Innovación y artesanía, un maridaje histórico, necesario y con mucho potencial

Artesanía, una variable esencial en la ecuación Marca España

Tomar distancia de algo se convierte en muchas ocasiones en una forma eficaz de valorar lo propio. Éste es, sin duda, el caso de la artesanía española, un sector muy valorado internacionalmente y cuya presencia opera como identidad propia en la denominada Marca España. Y es que lo artesanal aporta a esta política de estado una variable que resuelve la ecuación en la que se conjugan tradición e innovación, quizá los dos conceptos que mejor definirían nuestro presente, referenciando también el legado acumulado por tradición o herencia, nuestro acervo cultural.

Lejos de ser una política improvisada, esta apuesta estratégica que pone en valor la calidad del producto artesano y la sostenibilidad de sus procesos de elaboración se remonta a 1981 cuando se crea Fundesarte, la organización de referencia en la promoción y el desarrollo de las empresas artesanas españolas. Hoy en día Fundesarte forma parte de la Fundación EOI (Escuela de Organización Industrial), entidad vinculada al Ministerio de Industria, Comercio y Turismo (MINCOTUR)

El aporte a la economía nacional derivado de la artesanía no debe ser analizado sólo en relación a las cifras que arroja el sector. Existen otros componentes a tener en cuenta tales como la sostenibilidad, la innovación, el emprendimiento y la colaboración con terceros, entre los más destacados. Su aporte a la economía desprende cifras nada desdeñables y así lo constataba el informe publicado en 2015 Situación de la artesanía en España, una obra de referencia que pone negro sobre blanco muchos de los aspectos que definen a la artesanía española y que profundiza en su análisis en base a seis factores de competitividad claves para el sector artesano: la gestión de los recursos humanos, la aplicación de las TIC, los procesos de innovación, la internacionalización, la financiación y la cooperación empresarial e institucional.

De los datos que ofrece el estudio referenciado destacamos las 38.577 empresas que desarrollan su actividad empresarial en el sector artesano español, donde Cataluña y Andalucía destacan con un 18,1% cada una. Llama la atención el tamaño de estas empresas donde sólo el 2,6% cuenta con diez o más personas empleadas. De un total de 104.791 trabajadores/as, Andalucía se sitúa en la primera posición del ranking registrando 19.680 personas vinculadas al sector, lo que supone un 18,8% seguida de la Comunidad Valenciana (17,8%), Cataluña y Madrid 15,9% cada uno, y en un quinto puesto se encuentra Galicia (7,5%). 

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Importancia del empleo del sector artesano en las distintas comunidades autónomas. Porcentaje sobre el empleo en la industria de cada comunidad autónoma. Año 2014

Fuente: Datos extraídos del Informe Situación de la artesanía en España (2015)

El empleo artesano representa el 4,3% del empleo industrial y sólo el 0,6% del empleo total. Los cinco años que han trascurrido desde esta última toma de datos posiblemente han supuesto una evolución y puede que su mayor incidencia tenga a la innovación como principal aliada y responsable.

El textil,  un sector a tener en cuenta.

En el proceso artesanal, la innovación siempre ha jugado un papel esencial, y la mejora de las técnicas y por tanto del producto está intrínsicamente ligada a la incorporación de nuevas metodologías de trabajo que han ido en paralelo con los impulsos de las revoluciones industriales que se inician en el S. XVIII y que tienen como punto de partida una incipiente protoindustria. Y si hay un subsector que cumple modélicamente con este patrón es la protoindustria vinculada a la generación de textil, donde los comerciantes medievales eran los responsables de facilitar materiales y útiles de trabajo a las familias campesinas que aprovechaban los meses de invierno, en los que la carga laboral de la agricultura era menor, para confeccionar tejidos que más tarde los primeros venderían. Esta producción no respondía a la demanda del mercado, sino que era una forma de sumar a una economía familiar de subsistencia.

En la actualidad y para el caso español podemos afirmar que la demanda del textil artesanal ha ido consolidándose ocupando un destacable segundo puesto con 5.841 empresas, subsector que supone un 15,1%, y que da trabajo a 15.421 personas, un 14,7% del total.

Pero si hay algo que define al sector por su carácter innovador, más allá de las cifras, es la apuesta por iniciativas que contemplan nuevos y revolucionarios enfoques. Este es un ejemplo  que nos gustaría destacar.

Rir & Co Artesanías es el proyecto que Inés Rodríguez, diseñadora textil y artesana, pone en marcha en marzo de 2011 desde Allariz, Ourense. Su especialidad es la confección artesanal de todo tipo de tejidos e investigación de nuevos materiales. Aunque el uso del telar en su taller es absolutamente artesanal tiene claro que para “ser competitivo no se puede ser tradicional al 100%” y muestra de ello es la elaboración de Tejido Vagalume, un proyecto en colaboración con Materfad y Eurofibroptics que nace del primer encuentro Ciencia +Artesanía que organizó Fundesarte y el EOI hace unos años, donde Javier Peña del Materfad expuso algunos de los avances que se estaban dando en el mundo textil y  donde Inés entra en contacto con nuevos materiales y atisba nuevas posibilidades. Su experiencia de trabajo la puedes encontrar aquí.

El 25 de septiembre de 2015 la Oficina Española de Patentes y Marcas registró el título de diseño industrial nº521.818-01, un tejido en lino-rayón color plata, color escogido por la similitud al tubo de plástico que recubre la fibra óptica de modo que queda tejida en él. El ligamento utilizado es repaso vello, un ligamento tradicional en Galicia y que produce a la vez un efecto de luces y sombras en el tejido muy interesante en cuanto a texturas. Dependiendo de la fuente y caudal de luz el tejido se enciende más o menos y se puede doblar, mojar, lavar, plegar, unir… Tiene infinidad de posibilidades para muchos sectores como el diseño de producto, mobiliario, arquitectura, seguridad, iluminación, etc. 

Se puede encontrar más casos reales sobre la protección de la artesanía mediante patentes, marcas y diseños en el folleto divulgativo “Cómo proteger la artesanía” elaborado por la EOI, Fundesarte y la OEPM. 

https://www.oepm.es/export/sites/oepm/comun/documentos_relacionados/Publicaciones/Folletos/Como_Proteger_la_Artesania.pdf

La apuesta continua por la inversión en I+D+i posicionan a la fabricante de butacas riojana Euro Seating en la vanguardia mundial de su sector

Cuando parece que hablar de la España vaciada está en auge nos ha parecido oportuno relatar la historia de una empresa como Euro Seating y comprobar cómo desde un pueblo que apenas alcanza 2.000 habitantes, se puede llegar a todo el mundo. Es necesario impulsar no sólo el turismo rural como salida a la desplobación, sino activar en estos lugares actividades económicas en diferentes sectores mediante un plan estratégico para los próximos años, en los que, como comentaba en unas declaraciones Gonzalo Robredo, director general y fundador de la compañía junto con Juan Carlos Úbeda, se tienen que implicar todos los estamentos locales, regionales y nacionales.

Cómo es la empresa

Ofrecer un producto de calidad que marque la diferencia, junto con un cuidado diseño, son las bases del fabricante y diseñador de butacas Euro Seating, empresa ubicada en la localidad riojana de Ezcaray. Ahí están sus plantas de producción donde se lleva a cabo el 100% del proceso de producción de sus butacas y desde donde ha internacionalizado sus productos. Hoy está presente en 127 países y sus butacas visten estadios de fútbol, teatros, auditorios, cines y centros religiosos de los cinco continentes.

Mapa de instalaciones de sus proyectos. Imagen capturada de su web

La idea de crearla parte de la necesidad de reinventarse de unos carpinteros de la localidad, que deciden no sólo dedicarse a la madera y dar el salto. Cuando fundan la empresa en 1994 inician la actividad con 12 personas. En la actualidad su plantilla está compuesta por 140 trabajadores. Suyas son las butacas de la zona VIP del estadio Santiago Bernabeu o las 18.000 del U Arena de París.

En sus plantas ubicadas en Ezcaray son capaces de producir 900 butacas al día y realizan una media de 500 proyectos al año En la actualidad exportan el 85% de su producción y cuentan con delegaciones en Reino Unido, Alemania, México, Rusia, Qatar y Singapur, y una plataforma logística de distribución de producto en México para toda América

La innovación y la apuesta por la inversión en I+D+i ha sido una constate de la compañía desde su nacimiento y prueba de ello son los registros en diferentes modalidades de Propiedad Industrial con los que cuentan: 19 patentes, 62 diseños industriales y 17 marcas, 16 nacionales y una comunitaria. Toda la tecnología y los medios necesarios para realizar sus butacas son propiedad de la empresa, sistemas de producción, moldes, diseños.

A la vanguardia mundial a través de la innovación

Esta apuesta por la innovación y disponer de tecnología protegida le ha permitido convertirse en un referente en el mundo en fabricación de butacas para cines, teatro, auditorios y espacios deportivos, con innumerables referencias de prestigio, que podemos ver en su web, donde señalan que consideran necesario reinvertir constantemente en I+D+i para estar siempre en la vanguardia en todos los sectores a los que dirigen el producto. Esta política empresarial le ha servido de base para distanciarse y diferenciarse de la competencia y abordar el mercado internacional de forma segura.

Este año 2019 la compañía cumple 25 años y su constancia y creer en lo que hace con la misma ilusión que cuando iniciaron su actividad es otro elemento esencial para que los pueda cumplir. Su labor ha sido reconocida con la concesión de varios premios: el Premio Pyme del año 2018 de La Rioja, el Premio a la Internacionalización de la Cámara de Comercio de La Rioja en 2004 y el Premio a la Innovación 2013 de la Fundación Riojana para la Innovación.

Os dejamos con este vídeo emitido por el programa España Directo de TVE donde se cuenta el proceso de fabricación de sus butacas.

Mujeres inventoras: Los datos en virtud del Tratado de Cooperación en Materia de Patentes (PCT)

En estos primeros días de septiembre que inauguran un inicio de curso con energías renovadas tras un descanso más que merecido, no queremos dejar pasar la acción llevada a cabo por  la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) que ha incorporado tres nuevos indicadores sumando, de este modo, un nuevo conjunto de datos en relación a la cantidad de mujeres inventoras que figuran en las solicitudes internacionales de patente presentadas en el marco del Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT).

Las estadísticas que hacen hincapié en el género son una estrategia de trabajo fundamental que visibiliza las desigualdades en esa materia y las necesidades que se plantean, factores indispensables para la formulación, planeación, presupuestación, seguimiento y evaluación de diferentes políticas públicas encaminadas a minimizar este tipo de desigualdad.

De esta forma Naciones Unidas viene recomendando desde 1989, a través del Comité para el eliminación de la discriminación contra la Mujer (CEDAW), que sus estados miembros hagan todo lo posible para asegurar que sus servicios estadísticos nacionales encargados de planificar los censos nacionales y otras encuestas sociales y económicas formulen cuestionarios de manera que los datos puedan desglosarse por sexo, en lo que se refiere a números absolutos y a porcentajes, para que los usuarios puedan obtener fácilmente información sobre la situación de la mujer en el sector concreto en que estén interesados.

La información, disponible en el Centro de Datos Estadísticos de la OMPI sobre Propiedad Intelectual nos permite consultar online y de forma gratuita los datos estadísticos registrados por la OMPI sobre la propiedad intelectual a nivel mundial. De este modo es posible acceder a la información relativa a inventoras en las solicitudes del PCT (indicador 15); solicitudes con al menos una mujer inventora (indicador 13); y solicitudes con al menos una mujer inventora y clasificados por tecnología (indicador14).

Poniendo el foco en algunos de los datos que puedes consultar aquí y en relación al porcentaje de publicaciones PCT presentadas, o más concretamente de solicitudes en las que figura al menos una mujer en ellas, los datos que arroja España son de un estancamiento (35%) en los tres últimos años analizados (2015 – 2018) cuando la tendencia anterior había sido en general de progresión ascendente. Estos datos contrastan con los de carácter mundial, cuyo recorrido al alza es claro desde el año 2000, cuando se comienzan a contabilizar este tipo de datos. 

GRÁFICO 1

Porcentaje de publicaciones PCT presentadas por mujeres inventoras 2001 – 2018. (Indicador 13) 

 

Tal y como os comentamos en una entrada anterior en la que dábamos cuenta de las cifras de patentes presentadas en España por mujeres y según el informe realizado por la Secretaría de Estado de Investigación, Desarrollo e Innovación y que ofrece estadísticas e indicadores de la (des)igualdad de género en la formación y profesión científica, el porcentaje de mujeres investigadoras que trabajan en nuestro país (39%) es seis puntos superior al registrado en la Unión Europea, y esta ventaja también se registra si tenemos en cuenta las cifras por sectores: 46% en la Administración Pública (cuatro puntos por encima de la media europea); 42% en la Enseñanza Superior y 31% en el sector privado, muy por encima del 20% que registra la media de la Unión Europea. Teniendo en cuenta la relación entre I+D+i cabría esperar que estas cifras tuvieran un reflejo en el número de solicitudes de patentes presentadas por mujeres ante la OEPM, pero hasta el momento no ha sido así, tal y como constató la institución, las mujeres españolas solicitan todavía muy pocas patentes. 

Aunque también es cierto que si el índice de participación de las mujeres a nivel mundial, un 29% en 2015, oculta las diferencias existentes en los índices de participación en los países, España se encuentra bien situada en el puesto cuarto (35%) en relación al mayor grado de igualdad de género en la actividad de patentamiento internacional por medio del PCT para 2015, solo superada por la República de Corea (50%), China (49%) y Polonia (40%). Señalar que esta información está vinculada con los datos del informe  “Identifying the gender of PCT inventors” que la OMPI publicó en 2016.

Si el análisis lo centramos en los sectores de tecnología a nivel mundial, ya que no es posible acceder a esta información por países a través de la herramienta online, entre los 35 ámbitos sobre los que la OMPI informa, destacan por contabilizar una mayor presencia de mujeres los relacionados con la biotecnología, los productos farmacéuticos y los productos orgánicos elaborados. 

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Porcentaje de publicaciones PCT presentadas por mujeres inventoras por sector de tecnología en los 11 ámbitos con mayor presencia de mujeres (2000 – 2018)Fuente: Base de datos estadísticos de la OMPI. Elaboración propia

 

 

Echamos en falta la posibilidad de descargar directamente el archivo que contiene los datos en bruto y poder conocer no sólo el porcentaje de mujeres tal y como nos permite la herramienta del Centro de Datos, sino además tener la posibilidad de analizar los datos por países en el caso de los clasificados por tecnología (indicador 14), lo que nos permitiría conocer con mayor detalle los sectores tecnológicos en los que hay una mayor presencia de mujeres para el caso español y poder trabajar con mayor profundidad.  

Para una mayor información al respecto recomendamos la consulta del informe “Identifying the gender of PCT inventors” que la OMPI publicó en 2016. 

La Horchata de chufa de Valencia, un producto con sello D.O.P

Con la entrada de hoy acabamos nuestra serie dedicada a contaros cómo paliar el calor en verano. Para hacerlo hemos decidido escribir sobre la horchata, una de las bebidas que mejor se vende durante los meses de más calor. Elaborada con chufa de Valencia, se trata de una bebida saludable, refrescante, cien por cien vegetal y que goza además de la Denominación de Origen Protegida (D.O.P) y su correspondiente sello. 

 

Imagen extraída de la galería de fotos del Consejo Regulador de la Horchata de chufa de Valencia.

Los alimentos con el sello D.O.P son productos cuya calidad se debe a características del medio geográfico y cuya producción, transformación y elaboración se realiza siempre en una zona geográfica delimitada, de la que toman el nombre.

Que un alimento cuente con un sello distintivo en el que se lean las siglas D.O.P significa que es originario de un lugar cuyas especiales características naturales, ambientales y hasta socio-demográficas influyen decisivamente en su excepcional calidad. Normalmente se refiere a una región, aunque también, en ocasiones, puede referirse a un país.

Al tratarse de una garantía de máxima calidad, los productos que lo poseen conforme a las normas establecidas por el Consejo Regulador llevan un sello distintivo. Sólo si el envase de la horchata que estemos consumiendo dispone de él, tendremos la garantía de que está elaborada con chufa de Valencia.

Para que una horchata luzca el sello D.O.P se especifica que la producción de las chufas con las que está elaborada se realizará exclusivamente a partir de tubérculos de la variedad población de chufa (Cyperus esculentus L. var. sativus Boeck.), obtenidos o multiplicados y cultivados en terrenos de los siguientes términos municipales: Albalat dels Sorells, Alboraya, Albuixech, Alfara del Patriarca, Almàssera, Bonrepòs i Mirambell, Burjassot, Foios, Godella, Meliana, Moncada, Paterna, Rocafort, Tavernes Blanques, València y Vinalesa. A parte deben de reunir una serie de requisitos en su elaboración. 

Además de su selecta materia prima ¿Qué es lo que distingue a la chufa de Valencia, cuya composición podéis encontrar aquí, del resto? Pues tanto su modo de cultivo como de secado, procesos que han de realizarse siguiendo estrictamente los cánones que dicta la tradición. 

Según éstos, el tubérculo estará en el campo entre ocho y nueve meses, periodo tras el cual habrá de secarse artesanalmente, de forma natural, siguiendo un proceso que recuerda al curado del jamón y se mantiene igual desde hace siglos y hace posible que el tubérculo conserve todas sus propiedades nutrientes. Avaladas científicamente por investigadores, gracias a estas propiedades la horchata es una bebida que ayuda a controlar el colesterol, potencia el crecimiento y modula la tensión arterial, entre otros efectos saludables, como se publicó en este reportaje que os invitamos a leer. 

En la actualidad la bebida valenciana por antonomasia se sirve en horchaterías de toda España y hay cientos de establecimientos que la elaboran artesanalmente pero, sin duda, en el corazón de la Alboraia están algunas de las mejores.

 Otra opción es degustar en casa la auténtica horchata fresca, algo que ha hecho posible el dueño de una  horchatería de la Alboraia, que bajo la marca comercial Xufatopía ha lanzado este verano el primer “take away” de horchata fresca del mercado, para que el consumidor pueda disfrutar de ella en cualquier lugar. Su logotipo es un cerebro compuesto por gotas y numerosos colores, que quiere expresar el proceso de innovación y creatividad que ha precedido su puesta en el mercado.

 Os dejamos con este vídeo donde se muestra el proceso de elaboración de la Hortacha de chufa de Valencia.

 

Un verano con sabor a helado para paliar el calor

Un verano con sabor a helado para paliar el calor

En esta serie de entradas veraniegas en la que os hemos ofrecido distintas maneras de paliar el calor no podía faltar que habláramos para combatirlo del helado. Hoy su consumo es popular en todo el mundo y eso en parte se debe a la aparición de la primera heladera, patentada por Nancy Johnson en Estados Unidos, y que derivará en 1913 en la invención de una máquina continua para fabricar helados que facilitó su producción. En nuestro país su mayor consumo se produce en los meses estivales y la innovación en el sector está protagonizada principalmente  por los heladeros artesanos. 

Algunos apuntes de la historia del helado

El origen del helado nos hace viajar a oriente donde árabes y chinos fueron precursores en la formulación de bebidas frías mezclando  frutas, miel y nieve; aunque también hay relatos históricos en los que se cuenta que Nerón ya en el año 62 d.C. agasajaba a sus invitados con este tipo de brebajes. Las fórmulas de estas exquisiteces, tan apreciadas y sólo destinadas a las clases mejor posicionadas socialmente y a la realeza, eran atesorados enigmas.

Se le atribuye a Marco Polo, tras su periplo por Asia Central y China, la introducción en la Europa del siglo XIII de un sistema que permitía realizar helados como tal sin depender de un recurso tan efímero en esa época como era la nieve. Este sistema basado en la circulación de agua y salitre por el exterior de un recipiente que en su interior contiene los ingredientes de la mezcla, va a producir los primeros helados documentados de la historia. A esta importación asiática se le debe que conozcamos a los polos con el apellido de aquél insigne viajero veneciano. Y serán los italianos los encargados de popularizar en occidente la refrescante delicatessen.

Inicialmente y debido a la estrecha relación que existía entre los territorios italianos y la Corona de Aragón durante los siglos XIV y XV la innovación culinaria llegó a la Península Ibérica donde encuentra buena aceptación y disponibilidad de materia prima, diversidad de frutos y almendras, que se convertirán posteriormente en todo un clásico de la mezcla heladera. A partir de entonces se inicia la historia de una protoindustria especializada en tan singular plato y que en España iniciará su desarrollo a finales del siglo XIX. Esta aventura empresarial coincide en el tiempo con la patente que en 1843 es registrada por Nancy Johnson en Estados Unidos, y que derivará en 1913 en la invención de una máquina continua para fabricar helados que en gran medida facilita su producción y populariza su consumo. 

Imagen de la primera heladera comercializada en 1903

El helado made in Spain

En relación a la producción de helados en el ámbito de la Unión Europea, el último informe de EUROSTAT publicado en agosto de 2018 sitúa a Alemania como el mayor productor europeo con 517 millones de litros, desbancando del primer puesto del ranking a la producción italiana. España ocupa el cuarto lugar detrás de Francia y su producción alcanza los 320 millones de litros aumentando su producción en relación al ejercicio anterior.

En España, el 85% de todo el mercado en volumen y valor está vinculado a diez grandes grupos empresariales, donde la Asociación Española de Fabricantes de Helados controla en torno al 55% del mercado. Por Comunidades Autónomas Cataluña es la que alberga el 25% de las empresas heladeras de nuestro país, seguida por Madrid (18%), Comunidad Valenciana (15%) y Andalucía (9%). (*)

ANHCEA, una experiencia de cooperación en el sector heladero a tener en cuenta 

De gran importancia en nuestro país es la producción de helados de carácter tradicional con una cuota de ventas muy significativa entre los que destaca en número los situados en la Comunidad Valenciana, y es allí donde la Asociación Nacional de Helados Artesanos (ANHCEA) desde 1985 realiza una actividad de acompañamiento con el objetivo de fomentar, desarrollar y promover el sector heladero artesano, facilitando la prestación de servicios de apoyo y asistencia a sus asociados y promoviendo todas aquellas actividades que contribuyan al progreso del sector. Representa alrededor de 2.500 heladerías, de las cuales un 45 % pertenecen a la provincia de Alicante, un 39% a la de Valencia y un 16 % a la de Castellón. En ellas se da empleo a unas 8.900 personas y supone un valor económico que supera los 60 millones de euros.

Su presidente, Marco Miquel Servet, en la entrevista publicada en junio de 2018 y que desde aquí recomendamos leer, cuenta que “los artesanos tenemos más capacidad de interactuar con nuestros clientes, al dominar todo el proceso, desde la recepción de ingredientes, la fabricación y la venta final. Además, el artesano tiene mucha más facilidad de ir introduciendo nuevos sabores con mucha mayor rapidez en sus heladerías, la innovación viene principalmente desde el sector artesano”.

Un sector con una marcada temporalidad

La marcada temporalidad del sector, más de la mitad de la producción de helados en España concentra su consumo en los tres meses estivales es algo que también subraya el presidente de ANHCEA “En España es muy difícil la desestacionalización del helado, cuando llega septiembre ya ves a la gente que te indica (pronto cerrareis ya ¿verdad?) a diferencia de otras nacionalidades que sí lo consumen todo el año como alimento. Aquí sí se toma en invierno, pero en restaurantes o en el propio domicilio, pero aún cuesta entrar en una heladería en invierno. Que la tendencia esté cambiando marca un futuro más esperanzador.”

Finalmente destacamos de sus palabras las que visibilizan el esfuerzo de pequeños empresarios de gran tradición heladera que extienden parte de su actividad laboral allí donde poseen una heladería “Aunque originariamente la mayoría de los empresarios de ANHCEA son originarios de la Comunidad Valenciana, concretamente de las ciudades de Ibi y Xixona. Allí residen entre octubre y marzo. Entre abril y septiembre se trasladan allá donde tienen sus heladerías para iniciar la campaña. Se trata de un fenómeno sociológico peculiar, pues las familias completas residen en dos lugares distintos a lo largo del año. Pero a nivel de negocio quedan pocas heladerías abiertas en dichas ciudades.”

El sector de los helados empieza a calentar motores allá por el mes de febrero y participa activamente con el apoyo de ANHCEA en el Salón Internacional de Panadería, Pastelería, Heladería y Café INTERCOSIP, en cuya última edición se dieron cita cerca de 22.000 asistentes, para conocer 293 empresas de 65 países y donde se celebra también el Campeonato de España de heladería artesana.

Añadir que la compañía de helados más antigua de España, fundada en 1892 es la Ibense Bornay que este año está cambiando su marca de forma gradual por La Ibense 1892. El pasado año la firma recibió el premio a la innovación a nivel internacional en la feria Gulfood. 

Alrededor de esta industria han surgido múltiples registros de Propiedad Industrial, tanto para la forma de presentación del helado, diferentes máquinas para su fabricación y helados comestibles (componentes) como éste que encontramos en Espacenet registrado por Pedro Massanet Giménez. Podríamos afirman, sin temor a equivocarnos, que esta industria sabe y conoce cómo gestionar sus bienes intangibles. 

Un dato curioso: La Universidad de Alicante cuenta con el único título reconocido oficialmente, Experto Universitario en elaboración artesanal de helado. 

(*) Datos obtenidos del Informe de Alimentación en España 2017  MERCASA.

Para mayor detalle en relación a la historia del helado pincha aquí. 

Un utensilio manual para mover el aire y refrescarnos

En entradas anteriores de este blog os hemos hablado de diversos instrumentos que nos ayudan a paliar el calor del verano como el ventilador y el aire acondicionado. Hoy nos vamos a centrar en la historia del que es, sin duda, uno de los instrumentos más ancestrales y que aún hoy se utiliza; el abanico. 

 Un utensilio manual para mover el aire y refrescarnos que todavía las mujeres utilizan mucho en nuestro país. Antiguamente también los utilizaban los hombres. Se trataba de modelos más pequeños, generalmente de color negro, que llevaban en el bolsillo de la levita. Hoy, considerado como un complemento de moda es además un objeto muy utilizado como merchandising. En la actualidad  existen multitud de modelos de abanicos.

 

Su origen es dudoso pero muchos lo señalan en las cálidas tierras egipcias. Objeto esencial en las culturas orientales como la china y la japonesa, mientras en la primera se usaba esencialmente durante la celebración de ceremonias, en la segunda su utilización estaba más ligada a lo cotidiano como la ceremonia del té o a lo artístico en el atrezo teatral. 

Estructura del abanico

El abanico tiene una estructura muy sencilla:  Se compone de varillas. Una serie de tiras rectangulares que pueden estar hechas de diferentes materiales (caña, bambú, plástico) todas iguales entre sí tanto de ancho como de largo) y perforadas por igual en uno de sus extremos.

Otro elemento es el denominado clavillo que une las varillas (engarzándolas por su extremo perforado) de un extremo a otro con una cabeza por un lado y que se remacha por el extremo de salida para evitar que se salgan las varillas. Esto permite el giro de las varillas sobre este eje.

El país o paisaje es la tela (papel o cualquier otro material) que hace de membrana de unión de las varillas entre sí. El motivo de este “país” o membrana es muy variado, pudiendo ser hasta un bordado de telas y encajes. Otro componente son los padrones que los entendidos califican como el escudo que protege al abanico y sus varillas del desgaste y los golpes cuando el abanico está cerrado. En su elaboración suelen estar implicados artesanos grabadores, pintores y hasta escultores si el material con el que se confecciona lo requiere. 

El Abanico en España

A Europa no llegaría hasta el siglo XVI y fue introducido por los navegantes y comerciantes portugueses. Su uso se extendió en Europa a través de la península Ibérica donde nuestro país jugó un papel importante, ya que según los historiadores fue en España donde se inició su fabricación aunque serían los abaniqueros italianos y franceses los que adquirieron mayor notoriedad gracias, se señala, a las medidas protectoras que recibieron de sus gobiernos. Hoy en día en estos países ya no se fabrican abanicos, mientras que en España aún perdura la industria abaniquera.  

A finales del siglo XVIII ya se fabricaban abanicos en toda España aunque el mayor centro de producción se encontraba en Valencia. Pero si hubo un año crucial para esta industria en nuestro país fue 1802 ya que se inaugura la Real Fábrica de Abanicos

Muchos atribuyen que su uso no sólo como elemento de moda o adorno, sino para paliar el calor ha hecho que perdure una industrial abaniquera que se sigue concentrando principalmente en Valencia. Hoy en día, los grandes artesanos y artistas se sitúan en Aldaya (municipio de la Comunidad Valenciana).

 

Mujer abanicándose en una terraza de Lizarra/Estella (Navarra)

 Un ejemplo de ello lo encontramos en  Abanicos Aparisi creada en 1.888 por Vicent Aparisi que ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos e innovar en sus diseños y que gracias a ello, hoy cuenta con una trayectoria empresarial centenaria.  En la actualidad la firma exporta sus productos a los cinco continentes porque ha sabido, sin duda, buscar nichos de mercado alternativos como ser portador en sus abanicos de publicidad de diferentes marcas y eventos. 

En su página web señalan que aunque los modernos métodos de impresión y el moldeado por inyección de las piezas hayan cambiado la naturaleza del abanico, el proceso final de montaje es todavía desempeñado de manera artesana por trabajadores especializados.

En la actualidad el objetivo de la marca se centra en reintroducir el abanico como complemento de moda a nivel mundial. En su blog nos revelan los modelos más solicitados este verano.

Por su naturaleza, la modalidad de propiedad industrial quizás más adecuada para proteger un abanico sea el diseño industria. En este sentido, en la base de datos DesignView se pueden encontrar más de 900 abanicos registrados como diseños en España.

Si queréis saber más sobre el abanico y conocer su lenguaje de comunicación y de cómo se ha utilizado como instrumento de seducción en una época visitar https://es.wikipedia.org/wiki/Abanico

Artilugios prácticos para que tu sombrilla playera no vuele

El perfil de una costa multicolor

Kilómetros de playas españolas se redefinen a todo color durante estos días de verano, éstas forman parte de los 7.879 kilómetros de costa que el Instituto Geográfico Nacional registra, y que sitúa a España en el vigésimo octavo lugar a nivel mundial de este ranking. En un proceso que podríamos definir como de creación colectiva no consciente en el que miles de personas participan de una construcción efímera y en constante cambio que dibuja sobre las costas de nuestro país una serpenteante línea discontinua. También se podría definir como un ecosistema que año tras año regresa desplegando su mosaico multicolor para protegernos del sol en las largas jornadas veraniegas que pasamos en la playa. Una estrecha hilera formada por cientos de miles de sombrillas.

La sombrilla ocupa un lugar privilegiado entre los trastos que solemos acarrear cuando decidimos ir a pasar un día de playa, la acompañamos con cubos, palas, toallas, algo de lectura, una nevera y unos bocatas, pero es la sombrilla el lugar alrededor de la que todo se va a disponer cuando lleguemos a la arena. Muchos de nosotros compartimos el recuerdo del momento en el que se decidía dónde situar nuestro centro de operaciones, para otros el lugar exacto era toda una tradición. Ese recuerdo colectivo también se acompaña del momento en el que plantábamos la sombrilla y el mayor o menos esfuerzo con que la arena se resistía a ello, o cómo nos las ingeniábamos para mantenerla fijada al suelo cuando un golpe de viento intentaba arrebatarnos nuestro pequeño refugio.

Eureka bajo el sol

Estas experiencias seguro que han jugado un papel decisivo a la hora de la creación y comercialización de algunos de los artilugios desarrollados con el fin de facilitar la tarea de la instalación, o bien de impedir ese momento en el que una sombrilla vuela sin rumbo y que se convierte en una amenaza a los bañistas que disfrutan de un día de sol y viento. Y no son pocos los productos que nos encontramos en el mercado en este sentido a los que se suman algunos otros que aún no han sido comercializados, aunque sí se ha solicitado su registro como modelos de utilidad en la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM).

Iniciamos el repaso de algunos de estos ingenios con los que han optado por mecanismos que utilizan los recursos disponibles en las playas para contribuir a su anclaje, entre ellos podemos encontrar el fija sombrillas con base portátil para playas de arena y piedras cuya solicitud de modelo de utilidad data de 2011 y que presenta una memoria descriptiva en la que se detalla que la fijación del parasol al suelo se hace mediante un tubo hueco que aloja en su interior el mástil de la sombrilla vinculado a un dispositivo que a modo de sombrero invertido o de cuenco se rellena con los materiales disponibles que tengamos a mano.

Dibujo que ilustra el Fija sombrillas con base portátil para playas de arena y piedras

Otro sistema que comparte con el anterior generar una resistencia utilizando los materiales de los que disponemos in situ es el presentado como modelo de utilidad a la OEPM en 2009. Su inventor, Benjamin De Wolff, un fotógrafo alemán afincado en Ibiza lo tuvo claro cuando disfrutaba con su familia de un día de sol y viento en la playa de playa de Benirrás, cuando varias sombrillas volaron por los aires provocando el enfado de los que recibieron el golpe y el apuro de las personas que no podían evitar el despegue de éstas. Su invento se está comercializando en alianza con un empresario industrial alemán con el nombre de Solboy. Su mecanismo, que difiere de otras invenciones principalmente por el material en el que está fabricado, un saco de tela, hace a su vez la función de bolsa de playa.

Producción 100% española

Otras invenciones centran su desarrollo en mejorar la eficacia del sistema de excavación, este es el caso de Clavafácil, que con su sencillo mecanismo logra excavar en un segundo un mini túnel vertical sin apenas esfuerzo y sin la necesidad de agacharse, algo que agradecen mucho las personas con movilidad reducida. El material elegido para su diseño es el acero inoxidable que garantiza el paso del tiempo y enfrenta la implacable corrosión marina.

Instrucciones de uso de Clavafácil

El producto se fabrica en las instalaciones de RCM y su proceso de distribución se gestiona directamente por parte del fabricante, que también es el impulsor del modelo de utilidad. Aunque la empresa no nos ha proporcionado el dato de unidades vendidas, el buen resultado en la comercialización del producto no es difícil de comprobar si nos fijamos en que una buena parte de sombrillas del levante español utilizan este sistema. Sistema que se dio a conocer haciendo demostraciones estivales en las playas repletas de futuros consumidores.

Quizá encontremos pronto a este fijador definitivo acompañando por defecto a las sombrillas que el mercado oferte, y que ya solo quede en nuestros recuerdos de infancia aquel esfuerzo que suponía agujerear una porción de arena y plantar con seguridad nuestra sombrilla.

Si quieres saber los derechos que se adquieren al registrar una innovación como modelo de utilidad visita nuestra web.

 

 

 

 

El aire acondicionado, un invento que se ha hecho indispensable en muchas zonas del planeta

El hacer más refrescante el interior de las viviendas y edificios es algo que siempre han intentado los habitantes de zonas cálidas utilizando diferentes métodos. En este mismo blog os hablábamos del primer ventilador sin aspas del mundo  como un remedio para paliar el calor, lo que nos llevó a indagar sobre la historia de James Dyson, un inventor que se convirtió en empresario y fundador de la empresa Dyson, que es la creadora de ese ventilador. Pues bien, este tórrido mes de julio nos ha hecho pensar el gran invento que es el aire acondicionado para paliar las altas temperaturas y la conquista que supuso para hacer habitable muchas zonas del planeta. Así que nos ha parecido justo hablar de su inventor.

El invento de lo que hoy conocemos como aire acondicionado se debe al estadounidense Willis Havitad Carrier considerado el responsable del auge económico del sudoeste norteamericano, pues su invención significó que la gente pudiera moverse en las áreas previamente consideradas inhabitables en los meses del verano. ¿Existirían en la actualidad decenas de ciudades desérticas como las de Arabia Saudita? Seguramente no. El aire acondicionado ha hecho posible el crecimiento y desarrollo de las áreas tropicales, proporcionando los medios para hacerlas habitables.

Según cuenta su biografía, después de graduarse en ingeniería eléctrica comenzó su vida profesional en Buffalo Forge Company, compañía que fabricaba calentadores, sopladores y dispositivos de extracción y escape de aire. En 1902, a los 25 años de edad, ideó su primera invención importante, un sistema para controlar el calor y la humedad para un cliente, Sackett-Wilhelms, compañía litográfica y de publicaciones en Brooklyn, que tenía serias dificultades durante el proceso de impresión para fijar los colores debido a los efectos de calor y humedad en el papel y la tinta. Había nacido la primera unidad de climatización de la historia que sentaba las bases del aire acondicionado que patentó en 1906.

A partir de ahí su objetivo fue mejorar el desarrollo del proceso industrial a través de continuos cambios tecnológicos que permitieran el control de la temperatura y la humedad.  Eventualmente fue jefe de una parte de la empresa Buffalo Forge, denominada Carrier Air Conditioning Company en su honor, que desapareció años después debido al recorte de gastos a los que se vio forzada la firma al inicio de la Primera Guerra Mundial. 

De empleado inventor a empresario innovador

El éxito que tenía su producto animó a Carrier y seis amigos a lanzarse a la aventura empresarial . Reunieron 32.600$ y fundaron en 1915  La Compañía de Ingeniería Carrier ”, cuyo gran objetivo era garantizar al cliente el control de la temperatura y humedad a través de la innovación tecnológica. 

Sería ya en su propia compañía donde en 1922 desarrolló “La enfriadora centrífuga”. Este nuevo sistema de aire acondicionado hizo su debut en 1924 en los grandes almacenes J.L. Hudson de Detroit, Michigan, en los cuales se instalaron tres enfriadoras centrifugas para enfriar el sótano y posteriormente el resto de la tienda. Tal fue el éxito, que inmediatamente se instalaron este tipo de maquinas en hospitales, oficinas, aeropuertos, fábricas, hoteles y grandes almacenes. La compañía se convirtió así en pionera en diseño y fabricación de máquinas de refrigeración de espacios grandes. 

La enfriadora centrífuga. Una imagen extraída de la web de Carrier

Otro hito de la firma se produjo cuando en el año 1925 les encargan la climatización del cine “RIVOLI” de Nueva York. Se realiza una gran campaña de publicidad informando de la climatización. Los anuarios de la época subrayan que a los espectadores no les importaba la película que se proyectaba sino lo bien que se estaba en el cine con el aire acondicionado en los calurosos días de verano. Era la primera vez que el invento llegaba al gran público. Cinco años después alrededor de 300 cines tenían instalado ya aire acondicionado Carrier.

En 1928, fabricó un equipo de aire acondicionado residencial cuya principal aplicación era la domestica, pero otro hecho histórico,  la “Gran Depresión” en los Estados Unidos, puso punto y final al aire acondicionado en los hogares.

Años más tarde Carrier presentaría en la Feria Mundial de 1939 nuevos equipos, más potentes y mejor adaptados a las necesidades de los particulares. Sin embargo, no será hasta después de la II Guerra Mundial cuando las ventas de este tipo de equipos se consoliden. Hoy es un aparato habitual en muchos hogares de todo el mundo y su uso se ha vuelto casi imprescindible en oficinas, fábricas y hogares cuando llegan los tórridos días de verano. 

En la base de datos Espacenet hemos encontrado 123 referencias de patentes con su nombre.

Para saber más podéis visitar la web de Carrier donde encontraréis toda la historia completa y muchas curiosidades y anécdotas. 

Así nació la vía de trazabilidad logística más utilizada en todo el mundo

Las vacaciones de verano, donde nos alejamos de la rutina del día a día de nuestra vida profesional, pueden dar pie a que demos con la clave de esa innovación a la que le damos vueltas en la cabeza. Eso fue lo que le sucedió a uno de los creadores del código de barras, quienes buscaban como adaptar el código morse para representar los datos que identificaran automáticamente los productos y que permitiese agilizar el cobro de los mismos en la línea de cajas. La petición que indujo a Bernard Silver y Joseph Woodland a desarrollarlo partió de un empresario propietario de una cadena de supermercados que acudió a la universidad a pedir ayuda.

Un empresario pregunta en la Universidad

La primera solicitud de patente del código de barras fue presentada en 1949 por Bernard Silver y Joseph Woodland. Ambos diseñaron este sistema de identificación automática de productos hoy extendido universalmente como respuesta a la demanda que hiciera, pocos años antes, en la Universidad de Drexler, el propietario de una cadena de supermercados. El empresario acudió a la alta institución educativa, donde Woodland impartía clases desde el final de la Segunda Gran Guerra, solicitando la ayuda de ingenieros para desarrollar un sistema que permitiese agilizar el cobro de los productos en la línea de cajas.

Bernard Solver, compañero de estudios de Woodland, propuso a éste asumir el reto de solventar el problema que el empresario quería resolver. Poco tiempo después, su empeño por hallar un sistema estandarizado que posibilitara el registro rápido, automático y barato de cualquier tipo de producto llevó a Woodland incluso a abandonar sus clases por un tiempo.

La bombilla se encendió en la playa

Retirado en casa de sus abuelos, situada en Miami, un buen día, sentado en la playa, mientras pensaba en adaptar el código morse, que conocía bien a causa de haber participado en la Segunda Guerra Mundial, para representar los datos que quisieran conocerse de los productos, Woodland hundió su mano en la arena. Al desplazarla hacia sí deslizándola, sus dedos dejaron cuatro surcos de diferente grosor sobre el terreno. Fue entonces cuando, según su propia confesión, pensó que podía crear un código análogo al morse pero empleando líneas de diverso grosor para codificar los datos de los productos en lugar de puntos y rayas. Ya con esa idea en la cabeza, trazó un círculo sobre la arena de la playa con los dedos de la mano…Al pensar que sería genial que el sistema pudiese, además, leerse en cualquier dirección.

Un primer intento de relativo éxito

Y así lo diseñó junto con Solver. La primera patente del código de barras que presentaron les fue reconocida en 1952, cuando Woodland ya llevaba un año trabajando para IBM. Dato que será relevante décadas después. La citada patente reconocida presentaba un un boceto de código de barras circular, poco parecido al sistema actual. Como suele ocurrir multitud de veces con los inventos, aquel primer código de barras no tuvo salida comercial. Al depender de un haz de luz demasiado potente como para poder fabricarse a gran escala, no resultaba útil para la logística de los negocios. Así las cosas, Silver y Woodland decidieron vender la patente de su código de barras a la empresa Philco, que a su vez hizo lo propio, terminando en poder de la firma RCA. Esta última compañía fue propietaria de la patente hasta 1969.

Más recursos y financiación llevaron al triunfo comercial

Poco después, gracias al apoyo de la Association of Food Chains, patronal de las empresas dedicadas a la distribución y comercialización de productos alimenticios, RCA montó un grupo de trabajo para que trabajara afanosamente en el desarrollo de un modelo de código de barras. Cuya fabricación a gran escala fuera posible. A él se sumaría, en 1971, la compañía IBM, donde Woodland, como ya sabemos, trabajaba desde 1951. Su protagonismo fue clave en el desarrollo del nuevo sistema, que finalmente recibió el nombre de UPC (Universal Product Code) y se estrenó en un supermercado de Ohio en 1974.

Una revolución para la logística a escala mundial

En la actualidad, 45 años después de su creación, el código de barras verticales con números en su parte inferior es la vía de trazabilidad logística más utilizada en todo el mundo. No sólo ofrece información sobre la procedencia, lote y fecha de caducidad de productos alimenticios. También brinda información sobre herramientas tecnológicas, medicamentos, servicios hospitalarios…Se estima que, diariamente, se escanea la información contenida en los códigos de barras de 5.000 millones de productos en todo el mundo.

Convocada la segunda edición de los premios Fermina Orduña

La Consejería de Educación e Investigación de la Comunidad de Madrid ha convocado la segunda edición de los premios “Fermina Orduña para reconocer aquellas trayectorias profesionales “que hayan logrado impulsar e implantar de forma significativa, o estén haciéndolo, la innovación tecnológica en el tejido productivo y empresarial”. Con una dotación de 42.000 euros para cada modalidad, los “Fermina Orduña” cuentan, además, con otra categoría, la de “Joven Innovador” que premia el rol de personas menores de 40 años que estén contribuyendo a la transferencia a la sociedad de herramientas innovadoras. Estos premios forman parte del sistema de incentivos de la Comunidad de Madrid a la Innovación Tecnológica y se suma a otros reconocimientos que otorga el ejecutivo regional como son los premios Miguel Catalán y Julián Marías a la labor investigadora.

Fermina Orduña”, un reconocimiento con el nombre de la primera mujer que registró una patente en España.

Retrato de Fermina Orduña realizado por Eulogia Merle. Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología.

Era abril de 1865 y Fermina Orduña se convertía en la primera mujer que en España registraba una patente, o privilegio de invención como entonces se denominaba. Se trataba de un carruaje capaz de transportar animales vivos que facilitaba la obtención in-situ de leche fresca de burra, vaca o cabra. En aquel tiempo, el consumo de este tipo de productos se realizaba en fresco ya que los procesos de pasteurización a la leche no se van a aplicar hasta 1907.

Su diseño venía a resolver en gran parte un problema de abastecimiento de leche fresca que se empezaba a plantear ante la dificultad de acceso de este tipo de animales a ciudades que enfrentaban incipientes procesos de urbanización. En el capítulo dedicado a Fermina Orduña en Mujeres emprendedoras entre los siglos XVI y XIX se analizan en profundidad las características del singular carruaje y se le compara a nivel internacional con otras patentes similares, concluyendo que se trata de una solución a un problema técnico específico que no estaba ni mucho menos resuelto y que se anticipa y mejora con mucho el referente más cercano. Fermina Orduña formó parte de la exposición “Mujeres Inventoras”, que realizó la OEPM

Imagen y texto extraído del libro 200 años de patentes de la OEPM

Reconocer el talento, apoyar la investigación.

En su primera edición dos mujeres compartieron el galardón que se concede a la trayectoria innovadora. Uno de ellos recayó en la empresaria Paloma Frial Suárez, con gran experiencia en el sector cárnico madrileño y a la que se le reconoce el apoyo a la investigación y a la innovación en el sector alimentario; la otra galardonada ex aequo fue la investigadora Celia Sánchez–Ramos Roda, promotora de varias empresas universitarias de base tecnológica dedicadas a la prevención de la salud ocular y cuya labor profesional ha sido reconocida en multitud de ocasiones, entre las que destaca el Honoris Causa por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo por su apoyo a la transferencia del conocimiento científico a la sociedad.

En la categoría Joven Innovador para menores de 40 años, la primera edición destacó el trabajo de Jaime Lauhlé, fundador de Geoblink, una de las 50 startups con más futuro según Bloomberg que combina análisis de bigdata aplicado al geomarketing para determinar la viabilidad de puntos de venta, su mejor emplazamiento, a la vez que maximiza la rentabilidad de inversiones comerciales e inmobiliarias.

La convocatoria de este año está abierta hasta el 31 de julio de 2019, y las candidaturas pueden presentarse a través del registro electrónico de la Comunidad de Madrid. Aún estáis a tiempo.