, ya que a consecuencia del cierre de la corriente las personas deberán moverse a oscuras por el domicilio hasta llegar a una ventana para proceder a ventilar las estancias y dejar salir el gas acumulado.

El propio Antonio Esteban Frades, titular de la patente y socio fundador de Safe Build, explica cómo funciona Safe Gas en el siguiente vídeo

La importancia económica de la Semana Santa para varias ciudades españolas ha impulsado en ellas su registro como marca

Inmersos ya en la celebración de Semana Santa, periodo durante el que multitud de pequeñas localidades y capitales de provincia del Estado cobran un interés turístico inusitado con motivo de la celebración de eventos religiosos de honda tradición. Un ejemplo de las repercusiones de su efecto llamada lo pudimos conocer el pasado año, cuando supimos que Zamora recibió a 250.000 visitantes durante este periodo vacacional.

Además de la atracción que suscitan entre los creyentes, la salida en procesión de las imágenes de vírgenes, santos y otras celebraciones relacionados con la muerte y pasión de Cristo llaman la atención de muchas personas sin devoción alguna por la Iglesia Católica, a quienes atraen a causa de su interés cultural. Ello convierte la Semana Santa en una convocatoria señalada por haberse convertido en una fuente de ingresos importante que ayuntamientos, agrupaciones religiosas y empresas del sector servicios de las localidades donde se celebran eventos importantes tienen muy en cuenta.

La Semana Santa es ya una marca registrada reconocida en varias ciudades

En adición a los artículos publicados en prensa con respecto al indudable impacto económico de la Semana Santa, cabe comentar que éste ha quedado reflejado hasta en trabajos académicos, como es el caso del presentado por Emilio Javier Ramírez Roldan en la Universidad de Sevilla, concretamente en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales, titulado “Impacto de la Semana Santa de Sevilla en el comercio de la ciudad. Apuntes históricos y actualidad”. Precisamente por ser conscientes de la importancia social, cultural y económica del evento, las autoridades municipales de Sevilla registraron como marca su Semana Santa en 1992.

 

El cartel de la Semana Santa de Sevilla de 2018, obra de Pepillo Gutiérrez Aragón

Otra gran ciudad de la provincia sureña como es Córdoba ya había convertido esta festividad religiosa en un signo distintivo dos años antes, si bien en esta ocasión no fue el ayuntamiento de la ciudad el que procedió a realizar en la OEPM los trámites necesarios para ello, sino la Agrupación de Hermandades y Cofradías, y ciñendo los términos del registro a la clase 16, referida a artículos de papel, de papelería y productos de imprenta.

La decisión de los hermanos y cofrades cordobeses quizá se inspiró en la tomada por la Junta Mayor de Cofradías y Hermandades de Semana Santa de Orihuela, que registró la Semana Santa de la ciudad en 1998.  A estos casos se suman otros como los de la Semana Santa de Crevillente o el más reciente de la Semana Santa Marinera de Valencia, registrada en 2016. En la mayoría de los casos, además de otros apartados de la Clasificación de Niza, todos los registros incluyen el número 41, relativo a los servicios de organización de actos culturales, educaciones y recreativos propios de la Semana Santa.

El registro de marca y algunas modificaciones de la próxima reforma de la Ley de Marcas

Dando este paso, quienes asumen buena parte de las responsabilidades derivadas de la organización de las procesiones y eventos religiosos multitudinarios que tienen lugar durante la Semana Santa se aseguran que terceros no aprovechen la coyuntura para lucrarse con los signos y símbolos a ellas asociados. Como se aclara desde la OEPM, registrar una marca supone la concesión de un título que otorga el derecho exclusivo a la utilización de un signo para la identificación de un producto o un servicio en el mercado. Pueden ser Marcas las palabras o combinaciones de palabras, imágenes, figuras, símbolos, gráficos, letras, cifras, formas tridimensionales (envoltorios, envases, formas del producto o su representación), sonidos y, por extensión, cualquier combinación de los signos anteriormente mencionados.

El 14 de enero de 2019 está previsto que entre en vigor una reforma parcial de la ley de marcas que armonizará el sistema de registro español con el sistema de marcas de la Unión Europea. El ajuste supondrá una serie de cambios, de entre los cuales uno de los más significativo será quizá el que afecta al signo distintivo.

A partir de la entrada en vigor de la reforma para que un signo distintivo pueda ser solicitado ante la Oficina Española de Patentes y Marcas tan sólo se exigirá que sea susceptible de representación, sin necesidad de especificar el medio empleado, siempre y cuando tanto público como autoridades competentes en la materia puedan determinar con claridad cuál es el objeto de la protección.

Otro cambio relevante del anteproyecto determina la prohibición de registrar como marca para productos o servicios, un signo si con anterioridad se ha solicitado para el mismo otra clase de protecciones como las otorgadas por las denominaciones de origen o las indicaciones geográficas, y siempre y cuando la entidad o persona autorizada en virtud de la legislación aplicable para ejercer los derechos derivados de las mismas, tenga el derecho a prohibir la utilización de una marca posterior.

Si quieres conocer como obtener rentabilidad de éstos y otros bienes intangibles lee la entrada que publicamos en este mismo blog

Tres españolas entre las finalistas al Premio Europeo a la Mujer Innovadora.

El pasado 8 de marzo, durante la celebración del Día Internacional de la Mujer, la Comisión Europea dio a conocer el nombre de las 12 finalistas que optarán a recibir este año el Premio Europeo a la Mujer Innovadora.

La ganadora se sabrá el próximo 26 de junio, fecha en la que recibirá un buen respaldo a su trabajo ya que el certamen, fundado bajo el marco de la iniciativa Horizonte2020, otorga cantidades que van desde los 20.000 € hasta los 100.000 € a proyectos desarrollados por mujeres innovadoras que hayan beneficiado el avance de las investigaciones europeas en su campo y/o que hayan fundado compañías de éxito en el mercado.

El pasado año hubo cuatro mujeres españolas entre las finalistas, hito del que dimos cuenta en esta entrada del blog, y este año seguimos de enhorabuena; de entre las mujeres que optan a recibir el premio principal tres son españolas, lo que representa un tercio del total.

En concreto hablamos de Alicia Asín Pérez, co-fundadora de la compañía Libelium de Zaragoza, responsable del desarrollo de una tecnología de sensores inteligentes útil para desplegar redes y aplicaciones para crear entornos IoT.

María-Pau Ginebra, fundadora de la compañía Mimetis en Barcelona, que diseña y manufactura nuevos materiales bio-sintéticos para la regeneración ósea y aplicaciones ortopédicas.

Y finalmente María Luisa Hernández Latorre, co-fundadora de la compañía Ingelia en Valencia, cuya actividad se centra en la aplicación de una novedosa tecnología industrial desarrollada para reciclar residuos biológicos en biomateriales

Las otras seis finalistas proceden de Francia (2), Italia, Austria, Reino Unido y Lituania. Podéis ver qué proyectos empresariales les ocupan visitando la web donde la Comisión Europea ofrece la lista completa de aspirantes a recibir el premio en esta su quinta entrega.

Criterios de selección y decisión muy claros

Las finalistas han sido seleccionadas por un jurado independiente compuesto por expertos del ámbito de los negocios, de entidades de capital riesgo, emprendedores y académicos. La Comisión recibió 122 solicitudes procedentes de todos los países de la UE alineados con los objetivos que marca el plan Horizonte2020. Las compañías creadas por las mujeres participantes se han levantado en torno a ideas innovadoras aplicadas a un amplio espectro de sectores de mercado, siendo el sanitario, el bio-tecnológico y el de innovación social los tres más prominentes. A la hora de escoger a las potenciales ganadoras el jurado ha seguido cuatro criterios básicos muy claros.

  • La originalidad y potencial comercial del producto o servicio provistos por la compañía de la participante (teniendo en cuenta para evaluarlos el número de patentes, co-patentes y marcas registradas por ella).
  • El impacto económico, medido por el número de países de la UE a los que haya sido exportado el producto y por el volumen de retorno de la inversión generado en 2015 y 2016.
  • El impacto social, medido por la cantidad de empleos que haya podido generar la llegada del producto innovador al mercado y en qué medida contribuye a combatir los retos que ha de afrontar la UE
  • El peso del papel que ha cumplido la mujer que opta a recibir el premio en el éxito cosechado por la compañía. Con arreglo a este último criterio, deberá explicar su grado de influencia en ese éxito y servir así como inspiración para que otras mujeres se conviertan en emprendedoras.

Una iniciativa encaminada a cerrar la brecha de género

Al igual que el resto de potencias económicas, Europa necesita seguir innovando para impulsar su crecimiento económico, mantener un buen nivel competitivo y afrontar con ciertas garantías de éxito los retos que se le presentan durante las próximas décadas (envejecimiento de la población, cambio climático, búsqueda de la eficiencia energética, conservación del medio ambiente…).

Se trata de un triple objetivo difícil de conseguir para el viejo continente en caso de no saber aprovechar como debe todos los recursos humanos de los que dispone, siendo inaceptable el desperdicio de las capacidades, conocimientos y destrezas atesorados por las mujeres a causa del insuficiente reconocimiento público de sus logros y su infra-representación en el ámbito empresarial.

Pese a que constituyen el 52% de la población europea, las mujeres tan sólo representan el 34,4% del total de personas que trabajan por cuenta propia en la UE, y el 30% de las que son dueñas de su empresa. A pesar de ser bastante mejorable, este último porcentaje está entre los más altos del mundo, si bien se sitúa aún por debajo de los registrados en EE.UU, donde de acuerdo con éste estudio especializado publicado en 2017 el 30,7% de las personas que son dueñas de sus propios negocios son mujeres; ó China, país en el que el número de mujeres propietarias de empresas llega a ser del 30,9% del total.

Siguiendo con el repaso de las cifras recogidas en el estudio de referencia citado, es interesante destacar que en él España aparece como el país europeo en el que hay más mujeres emprendedoras dueñas de sus negocios. El 30,8% del total de personas que son propietarias de una empresa en nuestro país son mujeres. Los países del viejo continente que se sitúan más cerca de esta cifra son Polonia (29,6%), Portugal (29,1%) y Bélgica (26,2%).

Con el fin de hacer menor esta brecha de género en el ámbito empresarial, la Comisión Europea está trabajando para alentar a más mujeres a sacar adelante sus propios negocios. La celebración de los Premios Europeos a la mujer innovadora es una de las iniciativas que se organizan persiguiendo ese objetivo. Según palabras del comisario europeo en materia de innovación, investigación y ciencia Carlos Moedas, por medio de estos galardones “se brinda reconocimiento público a mujeres emprendedoras excepcionales, lo que esperamos inspire a otras a seguir sus pasos”.

En la web historica de la Oficina Española de Patentes y Marcas hay un apartado dedicado a las mujeres inventoras que también os puede servir de inspiración e impulso.

Las cifras de la EPO demuestran la fortaleza de las innovaciones en Europa

La Oficina Europea de Patentes (EPO por sus siglas en inglés) dio a conocer la semana pasada las cifras anuales de solicitudes y concesiones de patentes europeas correspondientes a 2017. Un año que su presidente, Benoît Battistelli, ha calificado como muy positivo, afirmación que corroboran los datos del informe donde se apunta que la EPO recibió casi 166.000 solicitudes (“applications”), entendidas como la suma de solicitudes de patentes europeas directas y de solicitudes PCT que entran en fase regional en la EPO.

Esta cifra supone un incremento del 3,9% con respecto a la recogida el pasado año, lo que a su vez representa el porcentaje de crecimiento más alto alcanzado hasta la fecha en términos de solicitudes. Por otra parte, la EPO concedió un total de 106.000 patentes, un 10,1% más que las concedidas en 2016. No obstante, el porcentaje de solicitudes presentadas por PYME respecto al total de solicitudes disminuye hasta el 24% desde el 28% correspondientes a 2016.

Según declaraciones de Benoît Battistelli, el máximo responsable de la citada entidad “la demanda creciente de patentes europeas confirma el atractivo de la zona euro como un mercado de tecnología puntera”. El hecho de que las compañías europeas hayan registrado durante 2017 más patentes que nunca, evidencia tanto la fortaleza de su apuesta por la innovación como la confianza en los servicios que brinda la EPO.

En ese sentido, Battistelli quiso destacar cómo la EPO ha respondido con éxito a la demanda sostenida por empresas e innovadores “adoptando medidas eficientes que han llevado a la oficina a mejorar los índices de producción, productividad y puntualidad”. El esmero por mantener la calidad de los productos y servicios ofertados, junto con el esfuerzo y trabajo constantes del equipo humano de la EPO, no sólo ha permitido a la oficina reducir la acumulación de trabajo pendiente sino que ha hecho posible a la entidad obtener los mejores resultados de su historia.

Europa mantiene el ritmo innovador marcado por las potencias económicas mundiales

Empresas e inventores de todo el mundo han continuado engrosando las buenas cifras de patentes tramitadas por la EPO durante 2017. Las solicitudes procedentes de los 38 estados miembros firmantes del Convenio de Patente Europea crecieron el 2,8% y suponen el 47% del total de países que solicitan el registro de patentes ante la EPO. De todos los países a nivel mundial cinco estuvieron especialmente activos durante el pasado año en esta materia; fueron EE.UU., Alemania, Japón, Francia y China. El gigante asiático consiguió por primera vez colarse entre los cinco países con más solicitudes de registro a sus espaldas gracias a un incremento de dos dígitos (16,6%) que le permitió adelantar por primera vez a Suiza.

Japón, con un 3,5% más de solicitudes, creció por primera vez después de haber registrado cifras negativas durante varios años. La principal excepción a la tendencia alcista general protagonizada por los países donde se registra un mayor número de patentes ha estado en la República de Korea, que tras dos años de crecimiento consecutivos ha visto decrecer en el 8,2% su porcentaje de solicitud de patentes europeas.

Subidas y descensos de las solicitudes de patentes en el contexto europeo

En lo que se refiere al contexto europeo, en el marco de la tendencia alcista general Austria, Dinamarca, España y Suecia son los cuatro países en los que se ha recogido un mayor crecimiento del número de solicitudes de patentes.

Entre los países punteros en innovación del viejo continente destaca el lugar ocupado por Holanda, país en el que el número de solicitudes de patentes europeas ha subido el 2,7% tras registrar en 2016 una bajada del 4,1%. La EPO también ha destacado los ascensos de Italia, donde se han recogido el 4,3% más de solicitudes con respecto a 2016, y el Reino Unido, que también continúa creciendo, si bien a un ritmo interanual del 2,4%, un poco menor que el del país transalpino. El Estado que encabeza en Europa el índice de solicitudes de registro de patentes es Alemania, con 25.490 patentes europeas solicitadas durante 2017, lo que supuso un crecimiento del 1,9% con respecto al número de solicitudes contabilizado el pasado año.

En lo que se refiere a Francia, tras experimentar un parón en su actividad innovadora que quedó reflejado en un descenso del 2,4% durante 2016 en el registro de solicitudes de patentes europeas, el número de solicitudes volvió a crecer en 2017, si bien tan sólo un tímido 0,5%. De entre los países de economía más fuertes en Europa Bélgica ha sido el que ha registrado un descenso en el número de solicitudes de patentes europeas (-0,9%) con respecto a las cifras obtenidas en 2016, si bien es importante matizar que éstas fueron excepcionales aquel año, experimentando un crecimiento del 7% con respecto a las registradas en 2015.

Al revisar las cifras recogidas en los países donde usualmente se registra un menor número de solicitudes de patentes europeas, el informe de la EPO destaca su notable subida en Dinamarca (+13,1%), Austria (+8,2%), España (+7,4%) y Suecia (+4,9%). El tercer puesto que ocupa nuestro país en esta sub-clasificación es una buena noticia, ligada al hecho de que el ascenso porcentual del registro de solicitudes de patentes europeas de origen español está muy por encima de la media alcista europea, situada en el 2,2%.Ahora bien, si tenemos en cuenta el total de países que presentaron solicitudes de Patentes Europeas , España aún no se encuentra entre los 10 primeros; con el registro de 1.676solicitudes de patentes europeas en 2017 ocupa el decimosexto lugar en esa clasificación. (comentario: no son solicitudes de patentes presentadas ante la EPO ya que la OEPM puede ser oficina receptora de patentes europeas)

Balance positivo del flujo de patentes intercontinental

En lo concerniente al intercambio de patentes, el informe de la EPO recoge algunas conclusiones acerca del que se produce entre las regiones económicas más innovadoras –el “IP5” integrado por Europa, China, Japón, Korea del Sur y EE.UU–. Dentro de este grupo, Europa continúa manteniendo un balance favorable, lo que significa que aún exporta más patentes hacia el resto de naciones citadas de las que importa desde éstas, un hecho que muestra la fortaleza de sus innovaciones.

La importancia de divulgar los resultados de las innovaciones científico-técnicas

Entrevista con Óscar Menéndez, director ejecutivo de la Asociación Española de Comunicación Científica

Cuando los medios de comunicación que no disponen de secciones especializadas en la materia informan sobre algún avance científico-técnico y/o su aplicación por una empresa al desarrollo de un producto innovador, suelen incurrir en el error de confundir frecuentemente el registro de marca con el de patente. En este mismo blog escribimos una entrada sobre los equívocos habituales que se dan entre marca y patente en la prensa y en otros ámbitos.

Os lo comentamos porque hace poco más de quince días, concretamente entre el 14 y 15 de febrero, tuvo lugar la Primera Jornada de Comunicación Científica en el marco de la séptima edición de “Transfiere”, Foro Europeo para la Ciencia, Tecnología e Innovación, en el que se celebraron más de 5.500 reuniones de trabajo entre representantes del ámbito empresarial, académico y científico-investigador de más de 5.300 grupos y 1.700 entidades públicas y privadas. Entre ellas la OEPM, que además de formar parte del comité organizador del evento participó en él y moderó la mesa redonda organizada bajo el título “Financiación, licencias, y recursos para el desarrollo en el mercado de la I+D”.

Estas Primeras Jornadas de Comunicación Científica celebradas durante el transcurso de la pasada edición de Transfiere fueron coordinadas y conducidas por la Asociación Española de Comunicación Científica (AECC), que facilitó el contacto entre periodistas e investigadores y mostró a los asistentes algunas de las pautas a tener en cuenta cuando se informa sobre temas de actualidad científica.

Con objeto de conocer las conclusiones extraídas por la AECC tras su celebración, nos pusimos en contacto con Óscar Menéndez, que además de ser su responsable es el director ejecutivo de la entidad. Os acercamos sus respuestas agradeciéndole su disponibilidad.

 

¿Cómo valoran que un foro como Transfiere acoja por primera vez la celebración de una Jornada de Comunicación Científica?

Es algo muy positivo. Sabemos que lo que no se cuenta no existe y estamos encantados de que el Foro Transfiere se haya empapado de esta filosofía. Es muy importante innovar, pero es igualmente importante trasladar a la sociedad los resultados de estos avances. Además, cuando se comunica también se traslada el resultado de nuestro trabajo a otros ámbitos, como son nuestros inversores y jefes, y por supuesto a posibles inversores, además de la propia comunidad innovadora.

¿Consideran que la experiencia ha sido satisfactoria?

Completamente satisfactoria. Hemos disfrutado compartiendo nuestras habilidades de comunicación y viendo las de otras personas e instituciones. La respuesta de los asistentes ha sido excelente y tuvimos una jornada con mucha motivación y participación.

¿Cambiarán algún aspecto organizativo de cara a futuras convocatorias?

Claro, porque todo es mejorable. Estamos en ello, haciendo balance, intentando que las excelentes opiniones que hemos recibido no nos impidan hacer las cosas mejor.

¿Tienen previsto repetirla el año que viene y/o extenderla a otro tipo de foros?

Estamos hablando con el Foro Transfiere, aunque todavía queda mucho para la edición de 2019. Haremos, como hasta ahora, eventos en otros ámbitos, pero con una estructura diferente. Tenemos a la vista Ciencia en Redes 2018 y en breve anunciaremos también la continuidad de CerebroBoca.

¿Cuáles han sido las principales conclusiones que han extraído de esta Jornada de Comunicación Científica?

Creo que lo que hemos dicho antes, lo que no se cuenta no existe. Otra conclusión: las experiencias de los demás son el camino para aprender cosas nuevas y mejorar nuestras habilidades.

Como entidad dedicada durante más de 30 años a promover el periodismo y la comunicación científica en España, Europa e Iberoamérica. ¿Qué avances calificarían como más significativos y por qué?

El auge de las comunicaciones y de las redes sociales está permitiendo ampliar, como nunca, la colaboración entre personas e instituciones a las que antes considerábamos lejanas, por geografía o incluso por el tipo de actividad. Tenemos que aprovechar todas las herramientas para derribar esas barreras y conseguir que cada día se haga más y mejor comunicación.

¿Consideran adecuada la manera en que se divulgan las noticias referidas a la innovación y a los avances científicos y tecnológicos en España? ¿Qué medio o medios de comunicación destacarían por su buena labor de difusión?

Tenemos casi 400 personas asociadas. Hay, por lo tanto, centenares de ejemplos de los que podríamos hablar. No podríamos decir quién lo hace mejor porque la riqueza reside en que prácticamente cada uno de nosotros tenemos una forma diferente de comunicar. Y eso es lo que nos hace más grandes y mejores.

A su juicio, ¿Cuáles son los principales errores que cometen los periodistas y otros profesionales de la comunicación cuando difunden información y contenidos relacionados con los avances científicos y tecnológicos?

Los principales errores tienen su origen en general en la falta de especialización. La ciencia, el medio ambiente y la tecnología requiere de comunicadores expertos. Pero creemos que en general en España se hace muy buena comunicación científica.

Por otra parte ¿Creen que los científicos e investigadores están lo suficientemente implicados en esta labor de difusión?

Cada día lo están más. Y nuestra obligación es convencerles de la importancia de la comunicación y de que su papel es imprescindible es saber qué ciencia se hace en nuestro país.

¿Existe en España algún programa de formación sobre comunicación científica? ¿Creen que esa especialización es necesaria?

La especialización es imprescindible. Puede hacerse directamente en los medios, pero lo lógico es participar en algún curso. Tenemos cursos y máster de gran calidad en numerosos ámbitos, como en la Universitat Pompeu Fabra, la Universidad Carlos III o la Universidad Autónoma de Madrid, entre otras, además de numerosas jornadas y talleres.

Apuntar que en la página web de la OEPM existe un apartado sobre las preguntas más frecuentes que suscita la Propiedad Industrial que resuelve muchas dudas. Os recomendamos consultarla.

Además en nuestra web en el apartado protege tus derechos aclaramos, por ejemplo, que es Propiedad Intelectual y Propiedad Industrial, algo que en España se tiende a confundir.

La ONU destaca el trabajo del “Movimiento 11 de febrero” durante la celebración del día Internacional de la mujer y la niña en la ciencia

Hace poco más de dos años, concretamente el 15 de diciembre de 2015, la Asamblea General de Naciones Unidas hizo oficial su decisión de proclamar el 11 de febrero “Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia”.

Según comenta la propia institución en su página web, el objetivo que pretende conseguir vinculando una fecha determinada con una temática definida es “señalar que existe un asunto importante pendiente de resolver en las sociedades para que, a través de esa sensibilización, los gobiernos y los estados actúen y tomen medidas, o para que los ciudadanos así lo exijan a sus representantes.”

En este caso, el 11 de febrero ha pasado a convertirse en el día en que la ONU invita tanto a colectivos de la sociedad civil como a instituciones a difundir entre la opinión pública los importantes descubrimientos y aportaciones que han hecho las mujeres en el ámbito de la ciencia. También es una fecha destinada a señalar las dificultades que han encontrado y encuentran las mujeres para avanzar en las carreras científicas con el fin de hacerlas desaparecer.

Con todo ello se aspira a conseguir que las mujeres y las niñas disfruten de unas condiciones de acceso y un reconocimiento idénticos a los que tienen los hombres en las carreras científico-tecnológicas.Una igualdad de género que, pese a las sobresalientes contribuciones de muchas mujeres al avance de todo tipo de disciplinas científico-técnicas a lo largo de la historia, aún está lejos de alcanzarse.

Movilización por la igualdad de género en la ciencia

Haciéndose eco de la proclamación del 11 de febrero como “Día Internacional de la “mujer y la niña en la ciencia” un grupo de investigadoras y comunicadoras científicas españolas lanzaron en 2016 una iniciativa homónima. Desde entonces gracias a ella se canalizan vía web la organización y promoción de todas las actividades que se celebran durante esa fecha tanto para difundir los logros alcanzados por mujeres en las más diversas disciplinas científico-técnicas como para resaltar el protagonismo de éstas en su actual progreso.

En 2018 hasta catorce mujeres profesionales de diferentes ámbitos científicos (física, química, biología, medicina, biotecnología o periodismo) y oriundas de distintas ciudades (Madrid, Zaragoza, Oviedo y Sevilla) integran el grupo de coordinación del movimiento 11 de febrero, cuyo progreso ha sido posible gracias a las miles de personas que se han implicado en el diseño y organización de las actividades a nivel local. El grupo coordinador se encarga de gestionar los contenidos de una página web que se ha convertido en la semilla desde la que el reconocimiento al papel que han jugado y juegan las mujeres en el desarrollo de la ciencia no ha parado de crecer. Tanto es así que las 350 actividades que se organizaban en el año de su nacimiento pasaron a ser 1.000 durante la pasada celebración de la efeméride.

En opinión de Gloria Brea, Bióloga Celular, doctora en Biotecnología, profesora e investigadora en la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla y una de las impulsoras del movimiento 11 de febrero, su firme crecimiento se debe a la confluencia de varios factores que han ido reforzándose. “Por un lado –afirma– este año hemos empezado a organizar las actividades en otoño, mientras que el año pasado se comenzó en enero. Hemos contado con más tiempo para llegar a la ciudadanía y para que ésta organizase actividades. Además, se ha hecho un gran esfuerzo de difusión por redes sociales y tenemos constancia de que el boca a boca entre docentes de diferentes centros educativos también ha funcionado muy bien”.

Nuestra interlocutora asevera que la implicación de diversas instituciones también ha ayudado a que este año la celebración del Día Internacional de la mujer y la niña en la ciencia haya tenido una mayor repercusión. En 2018 muchas universidades y centros de investigación del CSIC, sociedades científicas, museos e incluso ayuntamientos han difundido y organizado actividades. En lo que se refiere a los consistorios, declara Brea, un caso reseñable ha sido el de Zaragoza, “donde el apoyo que ha brindado el Ayuntamiento de la ciudad a la difusión de las actividades organizadas desde la plataforma ha tenido un efecto positivo, aumentándose su número y variedad”.

En lo que se refiere a la repercusión de la convocatoria entre los niños, la doctora en Biotecnología asegura que abrir en la página web de la plataforma un espacio para que los centros escolares solicitasen la visita de alguna científica a sus instalaciones en calidad de conferenciante ha sido todo un acierto. Hasta 700 colegios expresaron ese deseo, demanda a la que según declara Brea “las investigadoras respondieron de manera encomiable implicándose voluntaria y y masivamente en la organización de las visitas”.

Ejemplo para la ONU y desencadenante de las primeras políticas firmes

Haciendo un balance general, Brea comenta que “en la convocatoria de este año es muy positivo. Ha habido una gran implicación de los centros educativos y la movilización de las científicas (y científicos) españolas ha sido espectacular, acudiendo a dar charlas por todo el territorio, tanto en las grandes ciudades como en pequeñas localidades. De forma voluntaria, se han implicado desde doctorandas hasta investigadoras de tanto peso en nuestro país como María Blasco, o profesoras y divulgadoras como Clara Grima. Se han involucrado centros de investigación de todos los ámbitos científicos, bibliotecas, librerías, centros culturales, universidades…e incluso bares”.

El efecto “bola de nieve” que ha desencadenado el Movimiento 11 de febrero es evidente y, a juicio de una de sus fundadoras, “un ejemplo precioso de cómo muchas personas haciendo cosas pequeñas y trabajando juntas pueden llegar a conseguir algo realmente grande”. Por su parte Brea atestigua ese hecho al hacernos saber que el eco de sus logros ha cruzado ya el Atlántico: “en el discurso leído en la sede de la ONU en Nueva York durante la celebración del último 11 de febrero, la iniciativa fue mencionada como ejemplo a imitar para quienes quieran organizar y difundir acciones destinadas a impulsar el papel de la mujer y la niña en la ciencia”.

Si bien el camino abierto parece estar despejándose a buen ritmo, tanto la profesora e investigadora de la Universidad Pablo Olavide de Sevilla como sus compañeras son conscientes de que aún queda mucho por desbrozar; así lo expresa al aseverar que “aún es pronto para apreciar cambios significativos a nivel de políticas educativas, pero creemos que estamos en el camino adecuado al haber hecho conscientes de la situación de desigualdad a un mayor número de personas”.

En lo que se refiere al logro de objetivos que modifiquen la situación de desigualdad a largo plazo, Brea destaca como un buen primer paso la creación de Comisiones de Género en los centros de investigación, ya que “nacen para analizar la situación a nivel local e implementar acciones que puedan contribuir a la disminución de la brecha de género en ciencia”.

Desigualdad manifiesta debida a múltiples causas concurrentes

Varias cifras recientes recogidas en España sobre la dedicación de mujeres y niñas al estudio y/o ejercicio de profesiones científico-técnicas evidencian la existencia de esta problemática y nos permiten apreciar su dimensión a escala estatal.

Si bien el porcentaje de mujeres que se matricula para cursar estudios universitarios en nuestro país es el 54,5% del total de alumnos, cifra ligeramente superior al 54,2% que se registra en la UE, su distribución en las distintas ramas del saber es muy desigual, sobre todo si se atiende al porcentaje de mujeres que inician estudios en disciplinas científico-técnicas. Por poner un ejemplo, en la carrera de ingeniería tan sólo el 26% de las personas matriculadas son mujeres. Un porcentaje que aún parece alto en comparación con el que se registra en los estudios de informática, disciplina en la que tan sólo 12 de cada 100 estudiantes son mujeres.

Además, una vez terminados sus estudios superiores, las mujeres que deciden continuar investigando en ramas del saber del ámbito científico-técnico obtienen un menor reconocimiento académico y profesional. Así queda reflejado en varios datos recogidos por el CSIC sobre el personal contratado en 2016. Por ejemplo, del total de investigadores post-doctorales el 56,38% son hombres y el 43,62% mujeres. Si observamos el porcentaje de Profesores de Investigación atendiendo a la misma variable las diferencias son aún mayores, ya que el 75,16% son hombres y tan sólo el 24,84% de mujeres. Las distancias se acentúan aún más al poner el foco de atención en el porcentaje de mujeres que ocupan cátedras en áreas de conocimiento como la ingeniería, tecnología, medicina, agricultura, ciencias sociales o ciencias naturales. En la universidad tan sólo el 21% de las cátedras de las citadas disciplinas del saber están ocupadas por mujeres.

Según la UE hay varios factores que influyen decisivamente en la aparición de esta prolongada desigualdad (techo de cristal, sesgos a la hora de evaluar el trabajo femenino en la ciencia, falta de estímulo en el entorno familiar a causa de la poca visibilidad y prestigio del que gozan las mujeres dedicadas a la ciencia, falta de confianza de las estudiantes en sus habilidades…) muchos de ellos se recogen en este documento al que se puede acceder desde la propia web.

El museo histórico virtual de la OEPM tiene una galería temática dedicada a las mujeres inventoras que os invitamos a visitar.

Pese a la baja inversión, España mantiene el nivel de Europa en producción científica

Entrevista a J. Angel Menéndez Díaz, científico, divulgador y socio promotor de la empresa de Base Tecnológica Xerolutions S.L.

A finales del pasado mes de enero, en el último boletín de Vigilancia Tecnológica (VT) Biomasa Patentes –documento elaborado por Bioplat (Plataforma Tecnológica Española de la Biomasa)junto con el Ciemat (Centro de Investigaciones Energéticas Medioambientales y Tecnológicas) y la OEPM donde se recogen las solicitudes de patente presentadas sobre los últimos avances en tecnologías de conversión de la biomasa para la producción de energía– comprobamos que durante el último trimestre de 2017 se registraron cinco patentes procedentes de España.

Entre las citadas solicitudes de registro de patente está la vinculada a la creación de un proceso para producir gas de síntesis mediante calentamiento por microondas de sustratos orgánicos. Desarrollada por el Instituto Nacional del Carbón, la patente fue solicitada por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en el que está integrado.

En el equipo de investigadores responsables de dicha innovación encontramos a J.Ángel Menéndez Díaz, científico y divulgador de origen asturiano cuya participación en diversos proyectos de éxito le han llevado a conseguir el reconocimiento de once patentes desde 1996.

Decidimos contactar con él para conocer su opinión sobre el momento en que se encuentra la investigación científica en España y cómo percibe la traducción de sus logros en soluciones prácticas. Finalmente, también quisimos saber de primera mano cómo experimenta un científico como él la inmersión en el ámbito corporativo, ya que además de investigador Menéndez Díaz también es socio promotor de la Empresa de Base Tecnológica Xerolutions S.L., que comercializa varios productos y servicios que se valen de los resultados de sus investigaciones.

Desde su posición como científico integrado en el Departamento de Procesos Químicos en Energía y Medioambiente del INCAR-CSIC y ex miembro de la Junta Directiva del Grupo Español del Carbón ¿Qué posibilidades tiene la industria del carbón mineral, tan señalada por contaminante, de mantener su actividad económica a corto/medio plazo una vez su declive parece irreversible?

No soy especialista en el tema, no me dedico a investigar sobre el carbón mineral, así que mi opinión no es muy cualificada. No obstante, la lógica del progreso apunta a que paulatinamente el uso de energías fósiles será (ya está siendo) reemplazado por otras energías más limpias y renovables. El que esto se haga más o menos pronto atiende a criterios económico/sociales, que no siempre coinciden con los medioambientales.

En relación al cuidado del Medioambiente ¿Cuáles cree que son los avances más significativos que ha aportado el uso de procesos químicos para generar energía?

Mi investigación está enmarcada en la valorización energética de residuos orgánicos y en la producción de materiales de carbono para el almacenamiento de energía. En el primer caso existen varios procesos que hacen posible esta valorización. Sin embargo, el problema es que la gestión tradicional en vertederos (a veces en el mejor de los casos) sigue siendo la opción más barata. En cuanto al almacenamiento de energía, éste supone un reto, y un problema aún mayor que el de su producción limpia. A día de hoy existen varios sistemas, cada vez más competitivos, para almacenar energía en pequeñas cantidades (por ejemplo baterías, súpercondensadores, etc.). Pero cuando se trata de almacenar grandes cantidades de energía ya no resulta sencillo hacerlo de una forma eficiente y competitiva. Ejemplos de esto son el coche eléctrico (donde la autonomía y la velocidad de carga son claves) o la posibilidad de almacenar energía eléctrica de fuentes renovables cuando la producción supera la demanda.

¿Qué lugar ocupa España en el contexto internacional dentro de ese campo de investigación a escala europea?

Yo diría que en España somos buenos en cuanto a investigación en estos temas, máxime cuando comparamos la producción científica y el conocimiento generado frente a la inversión en investigación. Los datos, tanto de producción científica como de captación de fondos europeos, nos sitúan a nivel de los mejores países Europeos -Lo que resulta casi un milagro, habida cuenta de que la inversión en ciencia en España es de las más bajas de Europa- Sin embargo, donde fallamos bastante es en la implementación del conocimiento para generar una realidad industrial. En no pocos casos este conocimiento generado en España es aprovechado por compañías de otros países; porque aquí, asumir el riesgo que conlleva el destinar los medios necesarios para transferir el conocimiento no suele concebirse como una inversión. Es, en cierto modo, similar a lo que está sucediendo con la gran cantidad de científicos formados en España (en muchos casos con dinero público) que están trabajando, y siendo muy rentables, para otros países; porque aquí no destinamos los medios necesarios para incorporarlos a la investigación nacional.

Según hemos podido saber, durante su trayectoria como investigador ha participado en estudios y trabajos que le han llevado a registrar, junto con otros colegas de profesión, hasta once patentes desde el año 1996. Más de la mitad se concedieron en 2016. Teniendo en cuenta estos datos y desde su experiencia como científico…

¿Considera que los investigadores valoran adecuadamente la importancia que tiene proteger sus invenciones e innovaciones mediante el uso de los sistemas de registro de Propiedad Industrial e Intelectual?

Creo que, en general, sí. Sin embargo, la cuestión no es tan sencilla. Desde mi punto de vista, y aunque pueda sonar raro, patentar solo tiene sentido si hay una intención clara y una posibilidad real de explotar la patente en el corto/medio plazo; si no existe esto, no tiene mucho sentido y puede ser hasta ser perjudicial para una posible transferencia o explotación a largo plazo. Las patentes por curriculum o por estadísticas, que se hacen en algunas ocasiones, no tienen mucho sentido. El problema, tal y como yo lo veo, es que, por razones diversas, los mecanismos para la transferencia del ámbito académico al industrial en España son muy pocos y no están funcionado salvo en contadas excepciones.

Hemos observado que más de la mitad de las patentes que le han sido concedidas a lo largo de su trayectoria como investigador lo fueron en 2016. Esta aceleración y concentración en el tiempo…¿Es consecuencia de un cambio o evolución importante o tan sólo un hecho anecdótico?

Es consecuencia de un proceso de maduración en las líneas de investigación que desarrollamos en el grupo de investigación y que fueron, en su momento, bastante disruptivas. Primero hubo que estudiar los procesos desde un punto de vista fundamental, demostrar que el concepto era viable, etc. y, posiblemente, ahora es el momento de usarlas en algunas nuevas aplicaciones y productos susceptibles de ser patentados. También hay otros aspectos coyunturales ligados a los medios con los que contamos que fluctúan bastante según la época.

Además de investigador usted es socio Promotor de la Empresa de Base Tecnológica (EBT) Xerolutions S.L. ¿Qué productos y/o servicios ofrecen y a quién van dirigidos?

La empresa produce un carbón sintético (o un material de carbono, si se prefiere) denominado Xerogel de carbono. Es un material de carbono de alta pureza y nanoporoso, en el que los poros se pueden hacer “a medida” de la aplicación. Este material (o familia de materiales) tiene múltiples aplicaciones posibles, aunque la empresa se centra en su comercialización para la fabricación de electrodos de súper condensadores, dado que es ahí donde se han detectado las mejores posibilidades de negocio.

La innovación de nuestra empresa no consiste tanto en el material en sí (que ya existía) si no en el proceso de fabricación, basado en el calentamiento con microondas, que hizo posible su producción industrial de una forma económicamente viable; dado que los procesos existentes o eran muy complejos o muy caros o ambas cosas, lo que solo permitía una producción a muy pequeña escala y en los laboratorios.

La idea de fundar esta compañía ¿Surgió a partir de un proceso de transferencia tecnológica mediante el que se desarrolló alguna nueva solución que llevar al mercado?

Efectivamente, todo comenzó con una patente del proceso mencionado. A raíz de la publicación de ésta, nos contactó el grupo BeAble Capital, que gestiona varios fondos de inversión tipo capital semilla, que era lo que necesitábamos en aquel momento para iniciar el proyecto empresarial. Con ellos hicimos un primer plan de negocio y comenzamos a dar forma a lo que hoy es Xerolutions SL.

Una vez fundada la compañía e iniciada la actividad ¿Qué ventajas les proporcionó el disponer de la concesión de una patente?

En estos momentos Xerolutions tiene varias patentes que protegen tanto el proceso como algunos productos, de forma que los competidores no puedan usar el mismo proceso o fabricar el mismo producto durante el tiempo de concesión de la patente. Obviamente esto da una ventaja competitiva.

Desde su perspectiva como miembro responsable de la parte técnica y de desarrollo de una firma como Xerolutions ¿Qué obstáculos son los más difíciles de superar para una persona que viene de la ciencia al entrar en el mundo de los negocios?

Quizá el mayor obstáculo es el cambio de mentalidad que, en muchos casos y en muchos aspectos, hay que tener. El mundo científico y el mundo de los negocios se suelen mover, en no pocas ocasiones, por objetivos bastante diferentes y no es siempre sencillo para un científico que, normalmente, carece de una formación empresarial aprender y adaptarse a la forma en que funcionan las cosas en este ámbito empresarial. Por ejemplo: la investigación científica muchas veces persigue “lo mejor”, mientras que en la industria se busca “lo mejor económicamente rentable”; ambas cosas no necesariamente tienen que coincidir. Hay también otras dificultades debidas al desconocimiento, por parte del científico, de muchos aspectos técnicos, económicos, legales, comunicativos, etc. que se manejan habitualmente en el ámbito empresarial. Pero esas son, en mi opinión, más fáciles de soslayar; ya que es una cuestión de aprender y, por lo general, la capacidad de aprender nuevas cosas suele ser algo inherente al científico.

Conocer el ámbito de los negocios ¿Ha influido de alguna forma en la definición de los objetivos de sus investigaciones o no ha cambiado en absoluto?

Los objetivos de mi investigación no han cambiado mucho porque siempre me interesó hacer una investigación que diese solución a problemas reales y que pudiese ser transferida de una forma, más o menos, sencilla. Lo que sí ha cambiado, como consecuencia de lo aprendido durante la etapa de creación de Xerolutions es, quizá, la manera de comunicar los resultados de la investigación o el planteamiento de nuevos proyectos en ámbitos diferentes al académico y quizá incluso también en el académico.

En Europa, en líneas generales, para hacer carrera en la academia y alcanzar prestigio intelectual dentro de una rama del saber, el peso de la producción teórica es determinante. A su juicio y desde su experiencia ¿Cree que este hecho influye en los niveles de transferencia tecnológica o no tiene incidencia alguna? Se lo preguntamos porque es posible que un investigador deje de dedicar tiempo a descubrir las posibles aplicaciones prácticas de sus desarrollos teóricos debido al escaso impacto que puede tener en su carrera académica conseguirlas.

Es posible, aunque evidentemente desconozco las motivaciones de otros investigadores. Sin embargo pienso que no se trata tanto de dejar o no de descubrir aplicaciones prácticas, que creo que eso lo hacen la mayoría de los investigadores; si no de estar dispuesto a dedicar el tiempo y esfuerzo necesario para transferir esa aplicación práctica a una realidad industrial. El tiempo y esfuerzo que requiere no es pequeño y eso es algo que raramente se reconoce (a veces ni siquiera se conoce) en los ámbitos académicos. Además, el tiempo que se dedica a esto es tiempo que se deja de emplear en otras cosas que dan más reconocimiento académico (por ejemplo publicar). Paradójicamente es casi imposible que una EBT salga adelante si, al menos durante los primeros años, los científicos promotores no le dedican todo ese tiempo y trabajo.

Como contrapartida está todo lo que se puede aprender en esta aventura de emprender; la satisfacción personal que representa el contribuir (por ejemplo creando puestos de trabajo) a mejorar el entorno social, aunque sea en pequeña medida y, por qué no decirlo, en el 10% de los casos que suelen culminar con éxito, las posibles ganancias que puedas obtener (siempre y cuando hayas negociado un buen pacto de socios con los inversores)… a fin de cuentas, si el científico/emprendedor no está convencido de la rentabilidad de su proyecto difícilmente va a poder convencer a nadie de ello.

El boletín de Vigilancia Tecnológica de la Biomasa es uno de los muchos Boletines de Vigilancia Tecnológica que elabora la OEPM para facilitar trimestralmente una información puntual, gratuita esquemática y de rápida lectura sobre avances y novedades en los distintos sectores tecnológicos.

Además, desde la página de la OEPM también se ofrece acceso a las Alertas Tecnológicas, que permiten conocer las patentes más recientes que se están publicando en el mundo en relación a un tema técnico concreto.

La UE impulsa la creación de su Lista de Vigilancia de Falsificaciones y Piratería

La UE ha puesto en marcha una iniciativa mediante la que espera poder combatir la piratería con más eficacia. Se enmarca en la estrategia presentada por la Comisión Europea el pasado otoño para hacer totalmente efectiva la protección de los Derechos de Propiedad Industrial e Intelectual (DPI) dentro de la Unión y consiste en la elaboración de una lista de comercios y comerciantes que incluya a todos los dedicados a introducir en el mercado comunitario productos que no cumplen con la legislación europea en materia de DPI.

Para hacer esta lista lo más extensa y detallada posible la UE espera contar con la colaboración de empresas y particulares, razón por la que ya facilita a cualquiera la delación anónima de quienes se lucran mediante la venta de productos falsificados a través del acceso a una declaración, fácil de cumplimentar y descargar en cualquiera de los 24 idiomas oficiales de la unión. El plazo para participar en la elaboración de esta Lista de Vigilancia Europea de Falsificaciones y Piratería está abierto hasta el 31 de marzo.

La iniciativa busca replicar en Europa los resultados obtenidos por la Office of the United States Trade Representative (USTRS sus siglas en inglés), que el pasado año emitió un informe sobre los mercados físicos u on-line que participan, facilitan o se benefician de la piratería y las falsificaciones a partir de los resultados extraídos como consecuencia de la elaboración de una primera lista de vigilancia. El éxito estadounidense es uno de los motivos por los que desde la Asociación para la Defensa de la Marca (Andema) nos confirmaron su apoyo a la iniciativa, si bien no se aventuraron a expresar opinión alguna sobre sus potenciales resultados en Europa, prefiriendo evaluarlos en función de cómo sea recibida durante los próximos meses.

Nuevos recursos para detener a los infractores

Lo que sí parece dejar claro la creación de esta Lista de Vigilancia de Falsificaciones y Piratería es que desde las instituciones comunitarias del viejo continente también se entiende que garantizar el respeto a los DPI pasa indiscutiblemente por lograr identificar y bloquear las nuevas y múltiples vías abiertas para la distribución de productos falsificados, así como por detener a quienes se aprovechan de ellas para obtener cuantiosos beneficios en la sombra.

En ese sentido, la Comisaria de Mercado Interior, Industria, Emprendimiento y PYMES, Elzbieta Bienkowska, dejó las cosas claras afirmando que la creación de la Lista de Vigilancia busca“aumentar la capacidad colectiva europea para atrapar al “pez grande” que está detrás de los productos falsos o pirateados, que tanto perjudica a las empresas europeas y seguir dónde va realmente el dinero obtenido de las ganancias por la comercialización de los productos infractores de los derechos de PI”.

A juicio de la Europol y la CE, conseguir elaborar una lista de vigilancia extensa contribuirá a aminorar las cuantiosas pérdidas que ocasiona en la economía europea la comercialización de productos falsificados, valoradas recientemente por la EUIPO y la OCDE en 85.000.000.000 de € al año. Para ayudar a paliar los efectos de esos mercados infractores, la CE supervisará las medidas legislativas y policiales que adopten los gobiernos estatales. Según asevera Transi Ruiz Gallego, abogada asociada al departamento de piratería del Gabinete Elzaburu, especializado en materia de DPI, “la CE informará a los países de las medidas que estén pendientes de implementación y hará recomendaciones a los países miembros sobre la mejor forma de actuar ante este tipo de infracciones”.

Alerta frente a la vulneración de los derechos de los consumidores

A todo lo expuesto se suma que la CE confía en que la elaboración de esta lista de vigilancia impulse la generación un clima de alerta frente a este tipo de actos delictivos, que no sólo ocasionan cuantiosas pérdidas económicas, sino que vulneran los derechos de los consumidores poniéndoles, además, en riesgo. Con respecto a esta consecuencia, Ruiz Gallego afirma que la puesta en marcha de esta lista de vigilancia “brinda la oportunidad para poner de manifiesto de forma pública las cada vez más numerosas infracciones cometidas, especialmente a través de Internet, que ponen en peligro la salud y seguridad (por medicamentos, juguetes o licores falsos, entre otros) de sus ciudadanos”.

La protección a los DPI como estímulo a la inversión en I+D

Como decíamos al inicio de este artículo, la CE ya ha puesto al alcance de las entidades y particulares que deseen colaborar en el destape de este tipo de infracciones contra los DPI un documento de fácil acceso que, de momento, puede emplearse hasta el 31 de marzo. El establecimiento de un plazo tan concreto para empezar a hacer útil la lista de vigilancia, que puede parecer una condición limitadora del alcance de sus objetivos, tiene su razón de ser. Según nos ha ha explicado Ruiz Garrido “es necesario definir un plazo concreto para recopilar todos los datos e información que suministren las partes interesadas para posteriormente publicarlo y que puedan tomarse las medidas oportunas”.

Además, nuestra interlocutora aclara que “la Lista de Vigilancia tendrá sucesivas actualizaciones y, por tanto, brindará la oportunidad de incluir nuevos sitios infractores o “sacar” de la lista a los mercados físicos u on-line que cumplan con la legislación europea en materia de protección de los derechos de PI”.

Para terminar, en opinión de esta abogada experta en materia de piratería, la protección que se pone en marcha mediante la elaboración de esta lista “se traducirá, sin duda, en la inversión de las PYMEs y las Startups en invenciones y creaciones que podrían situarlas a la cabeza de la economía mundial”.

El nuevo Consejo de Innovación Europeo canalizará 2.700 millones de euros para apoyar la inventiva y la innovación

A dos años para llegar al final del programa “Horizonte2020” la UE aún dispone de una buena parte de los 76.880 millones de € destinados por él a financiar proyectos de investigación e innovación gestados en el viejo continente. Una parte importante del dinero aún por distribuir va a canalizarse por medio de una nueva entidad, el Consejo de Innovación Europeo, puesta en marcha recientemente por medio de un proyecto piloto. Una buena noticia para emprendedores y PYMES con capacidad inventiva e innovadora, afán rupturista, y arrojo para asumir riesgos con el fin de llegar a mercados internacionales.

El CDTI, punto de apoyo desde el que dar el salto a Europa

A finales de octubre del pasado año la UE anunció la puesta en marcha, mediante un proyecto piloto, del Consejo Europeo de Innovación (EIC), entidad a través de la que se canalizarán las políticas y fondos europeos destinados a cumplir los objetivos unitarios en materia de investigación e innovación.

Desde 2014 dichos objetivos están definidos en el programa Horizonte 2020 (H2020). Dotado inicialmente con 76.880 millones de € a distribuir durante el sexenio referido, para su cumplimiento aún se dispone del 38,9% de los fondos, unos 30.000 millones de €. De entre ellos, la UE ha decidido impulsar el EIC otorgando al proyecto 2.700 millones de €.

El punto de contacto del programa H2020 en nuestro país está en el Centro para el Desarrollo Tecnológico e Industrial, que desde hace ya más de una década tiene abierta una línea de ayudas denominada APC+ (Ayuda a la preparación de propuestas comunitarias) . Como su propio nombre indica, con ella el CDTI ha facilitado su apoyo durante años a quienes se animan a presentar sus proyectos a escala europea para obtener el respaldo económico de la Unión. Continuando con esta labor, también presta apoyo a quienes aspiren a financiar sus proyectos por medio de las líneas abiertas a través del EIC. Nos lo explica Luis Guerra, Delegado español del “Instrumento PYME” de H2020 y trabajador en la División de Programas del CDTI desde 2007 “ para los proyectos del EIC de instrumento PYME (fase 2), el CDTI tiene un servicio lanzado recientemente que permite a las empresas que han pasado a la fase de entrevista del programa mantener un simulacro de entrevista en el propio CDTI con un panel de expertos de negocio. Esta entrevista pretende ser un ensayo general de la que tendrán en Bruselas, que es la que define si serán beneficiarios o no de los fondos del programa”.

Según se afirma en la propia página web donde se presenta, la entidad echa a andar con el objetivo de hacer crecer el ecosistema innovador de la UE apoyando a los/as científicos, investigadores, emprendedores y las PYMEs del viejo continente que tengan la firme intención de innovar y expandir sus proyectos a escala internacional. Para ello, desde el EIC se les facilitará financiación; asesoría y mentoría cualificadas y contacto con compañías o entidades con las que puedan crear redes de trabajo eficientes para lograr sus objetivos.

El EIC acompaña esta provisión de recursos y medios con la creación de un certamen que otorgará suculentos premios en metálico a los/as emprendedores y entidades que presenten proyectos innovadores destinados a resolver algunos de los retos más importantes que han de afrontarse a escala mundial, en especial desde las sociedades con economías más avanzadas.

Dichos premios se dividen en varias categorías, relacionadas con materias como la provisión energética a partir de energías renovables, la generación ecológica de combustibles, la detección de epidemias o la creación de sistemas de ayuda humanitaria basados en el uso de tecnología.

Las tres líneas de financiación abiertas por el EIC, una por una

Como hemos señalado, a través del proyecto piloto del EIC la UE ha puesto a disposición de PYMEs y emprendedores un total de 2.700 millones de € hasta 2020, cantidad que se va a canalizar por medio de tres líneas de financiación bien definidas: SME Instrumment, Fast Track to Innovation y Future and Emerging Technologies Open. En líneas generales, desde la entidad se anima a presentar propuestas para conseguir los fondos que facilitan a quienes defiendan ideas y/o proyectos que puedan trasladar al mercado productos o servicios radicalmente diferentes a todo lo existente, sean por ello altamente arriesgados y necesiten de una inversión adicional para optar a internacionalizarse. Ahora bien, analizadas una por una, las tres líneas exigen cumplir a entidades y emprendedores algunas condiciones específicas para optar a recibir financiación.

El programa SME Instrument dispone de 1.600 millones de € para el periodo 2018/2020 y mediante él se otorgarán fondos a las pequeñas y medianas empresas capaces de aportar una innovación disruptiva, esto es, de provocar cambios drásticos en las cadenas de valor añadido y mercados establecidos. Hay dos tipos de subvenciones, una de 50.000 € para evaluar la viabilidad de la innovación presentada y otra, denominada de demostración, prueba y escalabilidad, cuya cuantía puede llegar hasta los 2 millones y medio de € e implica la financiación de hasta el 70% del proyecto al que se otorgue.

La segunda vía de financiación se llama Fast Track to Innovation (FTI). Dotada con 300 millones de € hasta 2020, está destinada a consorcios de entre 3 y 5 entidades que dispongan de tecnologías o innovaciones disruptoras bastante desarrolladas –esto es, que hayan superado tanto la fase experimental como la de pruebas– y estén por ello listas para introducirse en el mercado. Es un tipo de subvención destinada a ayudar a las entidades a dar este último paso cuya cuantía puede alcanzar un máximo de 3 millones de €, facilitándose el 70% de la financiación a proyectos con afán de lucro y hasta el 100% a iniciativas mediante las que no se busque hacer negocio.

Finalmente, el EIC destinará otros 700 millones de € a promover la investigación colaborativa e inter-disciplinar para el desarrollo de nuevos avances tecno-científicos y tecnologías emergentes. Esta línea de financiación, denominada Future and Emerging Technologies Open, otorga subvenciones de hasta 3 millones de € a consorcios de al menos tres entidades dedicadas a este tipo de investigaciones. Además, si su éxito impulsa la introducción de innovaciones en el mercado, éstos podrán participar en un programa que catapulte su iniciativa empresarial con ayudas de hasta 100.000 €.

Tener una estrategia de Propiedad Industrial e Intelectual, clave para las PYMES

Como hemos afirmado un poco más atrás en este mismo artículo, el EIC afirma que sus fondos se destinarán a iniciativas que trabajen en innovaciones radicales, capaces de introducir en los mercados novedades con potencial para romper las cadenas de valor añadido establecidas. Cumplir con este requisito tiene una relación directa con la capacidad que tengan las empresas y emprendedores de inventar, demostrable, en gran parte, a partir del reconocimiento y respaldo legal que otorga una buena estrategia de Propiedad Industrial e Intelectual. Por ello preguntamos a Luis Guerra si el EIC exige a las empresas acreditar su apuesta por la innovación mediante el registro de una o varias patentes o modelos de utilidad. De no ser un requisito imprescindible a cumplir, también quisimos saber qué peso puede tener el registro de la Propiedad Industrial y/o Intelectual en la obtención de fondos procedentes del EIC. Guerra nos comentó que “el instrumento PYME busca empresas cuya ventaja competitiva pueda ser sostenible en el tiempo y claramente esto se consigue de manera diferente según el sector. La Propiedad Industrial /Intelectual en sus diferentes formas suele ser una manera habitual de demostrarlo, pero dependiendo del tipo de negocio/mercado es más o menos crítica. En muchos de los proyectos financiados es cierto que las empresas tenían tecnología propietaria (aquí se pueden ver todos), pero no es un elemento que se exija como tal”.

Ahora bien, Guerra también quiso aclarar que “el SME Instrument del EIC tiene 19 criterios de evaluación agrupados bajo tres epígrafes: Impacto (9 criterios), Excelencia (6 criterios) e Implementación (4 criterios). Cada epígrafe se evalúa sobre 5 puntos y la nota final se consigue multiplicando el impacto por 2 y dividiendo la excelencia y la implementación entre 2.

El criterio de evaluación referido al ámbito de la Propiedad Industrial e Intelectual tiene su peso y se encuadra en la parte de impacto, donde está claramente explicitado que se valorara laEvidencia de medidas realistas para garantizar la ‘libertad de operación’ (es decir, la posibilidad de explotación comercial), una estrategia convincente de protección del conocimiento, incluido el estado actual de la presentación de DPI (Derechos de Propiedad Industrial e Intelectual), propiedad de DPI y cuestiones de licencia. Requisitos normativos y / o normativos abordados “.